Tuve un sueño
me tocaba jugar
la final de Roland Garros
no tenía chomba
ni pollera con tablas
usaba una remera
que decía bisexual.
Cuando hablo con alguien
que no conoce Melincué
uso las palabras de mi papá,
que es un pueblo que siempre se inunda
que la ruta es un desastre pero que la laguna
es el mejor lugar del mundo para los deportes acuáticos
que alguna vez nadamos con nutrias
ahora que puedo construir mi propia memoria
también cuento del día que salí de la escuela
y al llegar a casa me dijo
que fuera al patio en silencio
abrí el mosquitero despacio
y vi un flamenco rosado
acostado en el borde de la pileta.
A veces un lugar dentro de la ciudad
se me hace desconocido, te digo
ese restaurante parece de otro lugar
como si estuviéramos en Puerto Madryn o Córdoba
no sé si son las maderas, las mesas tipo comedor,
tampoco creo que quiera saberlo
a veces mejor extrañarse
hasta con el frente de una casa
el olor a comida, a piña
pino de la costa, ayer
fui a una biblioteca con pisos de madera
me acordé de la casa de Carola Ros
una amiga de la primaria
que tenía el mismo piso
y sentí que jugaba con los libros.
Fernanda Jurado
Ahora que no soy atleta
Editorial Municipal de Rosario, 2023
Selección de Inti García Santamaría. Transmitiendo desde 2004. E-mail: produccionesautismo@gmail.com
miércoles, enero 14, 2026
Tres poemas de Fernanda Jurado
lunes, enero 05, 2026
Cinco poemas de Wang Anshi
Autorretrato
Es una mera ficción, como las pinturas de azur y cinabrio,
este mundo. Erramos un tiempo y nos hacemos polvo.
Las cosas no son más que lo que son. Es cuanto podemos saber.
No preguntes si esto que ahora soy es lo mismo que era hace mucho.
Flores de ciruelo a la orilla del canal
El sol calienta mi espalda. Me demoro cuanto puedo en el canal:
contemplo los fondos fragantes en esta estación de nieve luminosa.
Al caer la noche, ¿quién necesita un amigo? Vendré de nuevo
aquí, bajo la luna, a mirar los enredos de sombra.
Paseando en Montaña Campana
Dos cumbres de roble y pino y vides rojas. En medio de todo,
un arroyo. Perfecto como el paraíso de la Flor del Durazno.
Una nube de cantos a mediodía: hay un monasterio cerca.
A la luz del atardecer, vuelvo a casa sin haber visto a mis amigos.
Una noche de luna llena a mediados de otoño...
... impulsa las nubes sin rumbo, serenas como fajos de plumas.
Irradia ondas doradas en un vaso de vino rancio. Ha viajado
miles de millas a probar mi destreza en la poesía. Pero en este
altar de la noche, ¿quién puede igualar la gracia del viento?
enviado a Origen Vasto y mis otros hermanos
Enviado al pintor Nube de Salvia, en Río Sereno
Cuando ves en ti las ruinas del tiempo es fácil descifrar la verdad.
Quizá el pincel de Nube de Salvia conjure la esencia de mi ser verdadero,
pero trato de dejar Montaña Campana y no soy capaz. Si lo hiciera,
ese yo que aún no ha muerto se esfumaría para siempre.
Wang Anshi
Media montaña
Traducción: Ricardo Cázares
Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, 2025