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martes, enero 14, 2025

Tres poemas de Inger Christensen

Medusas

La tristeza de las nubes. Una luz ya invernal.
Y los últimos soles varados del verano
como medusas azuladas en la playa.
Las pongo en la mano viscosas frías,
sostengo un sol flácido bajo el cielo --
y el esperma se desliza entre los dedos tiesos.
Observo la estructura dividida al azar,
una unidad enigmática de ojos y genitales
y la escucha de otros sistemas solares.
¿Otra vez lloras? Así de distraídos estamos.
Añoramos ser de nuevo idénticos,
vagar como soles y genitales ardientes
sobre el cielo antes de que todo oscurezca.
Pero el avance de las nubes ya se detiene.
Las medusas azulean heladas y pequeñas.
Se abre a la fuga del verano.
Sostengo un sol flácido bajo el cielo:
oh conservar su fértil calor un invierno.





Blue Poles

Esta noche comienza la ausencia
a alejarse más allá y los sueños
qué sabemos de los sueños
saltos metálicos Jackson Pollock
plata fluyendo Jackson Pollock
miro al otro lado del mar

veo a lo lejos el paseo que diste tú
atravieso el lejano pacífico azul
falos y Moloch marcan los pasos de mi mirada
hacia lo desconocido

¿hacia lo desconocido?
¿estamos en el mundo antes o después?
¿somos o no fuerzas magnéticas?
seré yo quien tú confirmas:

génesis mujer sueño que comienza
a ir más allá esta noche
a llegar más allá esta noche
saltos metálicos Jackson Pollock
plata fluyendo Jackson Pollock
por encima del mar azul





Encuentro (III)


No sé qué es. No puedo decirte qué es. No tengo una idea clara; es como con las palabras, ya no está claro qué son.

Dentro del mundo. Una vez perdida en la hierba y siempre reptando feliz. Un segundo perdida la conexión con el mal y siempre el pensamiento en algún breve segundo venidero.

Tú interésate por los árboles. Se despliegan, se repliegan, se cierran, se quedan entreabiertos. Tienen una vida de árbol, por término medio más larga. Los árboles también son bellos.

Tú interésate por el mar y el cielo y la tierra. Lo que fluye, lo que eleva, lo que soporta. Lo que vive más tiempo y todo lo que se mueve con en sobre ello; ya no está claro qué es.

Pero está dentro del mundo. Nos hemos levantado en algún lugar y empezamos con pasos. Nos apretamos contra un árbol para recordar la hierba. Nos arrimamos el uno al otro para recordar el árbol. Paso a paso avanzamos, intentamos recordar el cuerpo, nos arrimamos al viento y al espacio e intentamos ver qué es.

Pero ya no está claro. Estamos dentro del mundo. Hierba, árbol, cuerpo. Mar, cielo, tierra -- tú interésate por eso. No ha sucedido nada. Pero hay un silencio. Hay una mentira. No puedo decirte qué es.

Amablemente se cuela el tiempo. Las calles florecen. Las casas ondean como palmeras. Las gaviotas giran en torno a la sagrada asta de la bandera. Todo está en una violenta explosión como los vestidos floridos en barcos turísticos. No tengo una idea clara. Pero con valentía decimos buenos días y adiós o depositamos las coronas.

Querido -- pues esta es la palabra -- hay una mentira. Hay una puerta cerrada. La veo. Es gris. Tiene una manita negra con la que decir buenos días y adiós. Tiene una manita negra y rígida que está totalmente quieta. Esa puerta no es una mentira. Estoy mirándola fijamente. Y no es una mentira. No puedo decirte qué es.





Inger Christensen
Luz. Hierba
Traducción: Daniel Sancosmed Masiá
Sexto Piso, 2021

domingo, febrero 07, 2021

Cuatro poemas de Inger Christensen

 De Carta en abril

Palomas inquietas por doquier
y el miedo del poema
que asustado
alza el vuelo
al más mínimo
movimiento.
Tiro miguitas de pan
para que las palabras se queden
quietas.
Pronto
sólo queda
un picoteo
tras la menor
migaja
de significado,
sin frase
y cruel.
Pronto sólo
una legítima
violenta paz.





Por lo demás, invierno y verano
e invierno de nuevo
pasados en compañía
de algo tan sencillo
como una perfecta
fruta de la granada
sin mundo
que no dice
nada.
Y mientras tú duermes
y trazas mapas
de continentes enteros
por la orilla del río
del sueño,
le quito a la granada
el papel morado
y la corto
por la mitad.
Parece
un tipo de cerebro
distinto del nuestro.
Quién sabe
si la granada
sabe en su fuero interno
que se llama
de otra manera.
Quién sabe
si yo
quizá me llamo
de otra manera
distinta a mí.
Pienso,
luego soy parte
del laberinto.
Palabras de consuelo
y esperanza de encontrar una salida.
Ya que sólo está el río
y sus dos grandes orillas.
En una,
relato, idilio
y la furiosa esperanza
de explicación
y conclusión.
En la otra,
la única explicación
que se entiende
y se extiende
y se extiende
dentro
de sí misma.





Lo hacemos lo mejor
que podemos.
Nos bañamos,
limpiamos,
quitamos las telarañas
con la escoba,
y cuando la lluvia
cesa
salimos
a la terraza
a escuchar
el río.
Por el camino
pasa
una mujer
y justo ahí,
a la izquierda
de las cebollas en germinación,
hay
un pájaro
posado en una piedra.
Y toda la noche
bajo la luz
de las estrellas
estudiamos
el mapa,
tu mano
en la mía
y los cuerpos
en la casa.





De Escaleras de agua

I


1

La fuente de la piazza Nicosia fue construida en 1572. Giacomo della Porta era el arquitecto de moda de la época.

La piazza Nicosia no es una plaza. En realidad es la via di Monte Brianzo que se ensancha en dirección noroeste.

Estoy sentada ante una mesa con cubiertos y vasos. No empiezan a servir hasta la una.

Un Jaguar rojo entra en la plaza. Desaparece por la via Leccosa.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.



2

La fuente de la piazza Colonna fue construida en mármol por Rocco Rossi en 1575. Era de Florencia.

La piazza Colonna está dominada por una columna (42 m) con un bajorrelieve en espiral que cuenta las campañas victoriosas de Marco Aurelio.

Estoy sentada ante una mesa con un capuccino caliente un vaso y una jarra de agua.

Un Jaguar rojo se ha parado en el paso de cebra. El semáforo cambia de Alt a Avanti. La gente parece irritada.

El sol brilla. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz. No se ve el agua a causa de los coches.



3

La fuente de la piazza Campitelli pudo haber sido construida por Giacomo della Porta en 1589. Pero no se sabe con seguridad.

La piazza Campitelli se abre ante Santa Maria in Campitelli. Al lado hay un elegante restaurante.

Estoy en la esquina opuesta entre dos edificios normales que pertenecen al Ayuntamiento de Roma.

Un Jaguar rojo pasa veloz por la plaza. Viene de la via Campitelli y desaparece en la esquina de la via Delfino.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.



4

La fuente de la via del Progresso fue construida en el segundo período de Giacomo della Porta en 1591.

La via del Progresso conecta la via Santa Maria del Pianto con el Lungotevere dei Cenci.

Estoy en las escaleras de Santa Maria del Pianto. Es el único lugar donde uno se puede sentar.

Un Jaguar rojo está aparcado en diagonal ante el Palazzo Cenci.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz.



5

La fuente de la piazza Farnese pudo haber sido construida por Giordano Rainaldi en 1628. Pero no se sabe con seguridad.

La piazza Farnese está donde está porque el Palazzo Farnese está donde está. En realidad hay dos fuentes. Son iguales.

Doy una vuelta por la plaza.

Un Jaguar rojo avanza junto a los edificios buscando algo.

El sol brilla. El agua y el barniz del Jaguar rojo reflejan la luz.





Inger Christensen
El valle de las mariposas
Traducción: Daniel Sancosmed Masiá
Sexto Piso, 2020.

jueves, enero 21, 2016

Seis poemas de Inger Christensen


El escenario
transitividades

6

Cuando el mapa del escenario está incorporado
       al mapa de lo que está fuera del escenario
Cuando la palabra se ha depositado en la cosa
       y objetivamente está condicionada por el orden de las cosas

Cuando el idioma por fin está sedimentado
       a semejanza, p. ej., de los antiguos minerales
y cuando el estilo está claramente cristalizado
       a semejanza, p. ej., del cuarzo transparente

Cuando la comunicación
       (a semejanza, p. ej., de las palabras usadas:
       incorporada depositada sedimentada cristalizada)
está presa en una trampa

entonces la elección los sueños la historia tienen que
       (a semejanza, p. ej., de las oscuras utopías)
escribirse a sí mismos entre líneas
       (a semejanza, p. ej., del guerrillero más joven)




El escenario
conexidades

Avec comme pouer langage
rien qu'un battement aux cieux
Stéphane Mallarmé

2

Lo que se escribe es siempre otra cosa
Y lo que se describe es de nuevo otra cosa
Entre ambos está lo indescrito
que tan pronto como es descrito
abre nuevos territorios indescritos
Es indescriptible
Aunque la oscuridad esté definida por luz
y la luz por oscuridad
siempre queda un resto fuera.
Y aunque este resto "sea definido"
como jardines arrasados
detrás de las verjas de hierro que crecen
siempre queda la lógica
Pero aunque la lógica no esté definida
sino oculta bajo capas de jardines
pintada de jardín a jardín
queda siempre una inquietud
una desesperación
un pulso sin cuerpo
Esto es una crítica del cuerpo
porque es una crítica de la vida.




El escenario
conexidades

 vous etes déjà mortes au monde
Sade

4

"Yo" no tengo ganas de más decorados
"Yo" no tengo ganas de más anécdotas
                                    sobre montañas pintadas
"Yo" no quiero ver surgir más universos
                                    dentro de los límites de lo sensato
"Yo" no quiero oír más alarmas de incendios
                                    cada vez que sale el sol
"Yo" no quiero hacer como si estuviese muerta
Tengo miedo
Esto es una crítica de toda "poética"
porque es una crítica del miedo ante la impotencia fáctica




La acción
transitividades

3

Hay almacenes de excedentes de maíz alcachofas y trigo
que nunca serán vendidos con pequeño beneficio
Hay cerdos que han sido engordados enfermizamente
a los que se abastece por vía artificial de buen apetito

Hay montones de arroz y tomates agusanados
y montañas de hedionda carne corrompida
Hay ministros de Agricultura y hoscos prelados
que no se consideran responsables de la miseria de los hambrientos

Hay suficiente pescado para todos con suficientes proteínas
Hay pescado que llena las redes de los hambrientos
Hay pescado para la palpitante maquinaria social
que sólo hace que los saciados estén aún más saciados

Hay personas que desde hace tiempo tienen brillantes conocimientos
sobre el sentido común del justo reparto de beneficios
Sin embargo creen que la amistad de los pueblos
puede vivir de explotación discursos y aire




La acción
integridades

1

Dentro de la primera fábrica hay una segunda, dentro de la segunda hay una tercera, dentro de la tercera una cuarta fábrica, etc.

Dentro de la fábrica no. 3517 hay un hombre junto a una máquina

En la fábrica no. 1423 hay un hoombre junto a una máquina

El hombre no. 8611 ha estado todo el tiempo desvariando sobre la libertad

Al final de todas las fábricas reunidas hay un hombre ganando dinero




El texto
universalidades

8

Veo las ingrávidas nubes
Veo el ingrávido sol
Veo lo fácilmente que dibujan
Un interminable proceso
Como si tuviesen confianza
En mí que estoy en la tierra
Como si supiesen que yo
Soy sus palabras




Inger Christensen
Eso
Traducción: Francisco J. Uriz
Sexto Piso, 2015.

jueves, mayo 21, 2015

Alfabeto (fragmentos)


los helechos existen; y zarzamoras, zarzamoras
y bromo existen; y el hidrógeno, el hidrógeno





la garza real existe, con su abovedada espalda
gris azulada existe, con su negro copete
y sus claras plumas caudales existe; en colonias
existe; en el llamado Viejo Mundo;
también los peces existen; y el águila pescadora, la perdiz nival
el halcón; la poa común y los colores de las ovejas;
los productos de la fisión existen y la higuera existe;
los errores existen, los gruesos, los sistemáticos,
los fortuitos; el control remoto existe y los pájaros;
y los árboles frutales existen y las frutas en el huerto donde
los albaricoqueros existen, los albaricoqueros existen
en países donde el calor producirá precisamente
el color de la carne que tienen los albaricoques





la mena en la montaña de mineral existe, la oscuridad

en las galerías de las minas y la leche que se detiene
en el pecho de las madres, un terror arraigado donde

los susurros existen, los susurros existen,
el conocimiento más antiguo y más amado de las células

contempla este mercado, contempla esta importación
exportación de padres, mitad verdugos
mitad soldados torturados, contempla

su última desaparición sin parientes, metal
contra metal, mientras la cantidad de maíz sin cultivar
crece y la falta de agua potable crece

habla ahora de dulzura, habla ahora del misterio
de la sal, habla ahora de mediación, seres humanos,
valentía, cuéntame que el mármol de los bancos
se puede comer, cuéntame que la luna es hermosa,
que la extinta ave moa come del melón

verde, que la alegría florece, existe,
que los briozoos existen, el banco de caballa existe,
métodos de renuncia, de descenso existen,
reparto físico, como en poemas, de incomparables
bienes terrenales existe, la compasión existe




me resulta un poco raro
    oír cigarras aquí donde hace mucho frío
       y por tanto no hay cigarras

quizá sea por ese tipo de cosas
    que siempre han ocurrido
       cuando la luz se encamina hacia el norte
          y el abedul la acompaña

como cuando una habitación de un
    sueño durante un viaje una vez
       es precisamente la habitación
          a la que vuelves a casa y en la que te instalas

existe un dibujo
    de un niño encapsulado
       que está sentado en cuclillas
          en un cristal no especialmente grande

es como en sueños
    que nunca han sido soñados
       por hombres, animales
          o pájaros, quizá por insectos

quizá por el viajero mismo
   que durante mucho tiempo
      se ausenta de sí mismo
         y se reparte en la niebla de los abedules

quizá por un niño que
    obstinadamente estudia un lago en el bosque
       y descubre que el alma bien
          puede haber sido soñada por cigarras

a veces ocurre
    cuando se ha derretido la nieve
       que todo lo que ella ocultaba
          sale a la luz de forma que el alma es visible

igual que todo cuando la muerte
    no se hace realmente visible
       hasta que alguien contemple el regalo
          que el muerto se llevó con él a la tumba

yo creo que se parece
    a la caja de metal pardusco
       que yo sé desde hace tiempo
          que llevo conmigo

no contiene
    más que una moneda
       un dedal de plata
          un diente y un frasquito vacío

pero cuando
    lo abres su perfume
       lo llena todo
          como el sol a medianoche

así me he imaginado
    la capacidad de imaginación
       como un espacio de cristal transparente
          que rodea el lecho de muerte

donde el muerto por primera vez
    se parece de verdad a sí mismo
       al morir de los otros





Inger Christensen
Alfabeto
Traducción: Francisco J. Uriz
Sexto Piso, 2014.