domingo, abril 04, 2021

Cuatro poemas de Elisa Palacio

 Litoral

Hay garzas, lechuzas y unas luciérnagas
que se distinguen del resto
por ser el triple de grandes.
Su luz es más amarilla
y cuando pasan cerca del piso que rodea la pileta
parecen reflectores.

Vimos una luna brillante y gris ponerse
entre dos árboles y desaparecer.
Cuando estaba a la mitad
parecía el cuerno de un rinoceronte en llamas
al final una brasa chiquita escondiéndose.

Una araucaria en el medio del parque
me recuerda a las ilustraciones
de los manuales escolares
esas que representaban
la época jurásica.

El clima es pesado y da sueño
como estar drogada por la atmósfera.
Decido salir igual, es la hora de la siesta.
Camino lento y descalza sobre el pasto.

Debajo de una palmera alta
y abierta en la punta
reposo al costado de otro arbusto frondoso
un libro se resbala de mi mano.
En posición fetal
con un traje de baño viejo
de dos piezas
que me cubre apenas
con sus tiras enredadas
cierro los ojos y aturdida
escucho únicamente
el grito agudo de las chicharras.




Residencia

Una poeta, hermosa y oriental, me acerca gelatinas exóticas. Las venden en la calle mujeres acompañadas por sus hijos. Su interior es transparente, multicolor, algunas capas más lechosas, en degradé. Con la cuchara en la mano señalamos sus diferentes láminas de sabor.

En la terraza algunos leen, otros se bañan y uno se sube al tanque para arreglar las cañerías obstruidas. Leemos textos propios en un living que no tiene techo. Así nos conocemos más rápido. El poeta plomero pide mate, es gringo pero parece un experto.

La habitación es chica y luminosa: piso de madera, ventanas de vidrio repartido, un escritorio y un colchón. En su propia terraza imagino a ese amigo, el más lindo y duradero que quisiera tener. Estoy lejos de todo y es lo que siempre quise. Tengo amor y dolor. Sólo eso es mío.





Anoche en la vigilia

hicimos un fuego urbano en plena calle
algunas chicas saltaban en medio de Rodríguez Peña
el fuego por arriba, era una prueba de circo.
Las maderas industriales, con clavos y olor a pis,
sacaban chispas al frotarse entre ellas
por el peso de los cuerpos sobre las zapatillas.
Fuimos por las calles en busca
de objetos abandonados
para quemar
por un barrio que tiene mayoría
de cemento, el barrio del Congreso de la Nación.
Encontramos una valla de madera
y un kiosquero nos dio
varias cajas de cartón
que costó transportar.

Con sorpresa hasta encontramos
algunas ramitas de árboles secos.
Casi sale la ley, dictaron media sanción.





Poema personista

Publico fotos para que veas
Un paisaje del Once con un camión
Un hombre a un costado
Camina con dos bolsas de nylon
Equilibrando su cuerpo
En otra aparezco envuelta
En una manta blanca
Una mañana que amanecí hermosa
Con fiebre
Ahora escribo algo que podría ser
Un poema personista
Otro intento de llegar hacia vos
A través de un artefacto.

Desde que dejamos de hablar
Siento el entusiasmo de un horizonte despejado
Y aunque a veces revise
Las conversaciones ese impulso
Melancólico desaparece y me revela
Una energía vital

Otra opción sería preguntar
Por el estado de tus cosas
Con el riesgo de terminar
Escribiendo un carta
Estilo Frank O'Hara
Y hablar de política
Contarte sobre el viaje
El pelo crecido hasta los hombros
Lo que leí y quise preguntarte

De todas maneras pelearíamos
Es por eso que decido
Seguir con mis papeles y mis cosas
Te mando entonces
Un saludo afectuoso,
E.





Elisa Palacio
Naturaleza social
Caleta Olivia, 2021.

domingo, febrero 07, 2021

Cuatro poemas de Inger Christensen

 De Carta en abril

Palomas inquietas por doquier
y el miedo del poema
que asustado
alza el vuelo
al más mínimo
movimiento.
Tiro miguitas de pan
para que las palabras se queden
quietas.
Pronto
sólo queda
un picoteo
tras la menor
migaja
de significado,
sin frase
y cruel.
Pronto sólo
una legítima
violenta paz.





Por lo demás, invierno y verano
e invierno de nuevo
pasados en compañía
de algo tan sencillo
como una perfecta
fruta de la granada
sin mundo
que no dice
nada.
Y mientras tú duermes
y trazas mapas
de continentes enteros
por la orilla del río
del sueño,
le quito a la granada
el papel morado
y la corto
por la mitad.
Parece
un tipo de cerebro
distinto del nuestro.
Quién sabe
si la granada
sabe en su fuero interno
que se llama
de otra manera.
Quién sabe
si yo
quizá me llamo
de otra manera
distinta a mí.
Pienso,
luego soy parte
del laberinto.
Palabras de consuelo
y esperanza de encontrar una salida.
Ya que sólo está el río
y sus dos grandes orillas.
En una,
relato, idilio
y la furiosa esperanza
de explicación
y conclusión.
En la otra,
la única explicación
que se entiende
y se extiende
y se extiende
dentro
de sí misma.





Lo hacemos lo mejor
que podemos.
Nos bañamos,
limpiamos,
quitamos las telarañas
con la escoba,
y cuando la lluvia
cesa
salimos
a la terraza
a escuchar
el río.
Por el camino
pasa
una mujer
y justo ahí,
a la izquierda
de las cebollas en germinación,
hay
un pájaro
posado en una piedra.
Y toda la noche
bajo la luz
de las estrellas
estudiamos
el mapa,
tu mano
en la mía
y los cuerpos
en la casa.





De Escaleras de agua

I


1

La fuente de la piazza Nicosia fue construida en 1572. Giacomo della Porta era el arquitecto de moda de la época.

La piazza Nicosia no es una plaza. En realidad es la via di Monte Brianzo que se ensancha en dirección noroeste.

Estoy sentada ante una mesa con cubiertos y vasos. No empiezan a servir hasta la una.

Un Jaguar rojo entra en la plaza. Desaparece por la via Leccosa.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.



2

La fuente de la piazza Colonna fue construida en mármol por Rocco Rossi en 1575. Era de Florencia.

La piazza Colonna está dominada por una columna (42 m) con un bajorrelieve en espiral que cuenta las campañas victoriosas de Marco Aurelio.

Estoy sentada ante una mesa con un capuccino caliente un vaso y una jarra de agua.

Un Jaguar rojo se ha parado en el paso de cebra. El semáforo cambia de Alt a Avanti. La gente parece irritada.

El sol brilla. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz. No se ve el agua a causa de los coches.



3

La fuente de la piazza Campitelli pudo haber sido construida por Giacomo della Porta en 1589. Pero no se sabe con seguridad.

La piazza Campitelli se abre ante Santa Maria in Campitelli. Al lado hay un elegante restaurante.

Estoy en la esquina opuesta entre dos edificios normales que pertenecen al Ayuntamiento de Roma.

Un Jaguar rojo pasa veloz por la plaza. Viene de la via Campitelli y desaparece en la esquina de la via Delfino.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.



4

La fuente de la via del Progresso fue construida en el segundo período de Giacomo della Porta en 1591.

La via del Progresso conecta la via Santa Maria del Pianto con el Lungotevere dei Cenci.

Estoy en las escaleras de Santa Maria del Pianto. Es el único lugar donde uno se puede sentar.

Un Jaguar rojo está aparcado en diagonal ante el Palazzo Cenci.

El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz.



5

La fuente de la piazza Farnese pudo haber sido construida por Giordano Rainaldi en 1628. Pero no se sabe con seguridad.

La piazza Farnese está donde está porque el Palazzo Farnese está donde está. En realidad hay dos fuentes. Son iguales.

Doy una vuelta por la plaza.

Un Jaguar rojo avanza junto a los edificios buscando algo.

El sol brilla. El agua y el barniz del Jaguar rojo reflejan la luz.





Inger Christensen
El valle de las mariposas
Traducción: Daniel Sancosmed Masiá
Sexto Piso, 2020.

viernes, enero 01, 2021

La Divina Mímesis (fragmentos)


Tú sabes lo que es la lengua culta, y sabes lo que es la lengua vulgar. ¿Cómo podría usarlas? Ambas, son ahora una única lengua: la lengua del odio.


[...]


Miraba a mis pies las flores, que florecían entre el pasto torvo e inocente: yo era como ellas, que no creen en su muerte, y están destinadas a una vida de pocos días. Florcitas sin nombre: innominadas, y en cantidad, iguales unas a otras, esparcidas al azar en los bordes del sendero cenagoso, una igual a la otra no sólo en su sublime forma inaferrable, con su azulcito, por humildad casi blanco; con su candor, por pobreza extenuado en el violeta o en el amarillo, como vino bautizado: pero todas iguales en la ignorancia de la caducidad, de la vanidad: de la poquedad de sus vidas.


[...]


El poeta vive la angustia de lo adquirido en estado puro. ¿Por qué causa aquí, en este Jardín, no hay sombra de vulgaridad? Porque las figuras económicas son fragmentadas por su propia angustia. En efecto, el poeta quiere vivir todas las figuras económicas posibles, quiere al mismo tiempo la miseria y la riqueza. ¡Él no es un adquirente! ¡Es un productor que no obtiene ganancia! ¡Es alguien que produce mercancía que puede ser adquirida o no! Y, si es por ventura adquirida, no puede ser consumida. ¡Peor que el plástico, o el alquitrán, o el detergente! Adquirente sin aspiraciones (el hecho de que se expresa es en verdad suficiente para él) y productor sin adquirentes, o por lo menos sin consumidores, vive su vida experimentando las angustias --que permanecen en él-- de quien quiere adquirir y de quien quiere vender: pero en un estado inclasificable. No pueden ser objetivadas porque no son ya de carácter histórico. Algo de lo que no necesariamente los poetas deben darse cuenta. Ellos viven de manera manifiesta ese caos. En una farsa en la que cada cual cumple con su papel.

Hacer degenerar la angustia de lo adquirido y de la producción en algo que es pureza y su falta de función: es ese el rol del poeta.


[...]


Aquí, en este Jardín, no hay literatos, porque los literatos están todos en el Infierno, y, como verás, sobre todo en los Círculos donde se castigan los pecados más típicamente burgueses y pequeñoburgueses. Sin embargo, aunque sean poetas, ninguno de estos tuvo alguna vez miedo de la literatura. No se tiene miedo de algo de lo que se es mucho más fuerte.




Pier Paolo Pasolini
La Divina Mímesis
Traducción: Diego Bentivegna
El Cuenco de Plata, 2011.

martes, diciembre 01, 2020

el riseñor


I

la risa risible del riseñor
entre las hojas
del ombú suburbano.
el riseñor risible. el riseñor
de la risible risa.
el ombú. las hojas. el riseñor.


II

la risa entre las hojas. la
risa de las hojas. las hojas
del risible ombú. la risa
del riseñor
en el ombú.


III

¡ya contigo! riseñor del ombú. riseñor
de la risible risa. ¡ya contigo!
en el ombú
de la risa entre las hojas. ¡ya contigo!
risa risible
del riseñor risible.


IV

el celeste capullo de la risa
en el ombú que ríe. el celeste capullo
entre las hojas.
la risa del riseñor
risible
en el celeste capullo de la risible risa.


V

el mismo canto encanto: la risa risible
de la risa del riseñor risible.
la risible Belleza de la Belleza
de la risible risa. el mismo canto encanto: el
riseñor risible
de la Belleza risible.


VI

la risa de la Belleza risible
en la del riseñor risible.
la risa de la Belleza risible
entre las hojas del ombú. el riseñor
risible en la risa de la risible Belleza. la risa
de la Belleza risible del riseñor.
la Belleza risible
de la Belleza
en la risa del riseñor.


VII

el exceso de esta dicha: el éxtasis único
de la Belleza de la risible
risa.


VIII

¡adiós! el leteo aleteo del riseñor. el leteo aleteo
del ombú. el leteo aleteo de las hojas.
¡adiós! ¡adiós! el leteo aleteo de la risa de la
risible risa, de la Belleza risible entre las hojas.
el leteo aleteo de la risa risible
del riseñor:
--¡riseñor riseñor tú no has nacido para morir!
Parodia
Genio de neustra Raza.
El sueño no mortal de la Belleza risible: la risa
risible del risible riseñor
que ríe.





Leónidas Lamborghini
Las reescrituras
Ediciones del Dock, 1996.

lunes, noviembre 23, 2020

Cinco poemas de Laura Wittner

Por qué cuando me gusta mucho una canción
tengo que imprimir la letra


La tinta me afirma sobre algo
y ya no creo que me haga tatuajes.
Más bien voy a entonar
leyendo de una hoja
acompañada por la voz cantante.
Así como pongo hielitos en el té
y los miro disolverse en su espuma
justo después de crujir y ceder.
Así como apoyo los pies
en el límite entre las dos baldosas
o sobre esta huella húmeda
que va secándose a medida que se aleja.





Sombra

Desde marzo que quiero decir algo
del pájaro fragata. Ahora es junio.
Cuando vimos los pájaros fragata
pinchados en el cielo, al principio
no nos dijimos nada. Habremos
dudado de nosotros mismos
como siempre. No era cierto
ese recorte de alas
ni era cierta la flotación sonámbula
y por supuesto era completamente falso
el presunto pterdodactilismo.
Así que así quedamos:
boquiabiertos. Como ahora
que en estado de flotación sonámbula
y con la boca abierta intento
decir algo del pájaro fragata
y no sé, y ya tenemos junio encima.





Iguazú: dice mi hija

Ahora
mientras esperamos
para subir al avión
de regreso
el agua sigue cayendo.

Ahora
cuando amanece
y me hacés el desayuno
el agua sigue cayendo.

Ahora
mientras trato
de despejar esta x
el agua sigue cayendo.

Y ahora
que dejé el libro al costado
de la cama
y ya me duermo
el agua también
sigue cayendo.

La vimos caer un rato,
ma,
pero el agua sigue
sigue
y sigue
cayendo.





Jueves, noche

Mi hijo maniobra jugadores de básquet
en la pantalla, desde el joystick.
Mi hija pasea playmóbiles
en una vieja combi Lego
procedente de otra infancia.
Las luces están todas encendidas
y cada una cumple su función
porque enuncia otra tonalidad;
y todas juntas cumplen la función
de mandarme de gira a cada rato
a bajar teclas y repetir la antigua frase
la oración heredada: "¿Por qué
dejan todas las luces prendidas?".
Pongo música y lleno una botella
con el agua del filtro.
Cuando aparece el chisporroteo del aceite
doy vuelta una por una las batatas
porque no dejaré piedra sin mover
en la búsqueda del perfecto amor doméstico.





Poema de amor

Todavía quedan algunas persianas
y ésta deja pasar unos sobrios recuerdos
de sol, como para que yo pueda leer
y vos dormir. Mi lectura se ensancha
con el sonido de tu respiración.
En tu sueño, ¿qué forma
toma el raspor de cuando doy
vuelta la página?





Laura Wittner
Traducción de la ruta
Gog & Magog, 2020.

lunes, noviembre 16, 2020

Cuatro poemas de Salette Tavares


Suben por las paredes
saltamontes verdes en los pastos de mi infancia.





Las lecciones


Me enseñaron a hablar
aprendí a escribir.

Me enseñaron a escribir
aprendí a hablar.

Me enseñaron a leer
aprendí a ver.

Me enseñaron a oír
aprendí a callar.

Me enseñaron a pedir
aprendí a dar.

Me enseñaron a comprar
aprendí a tener.

Me enseñaron a beber
aprendí a reír.

Me enseñaron a huir
aprendí a quedarme.

Me enseñaron a aprender
aprendí a ignorar.

Me enseñaron a amar
aprendí a criar.

Me enseñaron a vivir
aprendí a morir.

Me enseñaron a estar sola
aprendí a estar.

Me enseñaron a ser libre
aprendí a ser.





La tetera

Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
la palabra parece el agua al burbujear
tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
el agua al hervir.
Tetera tetera tetera       la tetera calienta la tetera tetera
vierte el té y la tetera tetera tetera tetera
tetera tetera tetera siete veces vierte el agua
tetera tetera tetera tetera el agua al hervir
tetera tetera tetera       la tetera sirve el té.
Beber         es matar         la sed.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
beber         es el acto sagrado         de matar
la sed. Tetera tetera tetera tetera la tetera es el recipiente
oscuro                                                       de la muerte.
Tetera tetera tetera tetera         la tetera es el tabernáculo.
La tetera no es la taza es el recipiente claro         de la muerte
de la sed. Pero la tetera es divina                  y rara.
Oscura                la tetera
tetera tetera         el té es divino y puro.
Sabiduría. Tetera tetera tetera tetera tetera.
Hago la ceremonia del té cinco veces al día.

La tetera está caliente.
La tetera está tibia.
La tetera está fría.         ¡Sofía!
Las manos abrigan en concha
lo curvo de la tetera compañera... tetera tetera
tetera tetera tetera         todo el día.
Las tisanas son asunto         de Ana
Hatherly.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
con ala y pico tetera tetera tetera tetera
la tetera es el ave del espíritu         santo
en sí.
Garza pato cisne cigüeña avestruz
según la tetera el cuello varía
y produce tetera tetera tetera tetera
una taza de Universo
entero.
La tetera es el sagrario         por eso
beber té es beber         la noche y el día
es sorber tetera tetera         el enigma primero.
La tetera llena tetera         es el vientre relicario
del té         tetera         mi néctar
verdadero tetera tetera tetera tetera claro
mi alimento tetera tetera tetera querido.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera.

                                 TETERA.





La basura

Siempre la voz de lo limpio había sido la cara del arte.
Podían bajar la vista ante el contorno
o sumergirla en la sombra,
siempre estaba la claridad del desnudo.

El desnudo era el canto     la cara     el gesto
el limpio telegrama abstracto
el mensaje
porque la BASURA    se sabe
por repugnante     era purgada.

Suprimida de los objetos             de los cuerpos
                 de los ambientes        de los espíritus
cuando se expresaba se eliminaba lo abyecto.

Sólo lo limpio era el refinamiento.

Por eso             el arte
hacía pasar todo por el cuarto de baño.
La sanitización comenzó así
en los altos dominios de la palabra y del desnudo.
La basura no se usaba
escondida             tenía una vida secreta.
Tuvimos que llegar a la era del lavado de cerebro
de la medicina y del psicoanálisis
para descubrir poesía             y utilidad
en la BASURA.
La situación       es de verdad       extraña.
Es que sólo el arte y la elegancia mostraban otrora
desprecio por la basura
la basura, que no se usaba para decir
era de uso íntimo.
Sólo el pudor y los modales corteses
la contradecían.

Hoy
la situación se invirtió.
Se vive un ambiente desinfectado
de contaminación
se usa
la metafísica de lo íntimo limpio
los desnudos no son de tinta o piedra
son cuerpos vivos             palpables.
Hay muchos detergentes
todo lava más limpio.
Así
la BASURA se volvió una joya
y por rara
la basura es       canto       cara       gesto
querido       mensaje       de protesta.
La higiene es lo banal y lo necesario
la cantidad de información de la BASURA
creció.
La basura nació para ser limpia
pero sólo ahora cumple       su vocación:
trascendiendo el verbo        el sustantivo basura
es                    lo LIMPIO.
Limpiar lo sucio
es mudarlo de local             es cambiarle el sentido
es invertir su posición real.
Antiguamente       para eso
los instrumentos eran blandos
de cabello       de plumas       y de trapos
con jabón para mezclar
con el agua del río.
Hoy la situación               es brutal
aspiradora                        y jabón,
multiplicados por mil:     el Sonasol
                                         el Ajax
                                         el Omo
                                         el Sunil
                                         el Vim
                                         etc. y tal.

Se inauguró la guerra
el combate desigual a la basura.
Y la basura          perseguida
se volvió lo expresivo          lo único
el sentido
el testimonio real          de todo.

Se magnifica la basura
se destacan          los símbolos
de lo sutil.

La basura es lo delicado          lo difícil
la señal.

Un día          también yo          descubrí la basura
en Milán
en la Galería del Naviglio.
Al sonido de la Ur Sonata (el primer poema experimental)
antes de los años veinte
boletos de autobús             basura de goma de borrar
escombros
viejas plumas de gallina         cubiertas de chocolate
eran el grito
la confidencia de los residuos.
En ese barco comencé
por la mano de Kurt Schwitters
el viaje por la arquitectura
del nuevo universo       Dada
poeta de la basura.
(Todo esto es
en la esencia y en el reverso
apenas
el valor nutritivo del nuevo material
su mejor categoría de otra materia prima
comercial).
La basura es          en esencia
la abstracción de la nueva sociedad sanitizada
es el signo de lo intelectual
el mito          de los ritos.
El borde del flujo de la basura
artistas          químicos          agrónomos
y financieros
dieron a la basura
un lugar privilegiado.
De la alcantarilla o del bote de basura
he aquí el material noble
noble por expresivo
noble porque vale
noble por          químicamente puro.
Oro fino
robó en la pintura el lugar de las madonas
se volvió el mármol y el bronce          en el cuerpo
de las esculturas.
En la poesía          hela aquí.
Basura de la era atómica
plástico basura       poeta basura       lección basura
de química
basura de la informática.
Samuel Beckett dio la mano a los ingenieros
en sus botes de basura.
Botes de una variedad de delicadezas: hojalata basura
                                                              polvo basura
                                                              nube basura
                                                              cartón basura
                                                              plumas basura
                                                              fragmentos basura
                                                              óleo basura
                                                              espuma basura
                                                              trapos basura
                                                              carpeta basura
                                                              plástico basura
basura de las raras expresiones:
dura basura
blanda basura
suave basura
arruga basura
faceta basura
aullido basura
cenicienta basura
pegajosa basura        grasosa        y asquerosa
pesada basura
ligera basura
pastosa basura
sucia basura
limpia basura.
(Menos evolucionada        lo confieso        personalmente
escogí lo último como lo primero.
Me gusta la basura limpia.
Me gusta la basura del mar abandonada en las playas.
Sé que el mar es una asquerosidad llena de peces dentro
pero me gusta la basura que el mar arroja).
En cuanto a los habitantes  de la basura
diremos        de su riqueza animal:
microbios     miles
macrobios    aquellos cenicientos animales que pueblan los sueños
ratas     murciélagos     arañas     chinches
pulgas     piojos     mosquitos     moscardones
casi siempre en enjambres
casi siempre en telarañas.

Esto porque la basura atrae
a multitud de animales.

Todo esto son mundos ricos          de expresión
todo esto la posición inversa de las condiciones.
En otras épocas la basura          de vergüenza
vivía          callada
hoy            la basura es el pretexto
                  la materia del poema
por rara     la basura es lujo
y
sólo el lujo es basura          como siempre
lo dijo Augusto de Campos ferozmente.





Salette Tavares
Obra poética 1957-1971
Imprensa Nacional/Casa da Moeda, 1992.
Traducción del portugués para Nueva Provenza: Inti García Santamaría

miércoles, noviembre 04, 2020

Blackbirds

¿Por qué?
viene natural

En mi bolsillo derecho
guardo
mi lengua,
mi lengua madre,
ahí
junto
al teléfono
que se mantiene vivo
con vibraciones
de llamadas
entrantes
y iMessages,
masajeando el músculo
eso es
lo que pasa,
una lengua en terapia intensiva

cortesía de la C O N E C TI VIDAD
en respuesta a la P R O X IM I DAD

Lengua madre
poco mojada
por su
poco uso,
como una tarjeta SIM
en desuso atada a
un contrato
6
12
18
24 años,
y más

Contratista dudoso
atrayéndome
con su tiempo
infinito,
cargas
insoportables

Descarga,
ves
¡eso es lo que pasó!
una descarga que se nutre
escapando el pliegue,
para migrar
de regreso a
la red
¡Ouch!
¡Maldita sea!
¡Mierda!
Esa es
Una
mala
mala
me táfora
pero,

oído sensible
mantente alerta,
no debes
olvidar
los susurros
de tu madre
en edades tempranas:
nariz
ojos
oídos
pecho
panza
ingle
pierna
rodilla
pie
dedo
mano
brazo
hombro
espalda
columna
cuello
cabeza
cerebro
mente

Semanticista
incorpóreo
sigue adelante,
tu lenguaje
es tu hogar
tu cama
tu perspectiva
tus alianzas
sociales
tus callejones discursivos sin salida,
tu lenguaje
es de todos,
tu lenguaje
es lo que www
prometía ser,
pre cookie
pre eco
pre backfeed
, pre ¡come tu propio
vómito hijo!

Cómelo ahora
cómelo siempre,
y recuerda
no cuestionar
este acto

así es como mantenemos el plan avanzando
así es como nos
movemos #REMEMBER

Pero el lenguaje,
ésta lengua
que solo funciona
por su condición base de
desapego,
por su feroz
insistencia de
desconcertar,
por su
falta de arrullos

Ves madre
hay un pájaro negro
cruzando los cielos

vuela alto
ayudado en principio
por sus alas,
después planeando
hasta no verlo





El yo neoliberal
fue instaurado
primero por atraco, después
por implementación

¿Y en dónde estamos ahora?
Este cuerpo vive aquí,
se dobla suavemente
utilizando el interior
de un avión como soporte.
Dedos golpeteando,
ojos mirando,
mente entrando
y saliendo
por querer
no hacerlo.
Un zumbido,
una vibración
viaja por el cuerpo,
alertándolo
de estar bajo
cuidado artificial

Cuidado sacrificial
Cuidado consecuencial
Cuidado parental
Cuidado dental
Cuidado pernicioso

E
por primera vez,
cuerpo compartido
cuerpo lodoso
cuerpo suave
cuerpo caliente, con
cuerpos calientes,
todos los cuerpos
calientes
temblando
al mismo
ritmo continuo
de querer
cogerte
en un cuarto
oscuro
en algún lugar
en Kingsland Road

Hay partes rurales del cuerpo
que rara vez,
si alguna,
reciben atención.
Mientras la centralización geopolítica
arrasa por el cuerpo,
jalando con ella todo el foco de atención y
consternación financiera
hacia
el culo,
cara
y mano.
Cubierto en uniformidad financiada,
atendiendo a mi recipiente de bebida;
este cuerpo es una empresa
post lenguaje
rock puro

Hombre ridículo
que no se conoce
a sí mismo
es decir
actúa como miembro de la nobleza
es miembro noble
en la larga tradición
de nobles siendo miembros
porque
no tienen
vergas.
Amputadas al nacer
porque su mamá en realidad
quería una niña.
Su papá lo corta
y se lo avienta
a los perros.
Los perros se lo avientan
a los gatos.
Los gatos
se lo avientan
a los pollos.
Los pollos se lo avientan
a las ratas.
Las ratas
lo descienden
al Vientre de
la Tierra,
y lo echan
al Fuego Eterno,
mientras
Elvis Presley
llora en la capilla
en algún lugar
a las afueras de
Phoenix, Arizona

Entonces,
sin verga
y una gran boca
sin nada
que chupar,
más que el abuso
del lenguaje
en su forma corta,
que rima
solo
con sirenas de niebla

Reconocer el método
ya es ser demasiado amable
con un hombre
que se preocupa primordialmente
por su propio bronceado

¡continuado!

¡Ópera sin sentido!
Cacofonía de
¡remordimiento físico!
¡repugnancia corporal!
Penetrando
e integrando,
yo, el yo,
dividiendo el presente
desde el pasado
y el futuro.
Es decir,
Yo,
formo el pasado
y el futuro,
simultáneamente
desde esta posición
¡AQUÍ!
por eso
una voz importa

El lenguaje ha sido despojado del cuerpo,
el cuerpo del lenguaje.
Expulsado hasta el punto donde la voz
y por consiguiente la voluntad es descuidada.
Una división que demostró ser fatal
para los líos políticos de May,
para el colapso en escena de West;
los ejemplos,
¡al revés!
Mantente Producto hermano
Vive tus Palabras mi amor

Hablar no solo es expresar sentido
o la falta de sentido,
no solo son los pulmones
provocando
vibraciones
de las cuerdas
entonadas por la
garganta
nariz
boca,
sino también la entrega de una totalidad,
del cuerpo
PER SE

El Presidente
de alguna manera
hizo
eso
bien





llegando por
el ano
moviéndose hacia adentro
y hacia arriba
por el recto
por el
colon descendiente
a través del colon
colon ascendiente
el intestino ciego
pasando por
el orificio cecocólico
hacia el íleon
a través de la longitud
del yeyuno
del duodeno
y hacia el estómago
por el esófago
pasando la faringe
la cavidad oral
sobre la lengua
y saliendo por
la boca

entra
al cuerpo
y
o
mente de esa
cosa
que más desprecias
en este
momento
y ama
en este momento

identidad y escape
identifica y escapa
identifícate y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como algo distinto, real o no, y muévete en una dirección poco probable para ti. identifícate como alguien y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como tu madre y muévete en una dirección poco probable para ti. identifícate como Beyoncé y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como molécula y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como propaganda y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como tímido y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como árbol y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como sensación y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como genio y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como piel y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como abeja y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como traductor y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como deseo y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como leche y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como algoritmo y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como verano y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como CaConrad y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como amor y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti. identifícate como lengua y muévete intencionalmente en una dirección poco probable para ti.

todo sombra
se mueve a través
y por debajo
corre por una duración
simple hacia
el mar más lejano

muerta al fin
eh, es bonita
un doblez tremendo
hecho por alguien
que no sabe
doblar

y después de uno
se pregunta qué es lo que
una bailarina   que
mueve su cuerpo esporádicamente
pero controlado
por una especie de armoní
con ambición
e intención
y frecuencia
, ouch

rasgando
la parada
para que el autobús
no se detenga
qué carajo,
por qué no
qué le pasó a
tu autobús
a tu parada





Jesper List Thomsen

BASE BASE
Traducción: Diego Gerard
Juan de la Cosa, 2018.

miércoles, octubre 14, 2020

Tres poemas de Antolín


El tenista Nadal mata a una abeja en pleno partido y lo abuchean

Cerrando todos mis asuntos.

Qué desierto más árido el presente y qué selva tan frondosa el pasado.

Despidiéndome de todo.

El tenista Nadal mata a una abeja en pleno partido
y lo abuchean.

Pensando en partidos de tenis que nacen
y mueren el mismo día.

Pensando en cabalgar.

Pensando en los desiertos más bellos de la Tierra:
Sonora, Gobi, Atacama,
Las Vegas, Sahara, Wadi Rum.

Quiero que todo se libere de una vez
pero no quiero que se destruya nada en el proceso.

Lo que me perdí, me lo perdí.
Lo que no, está en mi corazón para siempre.

Alguna vez supe vivir sin miedo y con curiosidad.

Hoy todo está embalado.





Hasta lueguito, chau, chau

Cuando falleció mi papá me tocó desmantelar su casa. Lo único que tenía valor personal era una caja con videocassettes, una calabaza y unas piedritas de río. Eran sus pocas pertenencias. Entonces me di cuenta de que él no estaba apegado a nada. Solo algo de ropa, películas que venían de regalo en revistas y una calabaza con una cara dibujada al estilo Wilson.

En la caja fuerte sólo había una rata.

Acá estoy escribiendo poemas acodado en la barra de los cafés, como un huérfano.

Siento que en cualquier momento mi cabeza se va a desprogramar para siempre.

Acá estoy sacudiendo el vacío en la máquina LHC,
colisionando hadrones y viajando con un haz de fotones.

Superpensativo.

En esta vida no soy un átomo o una planta. Soy un animal sensitivo. Eso me causa mucho dolor.

Nos boicotean la fantasía del desierto americano.

Cuando era chico y no podía dormir, mi papá me alzaba y me llevaba a saludar a las plantas de cocina, a despedirlas una por una. Después me dormía tranquilo. No tengo mucho más para decir.

Sé cómo llegar a Plaza Italia.
Sé cómo llegar a la Avenida Córdoba.
Sé cómo llegar a tu corazón.
Hasta lueguito.
Chau, chau.





Presidente de las rocas

Paso número 1: el mundo debe parecerte incomprensible.

Mantener la inteligencia clara en medio de todas las ideas oscuras que tiñen el horizonte.

Todos los años aprendiendo mejor la misma cosa.

Todos los días un minuto de felicidad.

Sé como los perros que jamás se pierden.
Sé como los perros que jamás buscan departamentos para alquilar.
Sé como los perros que un día van a Disney caminando
muy muy despacio,
para morirse como grandes perros, como perritos gigantes.

Construir una cabaña cerca del bosque para nosotros.
Correr hasta tu puerta con lágrimas en los ojos y nieve en las pestañas.

Cuando comience de nuevo la historia de la humanidad algunas cosas no deberán faltar jamás:
     * Los Beatles cuando vivían en el Bambi Kino, todos juntos en una habitación donde se guardan las escobas.
     * Ron Thompson arrodillado en el barro llorando la muerte de su hormiga.
     * Lawrence de Arabia cruzando el desierto de Wadi Rum, escribiendo su propio destino.

Recuerdo uno de mis primeros cumpleaños. Habíamos ido de vacaciones a La Plata y ahí no tenía ningún amigo. Mi abuela salió a la calle a conseguir invitados, niños que pasaban, auténticos desconocidos que simularían ser mis amigos solo por este día, como extras. A todos ellos los vi una sola vez en la vida.

Todos estábamos embellecidos, por una época, por un momento, por un lugar.

El presente es el Allosaurus de los tiempos, listo para atacar.





Antolín
Una oferta de pureza
Iván Rosado, 2020.

miércoles, octubre 07, 2020

Cinco poemas de Sonia Scarabelli


Lírico

¿Por qué cantás así?,
a veces me dan ganas de preguntarle.
No sé qué es, pero en noviembre
lo escucho sin parar:
silbidos, notas, trinos.
La mañana parece que tuviera
una garganta propia y que la música
le saliera de adentro.
Y aunque haya dejado apenas de llover
y la tormenta golpee fuerte,
no se asusta el tipo y canta
como si de verdad no hubiera en este mundo
otra cosa que hacer
que abrir el pico ¡y alegrarse!





Zavalla, 1975

Si pudiera sentarme como entonces,
altos los pies sobre el trigal de aquella
casa remota cuyos fondos daban
a un campo enorme,

y desde el techo bajo,
sentir el sol quemando mis rodillas,
la tierra entera, las espigas
duras cambiar hacia el dorado
contra los dos caminos que se abrían
como si fueran a subir la tarde.

Siempre es último el día que recuerdo
sobre el tapiz de luz reverberando,
su hebra más delgada.

¿Qué fue lo que no vi, y ahora me llama,
de aquella tierra oculta que en violetas
parecía irse al cielo?

Una estación perdida y la tristeza
que sembramos haciéndose futura
cuando inmensa la noche se caía
para volverse azul sobre los campos.





Ancud en la mañana

Me acuerdo de ese instante
parada sobre una loma en Ancud,
el cielo azul y el viento
a orillas del Pacífico,
y el sol que era toda la luz alrededor
como la fuerza
de la juventud.
Hay una foto que se habrá perdido,
pero ahora estoy adentro,
es el olor del mar lo mejor
y no sale en la foto.
Miro alrededor con los ojos entrecerrados
las casitas de madera y más allá
pequeños barcos de colores encallados en la arena,
un poco más lejos estará el archipiélago.
Toda la travesía vinimos avistando
lobitos marinos desde el gran transbordador,
y viendo cómo el océano subía y bajaba
en grandes olas con picos de espuma,
igual a un belo dibujo japonés.
En la punta de la ciudad hay un fuerte
hecho de piedra y un faro
que ayudaba a llegar a los barcos.
Miro alrededor una vez más,
con los ojos entrecerrados,
a otra lejanía que ya es el tiempo.





Ligustro

Ahora me vengo a dar cuenta de que sacaron
el ligustro de enfrente de casa
mientras dejo caer en la vereda
todo lo que tengo en las manos
para buscar la llave.
A veces las cosas se descubren así.
Es un arbolito que no dice nada,
hasta que a principios de diciembre
echa sus flores y perfuma la noche.
Recién entonces me acuerdo del verano
y pienso en cómo el tiempo
se viene devorando nuestra vida.
En el pueblo, una vez,
mientras oscurecía caminamos
hasta donde raleaban las últimas casas.
A la vuelta cruzamos por las calles
flanqueadas de ligustros y cortamos
las flores en ramitos.
Qué dulce el aroma y cuánto más
la sensación ligera de andar por el camino
suavemente perdidas en la noche del campo.
De lejos y de cerca es igual ese recuerdo,

a veces las cosas se descubren así.





Cha cha chá

Me voy poniendo vieja, mamá,
me voy arrugando de a poquito,
como esas ciruelas negro-rojas
que había en tu ciruelo, mamá,
con esta música de cha cha chá,
con esta música de niños
con padres de los años treinta.
Vas a ver que un día yo me vuelvo
una pasita negra, mamá,
una uvita negra toda arrugada,
una monita vieja, y si la vida quiere,
con su propia sonrisa, mamá.
Para ese entonces vos vas a estar, seguro,
ya nacida de nuevo y fresca,
la fruta nueva en un árbol de la Tierra sin Mal,
el paraíso en que te sueño, mamá,
allá en Formosa entre loros enormes
y verdes lagartijas volantes, colibríes
y flores del tamaño de un hombre.
Veme viniendo, mamá,
a esa edad de sueños que llevan lejos, y si pasa,
yo voy a ser la uvita mora, te prometo,
que no se le nuble la memoria,
la uvita chinche de las parras
de todos nuestros patios,
nacida de tu vientre, mamá,

cha cha chá.





Sonia Scarabelli

Últimos veraneantes de febrero
Bajo La Luna, 2020.

martes, septiembre 08, 2020

Ocho poemas de Roger Santiváñez

 Lauerdale (fragmento)

Lauerdale. Es lindo este lugar
Me placen los parques del barrio obrero.
Ver a las camaradas repartiendo volantes
para la marcha contra el presidente
y contra el alcalde. También descubro
mi extraña soledad. Mi oscuro no hacer
nada. Esta canción de rebeldía,
leída más allá de los árboles y del
policeman dirigiendo el tránsito
desde su caseta en medio de la
encrucijada. Los tejados tipo england
dejan una alfombra para los pájaros
marrones posados como un don del
Señor. Lauerdale mi barrio favorito.







Eucaristía (fragmento)

Vox Dei allegrum -dijo Pound
En el arte de la poesía en la noche
Nosotros elevamos un cántico hacia ti

Para ser quechuas o sea bien
Llamas en llamas se incendia mi país
4 paredes albicantes de su celda Vallejo

Y en el rocío
De la familia en la madrugada se
Confundió reconociendo

A los vecinos y notarios públicos que diga
Púbicos tus bellos versos leídos en el
Recital de tu Velvet Undergound







Triángulo isósceles

Rompe los vidrios a qué te sabe tu té
Dime si anochece en ti rompe los vidrios
Compré galletas rosadas para tu mejor
Amanecer pero no volviste a sonreír
Eso ya fue otro sino ¿Cómo te llamas?
Nunca te has llamado frente a la ciudad
De Lima rompe el mar y hallas
Nombres diseminados por la playa
Es que allí fue el amor el acto más
Lindo de la noche en un Volkswagen
Nosotros tres yo ella & ella nada
Existe solo las olas los vidrios rotos







Camotal

1

Adolescente en jumper salida
Del tren de las seis a Lima
Hermosura difícil de alcanzar
Siempre al borde de la mar azul

Nunca le des la espalda fue el
Consejo mil años después en Yacila
Entre cholos bolicheras & el alisio
Que a Alicia dejó senos al aire

Memorias chiquitas de las playas
Donde Madre me mimaba con
Azul fulgor de nueva ropa'e baño
Volver a su Callao deseo eterno

Vivir en la mar sabrosura de
Pintura más refresca & pactada
En la nada de un poema & en
La rada en que fallece la gaviota


2

Jamás se dio el regreso murió
En otro cielo más travieso
& el desierto supo de percebes
Corales caracoles estrellas

Invocadas fui llevado a conocer
Su Puerto mas no fue Constitución
Sino el Nuevo Puerto de la yerba
Reunida con Jimmy a la volada

Hendrix a todo volumen en la radio
& el auto sometido a redada policial
Qué belleza de la mar hirviendo
& todo el movimiento de la Brava

Oh Chucuito salvó a mi hermano
En los tiempos de la polio incurable
Pero a mí quién me salva
Del recuerdo de este camotal.







Ringo

Metálicas guitarras se alzan pasando
Moluscos sobre el palacio submarino
Hechizo de Ringo & su jardín o su asesino

Tractor por un traspié premonitorio allí
Donde la harina de pescado nos dejó sin
Consultorio rock que se desmaya &

Se queda dormido para siempre dorados
Besos que Elizabeth nunca consiguió
Con su uniforme punk la más solitaria

Hembra montada en una sopa de choros
Tu mano buscando el fierro curvo
Surcar avenidas madrugadoras cerradas

Epifanios sumergidos con la pura luz
De su tristeza no hubo moderación en
El desmadre inclina el surtidor franco

               Duelo







Roberts Pool Crepúsculos (fragmento)

Se va la luz se va la forma
Amada solo el azul inmóvil
Se queda arriba se torna

Celeste sin que nadie se dé
Cuenta ahora es albo humo
O un estudio de plata

Un reburbujear semejando hielo
Seco en la lejanía desvaída &
Vuelta a crear la rosa más tierna

Por un instante desbordado de
Perlas en la tersa piel ingrávida
Perfección solar cuya belleza me

Ensimisma & se desaparece







Sea Isle (fragmento)


Hi! Me dijo una sirena niña
Echada en su tabla roja deslizán
Dose sonriente on the silk-screen

O trastocada por el refrescante dulzor
Hasta la húmeda arena perfectamente
Impresa tu silueta forma de un racimo ciprés

Nadie como tú para ser dibujada en el poema
Bañada por la verde transparencia recuerdo de
Pamela dejándose la truza metida en el misterio

Redondo como el mundo en que agonizo
Mirando el pulcro reflejo en tus hombros
Del sol que sin roche te acaricia

Inolvidable sinrazón marcando oleajes
De ternura desasida íntimo deseo
Perdido en la tristeza del ardiente mediodía







Campos de Penn, desde un Greyhound

Última visión preñada de amor
Regalo cerrado entre árboles crecientes
Es dulce tu pasión primera adoles

Cencia temprana que otorga
Adoración altar con pétalos elaborado
Por ti fulge el sol de un día pirro

Donde el cielo conquista nubes francas
Acaso en el ocaso pulcras frases baña
Das por súbita lluvia tropical & al

Arco iris invita esparcido e intactas
Risas de muchachas suenan como espuma
Que el viento nos dejara en su ola redimida

Bosques esmaltados de seres azulísimos
Hasta su fondo llega el poema & llora
Con todo lo que ya se fue de una vez &

               Para siempre







Roger Santiváñez

Sagrado. Poesía reunida 2004-2016
Peisa, 2016.

martes, septiembre 01, 2020

Tres poetas japonesas


A la Tierra

Aunque cantan desde millones de años,
los pájaros no han completado aún sus cantos.
Aunque crecen desde millones de años,
los árboles no han hallado aún el cabo de su cielo.
¡Oh, la tierra, la tierra!
¿Cómo puedes extinguir el fuego de tu horno?
Alegremente alzan sus manos y voces,
los niños están en clase.

(Shinkawa Kazue)







Mañana en el pueblo del puerto


La mañana en el pueblo del puerto de Almería
comienza
en las mujeres, que van de prisa al mercado
cargando sobre la cabeza
los canastos desbordantes de mangos.
Las caderas poderosas
envolviendo el mundo,
surgen de la oscuridad abriendo el alba.

Los estorninos dormidos en las ramas
repentinamente se depiertan
y el árbol es ya una bóveda de trinos.

El pueblo del puerto
es ya un cielo inmenso donde resuena
la voz del Dios solar.

Ahora
ya no encuentro
el trino de los pájaros
ni el poder de las caderas femeninas
que tanto sacudieron mis sueños.

(Tamura Satoko)






Solsticio de verano


Noche de solsticio de verano: col, cebolla, lechuga,
las cosas que inesperadamente se muestran aquí y
allá en mi cocina.
Las cuezo todas.
Dentro de la olla transparente sin cesar
ruidosamente clamorean, de cerca las observo,
qué son, una cierta gente muy menuda
al canto de brillante oscuridad.
Una de ellas es una gris anciana esfumada
que hace rechinar un molinillo de pimienta,
diciéndole a un esfumado niño: Búscame
mi cucharita de estaño.
El niño camina por el oscuro piso,
con los ojos saltones.
No hay cuchara.
Una aún más delgada y esfumada tía
desliza un cuchillo
sobre el lomo de un pescado.
Una cara de pescado gotea en el fondo de una cuba.
Se desvanece.
No hay cara, murmura la tía; no puedo ver una cara
en parte alguna.
Sirvo en los platos la ruidosa sopa de la noche
de solsticio estival.
El cuento, dejado a medias, ha concluido.
Ya no hay nadie aquí. Juntos se han ido por
el extractor de aire.
Se ha ido a algún sitio diferente, digo,
a una cocina cerca del amanecer a encontrar
una cara y una cuchara.

(Koyanagui Reiko)






El rumor del origen. Antología general de la literatura japonesa
Selección y notas: Javier Sologuren
Pontificia Universidad Católica del Perú, 1993.

martes, agosto 25, 2020

Dos poemas de Daisy Zamora


La mesera

Cómo creía entonces que de verdad
para algo me serviría el físico.
Morena y delgadita
sólo por mí venían los montones de clientes
desde Managua y Los Pueblos,
ya no se diga los que entraban
de aquí de Masaya.
Me tocaban las nalgas y tenía
ofertas al escoger:
De amorcito para arriba me trataban.

Claro que me acuerdo de vos, Castillito;
desde que te fuiste a México a estudiar
siempre pedía a los amigos
razón tuya.

Ya ves, cómo me tienen los muchachos:
gorda, cansada y varicosa.
Ni estoy tan vieja
pero así son las cosas de la vida.

La mesera más linda del "Mini-16 Rojo"
y de qué me sirvió.





El vendedor de cocos

De la fila de acacias junto al adoquinado
el hombre siempre escoge la misma sombra.

Cada día es el rito vaciar el carretón,
separar los cocos, y al filo del machete
ir pelando cada coco hasta dejar
la blanca esfera de carne descubierta.
La mujer los ofrece
             de dos en dos o tres en cada brazo,
sorteando buses,
saltando entre motocicletas y taxis;
pendiente del semáforo
para pegar carrera a recoger más cocos.

Desde lejos, la blancura de los cocos brilla
como los cráneos de los setenta y cinco niños místikos
muertos por la guardia somocista en Apayal:

WAN LUHPIA AL KRA NABI BA TI KAIA SA
(Muerte a los asesinos de nuestros hijos)
gritaban sus madres.

Los hijos del vendedor de cocos
desayunan un coco en la mañana
y almuerzan un coco a medio día
bajo la acacia circuncidada de cáscaras.

TAWAN ASLA TAKS, TAWAN ASLA TAKS,
(PUEBLO ÚNETE, PUEBLO ÚNETE)
GRITABAN LAS MADRES,
BAILA WALA WINA, BALAYA APIA
BAILA WALA WINA, BALAYA APIA
BAILA WALA WINA, BALAYA APIA
(DEL OTRO LADO, NO PASARÁN).




Daisy Zamora
Flor y canto. Antología de poesía nicaragüense
Selección: Ernesto Cardenal
Centro Nicaragüense de Escritores, 2006.

martes, agosto 18, 2020

Vigilia (fragmentos)


Ganas de comerse el mundo se decía cuando            había mundo y ganas y largas filas de alimentos            antes de que se pudran llevarlos a la boca            la tuya antes de que se pudra o la que encuentres al alcance nada            de almacenes nada            de silos
    aunque se anuncie tormenta            aunque vientos de guerra amenacen

y voces aconsejen guardar            para los tiempos de escasez            vacas            flacas decían esa            carne            la he probado también            esbelta con su disfraz de hueso            mondo y otros frutos            me he llevado a la boca el lado luminoso de los frutos y su interior            y las semillas            muy lejos las escupo para que no germinen en mí
            cadenas en mí






Conté seis árboles            un conjunto            colores alineados en un cuadro violeta            florecen            los colores florecen

mis ojos violeta contra el fondo verde            no la belleza            más simple y más terrible es            esto            sin epifanía

el paisaje infinito            su distracción            mis ojos siempre en vilo          verdes o            violeta o lo que estaba antes del verde y del violeta
        un brillo            una sombra            o lo que estaba antes del brillo
                y de la sombra

sin medida            donde el número seis es otra sílaba            otro golpeteo            no más            árboles            o árbol distinción
        perdida como perdido se va todo borrando contra            el fondo
                hoy gris            pero ese gris también se perderá






Museo lugar público donde los gritos no son gritos lugar            público donde lo público se separa            de lo público la colección privada            el reino de las musas            no            la            colección privada de lo público






N
o concluyo nada ni el paisaje            concluye ayer vi            unas nubes tan bajas y            veloces            que un grupo de gaviotas en vano las seguía            graznaban o lo que sea ese chillido que hacen            no la música            la música concluye            un            anhelo de forma la apaga y así no vive no            penetra en el canto del ave            ni en la            continuidad del paisaje






Al final de la tarde            un campo de luciérnagas y            la noche que cargan            pequeña            noche inmensa            noche planetaria            y en ese alumbramiento restos de            otras vidas peces
            a la orilla del lago trozos            de piel escamas
        
        una nueva textura de esqueletos y marcas en la arena un
            campo que se            apaga y            se enciende que se apaga y
                se enciende que            se enciende y alumbra lo que no es
            mío ni son            mis luces
                lo que se me aparece






Tanta paz sembrada había en el cementerio            que supe sus huesos por toda la tierra            que extendí beatífico            que esparcí
    
    
    qué lecturas            qué códigos            de una figura que presiento inmensa            un ángel o nube            con forma de ángel






Aíslo los sentidos tengo            el sabor de la almendra en lo alto            del paladar y el tono            oscuro            del chocolate            y un vino que los mezcla aíslo            la imagen de la calle la tienda            de regalos a la izquierda la pequeña imprenta y el comedor donde se sientan al azar los fines de semana he oído            que la comida es            buena la barra            semioscura y el licor que da brillo            a las cosas a la derecha            una vieja oficina de correos y en época de fiestas            una estampilla            conmemorativa            que adhiero a esta postal







Juan Manuel Portillo

Vigilia
Salto de Mata, 2020.

martes, agosto 11, 2020

Taxonomía

A la manera de las pinturas de castas
de Juan Rodríguez Juárez, c. 1715

1. De español y de india produce mestizo

El lienzo es un cielo plomizo
     tras ellos, cargado
con palabras, con letras doradas que inscriben
     la ecuación de la sangre

esto más esto es igual a esto, como si fuera
     un contrato con la naturaleza, o
un rótulo de un museo,
     etnográfico, preciso. Observa

cómo la mano del padre, debajo
     de su corona de encaje,
acaricia la cabeza de su hija;
     ella es casi tan blanca

como él, calidad. Mira
     en el broche de su cuello,
cómo la puntilla enmarca su rostro.
     Es una niña, sostenida

sobre el hombro izquierdo del sirviente,
     atada a él
por una cincha, por un pañuelo azul sencillo
     anudado a su garganta.

Si el padre, con la mano
     en su cráneo, adivina,
como lo hace el fisonomista,
     los misterios

de su naturaleza, prolijos,
     legibles en su carne clara,
en el suave rizo de su pelo;
     no podemos saberlo: es tan dulce

la forma en que la contempla.
     La madre, mirándolo
de soslayo,
     con un pañuelo en la cabeza

blanco como la cara del hombre,
     con su peluca empolvada, hace un gesto
con una mano, la forma
     de la letra C. Mira,

parece decir,
     lo que hemos hecho.
El sirviente, que todavía es un niño, estira
     el cuello, vuelve su cara

hacia todos ellos. Él es oscuro
     como la historia, es el origen de la palabra
nativo: el peso de la sangre,
     una dueña pálida sobre su espalda.




2. De español y negra produce mulato

Sin embargo, los siglos no han apagado
la aspereza de la expresión del niño.

Si hay alguna luz dentro de él, no resplandece
en la pintura que sostiene su cara

de perfil --con la frente redonda, los ojos
casi cerrados bajo una ceja poblada--.

Aunque dentro, el padre del chico permanece de pie
con su abrigo y su sombrero. Como si acabara de llegar,

o se estuviera marchando. Lo vemos
ausente, liándose un cigarrillo, miope,

sus párpados trazados frente al niño
pasan delante de él. En la cocina,

la madre del niño se retuerce, vigilante,
con el cuello girado sobre su espina dorsal, rojos abalorios

unidos a su garganta como un collar de sangre,
su cara es tan negra que casi desaparece

en el lienzo, en la pared oscura en la que
contemplamos las palabras que los nombran.

¿Cómo podemos interpretar todo esto?
Cambiar las palabras que hay sobre sus cabezas,

poner algo más en lugar del niño,
una mesa, quizás, sobre la que el hombre pueda dejar

el sombrero, o un perro al que honrar con
la bendición de su tacto, y la historia

cambia. El niño es un palimpsesto de la pintura,
capas de color, la historia lo representa

con el más perfecto matiz intermedio.
Antes de esto él no era nada: un lienzo

en blanco, antes que la imagen o la palabra, antes
de que la última pincelada lo fijara para siempre en su lugar.




3. De español y mestiza produce castiza

¿Cómo no ver
     en este gesto

la mentalidad
     de la colonia?

En los brazos de la madre,
     la niña, colgada

de sus entrañas
     la oscura cuna

de la sangre mezclada
     (llamémosla México)

se vuelve hacia el padre,
     alcanzándole

como de regreso a España,
     a la promesa de la alquimia

de la sangre, tres simples pasos
     hacia la pureza:

de un español y un indio,
     un mestizo;

de un mestizo y un español,
     un castizo;

de un castizo y un español,
     un español.

La vemos aquí,
     una generación después,

casi resbalándose
     del cuidadoso abrazo de su madre.




4. El libro de castas

Llamémoslo el catálogo
     de sangres mixtas, o

     el libro de nada:
          ni español, ni blanco, sino

mulato torna-atrás (o
     tente en el aire) y

la morisca, el lobo, el chino,
     zambo, albino y

el no-te-entiendo, el
"I don't understand you".

     La guía de la colonia,
          el registro de cada nacimiento cruzado,

es la tipología de la mancha,
     de la pintura, la tacha, la mota mancillada:

     lo que puede ser purificado,
          y lo que no, el negro destino

de Canaán. Parece
     un chiste verde: ¿cómo llamas

     a ese espacio entre
          las oscuras geografías del sexo?

Llamémoslo la mancha: como en
     No es ni lo uno ni lo otro,

     ilícito y todavía hoy nombrando
          lo que hay en medio. Entre

sus padres, la niña,
     la mulata torna-atrás,

no puede escapar de su abrazo,
     del tríptico que hace sus cuerpos

en la pintura, en la sangre: su nombre
     está escrito en el Libro

     de castas --todos sus iguales están como ella
          cautivos de una palabra--.





Natasha Trethewey
Versión en español: Nieves García Prados
Tomado de Antología de poetas laureados estadounidenses (1937-2018)
Selección, prólogo y mayor parte de las traducciones: Luis Alberto Ambroggio
Vaso Roto, 2019.

martes, agosto 04, 2020

Cinco poemas de Jaime Luis Huenún


Purrún

Yo la miro
danza
canelo florecido lleva en sus manos
danza
sus pequeños pies llenos de tierra
danza
flores de ulmo y miel en su cabello
danza
ríe y danza
bebe su muday
Yo la miro
yo no danzo
y el polvo que levanta el baile
me oculta
ante sus ojos

Purrún: baile colectivo usado en el "nguillatún" y otros ceremoniales.





Envío a Anahí

Era madrugada y yo
cortaba flores para ti en mis libros de poesía.
Llovió largo sobre el mundo y en mi sueño
se abrieron los primeros rojos brotes de poroto.
Hacia el bosque volaron los güairaos,
y el tue-tue cantó tres veces
sólo para confundirme.
Amanecí después: mariposa era el cielo,
liebre era la tierra corriendo tras el sol.
Te vi luego zumbando en las celdillas de la miel,
haciendo olas en la blanca
placenta de tu madre.
La muerte es lo que escribe
el agua sobre el agua, me dije contemplando
el rocío de las hojas.
Lloré, entonces lloré,
sólo por el delirio de respirar tu aire.





Forrahue

...alzaban sus manos
ensangrentando al cielo...

(Diario El Progreso de Osorno,
21 de octubre de 1912)

No hablábamos chileno, mi paisano,
castellano que lo dicen.
Copihue sí, blanco y rojo,
flor de michay,
chilco nuevo.
No sabíamos de Virgen ni de Cristo, padrecito,
ni del Dios en las Alturas.
Jugábamos tirándonos estiércol de caballo en los
potreros;
robábamos panales a los ulmos y a los moscos,
y pinatras a los hualles de la pampa;
mirábamos desnudas bañarse a las hermanas
con manojos de quillay en el arroyo.
Malo era.
Sí.
Por eso vino envidia y litigio y carabina;
por eso se volvieron lobos los venados y los peces.
Malo era, paisanito, malo era.
Comíamos caliente el crudo corazón de un cordero
en el lepún;
rezábamos huilliche al ramo del laurel
junto a la machi;
matábamos con fuego al que mete huecuve
contra el cuerpo y el alma.
¡Brujo diablo, anda vete! decíamos escupiendo,
y el bosque más espeso
escondía a la lechuza.
Malo era, malo era.
No sabía vivir el natural antes amigo, no
sabía.
Las mujeres se preñaban en lo oscuro y en lo claro,
y los hijos se criaban a la buena
de los bosques y los ríos.
Así era, mamita, así fue:
las estrellas dejaron de alumbrarnos
la sangre de repente,
y tuvimos que ocultarnos como zorros
en montañas y barrancos.





Campamento Pampa Schilling

Aquí, henos aquí,
ya viudos de nuestros dioses,
viudos del sol, del agua
y de la luna llena.
                        Adentro,
frente al brasero,
quemamos lengua y memoria.
                                                   Afuera
florece el ulmo, la lluvia moja al laurel
que brilla en mitad del monte.
¿Para quién brilla el laurel?
¿Para quién moja sus ramas?
De lejos se escucha el mar,
y el graznido del güairao.
Dormimos, viudos del sueño,
soñamos cosas que arden:
cometas entre las rocas,
aguas donde quema el oro.
¡Es arte de brujos! grito
¡Escupan esas visiones!
                                         Nadie
me responde, nadie. Solo
estoy ante la noche.
Afuera brilla el laurel
a relámpagos y a sangre.

El monte es una neblina,
y el agua del mar se arde.





Víctor Llanquilef empuja el bote ebrio al río de las canoas

Un coipo nada en el sol
y tú te recoges en el agua, silencioso.
Son tus orillas el berro y el junco,
y la ancha sombra de los sauces
el destino de tu sombra bajo el agua.
Un pez alza la luz sobre el remanso.
El destello es tu espíritu
que se hunde en lo profundo
                                               nuevamente.





Jaime Luis Huenún
Ceremonias
Editorial Universidad de Santiago, 1999.

martes, julio 28, 2020

Cinco poemas de Louise Glück


Amapola

Lo mejor
es no tener
mente. Sentimientos:
ah, ésos sí,
y me gobiernan. Tengo
en los cielos un señor
llamado sol, y me abro
para él, le muestro el fuego
de mi propio corazón, fuego
como su presencia.
¿Qué sería tal gloria
sino corazón? Oh, hermanos y hermanas,
¿fueron como yo alguna vez, hace mucho,
antes de ser humanos? ¿Se abrieron
una sola vez, y nunca más?
Pues a decir verdad
ahora estoy hablando
como ustedes. Hablo
porque estoy destrozada.





Amor perdido

Mi hermana pasó toda una vida en la tierra.
Nació, murió.
Entretanto,
ni una mirada atenta, ni una frase.

Hacía lo que todos los bebés:
lloraba, pero no quería comer.
Mi madre la abrazaba, queriendo cambiar
primero el hado, después la historia.

Algo sí cambió: al morir mi hermana,
el corazón de mi madre se volvió
muy rígido, muy frío,
como un pequeño medallón de acero.

Comenzó a parecerme que el cuerpo
de mi hermana era un imán. Lo sentía
atraer aquel corazón hacia la tierra,
para hacerlo crecer.





La entrada

Quería quedarme como estaba,
quieta, como el mundo no sabe estar,
no a mediados del verano, sino justo antes
de que se forme la primera flor, el momento
en que nada aún es pasado,

no a mediados del verano intoxicante,
sino a fines de la primavera, el pasto aún
no crecido a orillas del jardín, los tiernos
tulipanes apenas comenzando a abrir,

como un niño rondando la entrada, observando
a quienes van primero,
un tenso montón de piernas, atento
a las fallas de los demás, los titubeos a la vista

con la feroz confianza niña del inminente poder
preparándose a vencer
estas debilidades, a no sucumbir
ante nada, justo el tiempo

anterior al florecimiento, la época magistral

antes de la aparición del don,
antes de la posesión.






Lamento

De repente, después de la propia muerte, los amigos
que nunca se pusieron de acuerdo
ahora sí lo hacen acerca del carácter de uno.
Son como una casa llena de cantantes
que siempre ensayan la misma partitura:
fuiste justo, amable
y tu vida fue afortunada.
Sin armonía. Sin contrapunto. Sólo que
ellos no representan un papel:
se llora en serio.

Por suerte, ya estás muerto, si no,
el asunto parecería nauseabundo.
Mas cuando eso llega a su fin
y los asistentes se van, frotándose los ojos
pues el sol deslumbra como nunca
después del encierro de una mañana
con observantes de la rectitud misma
si bien la tarde, y septiembre...
cuando el éxodo comienza,
es entonces cuando has sentido
la punzada de la envidia.

Los amigos, estos vivos, se abrazan,
chismosean un poco en la banqueta
conforme el sol se hunde y la brisa nocturna
encrespa los chales de las mujeres...
He aquí, sí, el significado
de "una vida afortunada":
significa
existir aquí y ahora.





Una Obra de Ficción

Al dar vuelta a la última página, después de muchas noches,
me hallé envuelta en una onda de tristeza.
¿Dónde acabaron todas estas personas que me parecían tan reales?
Para despejarme el pensamiento, salí caminando con rumbo a
la noche; instintivamente, encendí un cigarro.
En medio de la oscuridad, el cigarro resplandecía,
     como un fuego encendido por un sobreviviente.
¿Pero quién vería esta luz, este puntito entre las estrellas infinitas?
Me quedé parada un rato en la oscuridad, con el cigarro brillando
     y empequeñeciéndose,
a cada fumada pacientemente destruyéndome.
Qué pequeña, qué breve.
Breve, breve, pero ahora se me había metido muy dentro,
     cosa que no harían nunca las estrellas.





Louise Glück
Tomado de Imperfecta semejanza II. In nomine vocis. Ulteriores meditaciones en torno a la traducción poética, de Pura López Colomé.
Evidentemente, las versiones al español de estos poemas son de Pura López Colomé.
UNAM, 2018.

martes, julio 21, 2020

Nueve poetas tamiles


El golfo

Intenté
Para ti
Capturar en papel
Lo que no tiene nombre
Mientras era todavía
Un pájaro en mi jardín.

Pero
Entre lo que busqué decir
Y lo que dije
El pájaro
Se echó a volar.

(Ka Mohanarangan)





Una oración

Mientras tu voz sea todavía audible
Deja de cantar.

Antes de que tus dedos se hinchen
Vende la jarana.

Antes de que los cascabeles se caigan
Quítate los ayoyotes.

Antes de que la cama sea un refugio permanente
Méteme en un ataúd.

(Neela Padmanabhan)





Revelación

No puedo
Como Siddharta
Desaparecer a medianoche
Y abandonar a mi esposa y a mi hijo.

En primer lugar
Mi esposa y mi hijo
Duermen con sus piernas sobre mí
Y no es sencillo
Escapar de su abrazo.

Incluso si lo hago
Tengo que enfrentar a esos diablos
Los perros de la calle
Que con tanto enojo ladran
A la gente tranquila como yo.

El tercero
Pero el más grave problema es
Si escapo por la noche
¿Dónde encontraré
Un baño en la mañana?

(Tapasi)




La petición

Oh, madre Mahayami,
Bendíceme con un hijo varón
Y te halagaré
Con el sacrificio de una cabra
Y te ofrenderé un platillo de arroz.

¡Pero qué tonto!
Le pides a una diosa
Que te bendiga con un hijo varón.

Mejor vete,
No tengo nada que hacer
Con tu cabra
Ni con otras ceremonias sangrientas.

(Adavan Deetshanya)




Una ecuación

Entre los versos de un poema
(a+b)2 = a2 +b2 + 2ab
Garabateó con lápiz
Mi hija la más chica.

Poema versus ecuación
Lo que escribió me dejó pensativo.

Pocos días después,
En su tarea

Nadaba entre
Símbolos algebraicos
Una florecita infantil.

(Karikalan)





Cansancio

Poemas que no he terminado
Me guiñan un ojo
Al amanecer

Pero las llamadas del trabajo
Café... Desayuno... Almuerzo...
Dejan poco espacio para la poesía.
No tengo tiempo para acomodar
Las sobras de la verdura que partí
Apiladas en un rincón.

Cuando corro
A la parada del camión
No registro ninguna escena pasajera todavía,
Pero la poesía persiste
Con su timbre en mi cabeza.

Al anochecer
Al lavar los platos
Al cocinar dosas
Al calentar la leche
Pienso que
Debería dormir
Sólo después de escribir un poema.

Anoche fue igual,
El sueño me reclama
Antes que la poesía.

(Ilampirai)






La vejez

Pasé
Esta mañana
Con preocupaciones de ayer

Esta puesta de sol
Con ansiedades del mediodía

Esta noche
Con temores de mañana

Me doy una pausa
¡Tengo setenta y cuatro!

(Subramania Raja)





El pájaro que se comió la fruta
Cuando vuela
Transporta en su interior un árbol.

(Kugai M. Pugazhendi)





Epitafio

No escriban
En mi lápida.

Él que se desvivió
Por las palabras
No necesita ser presentado
Por las palabras.

(Magudeswaran)





VV. AA.
Tamil New Poetry
Traducción al inglés: Dr. K.S. Subramanian
Katha Poets Café, 2005.
Versiones en español para Nueva Provenza: Inti García Santamaría