Mostrando las entradas con la etiqueta Roxana Crisólogo Correa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Roxana Crisólogo Correa. Mostrar todas las entradas

domingo, enero 14, 2024

Cuatro poemas de Roxana Crisólogo Correa


Me he enamorado del chico que conduce el tractor
para remover la nieve

no le veo la cara
de eso se trata el amor
es suficiente que conduzca algo tan monstruoso como este juguete
para remolcar la luz
me basta que conduzca este temblor bajo mis pies

buscando entre la nieve la suave mirada del cemento
la nieve que empiezo a rellenar con mis caprichos de ramas
con mis recuerdos sin hojas

un trazo de su ojo izquierdo hacia una casa de hormigas







Me mecía en una hamaca en una orilla
de una frontera a otra
uno de los tantos ríos San Juan que se repiten en el mapa de la evangelización

los mosquitos nos obligaban a cubrirnos el rostro con abanicos hojas de plátano
los mosquitos eran el aire que caminaba a pie juntillas para no perderse pero también su ausencia
todos esperaban su turno siguiendo la fila deshilachada por el sol
las paredes blancas las paredes negras
alas doradas insectos que liberaban sus sombras en el metano que arrastran los motores
lanchas que aparcan unas tras otras llenas de gente

un sueño tropical
todos lo tenemos     dice el guardián
respetando la ley y las distancias reafirmándose de un sobresalto en su lugar
para que nadie crea que en sueños ha estado en otro lado

aquí nada se mueve de su sitio
acomoda su uniforme a un cuerpo que luce con desgano

solo las lianas escapan de los controles de seguridad
se toman de las manos como si intentaran estrangularse
son como hermanas     dice el guardián
succionando el néctar de algo que arrancó de un árbol

la naturaleza es así

los suecos son más prácticos se abanican con sus largos dedos el momento que no avanza
sacan el aire de su escondite y lo echan a andar

le digo que quiero tomarme fotografías junto a esas grandes hojas que flotan
en el río como elefantes
que imagino que soy un pez raya que electriza que espanta bañistas
o un gran lenguado que se deja montar

quisiera decir que esto se parece a Tumbes pero mejor no
nadie conoce Tumbes
les podría sonar a golpe a tumbos a tumbar
estos son los insumos de la poesía

espero la lancha que nos llevará a la otra orilla
en creole tiene nombre de algo mal escrito en inglés
anoto: aceite contra mosquitos
una refri para que el guardián de vez en cuando se moje la garganta con cervezas heladitas
con los suecos mi entrada a la reserva ecológica está asegurada







Si el Perú es un país rico
con tanto potencial para inspirar retruécanos
por qué la mayoría de peruanos dice que son pobres
y su volumen de voz es más bien bajo

hacer poesía de la riqueza y riqueza de la poesía
me obliga a adjetivar lo que con dificultad escucho
buscando el petróleo de lo que se acaba
el mercurio que con falsedad brilla y perfora las manos

hacer poesía de los ricos campos de espárragos
que se llevan toda el agua
de los campesinos sin agua
para que quienes recorremos con ansiedad el supermercado
en busca de espárragos del Perú
tengamos en nuestras mesas espárragos del Perú

escribo de un campo que debo llenar de campesinos felices
que viven del fruto de su trabajo

para hacer poesía del Jardín Escolar Nº 744
sin agua
            ellos no se comen los espárragos
para hacer poesía que sea homenaje verbigracia onomatopeya
para hacer ciencia y lenguaje de la poesía
y venerar más trozos de yeso que se hacen ¡zas!
para hacer historia que no termine con sed
y hablar de las derrotas que son negociaciones a medias

para contar la historia del reverso de la página
para hablar de los héroes mirándolos de perfil
para hacernos los locos
y no hablar de los niños como angelitos ajenos del mundo
y decir que te cuidarán desde el cielo
y que la muerte no es el final del túnel
y las que murieron se sacrificaron
para que nosotras estemos aquí
y que la tierra arrulla y alimenta a todos sus hijos por igual

para escribir agroexportadora sin golpearme la cabeza contra el timón
del tractor y respirar
levantar el plástico
evitando las matemáticas de la repartición
necesito expulsar de algunas palabras su función adulona
subir el volumen     la voz
aplacar la ira de la forma







Una ciudad se forma de los restos de viejas ciudades
una ciudad es el saldo de una ciudad más grande
que se comió a otra ciudad

los científicos y los politólogos juntan los pedacitos
para darle a la historia un sentido épico
y lo que flota en la burbuja
lo que quedó en lagunas de aceite
el río atigrado de codos y pies
es el mapa que define
raciones de agua     tiempo de vida

la tintura del petróleo provoca lesiones cromáticas
puedo ver con claridad la sangre
de los animales que aprendí a degollar en mi niñez
y mi hermana echaba al jardín para que todo vuelva a crecer
y así la cadena de la vida nunca se rompa

una ciudad     si te fijas
el vecindario es como un pastel mal cortado
los hijos de la vecina con la música a todo volumen
los hijos de los africanos no son africanos     no insistas
son solo hijos
cada uno cuestiona desde su burbuja
la mía monolingüe hétero
dos cabezas piensan mejor que una
no caves más
encontrarás las malas artes las raíces
la pureza la escisión las guerras
también la poesía








Roxana Crisólogo Correa
Dónde dejar tanto ruido
Álbum del Universo Bakterial, 2023

jueves, julio 14, 2022

Cuatro poemas de Roxana Crisólogo Correa


Los que llegaron a vender hongos
saben que aquí el tiempo y la luz
                                       son efímeros
por eso se apuran en ofrecer sus mercancías     desenfundan
            afilan sus manos
también yo debo apurarme antes de que la luz levante sus carpas
y el horizonte se hunda en la profundidad de la iglesia de piedra

No sé si el precio de los hongos es el más justo
ni cuestiono la autenticidad de lo que los vietnamitas venden
Me fijo en sus manos que utilizan como tijeras
y de las que desprendo sílabas     sonoridades
            que medito
antes de decidirme por un puñado de colores
y la seguridad de la pequeña que repite lo que digo
y con una mano se hace de un balde de hongos
                                       que parecen respirar

Me han dicho que evite practicar mi mal finés con los vietnamitas
se la pasan recogiendo hongos     en verano se apoderan de las fresas
            ahora la oscuridad

Nadie entiende mi miedo a la falta de luz
saberlo todo
            entenderlo todo
no me asegura que sabré distinguir lo venenoso de lo comestible

            Me conformo con el dulce acento de los vietnamitas
que ofrecen un mejor precio si me animo a comprar toda la bolsa

¿Qué si se congelan los hongos?              Por supuesto
                        aquí todo se congela





Me gustaría ir sobre una Vespa
pero me topé con Austen
                        5 años
                        sin pasaporte
                        una familia que alimentar

Yo quería olvidar sobre la Vespa que llegué aquí
para escribir la historia de Austen
sin tener que cruzar una frontera
pensar en las palabras de Austen
imaginar a Austen
sacarle de los ojos las miradas que varó el mar

Quería volar como todos los que vuelan despreocupados
sobre la suavidad del sol
perderme sobre una Vespa
virar en callecitas escurridizas
como la desmemoria

Le llaman bella a la mujer que escribe
yo me llamo algo más humano
pero me guardo mis palabras

La aguafiestas     sí
vengo a llenarles de preguntas que el Sol embarra de aceite
para broncear

No
no es el momento me dicen
                                    Toma la ruta del sol
cierra los ojos     siente     enciende la Vespa
y vuela sobre las colinas camino a Taormina
Mira los suaves dedos de las piedras
aferrados a una profundidad turquesa

luminosos pececillos que el mar arrastra





Un pan con palta que mi madre deja sobre la mesa
es todo lo que ella puede hacer por mí

Mi piel mi cabello se mantendrán jóvenes
mis ideas cristalinas y audaces
mis palabras en su nivel de aceite

Te agradezco por el pan con palta
de cada día
en el desayuno

me enseñaste que la inspiración
está en lo nutricio y terrenal





Una conversación
sobre la leche de cabra y la leche de vaca

de madrugada

cuando nadie escucha
cuando nadie piensa
cuando los olores cavan su escondite a la sombra

Los dedos matan el tiempo cambiando el dial de la radio
buscando sacar manchas
como en el comercial

Un instante de felicidad
para que cuando amanezca
nadie escuche ni huela
nadie intente excavar

la soledad del vaso

En la madrugada
tomar leche de vaca
porque dormir es quedar en blanco
con el estómago vacío
es un estilo de vida

Te remonta a un mundo sin vacas ni cabras
Te remonta al mundo

Cuando nadie piensa que esto en realidad es un desierto
Mi amiga que también sufre de intolerancia a la lactosa
me confesó que tiene el mismo sueño
sin vacas ni cabras
sin leche ni luz

Cuando nadie escucha
Cuando todos duermen
Cuando nadie quiere saber a dónde va a parar
Tanto dinero
Tanto trabajo

Cabras y vacas
devorándose el aire

la proteína
la mala leche





Roxana Crisólogo Correa
Kauneus (la belleza)
Intermezzo Tropical, 2021.