domingo, diciembre 31, 2006

Novela

(fragmento)

Estás enamorado. Alquilado hasta agosto.
Estás enamorado. Tus sonetos
la hacen tronchar de risa. Los amigos
--no eres recomendable-- te han dejado.
Más tarde, una noche, tu adorada
se ha dignado escribirte…

Aquella noche…, vuelves
a los cafés brillantes
y pides unas cañas –o gaseosa…

Cuando se tienen diecisiete años
y tilos verdes hay en el paseo,
no se puede ser serio, desde luego.


Arthur Rimbaud
Poesía completa
Traducción: Aníbal Núñez, et al.
Visor, 1997.

domingo, diciembre 24, 2006

Pequeño poema de Navidad

Para Graciella Peyrou


¿Naciste ya, Señor?
¿O esperas la señal
del dolor para venir al mundo?
Tu cuerpo, sin mundo todavía,
¿se estremece y se dobla como el dolor del hombre?

¿Naciste ya, Señor?
¿Eres humano y triste?

Tú, Señor, jadeante y perruno
chocas con las paredes
del templo de tu padre.
Y tú, Señor, también
a tu padre le pides
la venida a la tierra de un salvador del mundo.
24 de diciembre de 1953

Virgilio Piñera
La isla en peso
Tusquets, 2000.

viernes, diciembre 08, 2006

Si hay un goce en la amargura

Esta tarde, dejadme
Estar triste. ¿No tengo
Derecho (como los demás)
De estar cansado de mí?

¿No se me permite estar hueco,
O caer en el hoyo
O quebrarme los huesos (por dentro)
En la trampa de mi propia mentira
A mí mismo? Oh amigo mío,
Yo también debo pecar y pecar.

Yo también debo herir a los otros y
(Puesto que no soy una excepción)
También ser odiado por ellos.

No se me prohíba, por tanto,
Probar el mismo veneno amargo,
Y beber la hiel que el amor
(Sobre todo el amor) tan fácilmente se vuelve.

No se me prohíba (otra vez) tener
Furia, amargura, desilusión,
Deseando morir.

Mientras la vida y la muerte
Se asesinan en mi carne,
Dejadme en paz. Yo puedo gozar
Aun como los otros, esta agonía.

Solamente (quienquiera que seas)
Reza por mi alma. Háblale de mí
A Él, porque en mi amargura
Yo apenas le hablo: y Él
Mientras está ocupado en matarme
No me oye.


Thomas Merton
Poemas
Traducción: Ernesto Cardenal
Universidad Nacional Autónoma de México, 1961.

viernes, septiembre 22, 2006

El fastidio de la perfección (fragmento)

El poeta, como lo había intuido Paul Klee, no es un "árbol" sino el "tronco del árbol". Alimentado por el flujo del agua, el tronco no puede más que recoger y transmitir aquello que sube de la profundidad de las raíces. Ni siervo ni amo, ocupa una posición más modesta; no lo atraen ni la belleza de la veta ni la profanidad de las raíces, sino el transcurso en el cual se decide el cortocircuito entre la visibilidad de la primera --el fruto maduro --y la invisibilidad de la segunda --eterna germinación. Por lo tanto, ni las raíces ni las ramas sino el cuerpo del árbol. Cada poema puede decirse sólo como ese poema, con ese ritmo, con aquel sentido, aquella "deformidad" especial y se ofrece al lector --lo quiera o no el autor-- como un texto finito pero telúrico, inestable, sensible a lo que Lautréamont llamaba "la sed del infinito". Esta sed es el estatuto metafórico de la lengua --lo sobresaliente de la palabra y el regreso a la palabra unidos en el orden del discurso. ¿Pero de qué orden hablamos sino de aquella arquitectura del desorden que es la experiencia de la escritura?


Marco Ercolani
filodecaballos. poesía, no. 1, septiembre 2006.
Traducción: José Molina

martes, septiembre 19, 2006

el ángel izquierdo de la historia

los sin tierra al final
están sentados en la
pleniposesión de la tierra :
de sin tierra pasaron a
con tierra : helos
enterrados
desterrados de su soplo
de vida
aterrados
aterrorizados
tierra que a la tierra
torna
pleniposeedores terra-
tenientes de una
roza (fosa) común :
por el reverso al fin
entrañados en el
lato vientre del
latifundio
que de im-
productivo se re-
veló así u-
bérrimo : generando pingüe
cosecha de
sangre color barro
labradores sin
labra he-
los : al final con-
vertidos en larvas
en mortuo-
rios despojos :
ataúdes labrados
en la escasa madera
(materia)
de sí mismos : la bala asesina
los sorprendió
mortisentados
sitibundos
decúbito-abatidos pre-
destinatarios de un
agro (magro)
re(dis)(forme) forma
-- famélica – a-
graria : he-
los gregaria
comunidad de los que van
a medias con la nada :

aver-
gonzada a-
margada
vejada
-- avergoncorroída de
íntimo abrasivo re-
mordimiento –
la patria
( ¿cómo ufanarse de ella? )
apátrida
llora a sus des-
poseídos parias –
patria parricida :
que acaso sólo al final la
espada llameante
del ángel tuerto de la his-
toria ardiendo contra el viento y
fogueando a los
agrosicarios socios de ese
fúnebre contubernio donde la
muerte mariscala comanda una
torva milicia de jenízaros guarda-
espaldas :
sólo el ángel izquierdo
de la historia cepillada a
contrapelo con su
multigirante espada po-
drá un día ( ¡quién lo viera! )
convocar del montón
nebuloso de los días ve-
nideros el día
que al fin sobrevendrá del
j u s t o
a j u s t e .. d e
cuentas


Haroldo de Campos

Crisantiempo
Traducción: Andrés Sánchez Robayna
Acantilado, 2006.

viernes, septiembre 15, 2006

Ella es algo completo...

Ella es algo completo
Y la belleza es completa
En su rostro; la belleza
Que no es de su rostro
Carece de belleza total.
Una vez al mes la gente ve
Una luna nueva en su cielo.
Cada amanecer yo gozo
De una luna nueva en su rostro.


Abbas Ibn Al-Ahnaf
Guadaña de plata. Tres poetas árabes
Selección y traducción: Alberto Manzano
Teorema, 1983.

domingo, septiembre 10, 2006

Nota

Hay un lector promedio que es el antípoda del poeta. El poeta se asoma al caos una y otra vez, y ese riesgo asumido proviene de su insatisfacción, de su deseo de ir más lejos; el lector del que hablamos, en cambio, el que forma las mayorías, se dedica exclusivamente a admirar y a conformarse con su admiración. El poeta, idealmente, no vive en estado de arrobamiento frente a las artes que lo rodean: trabaja absorto en lo suyo y observa lo que se le presenta con distante severidad; sus placeres son silenciosos e intransferibles; en todo caso lo que más le interesa son aquellas obras en las que intuye problemas análogos a los que él mismo se plantea. La persistencia de una admiración excesiva y gesticulante por el mundo del arte es signo de debilidad. La respuesta consecuente frente a las obras, creo yo, de la naturaleza que sean, es la actividad –la extracción y uso, por así decirlo, de la energía creadora. Un lector se parece al poeta que lee cuando reacciona alterando su vida para otorgarles una mayor libertad a sus actos, pensamientos y percepciones. El sujeto arrobado es, en contraste, el sujeto del consumo, por más sofisticado que éste pueda ser –el melómano, por ejemplo, figura abominable, coleccionador estéril. Deberíamos perder cada tanto nuestras acumulaciones personales de libros, obras y registros, o por lo menos ser capaces de ponerlas en circulación. Sería preciso no cobijarse en la Belleza, en lo Sublime, en la Gran Sensación, en nada de aquello elevado y enorme que pareciera exigirnos un gesto unilateral de sumisión.
Juan Alcántara El poeta y su trabajo, no. 22, primavera 2006.

viernes, septiembre 08, 2006

Con el sol en los órganos

El mar al borde de la carretera
Con su lonja de sol que reverbera
Como un pectoral de oro mientras se hunde
En la memoria de esta tierra roja
Mezclada con astillas de ceramios chaquiras
Y osamentas envueltas en harapos
Que fueron vestimentas de príncipe
Carne de Colla carcasa de Orejón
Y bailaron como el polvo que gira
En las noches de fiesta
Y ahora son polvo de momia rugoso antepasado
Ensimismado en sus cielos guerreros
Donde un inmenso gato nos contempla

Y a nosotros la muerte nos castiga
De la misma manera que a los gatos celestes
La parca la pelona ha llenado esta tierra
De polvo que fue hombre y continúan
Sus huesos siendo hombre sin embargo
Cobijando la vida en materia marcada
Por su paso impetuoso su voluta imborrable

Con un retazo de su carne seca
Podríamos clonarnos un guerrero mochica
Experimentalmente por lo menos
Y verlo renacer entre los muertos
Con sus ojos virtuales su cielo constelado
De otros paquetes estelares otras
Memorias inscritas en los huesos iliacos
Para otra vez vivir entre los vivos
Sin recuerdo de hazañas ni de dioses
Exigentes sin chicha ni mujeres
Sodomitas que aúllan y zurean
Como las cuculíes en los postes
Telefónicos

Será lo que llamaron los antiguos
Metempsicosis el salto de las almas
De ADN en ADN
O el viaje hasta el fin del ADN
Siguiendo el Disco Duro del genoma
Viviendo tantas vidas como ancestros
Vivieron enclaustrados en sus vidas
Y sólo en el orgasmo se dieron a otros seres
En un vertiginoso salto de equilibrista

La vida es siempre más: sus estrategias
Son más inteligentes que la muerte
Que sólo sabe hacer de diferencias polvo
Indistinguible el hígado del páncreas
El corazón del bazo o de la tráquea
El metatarso el tríceps los gemelos
A fin de aproximamos al polvo original
Gris e indiferenciado
Donde apenas se mueven electrones
En sus órbitas frías de Nirvana
Hasta que cese todo movimiento
Para llegar al centro de la muerte
Y allí muera la muerte de su muerte anunciada
Pues la nada es fecunda paradoja
Que al instante siguiente es vida que revienta
En un Big Bang que es carnaval de estrellas
Soles constelaciones galaxias espirales
El nido de la vida su fabulosa cuenca
Desbordada de esperma luminosa
Eso es la cosa general que no consuela
A esta mota de polvo que me mira
Con los ojos que tuvo hace mil años
Atrincherada en su genoma moche
Cuando la muerte se llevó su cuerpo
Pero no todo sólo lo visible
La talla la osatura la apostura
Y ese tamaño se enroscó en el polvo
Como los caracoles en su trompo
Esperando confiado en su programa
Que un milagro lo devuelva a la vida

Por eso es que se guarda el polvo en cementerios
Como una colección de frascos de botica
Por eso no me cremen cuando muera
No sea que me traigan un día de regreso
Estos humanos locos

Aquí y allá los campos de petróleo
Rechinan como grandes zapatos embreados
Gotea el cielo tesoros numismáticos
Y me paseo con el sol al hombro
En virtud de los hechos conocidos.


Rodolfo Hinostroza
Memorial de Casa Grande
Lustra Editores/La cuadrilla de la langosta, 2005.

martes, septiembre 05, 2006

Siembras (fragmento)


para Robert Duncan

Me fue dado un poema en el sueño… un poema que leí en voz muy alta… donde podía sentir a las palabras salir en estallidos pero sin poder salvarlas… sólo supe que el nombre del poema era "siembras" y que ocurrió después de una presentación en público del poema largo "verguero" en la cual tuve que improvisar los versos finales, incapaz de recordar qué decían… Entre poemas hice un comentario acerca de la peculiar manera de leer de Duncan, y aun, sabiendo que él estaba muerto, lo vi sentado entre la audiencia y cómo asentía con la cabeza cuando empecé a leer.

1

Ahora en el sueño
leo en voz alta
el poema de las siembras
como la última vez que te vi,
y cómo esto me abre
a ulteriores palabras, nuevas
definiciones,
mientras te veo sentado ahí,
viejo amigo,
vivo, para oír mi tartamudeo
como el tuyo,
esa marca de la poesía encima
de la lengua de cada poeta,
le pido a la audiencia que escuche
en nosotros, mientras se ríe,
o llora,
por algún otro poema que leí antes,
palabras obsesivas
a las que todos nosotros podemos asentir con la cabeza,
pero que yo no podía dar
con el final,
no por todos los años de leerlo
en voz alta, y escuchar a alguien decir
--no tú sino alguien--
el tiempo es el ladrón del lenguaje
significando lenguas
como aquello que el gato consigue atrapar


Jerome Rothenberg
Un cruel nirvana. Poemas 1980-2000
Traducción: Laura Jáuregui y Heriberto Yépez
El Tucán de Virginia, 2001.

martes, agosto 29, 2006

tríadas (fragmentos)

ii

sol.....que.....nos.....das
ese....don.....del......día
del.... mes
del... .año
sin... .fin


iv

ora.....por.....pan
ese....que.....oyó.....sin.....oír
que....vio......sin......ver
que....dio......sin.....dar


v

ara.....con.....sed
una.....res.....sin.....voz


ix

luz.....mía.....del.....sur
sin.....ser......dos
los.....mil......que....son
ves....que.....son....uno



Elma Murrugarra
al sur en caral
Literal, 2006.

viernes, agosto 25, 2006

Vivillos

Todo esto será jocoso,
será infumable,
pero no lo fabrico
--me nace, lo siento mucho.

¿Cómo imaginarán que escribo?
Hablan, esos pobres, del diccionario
que empleo para buscar palabros.
Los listos cultos dicen que es la Espasa.
Son los mismos que suponen
llegas a la librería,
pides: --Quisiera una gramática letona
--y te la traen, impávidos, compilada por un señor de Murcia
o un maestrillo de Gatos Güeros, N.L.

Pues bien, me nace --y no escarbo
(tampoco soy idiota)
de mi puente de Varolio para arriba,
si bien con frecuentes consultas
a los epidídimos y sus mañas.
Ello me basta para recordar cómo se rasca
la zarigüeya, o incluso recrear el rico enfleurage de Gabi
tras ardua jornada despachando helados en verano.
--Qué diccionarios ni qué ocho cuartos.

No fabrico
--me nace.


Gerardo Deniz
Erdera
Fondo de Cultura Económica, 2005.

martes, agosto 22, 2006

Tres poemas de José Luis Bobadilla

me paso el rastrillo gastado
me pongo una camisa ligera

guiso un trozo de salmón
salvia hierbas finas

el olor sube y sabe
después una cerveza

música también
en la hora libre del domingo…


* * *


de la lluvia ha quedado
un vaporcito

espirales
sensuales…

ha quedado
agua esparcida

cada arista en la ciudad
es un diamente…


* * *


ya es de noche
florece el olor del campo
se mezcla con el hule de las llantas
entra rabioso por la ventanilla
muerde

freno
está oscuro
a la izquierda las luces de los carros que pasan
a la derecha luciérnagas
dos formas de luz

paz en la tierra vida…



José Luis Bobadilla
tanto depende de…
Mangos de hacha, 2006.

viernes, agosto 18, 2006

La acción subversiva de la poesía (fragmento)

En el proceso utilizado para domesticar a los poetas, el aplauso, el consenso elogioso, la popularidad, son los factores más peligrosos. El poeta que sucumbe a la tormenta de los aplausos debe pensar que los imbéciles, que forman la gran masa de los llamados entendidos, no se equivocan nunca: sólo aclaman lo inofensivo. El poeta debe desconfiar de ese aplauso, de ese elogio unánime, con el que fabrican las rejas de su prisión. Por eso Breton lanzó un alerta lúcido a los poetas al decir: "La aprobación del público debe rehuirse por encima de todo". Pues un poeta domesticado por el elogio tiene más valor para los predicadores de la sumisión que los inocentes versificadores que ellos presentan como sustituto. El poeta domesticado se convierte en ejemplo de la inutilidad de ser libre. Como el león domesticado, es una caricatura grotesca de un gran señor de la libertad, y sus rugidos adquieren entonces acentos de canto de ruiseñor.

Aldo Pellegrini
El poeta y su trabajo, no. 21, invierno 2005.

martes, agosto 15, 2006

Valientes ellos con las armas*

De "El Desengaño" no queda nada.
Policías vigilan impidiendo que los campesinos se acerquen,
las reses acaban con la cosecha.

10 días bajo los árboles habían esperado.
Luego fueron golpeados una vez más en una madrugada
de donde los trasladaron dicen que a Oaxaca.
Hoy ni siquiera la libertad tras el despojo les pertenece.

Pistoleros y policías robaron pesos,
mercancías de la tienda colectiva.
Luego se fueron sobre el caserío destruyendo viviendas,
mesabancos y utensilios
así como la tienda ni la bandera respetaron
los policías al ganado.
El lugar más próximo: Zacate Colorado. Ahí
avergonzadas las mujeres bajan la cabeza
y no hablan de las violaciones cometidas en su persona
por los pistoleros.
Sólo mencionan las golpizas y culatazos en las camionetas
cómo las forzaban a dejar sus casas.
Hijo de Margarito Sánchez Lozano, representante, el pequeño,
lleva en su cara las heridas que le hiciera el chasís,
el diferencial que acabó rompiéndole la cabeza
pero que esperó a la Semana Santa, cuando no hay servicios
ni a quién recurrir.

Sembraron de noche para evitar a los policías durante el día.

Con la toma de las tierras los desengañamos
y fue así como surgió el nombre.
Por la vía de titulación de bienes comunales
no pudimos llegar a nada,
por la vía de restitución tampoco nos hicieron caso,
por la vía de dotación no hallábamos la puerta
pero la necesidad nos hizo ver un nuevo camino:
la toma de la tierra que ahora será nuestra
cueste lo que cueste.
Y fue así como el 9 de agosto de 1977
nos metimos en "El Desengaño",
tomamos las tierras, terrenos baldíos, puro monte,
zarzal puro.
Ahora los ricos matan a uno y el gobierno nada que dice
pero nosotros no nos quedamos con los brazos cruzados.
En la tierra tuvimos apoyo de normalistas estudiantes,
indígenas y mucha gente.
Por eso no fue fácil que nos sacaran.
Si no ya nos hubieran golpeado, nos hubieran matado.
No pueden actuar como siempre con los grupos aislados:
La Coraza una camionada de cañas
para los jacalitos que teníamos,
La Joya una poca de madera,
los compañeros un saco de azúcar cuando no teníamos
ni frijol ni maíz.
Todos nos han ayudado. De veras se ha necesitado.
Hemos mirado.

Dura lucha tres días, parada permanente, chaneque verde
y gente de lucha
éramos dos mil y ahí fundamos las demandas,
la salida del ejército.
De la cárcel fuimos a la tierra
donde las mujeres y los niños
y ahí nos quedamos
dispuestos.
Así pasaron los días y vinieron y se llevaron presos
más de seis meses
acumularon delitos los que tienen la Ley en la mano
para los campesinos no.
Desde entonces día tras día mañana y tarde
para no trabajar tranquilamente
ganado y camiones en la milpa.
Conocimos de cerca lo que son los que se dicen gobierno.
Tomas de tierras y represión.
Ejidos y comunidades el mirador
fueron desalojados por el ejército
el arroyo y paso de águila y un amparo de la comunidad
agarran a cuarenta y catorce compañeros
andando se los traen hasta en la prisión y los encierran
la acusación de alto poder y asaltar
falso como una táctica la cosa de intimidar la policía.

El 3 de mayo, el día 4, el día 5 llegaron
unos 80 chaparros policías del estado
como las 6:30 de la mañana allá en la loma los pelones
el compañero representante en el pozo
a la yegua dándole agua
allí mismo le echaron mano, el hacha
y el brazo encañonado nos sentaron las patas a cortar caña
y se los llevaron a catorce,
voltearon todo lo que teníamos, agarraron dinero, comida,
herramientas, juguetitos
amenazaron a las compañeras de desalojarlas,
quemarlas y llevárselas de redilas
para regarlas sin rumbo por las carreteras
amenazaron también a los niños
cuando nos llevaron encerraditos y sin comer
y nos quitaron parte de la ropa
y nos tuvieron parados en el purito sol
pasándonos a tomar declaraciones que nos dicen
los vamos a dejar para que todas sus cosas estén fuera
y ustedes también
y los dirigentes no
porque tenían orden de aprehensión nuevos engaños
en un lugar laguna escondida
y el crédito y camiones para que nos larguemos muy bien
por siete campesinos
a los que el gobierno quiere sacar a la fuerza y mandarlos
a inundar por la presa cerro de oro
para convencemos tres choferes con pistola bajo de la camisa
también del cielo un dueño del Papaloapan
que sólo mantendría los peces y las ranas
que favorecen al campesino.

Entonces se nos presenta el recreo de afectación.
Entonces llegan, improvisan sus casitas de palo,
queman el caserío que había tomado el recreo aledaño.
Llega el ejército.
También el 7 de diciembre para tronarnos
veintitantos mil soldados y el equipo en un desfile.
Luego el 27 de diciembre balaceó un tractor
ponchándolo a boca de jarro.
Gerardo Cerón comenzaba a trabajar por acá:
lo golpearon para que confesara que era un agitador,
lo acusaron de daño en propiedad
y hasta el tres de marzo lo soltaron bajo fianza.

Pero no estamos vencidos.
Posiblemente vaya a haber algunos muertos de nosotros.
Porque ellos tienen un gran poder, el gobierno,
de nosotros es que se tienen que acabar.


*Transcripción de la crónica “El Desengaño: hablan los campesinos”, de Carmen Lira (La Cultura en México, suplemento de Siempre!, no. 896, 11 de mayo de 1979).

Jaime Reyes
La oración del ogro
Era, 1984.

martes, febrero 07, 2006

El vado

Si vas por la playa donde se vadea el río
verás,
plantadas en el limo,
largas varas de eucalipto. Están allí
para los caminantes que van a la otra ribera.
Una será tu cayado:
con ella tantearás, sin riesgo, un camino
entre las aguas turbias
y las piedras de resbaloso musgo.

Cuida de dejar hundida la vara
con gratitud
en la otra orilla: otro viene:
acaso mi padre
que en las tierras amarillas busca sandías silvestres,
acaso yo
que regreso, retrasado y viejo,
mirando ansioso mi pueblo que tras el río
ondula o se difumina en el vaho solar.
Allí,
según costumbre, sembraron mi ombligo
entre la juntura de dos adobes
para que yo tuviera patria.

Deja el cayado clavado en el limo.


José Watanabe
La piedra alada
Peisa, 2005

martes, enero 24, 2006

El peruano perfecto

¿Quién es este hombre? ¿Qué hace este hombre? ¿Por qué está sentado bajo el cobertizo de su casa? ¿A quién espera sentado bajo el cobertizo? Esta es su casa. Esta no es su casa. El hombre nació en el Perú pero ahora vive en Arizona. El hombre vive solo en Arizona. El hombre vive exactamente a 6104 kilómetros de su esposa y de su hijo. Esta es la casa del hombre. Esta no es la casa del hombre. ¿Por qué está sentado bajo el cobertizo de la casa? El hombre prepara una clase de filología. El hombre es profesor de filología en la Universidad de Arizona. Mañana es la clase. El hombre prepara la clase. El hombre se sienta bajo el cobertizo y prepara la clase. Eso es lo que hace el hombre. ¿En qué piensa el hombre? En la clase de mañana. El hombre agrupa las palabras angosto, angustia, angina y observa que comparten una misma raíz. ¿Por qué se levanta el hombre? ¿Por qué abandona la sombra del cobertizo y se dirige a la cocina? El hombre se dirige a la cocina porque ahí están sus cuchillos. El hombre va por los cuchillos. El hombre se dispone a afilar los cuchillos mientras piensa en un grupo de palabras. ¿Por qué afila los cuchillos en lugar de gozar del sol o beber un vaso de agua fría bajo el cobertizo? El hombre afila los cuchillos y deja de pensar en la clase. ¿Por qué ha dejado de pensar en la clase? ¿Por qué sigue afilando los cuchillos una vez que ya están afilados? El hombre guarda los cuchillos en una gaveta de la cocina. El hombre ha terminado de afilarlos. El hombre regresa al cobertizo. ¿Por qué regresa el hombre a sentarse bajo el cobertizo de la casa? Esta es la casa del hombre. Esta no es la casa del hombre. El hombre está sentado bajo el cobertizo. Ya ha preparado la clase de mañana. Ya ha afilado los cuchillos. Ahora prepara el hombre su propia muerte y resurrección. Mario Montalbetti Cinco segundos de horizonte Álbum del universo bakterial, 2005

martes, diciembre 27, 2005

Entrevista pública a Juan José Saer en el MALBA

Guillermo Saavedra: Me permito volver sobre un lugar común de la interpelación a los escritores: ¿qué le puede ofrecer hoy la literatura a la comunidad? ¿Qué matices, qué formas puede agregar la obra literaria?

Juan José Saer: Creo que, primero, la lectura, el placer de la lectura, ¿no? La experiencia estética. La experiencia estética es realmente, en cierto sentido, redentora. Casi todos hemos tenido esa experiencia, y sabemos que esa experiencia nos produce una transformación interior, duradera o no, pero que nos va modificando, nos va educando... Al mismo tiempo, creo que todos los hombres, sin excepción, tienen una visión del mundo, quieren interpretar el universo en el que viven y tienen teorías, sensaciones, emociones, interrogantes sobre ese universo. Entonces, a veces, la literatura nos pone --en forma un poco ligeramente sistematizada, idealizada, o estilizada-- delante de esas interrogaciones. Por eso, algunos escritores les sirven más a unos que a otros. No todos tenemos los mismos escritores que nos sirven, que nos gustan, que nos ayudan. Yo, por ejemplo, en momentos difíciles, tengo necesidad de leer a ciertos escritores, y en otros momentos, a otros. Sabemos que de pronto tenemos nostalgia de ciertas lecturas porque nos ponen en contacto con un aspecto del mundo que queremos reencontrar. O tal vez, no queremos que se pierdan en el olvido y queremos reintegrarlas, por decir así, a nuestra sensibilidad, y a nuestro pensamiento y a nuestra visión de las cosas. Creo que eso me parece lo fundamental de la literatura y de la obra de arte en general, que no son actividades de consumo, no son objetos de consumo obligatorio. Creo que no hay que obligar a la gente a leer. Hay personas que quieren obligar a los niños a leer o a estudiar música. Bueno, hay que hacer la tentativa para parecer modernos y buenos padres, pero después, si eso no les gusta, yo creo que no hay que obligarlos. Creo que se puede ser feliz sin leer. Lo creo francamente. Pero hay muchas cosas que se pierden, naturalmente. Todos hemos tenido experiencias de lectura extraordinaria, entonces, ¿qué es lo que hace uno cuando tiene una experiencia de lectura extraordinaria? Quiere transmitírsela a alguien, le recomienda el libro a otro, se lo regala. Crea un vínculo social que me parece fundamental para que nuestra existencia sea más rica...



El poeta y su trabajo, no. 20, otoño 2005

miércoles, diciembre 21, 2005

En diciembre, viendo volar

En diciembre, viendo volar los fuegos de artificio
pienso en el tiempo.
Un año no comienza en esta noche
hecha para que algunos se abracen y rían,
sino en la calma mañana de mi cumpleaños.

Esta noche tan clara para los augurios
no cambiará mi suerte.
Puedo olvidarme de tocar madera,
hasta volcar la sal podría,
no cambiará mi suerte para nada.
¿Qué nos hace creer que en diciembre
termina una suerte y empieza otra?
¿Y para qué brindamos
deseándonos nuevos destinos?
Amarga es la madera de mi ventana
y pongo allí la frente.
Quiero que pase el tiempo como en las películas.
Ya dije amor y me he quedado solo,
he dicho tiempo
seguro de que todo lo arrastraba.
Voy a seguir contando las cosas que no fueron,
lo que se echó a perder por algunas palabras,
el dolor que nos dejan las despedidas.


Antonio José Ponte
Un bosque, una escalera
Compañía, 2005

martes, diciembre 13, 2005

De Piedra del lugar

Oscureces

como si tú mismo fueras tu tía
y tu tío tus primos todas tus primas tus hermanos tus abuelos

y también tu otro
abuelo tus dos hermanos

sus tíos y tu padre
tu madre sus hermanos de ella
tus primos
y sus tías de ellos sus hermanos

tus hermanos junto al viento helado junto al orégano helado junto
a lo que no tiene nombre

sus nombres junto a la nieve,
"veinticinco años sin caer ya",

sus nombres junto al pinabete el madroño el encino,
junto al orégano,

tus hermanos su nieve de ellos
un paisaje, "lo espeso del bosque",

en lo blanco del ojo,
el pecho,

la boca, el pecho. Toda la naturaleza
almacenada en lo blanco del ojo, ahí

donde te opones a la grieta,
en lo blanco del ojo. Ahí donde ves.


Hugo García Manríquez
Fragmento de Piedra del lugar
Incluido en Un orbe más ancho. 40 poetas jóvenes (1971-1983)
Ediciones de Punto de Partida/ UNAM, 2005
Selección y edición: Carmina Estrada

miércoles, diciembre 07, 2005

Just a cowboy in a Pixies song


(dedicado a los chingones de chingones del estacionamiento)


Hi my name is Monico Aparizio
I came to kill you
I came to talk to strangers
And drink cheap tekila

I am just a cowboy in a Pixies song
Take care, mis pistolas are ready

I give my soul to the desert
And the trocas
Look my texana, it is great no?

Kill gabacho
Puto reventón armaré
I will drive my troka into the ocean

Max Lichtenstein
Mambos religiosos
Malasuerte, 2005

miércoles, noviembre 30, 2005

La poesía (fragmento)


He sido profesor de literatura inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y he tratado de prescindir en lo posible de la historia de la literatura. Cuando mis estudiantes me pedían bibliografía yo les decía: "No importa la bibliografía; al fin de todo, Shakespeare no supo nada de bibliografía shakespiriana". Johnson no pudo prever los libros que se escribirían sobre él. "¿Por qué no estudian directamente los textos? Si estos textos les agradan, bien; y si no les agradan, déjenlos, ya que la idea de la lectura obligatoria es una idea absurda: tanto valdría hablar de felicidad obligatoria. Creo que la poesía es algo que se siente, y si ustedes no sienten la poesía, si no tienen sentimiento de belleza, si un relato no los lleva al deseo de saber qué ocurrió después, el autor no ha escrito para ustedes. Déjenlo de lado, que la literatura es bastante rica para ofrecerles algún autor digno de su atención, o indigno hoy de su atención y que leerán mañana."
Así he enseñado, ateniéndome al hecho estético, que no requiere ser definido. El hecho estético es algo tan evidente, tan inmediato, tan indefinible como el amor, el sabor de la fruta, el agua. Sentimos la poesía como sentimos la cercanía de una mujer, o como sentimos una montaña o una bahía. Si la sentimos inmediatamente, ¿a qué diluirla en otras palabras, que sin duda serán más débiles que nuestros sentimientos?
Hay personas que sienten escasamente la poesía; generalmente se dedican a enseñarla. Yo creo sentir la poesía y creo no haberla enseñado; no he enseñado el amor de tal texto, de tal otro: he enseñado a mis estudiantes a que quieran la literatura, a que vean en la literatura una forma de felicidad.

Jorge Luis Borges
Siete noches
Fondo de Cultura Económica, 1980

miércoles, noviembre 23, 2005

Helecho corazón de amapolas (fragmento)


Mamá esta noche quiero salir a bailar con mis amigos Mamá esta noche quiero salir a mover los huesos las prótesis y las penas Quiero salir de casa y que el viento me desordene el pelo y mi tocado Quiero caminar por las calles aledañas al castillo de los centinelas Borracho feliz y con un nombre de fantasía que resuene en todo el barro Quiero ir a una disco que esté muy de moda donde haya luces rojas y azules en el piso y que parpadeen al ritmo de la frenética música Quiero que tenga en el centro una pileta con delfines y orcas acrobáticas que se muevan al compás punchi punchi y que jueguen con condones inflados Quiero que haya un suave humo rosado alucinógeno y fresco Quiero que en las paredes haya pinturas de Brueghel de Velázquez de Klee y que luego una lesbiana go go dancer les prenda fuego y se coma las cenizas Quiero que las chicas y los chicos parezcan chicos y chicas Quiero que lleguen borrachas mis amigas la inverlink la euro latina y la codelco Quiero que venga David (el de la vereda) para que podamos volver a hacer algo entretenido ahora con un poco más de $600 Quiero que aparezca el borracho de Bellavista padre de Elba Ester quien murió de cáncer a los 27 años con una pierna amputada y regalarle la fiesta para que traiga toda su patota de mendigos que andan por Pío Nono jugando al pillarse con una caja de Bodega Quiero que esté la más hermosa juventud de las universidades privadas y que sean mis fans y me consientan en absolutamente todos mis caprichos Quiero que Thalía Paulina Rubio Lynda y la Trevi toquen toda la noche Quiero que afuera haya un cartel con los nombres de toda la gente que tiene prohibido entrar a esta maravillosa fiesta Todos los poetas del 90 y todos los poetas del 60 Quiero que esta fiesta nunca termine y que sea el sueño 3


Héctor Hernández Montecinos
PUTAMADRE
Zignos, 2005

martes, noviembre 15, 2005

El indio no es el que mira usted...

El indio no es el que mira usted
en el catálogo de turismo,
cargando bultos
o llevándole comida a la mesa.
Tampoco el que ve desde la ventanilla
y pide monedas haciendo malabares,
ni el que habla una lengua muy otra
y resiste fríos nocturnos.
No, el indio está adentro,
y a veces se le sale, acéptelo,
aunque lo entierre en apellidos,
aunque lo socave bien
y niegue su manchita de infancia,
ahí está, acéptelo.
Y si aparece esa agua rancia,
voraz, el aguardiente que inflama,
ya verá que se le sale,
el indio empuja con su fuerza de siglos,
emerge ardoroso y se le sale,
con lo guardado,
con lo que dura doliendo.
No, no es otro,
el indio soy yo,
a ver, repita conmigo.

Allan Mills
Poemas sensibles
Praxis, 2005

martes, agosto 30, 2005

Chanson d´amour

Sólo tuve
Un Amor humano
Porque el Amor
No es el cielo
Por eso tengo
Algunas astillas
En el corazón
Pero el Amor
Es el cuelo
Quise decir:
No es ciego
Pero soy Billy
The Kid
Y como voy
Herido por la
Espalda he
Dejado a mi
Amor, que no
Me espera,
Porque el tiempo
Es breve; pero
Me ama.

Luis Hernández
Cuadernos de Luis Hernández
http://www.pucp.edu.pe/luishernandez/lh_flash.html
Pontificia Universidad Católica del Perú
Biblioteca Central-Colecciones Especiales
(Incluye imágenes facsimilares de 49 cuadernos manuscritos íntegros)

martes, agosto 23, 2005

Earthen (fragmento)

el yo de súbito
un atardecer cualquiera
aparece recostado

no entiende
no distingue

se emociona

horas después
agita una sonaja


José Eugenio Sánchez
La felicidad es una pistola caliente
Visor, 2004

martes, agosto 16, 2005

Sueño de un mediodía de verano (fragmento)

En otro tiempo aprendíamos las lecciones, rezábamos nuestras oraciones y repetíamos que dos más dos son cuatro.
Ahora, dos flores más dos rayos de luz no son cuatro -son nuestra alma.
Y una rosa más una mariposa no son dos -son un Dios.
Y un Dios es todo.
¿Cuántos son entonces nuestra alma más el alma de Dios?
El maestro no sabe.
Nosotros sí sabemos cuántos son: uno.
Lo leímos hoy en el libro abierto del sol; hoy, que olvidamos los demás libros.

Yannis Ritsos
Traducción al español: Selma Ancira
Sueño de un mediodía de verano
FCE, 1986.

martes, agosto 09, 2005

Poema del pájaro donde estoy yo...

Poema del pájaro donde estoy yo
haciendo como de pájaro.
Poema del canario donde estoy yo
y digo: envidio su fragilidad
aunque no envidio su fragilidad.
Tengo que trabajar para sostener esto.
Poema del pájaro donde estoy yo
que empieza con gran distancia
casi objetivamente. Falsa objetividad:
trabajo para cantar eso que sin ser pájaros
también llamamos canto.
Debería surgir de lo más hondo
del deseo de ser pájaro.
Pero no surge: no me comparo,
yo no me vendo, yo no me compro
las vendas de mis heridas.

Eduardo Milán
Querencia, gracias y otros poemas
Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 2003

martes, agosto 02, 2005

Errancia (fragmento)

La fotografía tiene algo de una lucha contra la muerte. A uno le cuesta vivir en el presente, se hunde en el porvenir y no habla más que del pasado. Más aún en el cine, porque en el cine el pasado se organiza. En la fotografía hay realmente algo contra la muerte, contra el miedo a la muerte. Yo no tengo ese temor, como todo el mundo.

Raymond Depardon
Traducción: Hugo Gola
El poeta y su trabajo, no. 19, primavera 2005

martes, julio 26, 2005

Pregunta

¿Podría un pájaro,
en la sed de sus alas desplegadas,
leer sobre la nieve el rostro de la tierra,
bajar hasta la boca
para unir el canto que sabe
al canto que no sabe, como el signo
de toda aceptación,
de todo tránsito en el ser?

Rafael-José Díaz
Llamada en la primera nieve
La Palma, 2000.

jueves, junio 02, 2005

El poema es el lugar (fragmento)

En principio, no se necesita resolver, comprender, un poema fuera de él mismo. El poema es ya la resolución, la comprensión -de otro modo inalcanzable-, cuando es legítimo. Es posible, por supuesto, y aun benéfico, el fruto del terreno de la crítica propiamente dicha, pero bajo la firme idea de que se está hablando de un derivado de la materia poética y nunca de la materia poética en sí, que es insuplantable. El poema habla por sí mismo, no requiere la ayuda de la crítica para articularse, su lenguaje se basta. Si el poema fue la reunión de la forma y el fondo, si la forma hizo orgánica a la idea, al sacar a la idea de ese ambiente, el poema necesariamente se transforma (o se asfixia), se está hablando de otra cosa. El poema es el lugar.

Iván García
El poeta y su trabajo, no. 18, invierno 2004.

jueves, mayo 26, 2005

Manifiesto de poesía "Palo-del-Brasil" (1924)

(Fragmentos)

El lado docto. Fatalidad del primer blanco aportado y dominador político de selvas salvajes. El bachiller. No podemos dejar de ser doctos. Doctores. País de dolores anónimos, de doctores anónimos. El Imperio fue así. Eruditamos todo. Olvidamos el gavilán de penacho.
La nunca exportación de poesía. La poesía anda oculta en los bejucos maliciosos de la sabiduría. En las lianas de la morriña universitaria.

°°°°°

Pero hubo un estallido en las enseñanzas. Los hombres que sabían todo se deformaron como globos inflados. Reventaron.
La vuelta a la especialización. Filósofos haciendo filosofía, críticos crítica, amas de casa tratando de cocina.
La poesía para los poetas. Alegría de los que no saben y descubren.

°°°°°

Contra el gabinetismo, la práctica culta de la vida. Ingenieros en vez de jurisconsultos, perdidos como chinos en la genealogía de las ideas.
La lengua sin arcaísmos, sin erudición. Natural y neológica. La contribución millonaria de todos los errores. Como hablamos. Como somos.

°°°°°

No más brasileños de nuestra época. Lo necesario de química, de mecánica, de economía, de balística. Todo digerido. Sin mitin cultural. Prácticos. Experimentales. Poetas. Sin reminiscencias de apoyo. Sin investigación etimológica. Sin ontología.

°°°°°

Bárbaros, crédulos, pintorescos y tiernos. Lectores de diarios. Palo-del-Brasil. La selva y la escuela. El Museo Nacional. La cocina, el mineral y la danza. La vegetación. Palo-del-Brasil.


Oswald de Andrade
Obra escogida, Biblioteca Ayacucho, 1981.
Selección y prólogo de Haroldo de Campos.
Traducción del "Manifiesto Palo-del-Brasil": Héctor Olea

jueves, mayo 19, 2005

Tres poemas de Jorge Eduardo Eielson


No hay poesía hay solamente

Vida. Lo que pasa es que la gente
No sabe que la poesía
Es vida y sobre todo
Que la vida es poesía
Todo eso es viejo se dirá
Pero qué importa. Todo es también
Completamente nuevo
Todo es manzana cuando escribo
Y nada es banana
Si no me da la gana


De pronto la conversación

Se volvió oscura
Ninguno de los dos entendió
Al otro. Desapareció el teléfono
El agua y la luz dieron origen
A un antiquísimo follaje
En el que no brillaba el sol
Ni la luna. Nuestra conversación
Llegó a ser tan oscura
Que se convirtió en un pantano
Y nosotros dos
En gusanos


Veo las líneas de Nazca

En la palma de mi mano veo
La cola del mono en mi cerebro
Y muchas otras líneas
Que atraviesan mi pupila
Mi corazón y mis sentidos
Y terminan en el suelo
En radiantes espirales
Como si brillaran
Como si copiaran
Las del cielo


Jorge Eduardo Eielson
Sin título. Milán 1994/ 1998.
Pre-Textos, 2000.

viernes, mayo 13, 2005

Debilidades de la poesía

Hacia 1892 me sobrevino un cierto menosprecio por la poesía y los poetas debido a las debilidades que encontré en la mayoría de ellos, aun en los más célebres. Observé por una parte que vivían sobre un fondo de ideas miserablemente ingenuas y comunes (lo cual hacía que un poeta del año 1000 a. C. fuera todavía legible), y advertí además que tampoco ejercían los poderes del espíritu e ignoraban los desarrollos imaginativos provenientes de la ciencia, etcétera. Por otra parte, en el propio oficio no habían buscado la perfección, es decir, no se habían preocupado por la continuidad poética y por la composición tanto como hubieran podido hacerlo (a la manera de la música, que acentuó su progreso técnico desde el siglo XVI hasta nuestros días). Una frase de Poe en el Arnheim me dio mucho que pensar.


Paul Valéry
Notas sobre poesía
Col. Poesía y poética, Universidad Iberoamericana, 1995.
Selección y traducción: Hugo Gola

jueves, mayo 05, 2005

Alfalfa

Estar ahí

miembros
o
palabras

pero sobre un brazo
desbordé

como el viento

*

Amo
la altura que al hablarte
he alcanzado
sin tener

pie.

*

Palabras

antes de mí
la blancura de lo ignoto

donde
las pongo
es

amistosa.

*

Como ensanchado más allá de su
lengua
respirar

perdido.

*

Para ti
como la nieve

antes de que nieve.

*

Montaña

que traigo
hacia mí

para pasar afuera.

*

Dormí
en el espesor del batiente.

*

No hay aire
que no se haya roto

y

aire llegar

escindir.

*

Fuego

sin la pesantez
del frío
de lo que falta por quemar.



André du Bouchet
Araire. Una antología
Aldus, 2005.
Selección y presentación: Franc Ducros
Versión al español y prólogo: Jorge Esquinca

jueves, abril 28, 2005

Menina

Menina
vienes a mí clamando
moviendo mi oscuridad

No hay más
que oscuridad donde crecí

y has entrado, Menina
sin temor, con la quietud
de un cuadro de papel que pasa
y que no sabe
dónde y por qué una fuerza lo trasporta
volando

No sé de dónde vienes, Menina
y por qué crees, mas
esa agua que pinta aquí el jardín
donde una mesa roja espera
Y estos soles
Menina, interna mía
yo no soy



Dolores Dorantes
SexoPUROsexoVELOZ
Seeing Eye Books, 2004
Edición bilingüe español-inglés
Traducción al inglés: Jen Hofer

jueves, abril 21, 2005

Carpe diem

No olvides este domingo, llueve;
saliste a mirar el patio y encontraste al sapito
(que creías muerto).

Y muy feliz parecía,
asomando de su cueva reciente,
rodeado de unas hiedras... Eligió bien,
bajo la baldosa que custodia el umbral
donde cae un hilo de agua...

No lo olvides, todo brilla, imantado y
oscuro; el mundo es un poco de nuestro arte
en mirar esto,

nuestro dolor en acercar inmediata
una memoria desconocida cada vez en
esto,

los verdes más verdes, más profundos,
las mirábilis más rojas, casi fucsia, casi en el
esplendor magenta

y los jazmines menos blancos
y cabizbajos.

Todo huele, sin embargo,

los frutos de la palmera estallaron
y otra vez, un golpe de granos de oro
embellecen el camino
de la apariencia húmeda,

los saltos del resucitado.


Arturo Carrera
Carpe diem
Filodecaballos/ ICOCULT, 2003

jueves, abril 14, 2005

La polaridad ying-yang (fragmento)

También ha de señalarse como característica curiosa del I Ching que no existen, en absoluto, hexagramas buenos o malos en su serie cíclica.

Este punto puede ser ilustrado mediante el relato taoísta del campesino cuyos caballos huyeron. Aquella tarde, los vecinos se reunieron para compadecerse de él puesto que había tenido tan mala suerte. Él dijo: «Puede ser». Al día siguiente los caballos regresaron trayendo consigo seis caballos salvajes y los vecinos lo felicitaron por su buena suerte. Él dijo: «Puede ser». Entonces, al día siguiente, su hijo intentó ensillar y montar uno de los caballos salvajes, fue derribado y se quebró un brazo. Nuevamente los vecinos fueron a expresar su compasión por la desgracia. Él dijo: «Puede ser». Un día más tarde, los oficiales de reclutamiento llegaron al pueblo para llevarse a los hombres jóvenes al ejército; pero como tenía un brazo roto, su hijo fue excluido. Cuando los vecinos le comentaron cuán favorable se había tornado la situación, él dijo: «Puede ser».

La concepción yin-yang del mundo es serenamente cíclica. La dicha y la desgracia, la vida y la muerte --ya sea en pequeña o amplia escala-- van y vienen eternamente sin comienzo ni fin, y todo el sistema se ve libre de la monotonía por el hecho de que, en la misma forma, el recuerdo alterna con el olvido.


Alan Watts
El camino del Tao
Kairós, 1976
Traducción: Horacio González Trejo

lunes, marzo 21, 2005

Fragmentos de dos cartas publicadas en 1919

Todo depende del concepto que se tenga del arte. Hay quien lo cree estático y definitivo; yo lo creo perpetuo movimiento y en continua evolución como los astros y como las células de nuestro cuerpo mismo. La vida universal puede sintetizarse en una sola palabra: movimiento. El arte moderno está en marcha, y dentro de él la obra personal lo ésta también sobre sí misma como planeta, y alrededor del sol.

°°°

Mis poemas actuales son un franco lenguaje; algunos no son simplemente gráficos sino arquitectónicos: "La calle en que vivo" es una calle con casas, iglesias, crímenes y almas en pena. Como la "Impresión de la Habana", es ya todo un paisaje. Y todo es sintético, discontinuo y por tanto dinámico; lo explicativo y lo retórico están eliminados para siempre; es una sucesión de estados sustantivos; creo que es poesía pura...

°°°

Lo que me dice de la ideografía me interesa y me preocupa. Le parece a usted convencional... ¿más convencional que seguir expresándose en odas pindáricas, y en sonetos, como Petrarca?... La ideografía tiene, a mi modo de ver, la fuerza de una expresión "simultáneamente lírica y gráfica", a reserva de conservar el secular carácter ideofónico, Además, la parte gráfica sustituye ventajosamente la discursiva o la explicativa de la antigua poesía, dejando los temas literarios en calidad de "poesía pura", como lo quería Mallarmé.

°°°

Mi preocupación actual es la síntesis, en primer lugar porque sólo sintetizando creo poder expresar la vida moderna en su dinamismo y en su multiplicidad...

°°°

Si usted, mi querido amigo, no fuera tan grande poeta, si en su obra no manifestara un ejemplo tan encantador de liberación personal, tomaría a mal esa frase suya: "Dudo que la poesía ideográfica se halle investida de las condiciones serias del arte fundamental". Estas condiciones y ese arte, ¿no serán, en último análisis, el respeto a la tradición que nos abruma, nos iguala, impidiendo con la tiranía de sus cánones, la diferenciación artística de las personalidades?

°°°

...en mi obra el carácter ideográfico es circunstancial, los caracteres generales son más bien la síntesis sugestiva de los temas líricos puros y discontinuos, y una relación más enérgica de acciones y reacciones entre el poeta y las causas de emoción...


José Juan Tablada
http://www.tablada.unam.mx/
http://biblioweb.dgsca.unam.mx/tablada

jueves, marzo 17, 2005

Y van a decir que canto...

Y van a decir que canto
desde la vanidad (o la ignorancia).
Ya no me importa, ratas,
lo que digan (aunque duela)
ahora que he perdido el respeto
de mis hijos, mi jardín,
mis animales (el perrito y la calandria)
por ocultar mis gracias de la envidia.
Ahora que corté mi cabello, cubrí
mis piernas de cobre con ceniza.
Les voy a recordar que yo medía
diez centímetros más que mis iguales,
y era sabia y bella y bondadosa.
Y a pesar de estos vestidos
baratos y sintéticos
(que casi nunca lavo) les recuerdo
mis bellos camisones
de algodón ovillado, mis sedas
que guardo entre frazadas
repletas de alcanfor, para la pena,
el goce, el desperdicio
(y la envidia otra vez).

Antonio Cisneros
Material de lectura no. 144,
UNAM, 1989.

lunes, marzo 14, 2005

Canción de enamorada que te cita en el campo

El chirrido del ánsar
no resiste
la tentación de mi lazada.

Mientras yo, presa en amoroso enredo,
no sé cómo zafarme;
veo tan sólo al pájaro que se lleva mis redes.

Cuando vuelva mi madre con su carga de pájaros,
y me vea con las manos vacías,
¿qué voy a decirle?

¿Que no lacé pájaro alguno?
¿Que fui yo quien cayó en tu trampa?


Poemas de amor del antiguo Egipto
Universidad Veracruzana, 1998.
Versión en español de José Luis Rivas
a partir de la versión en inglés de Ezra Pound y Noel Stock

jueves, marzo 10, 2005

19 castaños muertos

Sobre el monumento a las víctimas de la masacre de Eldorado de los Carajás

No dan castañas
como el tronco muerto de fusil da balas.

Pero dan posesión de tierra:
¿si no invadimos el pasado
cómo diremos que es nuestro?

La finca movediza, el pasto del viento,
donde crece la hierba del daño...

¿El Dorado? Un día, quizás, de los Carajás.

De ahí que no dan sombra, están allí
sólo para erizar el paisaje.

No dan sosiego al suelo donde están
los troncos enterrados.


(Eldorado dos Carajás se hizo tristemente célebre por la matanza de los "sin tierra", a manos de la policía militar el 19 de abril de 1996.)

Sérgio Alcides
Correspondencia celeste. Nueva poesía brasileña (1960-2000)
Ediciones Árdora, 2001.
Editor y traductor: Adolfo Montejo

lunes, marzo 07, 2005

Cantar LXXXI (fragmento)

Lo que bien amas perdura,
lo demás es escoria
De lo que bien amas no te privarán
Lo que bien amas es tu herencia verdadera
¿Mundo de quién, o mío o de ellos,
o de nadie?
Primero vino lo visto, entonces así lo palpable
Elysium, aunque fuera en las salas del infierno
Lo que bien amas es tu verdadera herencia
De lo que bien amas no te privarán.

La hormiga es un centauro en su mundo de dragón.
Humilla tu vanidad, no fue el hombre
El que hizo el valor, o el orden o la gracia,
Humilla tu vanidad, digo, humíllala.
Aprende del mundo verde el lugar que te puede corresponder
En invención a escala o verdadero arte,
Humilla tu vanidad
Paquin, ¡humíllate!
El casco verde ha sobrepasado tu elegancia

"Domínate a ti mismo y entonces otros te acatarán"
Humilla tu vanidad

(...)

Pero el haber hecho en vez del no hacer nada
esto no es vanidad
El haber, con decencia, llamado
Para que un Obtuso abra
El haber recogido del aire una viva tradición
o de un magnífico ojo anciano la llama invicta
Esto no es vanidad.
Aquí el error está todo en lo que no se hizo
todo en la timidez que titubeó...

Ezra Pound
Cantares completos de Ezra Pound
Joaquín Mortiz, 1990.
Traducción: José Vázquez Amaral

jueves, marzo 03, 2005

Descripción de una boda real

a Delia Fernández


(Los invitados a la Boda de Delia ignoran si la novia
es realmente una cosa nueva, una cosa usada,
una cosa prestada o una cosa azul).


En el vaivén y trascendencia de la ceremonia
los invitados se representan a la novia (Delia)
como un pequeño y complejo taller de bombeado y destilado.


El fotógrafo logra a través del ornamento
ojo social de la cámara, que es el suyo propio,
hacer una imaginativa disección del cuerpo de la novia,
como así mismo del gusto de los invitados.


Con una actitud idéntica a la de un anatomista despechado,
el novio reconstruye irónicamente
bajo el aspecto de formas mecánicas
los órganos internos de la novia. (Los invitados ríen y lloran).


(En un rincón de la sala un grupo de ancianos, en voz baja,
se exalta en fantasías sobre el tema sexual y la ciencia).




Hacia la medianoche, los Recién-Casados se retiran
a una pequeña habitación
donde la novia con una precisión académica
hará las alabanzas necesarias
a la proporción y tamaño de un sexo masculino.




(La novia tiene el propósito de dividir su Luna de Miel
a 4 fases abstractas: Nueva, Creciente, Llena y Menguante,
con algunos comentarios cínicos
sobre el Arte, la Máquina, el Sentimiento y la Razón).



Juan Luis Martínez
La nueva novela, en http://http://www.letras.s5.com/martinez2605022.htm

lunes, febrero 28, 2005

Protéjanme...

Protéjanme
guardianes silenciosos
porque el sol se enfría
y la última hoja del laurel
estaba polvorienta
y ni siquiera sirvió para la olla
del asado—
protéjanme de esta película
de poca monta
que sigue desarrollándose
ante mí
y pretende involucrarme
como actor o como extra
no previsto en el guión—
protéjanme incluso
de vuestra presencia
casi siempre inútil
e inoportuna
protéjanme
de vuestras ausencias espantosas—
del vacío que crean
a mi alrededor
protéjanme de las Musas
a quienes vi posadas
e incluso cortadas a mitad del busto
para esconderse mejor
de mi paso de fantasma—
protéjanme o aun mejor
ignórenme
cuando entre en el nicho
que ya pagué hace años—
protéjanme de la fama/ farsa
que me introdujo en el Larousse ilustrado
para borrarme luego
de la nueva edición—
protéjanme
de quien implora vuestra permanencia
alrededor de mi catafalco—
protéjanme con vuestro olvido
si esto puede servir para que siga en pie
pobres lares siempre encerrados en vuestra
dudosa identidad—
protéjanme sin que nadie
se entere
porque el sol se enfría y quien lo sabe
malvadamente se alegra por ello
oh mis pequeños númenes
divinidades de tercer orden expulsadas
del éter.


Eugenio Montale
Cuaderno de cuatro años
Col. Poesía y poética, Universidad Iberoamericana/ Artes de México, 1999.
Traducción: Ernesto hernández Busto

jueves, febrero 24, 2005

Primavera en Villa Adriana

esta mañana de abril
las hojas verdes cubren
el corazón de paolo
que no puede caminar
ni decir una palabra
porque la vida pesa
esta mañana de abril
como un templo de papel
en el oxígeno puro
y si dijera una palabra
tan sólo una palabra
ardería el mundo


Jorge Eduardo Eielson
Poesía escrita
Vuelta, 1989.

lunes, febrero 21, 2005

Trata de no ser constructor de ruinas

Romper con una tradición implica la responsabilidad de asumir la creación de una alternativa, de una tradición otra, porque la tendencia retórica es recurrente y propia del lenguaje literario. Las vanguardias estético-históricas fueron posibles porque se trataba de cambiar el mundo. Si el mundo no cambia el repertorio de formas creadas para ese mundo distinto termina integrándose al repertorio amplio de formas de la tradición que, jubiloso, le hace un lugar. La radicalidad de la ruptura formal se convierte en un "modo de hacer", en uno de los modos posibles de hacer, que son muchos. Así, la actitud se vuelve técnica, es su manera de operar. Y cuando el arte se vuelve técnica, traducido su valor espiritual a la pura forma, estamos en el momento pragmático-performativo del arte, que es el momento actual, éste en donde lo verdaderamente importante es la competencia en la realización. Momento de "fabbros", no de creadores. A esta instancia llevó el vaciamiento del sentido profundo que sostenía al arte romántico, primitivo eco de las vanguardias. Poesía en primera instancia de actitud, de visión, luego de "arte", de técnica. También el arte de vanguardia obedece a este riguroso privilegio en las dos instancias: primero actitud, inmediatamente realización. Esto no niega que todo arte implique ver la forma en el contenido. La elección formal es ya una toma de partido ético y debe ser sostenida como si fuera una visión del mundo. Incluso, un poeta puede cambiar su visión de la poesía y, también, su visión del mundo. Mucho más difícil — a menos que ocurra una experiencia radical en su existencia— es que pueda cambiar el sentido de su expresión. En el sentido de la expresión del poeta habita su ética.


Eduardo Milán
Trata de no ser constructor de ruinas
Cuadernos de filodecaballos, 2003.

jueves, febrero 17, 2005

Sijô: poesía-canto coreana clásica

De tanto
querer
que aquí sea allí
y allí aquí

Aquí
y allí
se hicieron
lejanos

Quisiera ser una mariposa
en permanente
vaivén


Kim Gu (1488-1543)
Traducción del coreano al portugués: Yun Jung Im y Alberto Mariscano
Traducción del portugués al español: Hugo Gola
El poeta y su trabajo, no. 17, otoño 2004

lunes, febrero 14, 2005

L´aur´amara

Al aura amara, aunque amarga
brisa fuera: aclara la espesura, los picos
de los pájaros en las ramas enmudecen, callan
pares como si impares fuesen. ¿Por qué me esfuerzo
en hacer y decir? Por aquella que me hace confundir
el cielo con el suelo, y sin consuelo
temo morir si mis afanes no calma.

Tan clara fue mi primera luz al mirarla
que el corazón confió a los ojos su elección,
ahora no daría ni media nadería
a cambio de la prenda de otra.
Displicente se muestra ante mis ruegos,
pero sus amables palabras espero, aguardo,
imploro: vasallo soy de quien me enamoro.

Amor, ¡cuidado! ¿Soy bienvenido?
No me desprecies que diez pecados
podrían por mi boca ser revelados. Reconsidera,
amante soy valiente y no cambiante. Mi corazón
firme, fuerte, me hace encubrir verdades, pero mi cuerpo
ardiente tu beso necesita: único bálsamo de mis males
pues ni la nieve ha podido refrescar mi fiebre.

Si me ampara aquella a quien rindo tributo,
si a la hilera de mis ruegos atiende, claros
les serán mis pensamientos: que yo hubiera muerto
si no sufriera esta esperanza, que esta espera me cansa
y que le ruego que la abrevie, pues sólo en ella
hallo vida, hallo contento, desgana me produce el resto:
me es igual de vana otra alegría que una manzana.

Dulce cara, suma de toda virtud,
por ti, causa y cura de mi desmesura,
sufro burlas y deshonras, mas ninguna afrenta
logrará que te deje. Nunca he amado tanto
ni tan humildemente. Acierta la gente
si por loco me toma: te deseo más que a Dios
los santos de la abadía de Doma.

Prepara, pronto, canción y acompañamiento, para
regocijo del rey que habrá de escucharte. No miento
si digo que el pago aquí acordado allá es doblado
en dares y manjares. Parte: ve alegre y ve
su anillo si te lo muestra. No he pasado
un día lejos de Aragón sin sentir añoranza:
quisiera contigo ir pero Roma me reclama.

Hecha está la alianza: que el corazón contemple
cada noche a la dama, en cuyos dominios, yo, Arnaut,
sin rival, sirvo: mi intención no desea otra ama.


Arnaut Daniel
Parque Nandino, no. 3, Invierno 2003
Versión de Luis Felipe Fabre

viernes, febrero 11, 2005

Comando aéreo estratégico

El silbido y las luces intermitentes de un jet
pasan cerca de Júpiter en Virgo.
Él se pregunta, ¿cuántos satélites hay en el cielo?
¿Alguien sabe dónde están todos?
¿Qué están haciendo, quién los mira?

La escarcha se posa en las bolsas de dormir.
Las últimas brasas del fuego,
una taza más de té,
en la orilla de un gran lago bordeado con nieve.

Estas barrancas y las estrellas
pertenecen al mismo universo.
Este aire estrecho, mientras tanto,
pertenece al siglo veinte y sus guerras.


Gary Snyder
Axe Handles
North Point Press, 1999.
Traducción del inglés para Nueva Provenza: Inti García Santamaría

martes, febrero 08, 2005

Despedida

Cuando me afeito, súbitamente
veo mi rostro en el espejo.
Es calvo
el dueño de la cara reflejada.
Resulta obvio que no soy yo
y escucho en este instante
la voz de mi hija: ¡papá!
Afuera de la ventana
florecen en plenitud las lilas.
Oye,
mi pequeñita,
la vida es un camino de despedidas.
Cada vez que cae uno de mis cabellos
le doy su despedida.
Ya no tengo más cabellos que perder,
y cuando espero despedirme de mí mismo
escucho la inocente voz de mi hija:
¡papá!


Oh Sae Young
El cielo de Dios también tiene oscuridad
Vuelta, 1997
Traducción: Joung Kwon Tae y Raúl Aceves

viernes, febrero 04, 2005

Desierto/ El fantasma

Desierto

Como el que
escucha
esa voz
en su desierto.

Como el que
escucha esa voz
que clama.

Como el que
escucha en su desierto
clamar esa voz:

y esa voz contra él
clama.



El fantasma

Como el que
una vez
escuchó hablar
de fantasmas:

y ahora mira a su alrededor
con aprehensión
pero allí
no hay nadie más que él.

Como el que
escucha ahora
hablar
a un fantasma:

y mira a su alrededor
con aprehensión
pero allí
no hay nadie más que él.

Como el que
lo ha escuchado hablar
y mira a su alrededor
con aprehensión:

pero allí
no hay nadie
más que él.


Leónidas Lamborghini
Puentes/ Pontes. Poesía argentina y brasileña contemporánea
Selección y ensayos introductorios de Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda
FCE, 2003

martes, febrero 01, 2005

Yantra (fragmento)

Al estrépito
al rugido, si se le diera un cuerpo...
A los sonidos del címbalo, a la barrenadora
a los pataleos adolescentes que no saben aún
lo que quiere su pecho que está como si fuera a estallar
a los tirones, a los gruñidos, a los rompimientos
a las mareas de la sangre en el corazón
a la sed
a la sed sobre todo
a la sed jamás aplacada
si se le diera un cuerpo...


Henri Michaux
Movimientos. Yantra
Biblioteca del erizo, La marca editora, 1994.
Traducción: Chiquita Gramajo y Arturo Carrera

viernes, enero 28, 2005

El sobrino de Wittgenstein (fragmento)

He odiado siempre los cafés vieneses y he entrado una y otra vez en esos cafés vieneses odiados por mí, los he visitado a diario, porque, aunque siempre he odiado los cafés vieneses, y precisamente porque los he odiado siempre, he sufrido siempre en Viena la enfermedad del habitual del café y he padecido esa enfermedad del habitual del café más que cualquier otra. Y, para ser sincero, todavía hoy padezco esa enfermedad del habitual del café, porque se ha descubierto que esa enfermedad del habitual del café es la más incurable de todas mis enfermedades. He odiado siempre los cafés vieneses porque, en ellos, me he visto enfrentado siempre con mis iguales, ésa es la verdad, y no quiero verme ininterrumpidamente enfrentado conmigo mismo, ni mucho menos en el café, al que voy al fin y al cabo para escapar de mí, pero precisamente allí me enfrento conmigo mismo y con mis iguales. No me soporto a mí mismo, por no hablar de soportar a toda una horda de mis iguales, meditando y escribiendo. Evito la literatura, siempre que puedo, porque me evito a mí mismo, siempre que puedo, y por eso tengo que prohibirme en Viena ir a los cafés o, por lo menos, tener siempre cuidado, cuando estoy en Viena, de no ir en ningún caso, sea el que sea, a lo que se llama un café literario vienés. Pero como padezco la enfermedad del habitual del café, me veo obligado a entrar una y otra vez en algún café de literatos, aun cuando todo lo que hay en mí se resista. Cuanto más y más profundamente he odiado los cafés de literatos vieneses, tanto más a menudo y de forma tanto más intensa he entrado en ellos. Ésa es la verdad. Quién sabe cuál hubiera sido mi evolución si no hubiera conocido a Paul Wittgenstein precisamente en el punto culminante de esa crisis, que sin él me hubiera precipitado de cabeza probablemente en el mundo de los literatos, o sea, en el más abominable de todos los mundos, en el mundo de los literatos vieneses y en su ciénaga intelectual, porque sin duda eso hubiera sido lo más sencillo entonces, en el punto culminante de esa crisis, hacerme comodón y abyecto y, por consiguiente, acomodaticio y, por consiguiente, renunciar y mezclarme con los literatos. Paul me libró de ello, porque había aborrecido siempre también los cafés de literatos. Con motivo, de la noche a la mañana y más o menos para salvarme, fui con él al Sacher y no a los llamados cafés de literatos, al Ambassador y no al Hawelka, etcétera, hasta que pude permitirme otra vez ir a los cafés de literatos, en el momento en que dejaron de producir en mí su efecto letal. Porque los cafés de literatos producen un efecto letal en el escritor, ésa es la verdad.


Thomas Bernhard
El sobrino de Wittgenstein
Anagrama, 1999.
Traducción: Miguel Sáenz

martes, enero 25, 2005

Apoyado en su tiempo de oscuridad

(dos fragmentos)



arden los benefactores. brillo.

materia celeste.


forman una sábana las nubes dispersas.


como asiento de un lago profundo

el valle.


blancor, la lechuza. vuelo dilecto.
perfora el arriba oscuro-embalsamado


*


tu mano siente el corazón.


corre, rata de campo, una.


humean los cerros
ayer ardían.


éxodo

fantasmático.


el corazón
repite la sacudida fuerte y corta

del follaje



Gabriel Magaña
Apoyado en su tiempo de oscuridad
Ediciones sin nombre, 2001

viernes, enero 21, 2005

Nada


ese pedazo de cielo
en adelante
te estará destinado

donde la cara ciega
de la iglesia
se curva

complicada
por un castaño,

el sol, ahí
vacila
deja

rojos
aún

antes de que la tierra
emita

tanta ausencia

que tus ojos
se acerquen

a nada

Jacques Roubaud
Algo negro
Bassarai Ediciones, 2001
Traducción: Luisa Etxenike

martes, enero 18, 2005

Tres poemas de Sandro Penna


¿Me hago viejo si, de un largo viaje
siempre sentado, nada he visto sino
la lluvia, sino un cansado rayo
de vida silenciosa...? (los obreros
subían y bajaban de mi tren,
llevaban, de un suburbio a un dulce lago,
su sueño y, con él, sus utensilios).
Grité también cuando caí en la cama:
hombres somos, más que viles cansados.



"Poeta exclusivo de amor"
me han llamado. Y tal vez era verdad.
Pero el viento aquí en la hierba y los rumores
de la ciudad lejana,
¿no son también amor?
Bajo cálidas nubes,
¿no son aún el eco
de un amor que se abrasa
y nunca más se aleja?



a Eugenio Montale
La fiesta hacia el atardecer. Yo voy
en dirección opuesta a la caterva
que alegre y ágil sale del estadio.
A ninguno yo miro y miro a todos.
De vez en cuando apaño una sonrisa.
Mas raramente una sonrisa alegre.
Mi mente no recuerda ya quién soy.
Entonces el morir no desearía.
Que muera me parece harto injusto.
Aunque ya no recuerde más quién soy.



Sandro Penna
Poesía
Visor, 1992
Traducción: Pablo L. Ávila

viernes, diciembre 17, 2004

Bosquejo de una travesía

El poeta y su trabajo no fue la primera revista que hicimos en México para exponer nuestra idea de la poesía. Hubo otras anteriores empeñadas en la misma reflexión. Una, que se llamó también El poeta y su trabajo y se editó en la Universidad de Puebla entre los años 1983 y 1984. fueron tres tomos dedicados particularmente a la poesía y la poética de poetas norteamericanos contemporáneos: Pound, Williams, Olson, Wallace Stevens, Creeley, Denise Levertov, Zukofsky, etc. Unos años después, en 1990, iniciamos la publicación de Poesía y poética con el auspicio de la Universidad Iberoamericana. Apareció durante una década. Allí también editamos una colección de 20 libros destinados a profundizar los temas abordados en la revista. Ensayos y poemas de Gertrude Stein, H.D., Creeley, Montale, Zanzotto, Westphalen, Eielson, Valéry, Galaxia concreta (una extensa recopilación sobre el concretismo brasileño), la prosa de Joao Cabral, el libro de Mandelstam sobre Dante, ensayos de Pavese, Saer, Edgar Bayley, poemas de Michaux, Ana Ajmátova, etc. Con El poeta y su trabajo continuamos con la misma plataforma pero ahora independientemente de cualquier institución. Se inició en el año 2000. Se sostiene mediante suscripciones y algunas ventas en librerías locales. En los dos últimos dos años se contó con una beca estatal destinada a revistas independientes que finalizará en abril próximo. Un objetivo común reunió -como digo- las tres publicaciones: analizar lo que sucede en la poesía contemporánea y revisar las consecuencias de la vanguardia histórica en función de los problemas actuales de la poesía latinoamericana. Desde el comienzo pusimos especial atención en la poesía y la poética de los norteamericanos porque para nosotros era la experiencia más radical y renovadora, que mejor había aprovechado, sin dogmatismos, aquello que las vanguardias europeas habían proclamado con insistencia para el lenguaje del arte, originando rupturas de ilimitadas consecuencias. En México, no obstante la proximidad con los Estados Unidos, fue siempre escasa la atracción de aquella poesía. Se confunden todavía las diversas corrientes y propuestas, y a pesar de que hace años se publicó una excelente antología, realmente señera, realizada por Eliot Weinberger, se sigue soslayando la significación de Pound, Williams, Olson, Zukoksky y otros, equiparándola con la de poetas académicos y convencionales. Pero en este empeño no nos limitamos a la poesía norteamericana. En Puebla, además de los libros de Williams y de Wallace Stevens, de ensayos y entrevistas, editamos una antología bilingüe de Paul Celan y un libro de Gastón Bachelard. También difundimos trabajos de poetas provenientes de Italia, Francia, Rusia, Brasil, Perú, Argentina. Extrañamente no hay entre los elegidos ningún escritor mexicano. Ésta fue, ciertamente, una carencia. Pero no los incluimos porque no encontramos entre ellos escritores que correspondieran a los criterios de innovación que sustentábamos. Además de otras diferencias. Por ejemplo, el que se relaciona con el uso de la lengua. Mientras algunos escritores mexicanos insistían en la necesidad de preservar la unidad de la lengua española, nosotros sostenemos la conveniencia de socavarla a fin de introducir en ella las inflexiones y matices del habla de cada región, tal como sucede en la mejor literatura de Latinoamérica y también en los Estados Unidos. Creímos más útil, entonces, ofrecer lo que estaba sucediendo en la poesía de otras latitudes. Crear, de este modo, un espacio paralelo, ya que nuestro objetivo no era la confrontación ni la polémica sino la ampliación del espectro para que la experiencia contemporánea penetrara en el cuerpo de la literatura nacional. Quizá, por eso mismo, nuestras publicaciones siempre fueron marginales y pasaron casi inadvertidas a la corriente central y más reiterada de aquélla poesía. Fuimos algo así como un elemento extraño, no ignorado pero silenciado, salvo en el reconocimiento expreso de muy contados escritores. Habría que agregar todavía, para ser ecuánimes, que esa situación no es exclusiva de México. Es semejante, aunque con características propias, a lo que sucede en muchas otras partes. La resistencia a las innovaciones es bastante universal, aunque también es universal el ánimo de promover los cambios. Nunca nos preocupamos por redactar manifiestos o proclamas. Preferimos siempre un perfil menor. Revisamos consecuentemente lo que sucedía en la poesía contemporánea pero sin afiliarnos dogmáticamente a una poética excluyente. Mas no fuimos eclécticos. Los tiempos heroicos de la vanguardia histórica ya habían pasado pero sus consecuencias formaban parte del repertorio de ideas que debíamos estudiar. Junto al análisis de la obra de poetas incorporamos reproducciones y ensayos de pintores, escultores, músicos, cineastas y escritos sobre su propia expresión, como un medio de abrir la sensibilidad de los posibles lectores y actualizar sus preferencias. Una antigua tradición china dice que el poema es pintura invisible, o sonora, y la pintura es poema visible o sin palabras. El lenguaje del arte actual tiene múltiples vertientes. Es complejo y diversificado. Por lo mismo es necesario estar atento y abierto para asimilar sus búsquedas. Evitar el sometimiento acrítico a tradiciones anquilosadas. El pasado puede ser útil si se le aborda con un espíritu intrépido y desafiante, de lo contrario sólo produce una expresión anémica y rutinaria. Pensamos que con el tiempo nuestras propuestas pueden ser recibidas e incorporadas. Nunca tuvimos la pretensión de cambiar radicalmente la práctica de la poesía mexicana. Quisimos únicamente suministrar una información precisa, rigurosa y continuada, no consideramos nuestra marginalidad como una sanción. Las formas que adopta la poesía responden siempre a múltiples factores y su derrotero final es imprevisible. Tal vez el conocimiento minucioso y la práctica cotidiana, unidos a la exigencia de curiosidad, curiosidad, curiosidad, que recomendaba Pound, podrían quebrantar cualquier aislamiento localista. Sabemos igualmente que hay en este país un grupo de jóvenes que leen con amor poetas que antes desconocían, que traducen con verdadera idoneidad y que intentan escribir notas sobre su propia experiencia. La protección estatal otorgada a los artistas de México es considerable. En muchos casos este respaldo representa una ayuda para aquellos que se inician, aunque no estoy seguro que esta tutela beneficie al arte y a los artistas. El estado siempre –o casi siempre- respalda aquello que le acarrea beneficios. Las innovaciones, por su índole misma, son minoritarias. El estado, entonces, no tiene interés en promoverlas. En México no se las excluye, pero éstas apenas cuentan en la totalidad de los respaldos. La protección estatal, con el tiempo, pensamos, lima las aristas, condiciona sutilmente las actitudes y actúa como filtro que sólo deja pasar lo que no contradice su persistente orientación conservadora. Premios, becas, etc. Al generalizarse, auspician conformismos y dependencia. La verdadera poesía es siempre crítica, sin necesidad de aludir siquiera a los conflictos sociales o políticos de su entorno. Lo es por el uso que hace del lenguaje, porque, como dice Jacques Roubaud “La poesía es homenaje y profanación de una lengua”, porque inventa constantemente formas, por el hallazgo de imágenes nuevas, sin cuya aportación la lengua de todos se vuelve anémica. Aún la poesía hermética suele revelar conflictos y repliegues hondos de una comunidad en un momento histórico. El poema que surge de una circunstancia va más allá de ella. Es un objeto verbal único que recoge, directa o indirectamente, las vibraciones de la sensibilidad, la vigorosa energía de las emociones y amplía los recursos de la inteligencia. Su origen es predominantemente irracional y no obedece, en general, a una sola causa. A veces el poema requiere de una organización altamente elaborada, y otras, mediante tres o cuatro palabras, lúcidamente articuladas, como sucede en el haiku, puede producir en el lector un deslumbramiento permanente. Nuestra elección fue ofrecer la mejor poesía del mundo, sin importar la geografía, la variedad de lenguas, ignorando obstinadamente las exclusiones y clausuras que imponen los nacionalismos. Ensanchar el área de la poesía, demostrar que las formas son históricas perecederas y que su renovación es esencial, cuestionando, además, los legados de cualquier herencia. Compartir al fin la belleza de El cantar de los cantares, del Cántico espiritual, de la poesía de Williams, de Vallejo o la de Celan, porque una de las virtudes de la poesía es atravesar incólume el tiempo y el espacio. La gran poesía china puede soportar diversas traducciones y seguir conmoviéndonos. Es imposible que el arte no arrastre, de alguna manera las “negras vegetaciones” de la historia, pero siempre va más allá para hablar a todos los hombres, con un lenguaje personal, íntimo, intenso, que habla igualmente a cada uno de nosotros.
Hugo Gola
Sibila. Revista de poesia e literatura, no. 6, mayo 2004.

viernes, diciembre 10, 2004

No te has fijado...

No te has fijado qué despacio habla el rocío
Para darte los buenos días
Qué pasito las nubes se llevan los días
Que de un verano a otro verano
Enarcaban semanas por donde mirabas
La justeza irradiaba de goces innombrables
El sentir cuánta lentitud
No sé si era entonces o cuando cayeron
De la vid un sombrero y un acordeón
Los frutos más maduros del otoño
No te recordaré tampoco diciéndome
Esta vez me has traído un ramo de coliflores
Aquel gorrión que picaba tu nariz de mármol
La pobre primavera que siempre debe estar alegre
Como tú no lo estás sino al abrirse el día
Después te recoges tocando otras músicas
O al fin te abres con la noche en el regazo
Como una niña pequeñita llorando
Iba a contar pues una historia de semanas
Nosotros no creíamos que se cerraran con un día
Porque así principiaron
Había algunas noches que se caían de sueño
Habiendo durado varios días sin descanso
Te reías con tu capricho
No me vayas a hacer repicar tantas campanas
Te decía
Y después encontrar las flores alborotadas
Con el moño de través acusándome
Del asesinato de sus tiernos maridos
Tú te reías con más capricho
Debía subir tal un lagarto las peñas
Bajar en paracaídas a las estaciones submarinas
Volver cargado de lunas de peinetas
El primer gramófono y otras flores marinas
Después de escuchar una lección del filósofo
Vimos una semana que llegaba
Tú me mostrabas los ojos
Ahora estoy pensando cuándo pudo terminar esa semana
O si no terminó nunca y sólo se quedaba en principio
Y así no más moría
No acierto a poner las horas en su sitio
Siempre me engañas dándome el beso de las tres
A las doce y varias veces repetidas
El punto de la i sobre la o
No creía de tu bondad que posaras la mano
Sobre la piel del elefante
Me deslumbra esa mezcla
De sí y de no que es tu mano sobre el elefante
Con una sombrilla de aves y más leve
Niña vamos que ya es hora
Que de nuevo principiemos
A ti te toca ver si las estrellas han tenido
Tranquilo el sueño coronar la luna
De una guirnalda de relojes
A mí arrastrarme por campanillas de serpiente
Las que hacen juego
Con tu cabellera de ahora
Algo parecida a la noche pero
Más oscura
Como se parecía la de ayer en algo al día
Aunque más clara y con más soles para alumbrarme
Las olas se tendieron a tus pies
Es su costumbre y tu mano
Les da el cariño que ellas ansiaron
Cuando se alzaban y al cielo lo pedían
Naufragaban del viento clamaban
Renacían contra los barcos entrechocaban
Sin descanso las aves negaban existiera
Por conveniencia propia
Azuzadas por los peces desgreñadas
Y con tánta fe
Tal vez que en nadie mayor se diera
Sino en mí que he sabido llegar
Sobre zancos atravesando ríos y lagunas
Algunas de esmeralda de lava otras
Puedes estar segura de haberme visto
Doblar sin esfuerzo los cabos alternados
Árboles mayores de edad encinas y paraguas
Ya estoy más tranquilo cuando me hablas
Un río baja por donde otro sube
Tú misma te vas para tú misma volver
Quedándome sospechando
Si es cierto que te fuiste o que regresaste
Una madrugada dorada daba a la comba
Saltando tú montes y espesuras
Collados desiertos mares horizontes
Crecían en cada vuelta
Aparecías luego chiquitita
Y tu voz vaciada en dedales alcanzaba a llenar un mar
Toda una legión de poetas barbones
Orillaban el desierto buscando una lágrima
Que dejaste caer por descuido
Los árboles aplaudían
Al estrenar tú una sonrisa que repicaba como las flores
Oh una gran fiesta
Los canguros de etiqueta iniciaban el desfile
Iba a contar todo de semanas y semanas
No sé cómo comenzar
Si es posible comenzar
Tú recuerdas que después de los canguros
Dejaste correr una liebre y nunca terminaba
El viaje de pestaña a pestaña
Algo parecido te quería yo decir
Pero siempre se enreda y entre lo que ya dijimos
Esto ha sucedido y lo que debe marcarse
Cuando los relojes adelanten un siglo
No hay un hilo para separarlos
Y colocarlos donde sea que debieran estarse
Así mi corazón a veces salta como un sapo
Se está otras quieto mirando la estrella
Aunque más a menudo
Sigue tus huellas recostado en tanta ternura
Se infla más grande
Tú has visto cómo guiña los ojos
Esto es nada comparado con sus otras destrezas
El arte con que sabe el día
O camina a la pata coja
Pero todo está tan exactamente donde lo habías dejado
Que no hay para qué moverlo
Si además por sí solo se mueve
Niña estás contenta


Emilio Adolfo Westphalen
Otra imagen deleznable...
Fondo de Cultura Económica, 1980.

martes, diciembre 07, 2004

Ecce Gubernatur

Cuantos más libros leemos, mejor advertimos que la función genuina de un escritor es producir una obra maestra y que ninguna otra finalidad tiene la menor importancia. Por obvio que esto sea, ¡qué pocos escritores serán los que lo admitan, o que, aun admitiéndolo, se sentirán dispuestos a dejar a un lado la labor de iridiscente mediocridad en la que se hallan empeñados! Los escritores siempre esperan que su próximo libro va a ser el mejor de ellos, pues no quieren reconocer que es su modo de vivir presente lo que les impide el crear nada mejor o diferente.
Todas las incursiones en el periodismo, la radio, la propaganda y el cine, por grandiosas que sean, están de antemano destinadas a la decepción. Poner lo mejor nuestro en estas formas es otra insensatez, pues con ello condenamos al olvido las buenas ideas lo mismo que las malas. En la naturaleza de tales trabajos está el no perdurar, así que nunca deberíamos emprenderlos. Los escritores enfrascados en cualquier actividad literaria que no presuponga el intento de crear una obra maestra son víctimas de sí propios y, a menos que estos autoaduladores se limiten a considerar aquellas actividades como su contribución al esfuerzo de guerra, tanto les valdría el pelar papas.


Cyril Connolly
La tumba sin sosiego
UNAM, 1995.
Trad. Ricardo Baeza

viernes, diciembre 03, 2004

Canción de viejo (fragmento)

17
Veo caer las hojas herrumbrosas,
muerdo el freno que azuza
mi lengua quejumbrosa,
desde el polvo de yeso que decae
del pedestal.

Pero he sido la máscara de oro
de la lepra del polvo:
pronuncié
palabras de oro.
Sólo el bufón del Tiempo sospechó
y me arrancó la máscara de oro.
Debo asumir, desnudo,
la vergüenza del polvo.

La polilla ignorante de la tela
no puede precaverse
de la araña que vela.
El cordero que deja la majada
no pasa inadvertido
de la garra afilada.

Yo
soy la víctima ahora:
ya sin oro,
he de morir.

No de araña, no de lobo,
sino de 'la confesión por el cuerpo',
la lepra del polvo.

Hay un ataúd en el cuerpo
pronto a acogerte,
pronto a encogerte,
pronto a enterrarte, pronto
a desterrarte.

¿Por qué urde sus hordas y ordalías
la preñada inocencia todavía?

Pero la máscara arrancada y fría,
sonora de ecos de oro,
suelta aún rebotes de oro:
--Perdón por el sol y la luna,
la tierra y el tiempo,
la vulva y el Volvo.
Perdón por la mota que mata,

'perdón por el polvo'.


Hugo Padeletti
Canción de viejo
Interzona, 2003.

martes, noviembre 30, 2004

Arte poética II

Descubro, después de todos estos años, que soy un creyente:
Creo en lo que el trueno y el relámpago tienen que decir;
creo que los sueños son reales,
y que la muerte tiene dos represalias;
creo que las hojas muertas y el agua negra llenan mi corazón.

Voy a morir como una nube, bello, blanco, lleno de nada.

El cielo nocturno es un ideograma,
una tarjeta de códigos perforada con hoyos
que piensa que es la palabra de lo que está por venir,
que piensa esto, pero que es solamente La Biblioteca del Último Recurso,
la luz reflejada de El Gran Malentendido.

Dios es el fuego al que mis pies están atados.


Charles Wright
Apalaquia
El tucán de Virginia, 2004
Traducción: Valerie Mejer y E.M Test

viernes, noviembre 26, 2004

no voy a dejar que me quieras

no voy a dejar que me quieras
así como así en el límite
de lo imposible acariciándome el pelo
no voy a dejarte
aunque me sienta el más desdichado de los perros
ya me arranqué de la correa
precipitado hacia un abismo mudo
otro amor atenazado no me deja
ser el mismo que te busca
en el límite de lo imposible
estoy fuera de tu órbita
así como así lo he decidido
con toda la rabia chorreándome el hocico
husmeo en los rincones apartados huesos
roídos hasta el hartazgo
como una droga del olvido
no voy a dejar que me quieras
en la entrada de tu guarida
hay cuerpos desparramados un imán
con metales oxidados que dan frío
yo chapoteo en mi barro troto
sin rumbo por calles vacías
combato no sé bien qué
pero combato contra mi orgullo
de bestia herida te regalo la única
flor en el jardín abandonado
toda una identidad que se desploma
en el páramo de voces acechándome
no voy a dejar que me quieras así
por lo que más quiero
y no me quiero
y no me callo
y te prohíbo que me entiendas


Javier Barreiro Cavestany
animal sin manada
Umbral, 2000.

martes, noviembre 23, 2004

Petición de mano

Sigue amor mío, síguete, sigámonos.
Sólo estando juntos podremos despistarles.
Sólo juntos podemos volcar el matrimonio,
¡hacerlo saltar en astillas!

Déjalos bisbiseando, abriéndose
y cerrándose, los labios de la Excusa.
Aparta tu oreja de la boca
de tu runruneante preceptor.

¿Qué puede decirte? ¿Qué otra cosa
sentir tú en su aliento, amor mío,
sino el olor delicado y repugnante de la muerte
y el aire frío del vacío?

Asómate... ¿qué ves? ¿Qué
más podrías ver sino la rala oscuridad
y la mortaja, sola,
albeando en el fondo del sepulcro?

Ten cuidado con los casados que se retiran temprano.
Témeles.
Al Marido, a su Trabajo, a su Mujer, témeles.
No les toques ni te toquen. Yo, les tiemblo.

Es contra nosotros que se han casado.
Es contra ti y contra mí, amor mío,
que ellos se retiran temprano a su trabajo:
los productores, los engendradores, los publicadores de libros.

Son el Demonio. El Demonio, más activo que Dios.
Es el Diablo y su banda de muertos laboriosos.

Si oyeres algún ruido. Cualquier ruido
al otro lado del mundo, al otro lado
de la noche;

cualquier ruido sospechoso y prudente de falso día,
de clandestino taller sepulcral,
de disimulada fábrica de pasado;
aviva tu ocio.

Oponles tu presente de poderosa caducidad.
Que son ellos, amor mío, ¡siempre los mismos!
¡Los muertos enterrando sus muertos!

¡Desenterrándolos
y enterrándolos
y volviéndolos
a desenterrar!


Carlos Martínez Rivas
La insurrección solitaria y Varia
Visor, 1996.

viernes, noviembre 19, 2004

Anatomía (fragmento)

7.
Si la escalera, si nada
Más la piel raspada el polvo.
Y era un olor también
--entonces desde entonces--
A mar abierto al mar
Sin sol. Agua
Sin cáscara la transparencia.

Mejor no haber bajado; y allí seguimos.
Ya no se sale nunca de un hotel
Y ya tampoco volveremos. O yo si
O tú. Entonces fue se olor a manzanas
Quemadas, a tanto miedo de amanecer
Sin ruidos. No la lluvia
Aunque nadie nos esperaba al separamos
Las paredes para nada
Separar. ¿Cómo subir por la misma escalera?
Aquella vez... Al mar quizá
Quizás, porque no toca el último escalón
La arena.

Alfonso D´Aquino
Naranja verde
Vuelta, 1996.

martes, noviembre 16, 2004

Gran sertón: veredas (fragmento)


¿Para qué referirlo todo en el narrar, por menos y menor? Aquel encuentro nuestro se produjo sin lo razonable común, sobrefalseado, como de lo que sólo en periódico y en libro es donde se lee. Hasta lo que estoy contando, después fue cuando pude reunirlo recordado y verdaderamente entendido; porque, mientras una cosa así se ata, lo que uno siente más es lo que el cuerpo propiamente es: corazón latiendo fuerte. De lo que el que: lo real rueda y se pone delante. --"Ésas son las horas de uno. Las otras, de todo el tiempo, son las horas de todos", me explicó mi compadre Quelemén. Como si fuese como estando lo trivial del vivir hecho un agua, dentro de ella se esté, y que todo lo junta y amortigua: sólo raras veces se consigue salir con la cabeza fuera de ella, como un milagro: pidió el pececito. ¿Por qué? Diz que le diré a usted lo que no es tan sabido: siempre que se comienza a tener amor a alguien, en el runrún, el amor agarra y crece porque, de cierta manera, uno quiere que eso sea, y va, en la idea queriendo y ayudando; pero, cuando es destino dado, mayor que lo menudo, uno ama enterizo fatal, necesitando querer, y es un sólo darse de cara con las sorpresas. Amor de éste, crece primero; cuando brota es después. Mucho hablo, lo sé; machaqueo. Mas sin embargo es preciso. Pues entonces. Entonces, respóndame usted: ¿el amor puede venir del demonio? ¡¿Podrá?! ¿Puede venir de uno-que-no-existe? Pero convenga usted callado. Pido no obtener respuesta; que, si no, mi confusión aumenta. Sabe, una vez: en el Tamandua-tán, en el barullo de la guerra, venciendo yo, entonces me estremecí en un golpe claro de miedo; miedo sólo de mí, que yo más no me reconocía. Yo era alto, mayor que yo mismo; y de mí mismo riéndome, carcajadas daba. Que yo, de repente me pregunté, para no responderme: --"¿Eres tú el rey-de-los-hombres...?" Hablé y reí. Relinché, como un caballo cimarrón. Disparé. Soplaba el viento en todos los árboles. Pero mis ojos veían sólo el temblor del polvo. ¡Y más ya no digo; mus! Ni usted, ni yo, nadie no sabe.

João Guimarães Rosa
Seix Barral, 1975.
Traducción: Ángel Crespo