jueves, abril 21, 2016
Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)
1
nimbos rosas acumulados unos sobre otros
ni escalera al cielo ni puerta
ni siquiera
sólo nimbos
7000 metros de nubes apiladas
unas sobre otras
y bajo ellas
el ruido del cielo
y bajo el ruido del cielo
el sol de la tarde
y bajo el sol de la tarde
la suerte evolutiva de mi especie
es un hueso
2
a veces entro en la ciudad y después salgo
a veces entro en el bosque y después salgo
a veces miro las estrellas
así como nos engañamos con las constelaciones
nos engañamos con todo lo demás
y después salgo
2a
desde lo alto de las copas de los árboles
las poluciones nocturnas
son el destino
sueño con destruir la evidencia
y destruyo mis sueños
caigo de las copas
y lo expreso cayendo de las copas de los árboles
me despierto
soy un manojo de percepciones
más o menos coloridas más o menos animales
busco dejar de ser un manojo de percepciones
pero yerro en ser otro cuando no hay otro que ser
el canto de las cigarras es un muro
indescifrable
3
desde el río llega el sonido del altavoz de un barco de turistas
vienen a ver a los simios
a falta de un hioides utilizable me limito
a golpear con maderos otros maderos
aviso
urdo humo con hojas secas
nubes rosas apiladas unas sobre otras
4
Estas son las opciones
4a
colaborar con los turistas
servir de guía
llevarlos hasta la cascada encantada
contarles historias y servirles
sándwiches
4b
resistir con elegancia
censurar el abandono
de sus latas oxidadas
en la ribera
declararnos en extinción suscitar
piedad razonar
4c
resistir como animales
no dar entrevistas
tomar rehenes
hacerle agujeros al barco
bajo el sol de la tarde
bajo los nimbos
4d
ignorarlos como si nada
importante estuviera ocurriendo
hacerles un lugar
en todo esto
5
desembarcan por fin
negocian
con tabacos y dinero y periódicos
para que hable
el aliento que emana de sus bocas
es ajos y zafiros
trae ciencia
se hace abstracta la vida
5a
(un turista dice David está un poco mal
y yo entendí) la vida está un poco mal
(es así que) se hace abstracta la vida
6
me pica el cuerpo me rasco
opiáceo Me limito a las lianas
paso del verde al cian al ámbar
la picazón se disemina
como un número irracional
me duele
soy un animal abrumado
he renunciado a la religión
al alcohol a las rutinas de trabajo
he renunciado a mis privilegios
me rasco
7
simio a turista
he renunciado a morir entre ustedes
una lata oxidada de aceite de oliva
reluce bajo el sol de la tarde
simio a simio
he renunciado a ser enterrado entre ustedes
7a
los turistas
compran orquídeas y tierra húmeda
experimentan con el café
quieren cambiar sus vidas
7b
bajo el sol de la tarde
bajo el ruido del cielo
ante el muro indescifrable de las cigarras
simio a simio
ahora
debes perder la tuya
Mario Montalbetti
Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)
Mangos de Hacha, 2016.
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Perú
jueves, abril 14, 2016
Cinco poemas de Gary Snyder
Para Lew Welch durante una nevada
Nieva en marzo;
sentado entre el blanco fulgor leo una tesis
sobre ti: tus poemas, tu vida.
El autor es mi estudiante,
e incluso me cita.
Cuarenta años desde que bromeamos
en una cocina de Portland,
veinte desde que desapareciste.
Todos esos años y sus instantes,
panceta friéndose, portazos de un coche,
poemas probados con los amigos
serán un archivo más,
otro borroso texto.
Pero la vida continúa en la cocina
donde aún guisamos y reímos
viendo nevar.
III, 91, Kitkitdizee
En el Hostal del Río Blanco en el Yukón
Para Gary Holthaus
En el Hostal del Río Blanco en el Yukón
suena una campana en medio de la noche
un coche solitario por la autopista de Alaska
que espera repostar en el hostal cerrado.
Para el viajero dormido en un pequeño cuarto
el tañido de la campana es un templo en el Japón,
en sueños me visto con hábito y sandalias
recitando sutras en la fría sala búdica.
Diez mil millas de taiga de abeto blanco;
el maestro hostelero despierta a la campana
y se adentra en la noche de hielo y estrellas,
para vender gasolina al coche.
Laurel de California
El botánico nos dijo:
"Junto a la sierra de Davis, entre repuestos de hogar y fontanería, crece un laurel griego. No huele mucho, pero es el que usaban los poetas. Ahora bien, el laurel de California no es un laurel; puede ahuyentar los insectos y dar sabor a una salsa, y te despeja a fondo la nariz si lo inhalas con una profunda respiración..."
Hojas estrujadas, el olor
me recuerda a Annie, junto el río Big Sur
acampaba bajo los laureles, un verano entero
comiendo arroz integral, desnuda, haciendo yoga
su canto, su profunda respiración.
La cama en el cielo
La moto repiquetea por las calles desiertas
camino de casa a la una de la mañana
placas de hielo brillan bajo la luna
las sorteo por un paso seguro
La luz aterida y desnuda se vierte
llenando la cuenca sobre Kioto
y la llanura
un vago ensueño glaciar
Desde aquí ciento cincuenta kilómetros limpios
el cementerio detrás
Namu Amida Butsu
cincelados diez mil veces
Las ruedas revientan los charcos de barro
las colinas al norte brillan blancas
debería quedarme fuera solo
a ver la luna la noche entera
Pero la cama está llena tendida oscura
te abrazo y me hundo en el calor
mi estómago contra tu vientre
siente moverse a nuestro bebé
La madre osa
Se oculta el rostro
para hablar de comer salmón
bromea conmigo
"Qué sabrás tú de mis modos"
y me besa a través de la montaña.
A través y bajo capas,
pliegues y barrancos;
la boca llena de arándanos,
compartimos.
Gary Snyder
La mente salvaje (Nueva antología)
Traducción: Nacho Fernández Rocafort, Miguel Ángel Bernat,
José Luis Regojo y John Good.
Árdora, 2016.
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Estados Unidos,
Gary Snyder
jueves, abril 07, 2016
Siete poemas de la dinastía Tang
Poema
Con unos lotos blancos
sacados del lago
regresa una doncella
pilotando una lancha.
No puede ocultar sus huellas
porque la pequeña barca,
a través de los flotantes juncos
dibujó una delatora estela.
Bai Juyi (772-846)
Canción
No expulséis a las moscas de la mañana,
salvad los mosquitos de las tardes.
Si os pican,
es fácil defenderse.
¡Su vida es tan efímera!
Que tengan su propia vida;
cuando venga la luna nueva
el viento los llevará sin dejar rastro.
Han Yü (768-824)
Autoabandono
Me senté a beber
y no advertí el crepúsculo
hasta que los pétalos que caían
llenaron
los pliegues de mi túnica.
Ebrio, me levanté,
dirigiéndome al arroyo
iluminado por la luna.
Los pájaros se habían ido
y también
los escasos hombres que quedaban.
Li Po (705-762)
En la casa de campo de un viejo amigo
Un viejo amigo preparó pollo
y un pudín de cereales,
y me invitó a comer
a su casa de campo.
Verdes árboles circundan
su hacienda.
Collados azules
descienden a lo lejos.
Frente a una ventana abierta
veo el huerto.
Bebemos vino y charlamos
sobre las moras y el lino.
Espérame hasta el noveno día
de la novena luna.
Volveré de nuevo a paladear
tu vino de crisantemo.
Men Haoyan (689-740)
Grabado en los muros de una estafeta al norte del Tayu
En el décimo mes los patos salvajes
vuelan hacia el sur,
llevan su migración muy lejos
y luego regresan.
Pero mis viajes
jamás tienen fin.
¿Cuándo vendrá el día
en que me quede en mi hogar?
Ahora, el caudal del río ha descendido
y está silencioso.
El bosque se sumerge, oscuro y confuso,
en las emanaciones
de los pantanos.
Mañana, al amanecer, cuando
desde la cima del paso dirija
la mirada hacia el hogar,
me gustaría ver los ciruelos en flor
a lo largo de los embalses.
Sun Zhiwen (...-710)
Mi retiro en el monte Chung-Nan
En la edad madura
encontré el camino
y decidí construir una casa
al pie de esta montaña.
Cuando mi espíritu me embarga
paseo en solitario.
En medio de la belleza
que los demás no encuentran
sigo caminando hasta donde el agua
obstruye el sendero.
Luego me siento y contemplo
las nubes que ascienden:
En el sendero del bosque
por casualidad encuentro a un
viejo leñador y hablamos y reímos.
Ya no pienso en regresar.
Wang Wei (699-759)
Enviado a un ermitaño taoísta del cerro Chüan-Chiao
Es madrugada cuando, tiritando,
me acomodo en mi salita
y me viene a la memoria el ermitaño
del otro lado de las colinas.
Lo imagino amontonando haces de leña
en los barrancos, junto
a algún arroyo de la ladera de la montaña,
y regresando luego a casa para cocinar
en su fogón de piedra.
Pensé que sería un placer llevarle
una calabaza llena de vino
para reanimarle
en este atardecer húmedo y tormentoso,
pero las hojas caídas han cubierto
las faldas de los cerros.
Y, ¿cómo podría encontrar la senda?
Wei Yingwu (735-792)
Poetas chinos de la dinastía Tang
Selección y traducción: C. G. Moral
Visor, 2000.
lunes, marzo 21, 2016
El loco servicial. Notas sobre poesía y traducción
El hombre, el constructor de imágenes, es él mismo una imagen. Hay una compensación doble en las imágenes que evocan un diálogo secreto: las imágenes que nos rodean, independientemente de nuestra voluntad, sugieren un llamado, las imágenes que creamos, una respuesta. El símbolo es lo dividido, cuyas mitades identifican a quien convoca y a quien responde: es una promesa, porque es la implicación de una unidad preservada en la división misma, la pregunta cordial que presupone una respuesta. Se piensa a menudo en la posibilidad de generar respuestas como expresión de un Arte apreciable, pero generar preguntas es el resultado de un conocimiento igualmente elevado. Un símbolo de esta actitud puede ser la conjunción en una sola vivencia de los beneficios de la búsqueda y la memoria, la voluntad y la revelación. La poesía es tal vivencia. Ante las puertas de la Ciudad Original, nos es dada antes de la partición: que implica una partida hacia la muerte desde el principio de la vida, una escisión de lo viviente, imaginable como moneda o pan. En este sentido la poesía es una contraseña, una voz que atraviesa el tiempo, el espacio de los lenguajes; una infracción, un acto transgresor; y es también una consigna, un sonido que despierta, el recuerdo de una noche de insomnio en Getsemaní. Encontramos, pues, una conveniencia, esto es, una convención, al ver lo poético o el acto poético como la simbiosis de una disposición a la búsqueda y una predisposición a recordar, una amalgama de curiosidad y espera, una combinación de obstinación y paciencia. Místicos y teólogos hablan acerca de una tríada de potencialidades humanas (potencias) fundamental en la contienda por la perfección espiritual; la interacción de dos de ellas, siendo la tercera el "entendimiento", es importante para nuestra visión de lo poético: ellas son la voluntad y la memoria, o imaginación. La voluntad, el principio activo, es lo predominante en la pregunta, es la ignición en el proceso poético, el pedernal y la vela. En este sentido, la poesía es el resplandor de la pregunta perenne que tiene tanto de lo fluctuante, y sin embargo constante, del impredecible, y sin embargo presentido relámpago, de la energía luminosa nutrida tanto por lo terrestre y por lo que asciende, como por lo numinoso, lo que cae inesperadamente. Y la curiosidad es la cera para esa llama que se emerge, aunque no es la clase de atención nacida del capricho y el interés por uno mismo que es apresurado, además de inconstante, sino la postura atenta al cuidado de su objeto.
Maxima Curiositas, era una de las reglas que se prescribían al poeta-predicador medieval, así el fraile John de Grimestone aconsejaba "componer la melodía con labios limpios y corazón puro". Por esta razón, la voluntad poética, además de afirmativa, es también paciente en el modo en que se destila así misma en esa otra, esperada mitad de la memoria o imaginación. Si se dice que la memoria es pasiva, ello no significa que sea perezosa o irresoluta. Ella, por contraponerla a su compañero masculino, espera el lugar y el momento de la cópula, y cuando el pensamiento autoafirmativo abdica, envía una llamada a la revelación. En la condición poética de embarazo, la memoria es lo que espera, que es como se define usualmente la condición de la futura madre que por la pasividad actúa nutriendo a ese futuro niño que es la poesía. Ni la imaginación es, en su relación con los hechos poéticos, un despliegue de fantasías, ni sorpende por qué en Shakespeare "a fantastic" no es más que un loco o un charlatán elocuente, y no propiamente un poeta. Los diferentes niveles, o mejor aún senderos, de la imaginación han sido analizados por el antropólogo, al confrontar el hecho de que en realidad, para el llamado "hombre primitivo", la imaginación no es un pretextompara una arrebatada evasión de la realidad, como lo es para el individuo civilizado, sino más bien la llave para una conexión totalmente consciente con una realidad diferente de la ordiniaria, que reclama necesariamente actitudes extraordinarias. La poesía se halla a sus anchas en tal reino ofreciendo pan y miel a antepasados circunspectos, porque esa es la tierra de los muertos que rondan tocando flauta y pandereta, dominio de la infancia, país creado por el cazador espiritual cuyo juego invita a una disciplina feliz: aquella de recordar al mundo, no como fue sino como es en realidad guiado por el cumplimiento del sueño-en-acción. Este cazador que es activo en la no-acción de esperar por su juego, conformándolo en el útero de su recuerdo, atrayéndolo con el requiebro de una visión que danza, y es pasivo, no agresivo en el acto de ofrecerle una muerte delicada, tomando lo que es preciso y liberando el resto a partir de cordón umbilical terrestre, pariendo aquello que debe ser parido, es él mismo su propia partera, de esta forma contiene a la poesía y remueve el fluido de la naturaleza masculina y femenina, olas negras y blancas en el disco perpetuo. La poesía bebe del abismo y respira de la bóveda y uno de los nombres para esta circulación nutriente es Eros, que es quien gobierna los combates del trueno y el lago. "Poesía erótica" es un título innecesario, porque la poesía es siempre erótica, y Eros, el Hacedor, es siempre poético, ya que, como sabemos pero rara vez recordamos, poiesis significa "hacer"; Eros y Poiesis, hacer y amar; hacer con amor, es el secreto elocuente para transformas la vida en aquello que ya es, interacción de sueño y vigilia, de embarazo y penetración. La poesía es, en el proceso de recordar la forma original del mundo, aquello que obra una transfiguración interior, la visión desvelada y el impulso paciente.
Las funciones de la poesía son las acciones de la poesía. Lo poético no es lo que hacemos con la poesía al escribirla en silencio o al declamarla ruidosamente, al criticarla o analizarla, es más bien aquello que la poesía hace a través de nosotros lo que es estrictamente poético. La idea de función como la inversión mecánica de la energía llevada a cabo por cierto objeto, llámese una rueda, bajo la supremacía de cierto sujeto, digamos un conductor, tiene poco en común con la naturaleza ejecutora de la poesía que es consciente en sí misma. El poeta es un animista y desde el momento en que observa la esencia independiente del fenómeno que sin esfuerzo lo atraviesa, nunca se considerará a sí mismo un escritor, un relator, de poesía. ¿Escritor o poeta? ¿Por qué no escritor del viento, escribano de una noche de otoño? Un antiguo proverbio persa afirma que es el jardín el que transforma al jardinero y es así exactamente como la poesía funciona mediante el individuo actuante y pasivo. Así como en matemáticas la función es el matrimonio de dos magnitudes, la poesía y su medio se aumentan y decrecen sincrónicamente en la intersección: el poeta es un matemático del espíritu, aun si sólo tiene sus dedos para contar. Y el idioma
Desde el interior del cielo vienen
las flores bellas, los bellos cantos
Nuestro anhelo los afea
son arruinados por nuestra invención
In Xóchitl in cuicatl, "flores y cantos" es la antigua palabra-concepto náhuatl para designar la poesía, y el ejemplo previo se refiere precisamente a la difícil del hombre con la flor, la música con el músico, el hacedor y el hacer. La contradiccion habla por sí misma, naturalmente en el lenguaje, en "lenguas". El lenguaje es un delicado presente, un don que respira; el hombre, el animal dotado, es también el animal obstinado, la bestia racional: y la Palabra, así como la naturaleza, como la poesía, es alérgica a las imposiciones. Nuestro deseo la profana, nuestra inventiva la destruye. Tal paradoja define la función del poeta de purificar el dominio que él mismo contamina mediante una inconsciente intervención que convierte a la poesía en dialecto. Tan pronto como la poesía deviene dialectal, la canción, el canto, deviene skandalon, una conspicua "piedra-de-tropiezo" para la comunicación. Pero ese dialecto no ha sido pensado como la subdivisión de una lengua universal, era más bien una conversación transparente, el vehículo del trance dialéctico. Eso hacían los primeros cristianos al hablar en "lenguas", produciendo dialectos del alma, y el poeta moderno aún recuerda que es posible "conversar con los espíritus" y acaricia la inaudible "conversación de las plegarias". ¿Cómo fue posible que la poesía se volviera una jerga ilustre, entre las otras jergas innumerables que tratan de recrear la maldición babélica? Quizá poiesis es un lenguaje más allá de la dialéctica, quizá no se nutra sólo de un intercambio de razonamientos, de insaciables pensamientos y esto explica la tristeza anticipatoria del poema nahua. Privada de su alimento natural, la acción, la poesía ha huido dejando de lado, como la cigarra, una bíblica pupa. A esa envoltura tatuada con signos dialectales, tomamos por poesía, aunque el insecto musical esté ya ausente.
Bajo los auspicios del loco del Tarot, el actor y el poeta se embarcan en la autotransformación. La metamorfosis es un milagro cotidiano que tiene tanto que ver con los humores como con los planetas, buscando símiles en el espacio exterior, desde el caracol hasta Saturno, desde el águila que vuela en espiral hasta la espiral que se enrosca en la concha. Todo es importante y suficiente, y nada lo es. Tan vertiginosa es la disciplina de la transfiguración que el actor-poeta arriesga periódicamente su mente y no es extraño que abdique de ella, para entonces recuperar sus capacidades refrescadas por la sal de la locura. Así como la poesía despliega el sueño-en-acción, la actuación revela al cuerpo de ensueño, hilo en manos de un orden extraordinario, y, familiar, de abismo y bóveda; el poeta-actor es el recipiente paciente de la sustancia en transformación. Locos para el mundo del sentido común, el poeta y el actor se pierden en la "misión absurda" de la poiesis: obrando por ninguna remuneración, actuando para un nadie omnipresente. Las metáforas son el arma favorita del loco porque tienen la punta y la pluma en dos realidades separadas y el astil volando sobre el umbral, como una flecha. Los más sutiles mensajes vuelan desde una verdad a otra sobre la metáfora, aunque el disparo del arquero sea juzgado convencionalmente un oficio de irrealidad. Lo metafórico se confunde con lo irreal y lo ingrávido, es un sinónimo para lo fantástico e, incluso, lo absurdo. El "hombre que habla metafóricamente", en la conversación ordinaria parece estar incapacitado para aprehender la realidad mediante la palabra, no siendo la metáfora sino una excusa por su ignorancia. Tanto peor cuando esta incomprensión llega a la poesía.
Como un emblema de la tarea del actor-poeta la metáfora intervendrá simultáneamente en niveles distantes de la realidad, siendo un atributo del mensajero, un recurso mercurial. Sin embargo, ¿qué significa una metáfora? Nada, sino significado. Al ser un recipiente significativo, un portador de significado entre dos mundos, la metáfora traduce y por lo tanto la traducción es un proceso metafórico y el traductor es entonces el héroe de la metáfora, un personaje hermético. El traductor es una criatura del umbral, de ahí su condición ambigua, lo divergente de su oficio. Como la imagen del vagabundo con dos bolsas, una en el pecho para las ofrendas, otra en la espalda para los hallazgos, está involucrado en un procesos de comercio espiritual. Así, su tarea es también erótica: Hermes, el patrón de la escritura y del intercambio es, lógicamente, uno de los padres legendarios de Eros. Siendo erótico, su oficio tiende en verdad al juego al manifestarse en las encrucijadas del lenguaje. Un divertimento muy arduo, no obstante. Y también modesto.
Heaven doth with us, as we with torches do
Not light them for themselves
El cielo no nos enciende para nuestra propia satisfacción, sino que, así como hacemos con las antorchas, nos da luz por mandato de caridad. Jugando con las palabras Shakespeare parece referirse a su semejante, el traductor. Así sea temido como una traición potencial o bienvenido como una reconciliación, en el acto de traducir fluye un lenguaje que está más allá del lenguaje, cuya gramática es universal. Se dice que el universo es una red de intersticios, un juego de vacío y cuerpos iluminados por un relámpago. Las poesía es intersticial en tanto extrae el fluido viviente del vacío y de la corporeidad. Y así es la traducción en relación con lo permanente y lo momentáneo, lo secreto y lo franco, lo muerto y lo vivo. De este modo la traducción transmite la imagen a través de los ciclos poéticos como un recadero entre el silencio de la palabra olvidada y el reencuentro con lo despierto en la escritura. Puesto que el poeta es un sirviente de los espíritus, musarum sacerdos, su herramienta y su asunto es el logos garabateado: hierografía. El traductor de los hechos poéticos es también un hierógrafo. Le llaman "intérprete", esto es, un intermediario entre voces distantes; un actor además. Figuras del mismo linaje, el actor-poeta y el traductor, pertenecen al mundo dle umbral. Ariel es un poeta tan nítidamente como Rilke es un personaje, y una rosa es un vehículo traductor, tan espinoso como un hexagrama o una función matemática: vehículos mutantes, el hombre y la palabra, el pensamiento y la idea. ¿Es o no inquietante descubrir la misma sustancia corriendo a través de la gramática, las flores, los números y los cuerpos, cuerpos de sueño? Esto epxlica el miedo, porque podemos acceder al área prohibida, ¿o se trata solamente de un área olvidada y el olvido ha engendrado la prohibición? Aquella traducción que está verdaderamente cargada de alma acepta riesgos tales, no piensa en los resultados, sino en el proceso. Si se puede actuar la causa poética, actuar el efecto poético está lejos de ser imposible. Un poeta muerto es un actor viviente, todo lo que necesita es la traducción. Entonces, ¿es la traducción una necesidad o sólo un hábito, para no llamarle vicio? ¿Cuánta falta nos hacen Píndaro y Li Po para que autoricemos la transfiguración de sus voces? Ahora bien, esta es una preocupación innecesaria, las voces del pasado estan siendo de cualquier manera siempre transfiguradas. Y, en definitiva, ¿dónde están aquellas voces que pertenecen tan específicamente al presente que no admiten traducción? El traductor es un loco fiel, no es digno ni de confianza ni de sospecha. Pero es doblemente loco quien concibe una ética de la traducción poética como un acuerdo administrativo entre el espíritu y la escritura. Que la literatura disfrute la experiencia del tenedor de libros cultural, la poesía tiene una idea muy distinta de la economía y la moral. Es un puente de espíritu a espíritu; la escritura, si se la requiere, vendrá luego. Los compromisos con la escritura terminan por convertirse en compromisos con las circunstancias, las cuales son apenas un punto en la órbita de la poesía. El hombre poético, la criatura de los actos silenciosos, piensa más bien traducir poetas en poetas, en una conversación erótica. Y qué tal sería, se pregunta, traducirnos a nosotros mismos en poesía.
Una ética interna de la traducción, íntima como el matrimonio y delicada, es un compromiso de lo masculino-femenino, un circuito erótico donde el traductor vierte lo mejor de su mente en la otra mitad. ¿Es o no un actor? ¿Tiene que detenerse en el análisis del personaje? Ciertamente, y se dejará iluminar por el personaje. Entonces el traductor aprenderá cómo escuchar a los que escuchan. Y si el traductor no es mero secretario, hablará a través de los orificios del alma, se convertirá en el hombre de los oídos persuasivos.
El hombre, el Dios diminuto, gusta de llamarse a sí mismo creador aunque rara vez se esfuerce por crear la vida sacándola de sus propias costillas. Con un sentido adánico de la escritura, los poetas nahuas se llaman a sí mismos Yol Teotl: "corazón en Dios", como si adivinaran que ese es el único camino para la creación humana, la renunciación que traduce Adán en Eva, a la palabra en el silencio. Semejantes traducciones, diálogos cargados de alma, son las únicas traducciones creativas. Imágenes que atraviesan la película que separa la vida del sueño: "la vida es sueño", membrana donde lo vivido y lo por vivir se traducen entre sí en lo poético, en la presencia actuante: el regalo silencioso. Porque todo apela al silencio y su oráculo. ¿La concha de mar es muda? ¿o es muda la hoguera? Ellas también son apuntes, escritura cuya lectura pertenece al distante y sin embargo común país de la respiración. Dejemos que escape aquello que debe permanecer, tal es la mágica humildad de la poesía, más allá del signo avaro, la señal fija; con un dedo en sus labios la realidad evoca la palabra.
Omar Pérez
La perseverancia de un hombre oscuro
Letras Cubanas, 2000.
lunes, marzo 14, 2016
Tres poemas de Horacio Warpola
Pago inmediato
No duermo bien
la alarma de mi reloj nunca funciona
cierro los ojos y me veo siendo-absorbido
el terror es inconcebible
no sé si me estoy explicando bien
no abro las cortinas
no me quito la bata
una noche lavé mis calcetines
me sentí como un niño
patiné sobre el piso
construí un teatro de marionetas
desde entonces llegan a casa muchas cosas de Amazon
Texting around
Sucede que me canso de ser community manager.
Sucede que entro en las redes sociales y analytics
marchito, impenetrable, como un gif de cisne de fieltro
navegando en un streaming de origen y ceniza.
El olor de las facebook statistics me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de pinterest o de linked in,
sólo quiero no ver memes ni buzzfeeds,
ni wordpress, ni anteojos, ni bromas en ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mi túnel carpiano
y mi pelo y mi sombra en la pantalla.
Sucede que me canso de ser community manager.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un webmaster con un algoritmo cortado
o dar muerte a una diseñadora con un golpe de imprenta.
Sería bello
ir por los links con un cuchillo verde
y poniendo emoticonos de gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo tuitero en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la web,
absorbiendo y pensando, comiendo en mi teclado cada día.
Príncipes de Persia
Mis batallas no son muy complejas pero sin duda son batallas
Estrello los carritos del súper en los tendones de otras personas
Tardo mucho tiempo en escoger una ciruela
Sostengo la mirada por largo rato con cualquier tipo que se atreva a mirarte mientras analizas los lácteos
Algunos se arrepienten y bajan sus ojos al suelo como perros castrados
Otros se sostienen por más tiempo y nos coreografiamos
como si fuéramos un par de espadachines persas
Casi siempre soy el vencedor
No porque sea el más valiente
Es porque tú estás a mi lado
Preguntándome por la circunferencia de las frutas
Con tus velos y tus escudos
Afilando mis espadas
Pagando los lambruscos o apartando un forro para el colchón
Horacio Warpola
Gestas
Ediciones El Humo, 2015.
lunes, marzo 07, 2016
Siete historias de Rolando Sánchez Mejías
Viaje a China
Olmo se abrocha los zapatos, va a China, vuelve de China y se desabrocha los zapatos.
Embrollos
Olmo solía embrollarse entre las siguientes proposiciones:
a) comer y luego escribir,
b) escribir y luego comer,
c) comer escribiendo,
d) escribir comiendo,
Si no se ponía de acuerdo, entonces comía y se acostaba a dormir.
Musiquita
Para Olmo sólo existían dos posibilidades. Ser un cabecita "hueca" o un cabecita "musicalizada". Decía:
-Las mujeres aman a los tontos y a los músicos. Mi primera mujer me dejó por un músico. Me dijo: Te dejo porque eres un cabecita hueca. No sabía lo que decía. En realidad, soy un cabecita "musicalizada". En mi cabecita musicalizada suena el mundo de un modo peculiar. Nada rimbombante. Nada a la altura del trombón. Eso sí: notas sueltas. Mi madre me decía: Me gustaría saber lo que estás pensando. Hubiera sido mejor preguntar: Me gustaría saber lo que estás bailando. Una vez me dijo: Me gustaría saber lo que estás escribiendo. Le dije: Musiquita. Y creo que me entendió.
Posiciones radicales
Olmo explica:
-Hemingway escribía de pie. De ahí su economía de estilo. Proust, au contraire, escribía acostado, de ahí su estilo lento, memorioso, prolijo. Nietzche se exasperaba paseando por el bosque. Escribía como si le mordiera el cuello a los pájaros. La mayor parte de los escritores, como yo, escriben o escribieron sentados. De ahí su mediocridad. En la literatura, como en todas las cosas, hay que adoptar posiciones radicales.
Educación sentimental
De su padre, Olmo había heredado el arte de fabricación de chorizos. De su madre, un llevarse la mano al pecho para elevar el falsete. Gracias al padre Olmo había aprendido algo del ritmo de la vida, del duro trámite de la existencia, tramitación infinita de lo mismo, de lo mismo, de lo mismo (palabras de un padre sudoroso). Gracias a la madre lo mismo se hacía cantabile. Al salir el sol la madre se hinchaba como un gorrión humano saludando así al astro rey (palabras temblorosas de una madre). Olmo se vanagloria de su educación sentimental:
-Soy un soprano proletario.
Escritor
Olmo se topa con un escritor que se jacta de no escribir. "¡Veinte años sin escribir!", rechina los dientes el escritor muy cerca de la cara de Olmo. El escritor arranca un pedazo de papel, hace unos garabatos y se lo da a Olmo: "¡Esto es lo único que tendrán de mí!". El escritor enciende un cigarro y dice más calmado: "Deberían darme un premio por mi silencio". Fuma y susurra: "Pero yo no aceptaría el premio". Se queda observando el humo del cigarro: "O no iría a recogerlo".
Decepción
Olmo llega muy abatido, se sienta en el sofá y explica su decepción con el lenguaje. Explica que las palabras ya no sirven para nada:
-¿Qué es la palabra calabaza sino una calabaza vacía?
Dice también acerca del lenguaje:
-De acuerdo. Es una escalera para subir a las cosas. Pero una escalera con defectos. Subes y te caes.
Se ve muy abatido. Entonces a la tía de Olmo se le ocurre la idea de cantarle una nana y Olmo se va quedando dormido y tiene un sueño muy bonito en un mundo sin palabras.
Rolando Sánchez Mejías
Historias de Olmo
Siruela, 2001.
domingo, febrero 28, 2016
Seis poemas de Tamara Kamenszain
Soñé con Arturo Carrera
es un amigo de mi generación literaria
me susurraba en italiano palabras al oído
era excitante.
Usted puede viajar a Italia a ver si ahí encuentra el amor
interpreta la analista buscando que acabe
la novela de mi vida para que por fin empiece
su realidad.
Arturo no era Arturo porque nunca
en los sueños los que vemos son los que vimos
y de mi generación literaria el pasado me impone
complicidades guiños contraseñas
que los que no estuvieron ahí
nunca entenderán.
Eso me obliga a hacer siempre el mismo recorrido:
psicoanálisis, literatura, teoría, política...
y aunque muchos jóvenes se fascinen con nuestra época
es un hecho que nosotros
tenemos la cabeza quemada.
Tal vez sea esta:
con un gesto doméstico de camisetas impresas -YO ESTUVE AHÍ-
132 estudiantes mexicanos en YouTube
desafían a un candidato a presidente que los ninguneó
lanzando esa fuerza de choque inesperada
que hace decir a Margo Glantz desde su Twitter:
"Yo soy 133".
En primera persona también me sumo
quiero salvar con ellos algo de mi propia juventud
algo que el pasado escanee para mí
un entusiasmo de grupo un nosotros naíf o salvaje
que me permita creer que alguna vez me colé
por los agujeros de las voces ajenas
para encontrarme feliz y contenta
con el eco de la mía.
Esto no lo conté nunca a ninguno de los analistas:
en el colegio primario judío veíamos todos los años
la misma película de los campos de concentración nazi
esa donde unos cadáveres vivos cavan la fosa
después tiran adentro los huesitos de sus muertos
y después todavía son obligados
a empujarse a sí mismos suicidados por otros
que los fusilan para que de tan livianos caigan
sin comerla ni beberla.
No sé pero todavía hoy cuando un taxista dice
algo sobre los judíos me callo
no vaya a ser que por el espejo retrovisor descubra
que yo también estoy al borde de esa fosa.
Por eso no opino por eso me escondo
detrás de la primera persona.
Pero la fiesta engaña porque hay otra línea que sin embargo
de nuevo es la misma:
veinticuatro horas y ya pasamos al 2013.
Varios cambiaron hoy su foto de perfil y eso le gusta a Facebook
porque es bueno contestar a la pregunta íntima
con una imagen pública.
Si pudiera escribir como quien cambia su perfil subiría
unos versos de mi primer libro y los haría pasar como actuales.
Eso contestaría a la pregunta de cómo me siento:
"una piba", diría mi mamá.
Pero mis hijos me privan de hacerlo
si digito la contraseña las iniciales de ellos
me dejan entrar sólo a mi propia edad y eso me devuelve
a los límites del poema-libro.
"Escupamos quieres realmente/ sobre aquello que/ hemos amado"
dicen unos versos de Louis Aragon
que repetíamos a los 20 como un mantra.
Usted se desenamoró del amor repite ahora mi analista
como diciendo vuelva a ilusionarse vuelva a creer
que el asma tiene cura porque si no
no va a poder curarse de la poesía no va a poder lograr por fin
alguna inspiración.
Yo a esta altura de mi vida
me siento obligada a ser clara
aunque nada ni nadie me lo pida.
En un poema de 1986 me puse oscura
para decir algo que ahora
diría de otra manera.
Transcribo parte de ese poema con el único fin
de poder usar de nuevo sin avergonzarme
la palabra sujeta:
"Se interna sigilosa la sujeta
en su revés, y una ficción fabrica
cuando se sueña".
Para mí lo urgente a esa edad era
graduarme de mí misma retener
como diploma de adulta mi nombre propio
en una celda impersonal.
Para eso tuve que recurrir a la tercera persona
como si en verdad los sueños de la otra
los pudiera descifrar Tamara.
Tamara Kamenszain
El libro de los divanes
Adriana Hidalgo, 2014.
domingo, febrero 21, 2016
Dos poemas de Guillaume Apollinaire
Annie
En la costa de Texas
entre Mobile y Galveston se extiende
un gran jardín lleno de rosas
hay en él también una villa
que es como una gran rosa
Una mujer se pasea a menudo
en el jardín sola
y cuando yo paso por el camino de los tilos
nos miramos
Como esa mujer es menonita
sus rosales y sus vestidos no tienen botones
faltan dos en mi chaqueta
la dama y yo seguimos casi el mismo rito
El adiós
Cogí esta ramita de brezo
otoño ha muerto no lo olvides
nunca más nos encontraremos
brizna de brezo olor del tiempo
y no olvides que yo te espero
Guillaume Apollinaire
Alcoholes
Traducción: Agustí Bartra
Clásicos para hoy, 2014.
domingo, febrero 14, 2016
Cuatro poemas de Eduardo Milán
a Diego Maquieira
dos ñañúes secuestran a tres afis
dos indígenas mujeres secuestran policías
de investigación, policías, dos mujeres los secuestran
indígenas las dos, a los tres
eso simple, llano, planea por el aire
occidental: imposible a todas luces
ninguna luz puede con tal mentira
esa mentira se voló la barda
prenden todas las luces de la ciudad:
no se ve nada
sólo es posible en el imaginario policial
que involucra, abuelo acre, a todo aquel marginal moderno
únicos marginales reales de la modernidad: indígenas
indigentes son marginados sociales
indígenas no son marginados, son marginales:
quieren, Clase, estar fuera
los puedes ver cruzar la esquina sin levantar los ojos al semáforo
sin ver el verde, sin ver el rojo, indígenas del ver
tanta parsimonia no se la merece nadie
serán acaso reyes, emperadores de la espera
mientras tanto enlentecen nuestras calles
este pavimento se nos fue de las manos
nosotros todavía decimos nosotros, Clase
ellos ni siquiera dicen ellos
todos tienen un amigo en Buenos Aires
el Fondo no trae a México
lo que edita allá, esa historia de la Escuela de Fráncfort
fue difícil conseguir la biografía de Gilles Deleuze-Félix Guattari
si no me dice Enrique no me entero
se supone que éste es un mundo redondo, global
América Latina está intercomunicada
es la misma casa editorial, el Fondo
no puedo pedirle siempre a Alejandro o a Daniel
a Edgardo cuando va de Barcelona
¿no me mandas el ladrillo que acaban de editar que aquí no llega?
no se puede quemar a un amigo por un libro del Fondo
éste es el mismo lado del Océano
todos tienen un amigo en Buenos Aires -dijo
parecía publicidad del gobierno de la provincia
del dueño de Boca
Macri, el facho
no se dice facho a esta especie de facho
mediático, héroe de clase media
no hay clase media, en rigor
hay un deambular de puesto en puesto
de peso muerto a sin un peso
un círculo de fuego alrededor de la ciudad
termina por ahogarla
claro que es un facho
aunque no sea un facho es un facho
cuidado con la palabra: hay que salvarla
no a la palabra facho, a la palabra
lectura reducida a aldea
el humo sube del rancho entre la niebla
a la orilla de la montaña
las mismas manos dan vuelta tortilla en el comal
nudosas, enraizadas
entre la pausa larga hablar es corto
fruta madre
fruta madre que nos parió, mangos
guayaba, guanábana, plátano
hijos de su fruta madre
manzana, mamey
naranja, toronja -pomelo-, melón
zapote negro, chico zapote
no el más pequeño, el más querido
la mujer con su vestido negro que no
alcanza a cubrir se desnudez -corte
en la pierna, corte en la línea
pasaje de un verso a otro
¿alcanza o no alcanza a cubrirla?
riqueza de especie, pobreza de vista
gobiernos de mar de
gobiernos de la mer
trabajo tirado al mar
traidores, vendealmas de
los petróleos
fruta que no habla
gruta del silencio
interno, de su miel
derramada, la derrama de vidas, la manchada
ancha tierra que tienen
fruta madre, di que hacer
del mismo modo que
se pone un cormorán bañado de petróleo
a la orilla del mar del Golfo
esa imagen va de ojo en ojo alrededor del mundo
un ave inocente que brilla negra alcanza el ojo
un estremecimiento de ave
un estremecimiento de brillo
un animal estremecimiento de una especie que se estremece
que no se estremecía con facilidad, era feliz
ante el desastre de una especie inocente
se estremecía ante el desastre de un ave marina, cormorán, ese ave
giro en el mundo con su perfil intacto que siempre mira al que mira
ninguna menina cambiará
ante una mirada estética, estremecida de crepúsculo, cormorán-menino
salvo que ese cormorán puesto a los pies del desastre para que el ojo tiemble
no sea un cormorán bañado por el petróleo del Golfo
donde cuando yo era un niño y nadie moría
fuera un cormorán hijo de un desastre similiar en las costas de Bretaña un tiempo atrás
cosa que así fue
ave hermosa, brillante, cubierta de petróleo
ojo egipcio fijo mirando aquí
sin comerla ni beberla
Eduardo Milán
Vacío, nombre de una carne
Casa Editorial HUM, 2010.
domingo, febrero 07, 2016
Tres poemas de Raúl Gustavo Aguirre
El golpe
Antes de que ocurriera
todo era más simple.
Antes de que ocurriera
vivir era más fácil,
el sol era más limpio.
Antes de que ocurriera
el caracol subía la pared.
Cuánto dolor en la pared.
Cuánto dolor en todas partes.
Antes de que ocurriera
yo no sabía nada.
El día del miserable
El día del miserable es igual a la noche,
la noche del miserable es negra como el día.
Otros prosperan, otros engordan en el infierno,
pero él no tiene más que sus tinieblas,
su confusión, su soledad, su sufrimiento.
Algunas veces sin embargo algo quiere decir,
alguna mano busca, algún alivio, alguna voz,
pero es entonces cuando lo atan y le pegan.
No hay soluciones para el miserable.
Quizá la poesía
Quizá la poesía sea
-cuando ya todo
lo que era poesía
se malogró en el tráfico-,
quizá pudiera ser
este andar silencioso
en medio de la noche,
ese derrumbamiento
del que sólo quedó
algo invencible y nulo.
Quizás, entonces, sea
este no a lo de siempre,
este lápiz mordido,
esta intranquilidad,
este temblar por nada.
Raúl Gustavo Aguirre
Obra poética
Ediciones del Dock, 2015.
jueves, enero 21, 2016
Seis poemas de Inger Christensen
El escenario
transitividades
6
Cuando el mapa del escenario está incorporado
al mapa de lo que está fuera del escenario
Cuando la palabra se ha depositado en la cosa
y objetivamente está condicionada por el orden de las cosas
Cuando el idioma por fin está sedimentado
a semejanza, p. ej., de los antiguos minerales
y cuando el estilo está claramente cristalizado
a semejanza, p. ej., del cuarzo transparente
Cuando la comunicación
(a semejanza, p. ej., de las palabras usadas:
incorporada depositada sedimentada cristalizada)
está presa en una trampa
entonces la elección los sueños la historia tienen que
(a semejanza, p. ej., de las oscuras utopías)
escribirse a sí mismos entre líneas
(a semejanza, p. ej., del guerrillero más joven)
El escenario
conexidades
Avec comme pouer langage
rien qu'un battement aux cieux
Stéphane Mallarmé
2
Lo que se escribe es siempre otra cosa
Y lo que se describe es de nuevo otra cosa
Entre ambos está lo indescrito
que tan pronto como es descrito
abre nuevos territorios indescritos
Es indescriptible
Aunque la oscuridad esté definida por luz
y la luz por oscuridad
siempre queda un resto fuera.
Y aunque este resto "sea definido"
como jardines arrasados
detrás de las verjas de hierro que crecen
siempre queda la lógica
Pero aunque la lógica no esté definida
sino oculta bajo capas de jardines
pintada de jardín a jardín
queda siempre una inquietud
una desesperación
un pulso sin cuerpo
Esto es una crítica del cuerpo
porque es una crítica de la vida.
El escenario
conexidades
vous etes déjà mortes au monde
Sade
4
"Yo" no tengo ganas de más decorados
"Yo" no tengo ganas de más anécdotas
sobre montañas pintadas
"Yo" no quiero ver surgir más universos
dentro de los límites de lo sensato
"Yo" no quiero oír más alarmas de incendios
cada vez que sale el sol
"Yo" no quiero hacer como si estuviese muerta
Tengo miedo
Esto es una crítica de toda "poética"
porque es una crítica del miedo ante la impotencia fáctica
La acción
transitividades
3
Hay almacenes de excedentes de maíz alcachofas y trigo
que nunca serán vendidos con pequeño beneficio
Hay cerdos que han sido engordados enfermizamente
a los que se abastece por vía artificial de buen apetito
Hay montones de arroz y tomates agusanados
y montañas de hedionda carne corrompida
Hay ministros de Agricultura y hoscos prelados
que no se consideran responsables de la miseria de los hambrientos
Hay suficiente pescado para todos con suficientes proteínas
Hay pescado que llena las redes de los hambrientos
Hay pescado para la palpitante maquinaria social
que sólo hace que los saciados estén aún más saciados
Hay personas que desde hace tiempo tienen brillantes conocimientos
sobre el sentido común del justo reparto de beneficios
Sin embargo creen que la amistad de los pueblos
puede vivir de explotación discursos y aire
La acción
integridades
1
Dentro de la primera fábrica hay una segunda, dentro de la segunda hay una tercera, dentro de la tercera una cuarta fábrica, etc.
Dentro de la fábrica no. 3517 hay un hombre junto a una máquina
En la fábrica no. 1423 hay un hoombre junto a una máquina
El hombre no. 8611 ha estado todo el tiempo desvariando sobre la libertad
Al final de todas las fábricas reunidas hay un hombre ganando dinero
El texto
universalidades
8
Veo las ingrávidas nubes
Veo el ingrávido sol
Veo lo fácilmente que dibujan
Un interminable proceso
Como si tuviesen confianza
En mí que estoy en la tierra
Como si supiesen que yo
Soy sus palabras
Inger Christensen
Eso
Traducción: Francisco J. Uriz
Sexto Piso, 2015.
Etiquetas:
Dinamarca,
Inger Christensen
jueves, enero 14, 2016
Cuatro charlas breves de Anne Carson
Charla breve sobre la lectura
Algunos padres detestan leer pero les encanta llevar de viaje a sus familias. Algunos chicos detestan los viajes pero les encanta leer. Es curioso con qué frecuencia unos y otros se descubren pasajeros de un mismo automóvil. Vi los hombros de las Rocallosas, estupendamente bien definidos, entre unos párrafos de Madame Bovary. Sombras de nubes recorrían con languidez su enorme garganta de piedra, delineaban sus flancos de abeto. Desde entonces no puedo ver cabello sobre piel femenina sin pensar: "¿Perennifolia?".
Charla breve sobre las truchas
En el haiku hay varias expresiones para designar las truchas: "trucha de otoño" y "trucha descendente" son algunas de las que escuché. La "trucha descendente" y la "trucha oxidada" son truchas que ya han desovado. Agotadas, completamente exhaustas, bajan camino del mar. Por supuesto, de vez en cuando se mencionaban truchas que habían pasado el verano en estanques profundos. Se las llamaba "truchas restantes".
Charla breve sobre el refugio
Podés escribir en la pared con el corazón de un pescado, es por el fósforo. Lo comen. Hay casuchas como ésa a lo largo del río. Estoy escribiendo esto para ser lo más injusta que pueda con vos. Cambiá la puerta cuando salgas, dice. Ahora decime cuán injusto es, por cuánto tiempo brilla. Decime.
Charla breve sobre adónde viajar
Me
fui de viaje a un lugar en ruinas. Había tres portones entreabiertos y
un alambrado roto. No eran las ruinas de nada en particular. Allí llegó
un lugar y se estrelló. Quedaron, luego de eso, las ruinas de un lugar. Y
la luz se posaba sobre ellas.
Anne Carson
Charlas breves
Traducción: Ezequiel Zaidenwerg
Zindo & Gafuri, 2015.
jueves, enero 07, 2016
En una disco
Rosario, le dije,
algún día voy a escribir un poema que se llame:
"Rosario Bléfari".
"No podía ser otro
el nombre -dijo tranquilamente-,
porque yo sé que en algún lugar del mundo
Bléfari quiere decir Rosario."
Bailábamos y hablábamos gritando,
en esa oscuridad nevada, de la disco.
Y al oído, siempre gritando, ella empezó: "Más
que el kabuki, más que el zen
mordedura, torcedura..."
Y siguió: "Hoy en tu charla
el momento fue cuando dijiste
que la poesía es la salvación
...y hablaste de los libros como si hablaras
de juguetes, te la pasaste hablando
de juguetes..." (Y giraba
como un precioso trompo
que volvía hacia mí).
Yo le dije (gritando también): "En un libro de viajes
de Michaux, hay un epígrafe de Lao Tsé
que dice: 'Gobernad el Imperio
como si friérais un pajarito.'"
Ella se rió y dijo: "lo inventaste vos, boludo,
ya sé,
lo inventaste vos". Y siguió bailando
y repitiendo: "gobernad, gobernad,
el imperio, el imperio de los vestidos,
el de los frufrúes, el de los pliegues y tactos
(se iba y venía
como una vocecita en fading...)
"como si friérais un pajarito... ¡qué horror!"
gobernat, intuít -levantó una ceja y siguió cantando.
Y así hago yo... gobernado en la noche,
en el punto más inmóvil de la
ensoñación...
"Yo creo que no me escuchaste, ¿no?;
te pareció estúpido lo poco que me oíste
decir" -dijo, con voz afligida-. Y agregó:
"sí; no me digas que no..."
(Hablábamos otra vez a los gritos pero
ya creíamos susurrar).
Casi no la veía, las manchas de la luz
la atigraban, la unían a los amigos que bailaban también
a nuestro alrededor como animales muy ágiles, muy leves.
No... pájaros... pero sí felinos saltando, y oseznos
jugando y focas en el agua,
muy veloces, muy brillantes y oscuros.
Hasta que nos inundó la luz negra.
Con los ojos de fósforo, los dientes que restallaban,
forzaban el color más diáfano,
nos volvimos más visibles;
y restallaban también, en lo negro,
las formas de la danza
que hasta ese momento era para mí
sólo yo, la luz de mis ojos.
"Más que el amor y la muerte -siguió-,
lo que importa es que ahora únicamente por el ruido
nos escuchamos, me estás escuchando: ¡qué bueno que me escuchas!
Y no importa, y nunca, nunca más
como ahora, me estarás escuchando ni me vas a escuchar,
¿no?"
(Se reía, se reía como a nadie nunca vi reír;
su risa era de otro mundo,
del oído de otro mundo.)
"Este momento nos unirá,
como a vos y a Chiquita y a Martín y a mí,
un momento de escucharnos nos unió;
un momento en que... (y gritó más):
"¿me entendés?"
"Sos poeta porque me di cuenta
que podías explicarle a la gente hoy allá
lo que era la poesía; aunque después escribieras
no sé... el poema, la poesía era esa salvación: en un
momento le explicabas amablemente a la gente
que la poesía (aunque no fuera cierto)
era lo que tenía explicación."
Bailó un poquito y repitió: "más que el kabuki,
más que el zen..." Los gritos, y a los gritos
moviéndonos
nos escuchábamos.
Yo sonreí, creo. Ella se acercó: "La poesía para mí
es cuando actúo,
no es la laaaaaa... no;
es mi
salvación.
Como nosotros:
unidos por este ruidoso momentito
que nos escuchamos."
Ya no había luz negra
pero ahora un arco iris de láser
cortaba en dos nuestros cuerpos:
alrededor de la cintura teníamos
una especie de agua resplandeciente.
Movíamos los brazos en un espacio
tenuemente pintado,
con las piernas bailando al fondo de los siete colores.
Y a cada instante se desplazaba el eje del arco iris plano
de modo que nuestros cuerpos parecían sumergidos en un mar calmo, sin
oleaje, con la masa del agua
que iba balanceando bruscamente el horizonte
como vino en una copa que alzamos.
Dije: "...se despierta de nada, nuestra libertad
cuando tomamos el mundo como el durmiente a sus sentidos;
así nuestros sueños tienen por fin un nombre..."
Y ella vino a decirme bailando y braceando por el mar irisado: "...no sé qué
macullás pero... te iba a decir que Bléfari
es Rosario allende el arco iris, ¿sí?
Una exigencia mía... una extorsión..."
Aullidos, temblores, el roce de las manos húmedas y
el aliento ácido,
los ojos relámpago, los ojos tempestad. Y otra vez
la luz negro-violácea en los confines amarillos:
"admiro que hubieras encontrado
una explicación,
y asombraras a la gente
con lo que no tiene explicación."
"despierta sabe que en sueños temía..."
Oh, única muchachita
en esa multitud que no me habla, ella me habla;
atruena como feroces palomas alzan vuelo
en la plaza, de un sitio a otro, de un chico a otro
que les arroja comida.
Le invito un sorbo de mi bebida. Bebe apenas y
se lamenta: "¿Qué haré cuando te haya dicho
todo esto que quería decirte y lo haya dicho, sí,
completamente.
"No te rías, yo quería decírtelo,
estoy un poco borracha,
quería que me escucharas a oscuras..."
"¿Qué voy a hacer cuando amanezca,
cuando todos se vayan?"
Todo lo dice ella como por prescripción,
por mandato; y en ese misterio de las
repeticiones
cuando la duplicación del secreto enardece
la pasión del habla;
cuando la ajena desesperación de mirar es un colmo
en el carcaj de Djuna Barnes: "el mal y el bien
se conocen mutuamente
cuando se muestran cara a cara
su secreto."
Y ahí bebía, bailaba, me estremecía
con su risa;
y en la oscuridad la música cerraba sus laberintos
de vanas respiraciones,
colores útiles sólo para la desarmonía.
Las muchachas vigías rondaban y
los muchachos zorritos daban en lo alto de lo oscuro
cortos gritos, llamados de vagabundeo.
Y otros zumbaban
soñaban la danza.
Volvió y me preguntó:
"¿ya te cansaste de escucharme...
"pero no chabón, me faltan unos momentos
porque con tu perversión siempre nos estás diciendo que tiene
explicación
la salvación,
"y te mostrás así con los chicos
como el último joven;
como si estuvieras encabalgando
no los versos sino las generaciones..."
Se alejó y fue ametrallando: "...no hay inspiración
hay destino; no hay destino, no hay realidad, hay
deseo; no hay deseo ni pasiones, ¡hay secretos!
Y nuestro secreto es encontrarle una explicación a la
salvación." (Se reía con una risa que jamás oí,
como risa de las sirenas en el mar de Böcklin.
Como risas de las mujeres esquimales que imitan
las risas de las focas.)
Las luces, el arco iris, la atención,
la sorda electricidad.
La noche que terminaba en la noche de la disco.
La apariencia como una luna
que a otra velocidad
paseara. Con los ojos en la oscuridad rosada
de los bailarines más briosos
contra los más
sonámbulos.
Me encuentra Gaspar Noé y me dice
en esa pequeña luz de la salida,
también negra:
"parecés un negrito".
Arturo Carrera
La banda oscura de Alejandro
Bajo la Luna Nueva, 1996.
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Argentina,
Arturo Carrera
lunes, diciembre 14, 2015
Dos poemas de Joshua Clover
Disculpa
Oh capital besémonos y hagamos las paces
Retiraré todas esas cosas terribles que dije sobre ti
A mis amigos y en poemas. Qué saben los poetas
Del capital a fin de cuentas. Es emocionante la vida diaria del dinero
Con sus cambios y deliberaciones como Frank O'Hara comprando regalos
En una conmoción de tercermundismo cosmopolita rumbo a un fin de semana
Fuera de la ciudad pero tan carente de afecto que esto mismo se vuelve un afecto
distintivo. Vía el artificio del Dow Jones a menudo pareces
Estar en Nueva York pero sospecho que si la conciencia es una historia
Tú estás a cargo de la estructura narrativa y por eso no se puede decir
Que el índice Nasqad y el Footsie y Nikkei ocurran
Más de lo que ocurren las frases. Como los sentimientos verdaderos
Estás al mismo tiempo en todas partes. Para ti eso es neoplatonismo
O simple inmanencia pero en todo caso el cambio lleva
A San Agustín y mejor no me hagas hablar. Linda ciudad. Buen trabajo.
Te ha de ser difícil mantener las cosas del mundo en un orden
Y al mismo tiempo evadir diligentemente la pregunta de si tú mismo
Eres una cosa y puedo imaginarme la ansiedad que esto causa pero capital
Jamás se te ocurra tumbarte en el sofá junto al café a media mañana
Y hojear la revista que trajiste de uno de tus
Supermercados en California hasta que das con una foto
De Britney Spears en chanclas y qué flojera -ya sabes
¿Algo así como googlearte tú mismo? Sólo para confirmar tu propia
Existencia en la vida real. Qué alivio. ¿Podrían los poetas
Alguna vez llegar a odiar el idealismo tanto como tú? No ideas sino en
El dinero. De ahí tu dulzura: la portabilidad y persistencia
De ideas que tanto placer nos han dado y que se mueven
Tal como el placer debe moverse por el integumento dorado
De esta vida. ¡Oh, ser el contenido de la forma! Capital, a nombre
Mío y de todos mis amigos quiero disculparme
Por tú sabes 1917 y espero que podamos dejar eso atrás
Y hacer todo lo necesario para sentirnos unidos a todos los demás
En esta ciudad y en ciudades distantes y a cada persona en el sistema
Que en este momento y en este espacio de flujos es el mundo
Geórgica de primavera
Escucha tengo algo que decirte y es muy simple para decirlo simplemente así
1872 Dostoievski publica Besy
1913 Constance Garnett publica la primera
traducción inglesa como The possesed
tan justamente dentro de los intervalos
de la Gran Guerra y la Comuna
"el carácter humano cambió"
Una biblioteca se parece más a un palacio que a una librería
una librería se parece más
a un hotel
un hotel se parece sólo un poco a una biblioteca
pero mucho a una
tienda departamental
aunque la tienda departamental y el gran palacio son uno
Por esa época dejábamos
atrás al realismo y con él la lucha
por la jornada laboral
cuando la catástrofe fue confirmada
la pelea
se desplazó al frente de la conciencia y
entonces fuimos finalmente modernos
En la sala principal del siglo el décor era un amasijo de americanoiserie
He leído un montón de libros gruesos
y me he convencido de sólo 3 cosas
No envíes tu ejército a Afganistán
el Hindu Kush se los tragará
Sin importar las circunstancias
no otorgues poderes de emergencia a nadie
Prometo terminar pero antes un interludio sobre el romance del manuscrito predido
El libro de los Pasajes y la Theorie du speculation
fueron dejados ambos a languidecer
en la Biblioteca Nacional en Francia
mientras todos tenían modernismo
y luego se recuperaron en los cincuenta
y cada libro inventó una nueva capital
una para el siglo XIX
otra para el futuro de las finanzas
oh esos muchachos banqueros
vagando por la época del arbitraje
como prostitutas por el atrio vertiginoso
del Hotel Futuro Presagiado
y en San Pablo hay una tienda departamental
sin una sola puerta
¡cuánto he pensado en ti esta noche Fred Jameson!
Hacemos nuestros planes entre ruinas
del barroco geopolítico
en algún momento
todos trabajábamos en el centro de la ciudad en librerías
¡qué lujo!
como una Coca-Cola
para el desayuno
tomábamos turnos sentados en el piso
detrás del mostrador
leyendo las novedades
recuerdo The Andy Warhol Diaries
recuerdo
Lipstick Traces
recuerdo todos esos libros negros de bolsillo Semiotext(e)
Ahora todos son superfluos
pero como el crédito somos
adelantándonos a nosotros mismos
Más tarde sería traducido como The Devils o Demons
la palabra rusa besy
en realidad indica espíritus
los cuales pueden poseer un cuerpo sin ser invitados
pero son
ellos mismos poseídos
al parecer un tosco error había sido rectificado
Decir que es una nueva época es decir
que se ha descubierto un nuevo estilo del tiempo
nosotros no
hacemos esto en el lenguaje
primero sino en terrenos que no hemos elegido y aún no
entendemos
el lenguaje nos encuentra ahí y debe ser engatusado
hacia el aire libre
dejando colgar las formas viejas
entre sus escombros y despojos
este es el pensamiento poético
¿Cuál acto verdadero volvería política a cada palabra en el diccionario?
Nina dice
la quema de libros y eso parece apropiado
y quizá sea posible juzgar a un pueblo
por cómo responde a esta pregunta
y también este es el pensamiento poético
Lautréamont
"misterioso y externo romántico"
ya en 1870 muerto
en un hotel a unos metros de donde me quedé la semana pasada
Les Chants de Maldoror
prácticamente desconocidos
hasta que fueron descubiertos en una librería 1917
Oye París
eres hermosa pero terrible manteniendo el registro de tus libros
habían sido
archivados en la sección de matemáticas
y finalmente esto también es el pensamiento poético
Como el crédito el libro es incapaz de estar
en un mismo tiempo consigo mismo
sus significados
se adelantan mientras persiste en un librero
o sus significados llegan
apresurados para alcanzar
al instante en que el libro se halla
en la mano de algún pobre agente
y así
estamos siempre nombrando
el errático movimiento de las cosas
en camino a realizarse
ellas mismas
el destino el itinerario el desfiladero la fortuna
¿Pero existe un grano de verdad
oculto en el error de Garnett?
si hablamos
tú y yo de los desposeídos
libres y dos veces libres
para remolcar su carne al mercado
por qué no llamaríamos a esos otros
dentro de quienes se agita el espíritu del dinero
por qué no llamaríamos a estos
los poseídos
verdes y dorados en la primavera
En marzo y en abril y en mayo
especialmente a fines de marzo
tomen por la fuerza a esos malditos bancos
Joshua Clover
Red Epic
Commune Editions, 2015.
Versión en español: Hugo García Manríquez
La Tempestad, núm. 102, mayo-junio 2015.
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