martes, junio 28, 2016

Dos cartas revolucionarias de Diane di Prima


Carta revolucionaria #15

Cuando tomen posesión de Columbia, cuando
tomen posesión de París, tomen
los medios, explíquenle a la gente lo que están haciendo
qué planes tienen y por qué y cómo piensan
conseguirlos, de qué manera puede la gente ayudar, sigan informando
sin parar, tienen que vencer 70 años
de condicionamiento de los medios, es un muro
que tienen que atravesar, de alguna forma, para llegar a la
persona instintiva, que lucha con una planta
por la luz, por el aire
//
Cuando tomen posesión de una ciudad, de un campus, aprópiense de las
Centrales eléctricas, del agua, del transporte,
Olvídense de negociar, olvídense de
cómo negociar, no esperen a que De Gaulle o Kirk
renuncien, no lo harán, ustedes no están
"haciendo una manifestación" ustedes están peleando
una guerra, peleando para ganar, no esperen que Johnson o
Humphrey o Rockefeller estén de acuerdo con sus condiciones
Tomen lo que necesitan, "es gratis
Porque es de ustedes"




Carta revolucionario #19

(para La Campaña de la Gente Pobre)

si lo que quieres es empleos
para todxs, aún eres el enemigo,
no has pensado bien, a conciencia
lo que eso significa
//
si lo que quieres es vivienda
industria (General Electric en la reservación indígena)
coche para todos, un garaje, refrigerador
TV, más plomería, autopistas
científicas, aún eres
el enemigo, has decidido
sacrificar al planeta por unos cuantos años de
utopía de ciencia ficción, si lo que quieres
//
es aún, o puede ser, escuelas
donde todxs nuestrxs niñxs adquieren a fuerza la misma apariencia y aprenden
que es mejor ser "Mexicanxs" que negros
o indígenas o japoneses o puertorriqueños, donde Juan
y María se convierten en, y son, el ideal, ¿te pareces
al papá de Juan? ¿crees que tu hijx
no desea en secreto que te le parezcas?
//
si lo que quieres
son clínicas donde el Servicio de Salud te dé
más pastillas para que sigas débil o estéril
o que inyecte gérmenes a tus hijxs, mientras Mercke & Co
hace millones
si quieres
atención psiquiátrica gratuita para todxs
para que el psicólogo
haga su agosto con la actual decadencia
aflorando ante nosotros, si quieres
si todavía quieres un cacho
un cachito de los suburbios, con sus metros
y metros de verde césped
TV a color, y sus radiaciones
mata-neuronas
y sus anuncios subliminales
que lavan el cerebro a tus hijxs, se han apoderado
de tus sueños
//
diplomas de universidades que no son
más que caciques de villas miseria, emponzoñando lavabos
con mentiras para que tú también puedas seguir
mintiendo a otrxs en algún campus verde
//
ENTONCES AÚN ERES
EL ENEMIGO, te subestimas,
acuérdate, puedes tener lo que pidas, pídelo
todo




Diane di Prima
Revolutionary Letters
City Lights, 1971.
Traducción: Hugo García Manríquez
Versiones inéditas cedidas por el traductor para Nueva Provenza.

martes, junio 21, 2016

Poema a tres voces de Minase (fragmentos)



En una casa extraña
la soledad duele.

(Sôgi)


[...]


Pensando que ha caído la noche
los pájaros, cantando,
van de regreso.

(Sôchô)


[...]


Interrumpe mis sueños, imperdonable
el viento sobre los juncos.

(Shôhaku)


[...]


Ésa es también una fuente de compañía:
el cielo del anochecer.

(Sôgi)


[...]


En el invierno descolorido
una grulla, solitaria
de pie junto al mar.

(Sôgi)


[...]

En el otoño, ¿por qué
en una cueva hermética
entra la lluvia?

(Sôgi)


[...]


Brillan nevadas
montañas lejanas en las cuatro direcciones.

(Sôchô)


[...]


La luna conoce
la tristeza del viaje.

(Sôgi)


[...]


Así escondido,
la gente por muerto
ha de tomarme.

(Sôchô)


[...]


Pensándolo bien, ¿cuándo ocurrió
lo que tomamos por pasado remoto?

(Sôchô)


[...]


Los budas
ora desaparecen,
ora reaparecen en este mundo.

(Shôhaku)



Sôgi, Shôhaku y Sôchô
Poema a tres voces de Minase. Renga
Traducción: Ariel Stilerman
Sexto Piso, 2016.

martes, junio 14, 2016

muchachos yo vi


vi a oswald de andrade
el padre antropófago en el 49
reclinado en un sillón
leyendo trópico de cáncer de henry miller
(la rosa de los alkmin maría antonieta lo mimaba
mientras él aplastaba con el martillo de nietzsche
rebeldes cabezas de diamante)

vi a ezra pound en el 59
en la vía mameli en rapallo
(tuesday       four pm       ore sedici)
alzando con las manos el gato de gaudier-brzeska
una forma felina que ocupaba todo el espacio
de un exiguo pedazo de mármol gris
(para entonces el viejo ez ya había comenzado a hundirse en su silencio
y los ojos rubios chispeaban a la inútil
búsqueda de punti-luminosi)

vi a roman jakobson en la jolla
california año 66
(a su lado krystyna pomorska rubia cabeza altiva)
pasé rápido la prueba de las palabras alteradas:
v zviózdi vriézivaias / "entremezclado con las estrellas"
agujero negro en la primera estrofa
del poema de mayakovski a serguei essenin
(ven a oír krystyna a un poeta brasileño
que ha resuelto el problema de la rima al revés
en la traducción de los versos de vladimir)

me invitó entonces a comer comida árabe
y fueron muchas las veces y los lugares en que volvimos a vernos
encuentros marcados por luminosas dosis de vodka
(albo lapide notari - decían los romanos)
incluso me destinó una carta
abierta
después de haber leído las coplas de martín codax
sobre el mar de vigo

vi a francis ponge en bar-sur-loup
año 69 diez años después de parís rue lhomond
cuando abrió ante mis ojos
el sena
un poema desplegable fluente como un río
y suspendió de la pared del estudio su araña
tutelar
     - l'araignée mise au mur - magnífico
rector de la saliva
de abolenga progenie mallarmeana -
pero ahora en la provenza en bar-sur-loup
en los límites de su vaso de agua
estaba entero
franciscus pontius nemausensis
sobrio lapidario de gres y piedra pómez
separando palabras como quien escoge
minerales de textura y color diverso y los perfila
contra la luz
uno a uno

vi a max bense
celebrando con estudiantes en el drei mohren
stuttgart / estucardia       año 64
la solución del enigma rembrandt
programada a través de la fórmula de birkhoff:
el cociente de belleza emergía purísimo
de una retícula violeta
como venus-afrodita surgiendo toda desnuda
de la espuma del mar color de vino

vi a julio cortázar años más tarde
en parís rue de l'éperon
me llamó cronopio como hacía
con los amigos
(él cronopísimo       el mayor de todos):
solíamos comer en un restaurante griego
cerca del hotel du levant
en la arpegeante calle de la harpe
y un día me hizo entrar en uno de sus cuentos
donde me puso a transcribir de atrás hacia delante en lengua muerta
un soneto suyo corredizo como un zíper
(después me describió como un cachalote con las barbas de neptuno
en el centro extremo del círculo
de los amigos brasileños)

vi todo eso y mucho más
en la vida del consolato por ejemplo
vi a murilo mendes entre cuadros de volpi
preguntando por la edad del serrucho
y en esa misma roma de fachadas amarillo-huevo
en la trattoria del buco
a ungaretti el leonado ungaretti
(que solía platicar con leopardi
en el confesionario de las estrellas)
me preguntó una vez en tono de confidencia:
ci sono ancora quelle mulattine a san paolo?
(no había ninguna mulatica - era apenas
me explicó más tarde paulo emilio -
la fantasía impetuosa del poeta

así que vi todo eso
todo eso y mucho más
y ahora tengo derecho a una cierta ciencia
y a una cierta impaciencia
por eso no me manden manuscritos dactiloscritos telescritos
porque sé que la filosofía no está hecha para los jóvenes
y la poesía (para mí) se parece cada vez más
a la filosofia
y ya que todo al final es niebla-nada
y mi tiempo (consideremos) puede ser poco
y hasta ahora solo he podido traducir unos doscientos setenta versos
del primer canto de la Ilíada
y me queda además el deseo mal contenido
de aprender árabe y yoruba
y la necesidad de reunir todas las fuerzas disponibles
para resistir a mefisto y no vender el alma
y seguir firme
en posición de loto
mientras todos esos recados ambiguos (digo: vida)
caen en la contestadora electrónica



Haroldo de Campos
Traducción: Idalia Morejón Arnaiz
Potemkin Ediciones, no. 11, junio-septiembre 2015.
La colección completa de la revista Potemkin Ediciones puede leerse en línea aquí.

martes, junio 07, 2016

Cinco poemas de Carlito Azevedo


Tres encuentros

Cuando niño
en una visita

al zoológico
me fascinó

el vacío
que vibraba

dentro de la jaula
(alguien

por la noche había
disparado sobre

la temible
pantera negra)

-Lo reencontré
más tarde

cuando the particulars
of poetry

-y ahora éste
que abriste aquí-

requirieron mi
total atención




Fábula (real) de los lagos de México

Mirá estos
lagos de montaña

se secarán

(como de la fruta el
ácido del carbón el éxodo del
color como fibrilas cristales vítreos
pizarrosidades como todo lo
que la vista ve)

pero de ellos

pero de la larva dispensando
branquias y
aletas

despertará adulta
ahora ya  la

salamandra

ex-larva
axolotl tigrinum

que ningún sol
ha de secar




El monograma turquí

Se vio

enredada en las
láminas de la persiana
una mariposa (su monograma
turquí
como un peso metafísico
impreso sobre las alas parecía
dudar entre el sol de afuera y la
tibieza adentro) vos
y
yo paramos para verla pero
en modo alguno solícitos (la cabeza
llena de réditos e inéditos)
antes deslumbrados (como
sólo entonces podríamos) por
aquella
pequeña revolución
casi no tener peso:
nada
más allá de diez segundos y
hace ya tanto tiempo que
jamás recordaríamos si no
hubieras reabierto
(y decime ahora: ¿para qué)
un antiguo wordsworth
y
¡mirá!
el monograma
turquí




Laguna

Teniendo a espaldas
(como alas suspensas que la tarde
abre y cierra) el dorso cobrizo de la
montaña y los reflejos de cobre de la laguna,
la niña con el gato traduce, más que la perfección,
las vetas profundas, invisibles y subterráneas,
que nos unen a quien amamos, y cuando él le
estira sobre el pecho las patas oceladas,
ella, para no despertarlo, hasta su
mirada pone en puntas de pie.




Sobre una fotonovela de Juan Nepomuceno

El auto averiado junto a la mata de espinos
después de derrapar, he aquí la circunstancia.
Pero
          -está claro-
                              había un amor haciendo
todo doler. Y, en el asiento de atrás, la nube de
coñac y marihuana de donde emergían,
iluminados, sepia, los rostros de K. y
de la joven india.
                           "Extraño que todo esto no
parezca una pesadilla", decía Aníbal, "con
tanta luna, la world music de los animales del
borde del camino."
                              Pero el poema iba creciendo,
como el óxido en las puntas espinosas de la
carrocería, junto a la mata de espinos,
después de derrapar.





Carlito Azevedo
Sublunar
Traducción: Aníbal Cristobo y Reynaldo Jiménez
Tsé-Tsé, 2002.

sábado, mayo 21, 2016

Cuatro poemas de Forrest Gander


Duración y simultaneidad

La cigarra colapsa          su tímpano, bloqueando
su propio canto          o ensordeciendo

En una encapotada                     y triste tarde
tu presencia                     responde

Suspensas                                  constelaciones
que la mirada fija            desde otro tiempo

Ahueco en mi rostro                 apiñadas hojas de abedul:
extravagancia de tu cabello lavado

Las estrellas se separan           y yo mismo

                                      también                   tras esta noche

                              la noche         se separa




Luminosidad marginal

Finales del siglo XVIII, el sol comienza, sólo
entonces, a asumir su apariencia moderna,
su inicial momentum angular
llevado por vientos magnéticos. Tu cinta para el pelo
y tu delgada falda en Playa Azul
se sacuden a lo lejos en la solas. Y la can-
icular langosta y el gusano de luz
abren sus espiráculos para respirar. Ninguna elección
sino anunciación. Una hoja de mica partida,
la más suave superficie conocida. Pero el brillo de tus ojos
propaga, a medida que me acerco,
el sublime perfume del calor
de tu cuello. Infinitamente, en un áspero
cuarto con pájaros enjaulados, Uccello dibujó
poliedros en escorzo.
Ninguna expresión, sino aceptación. Sube la oscuridad
a través de la espuma de cerveza. Charcos de flujo de vaca
bajo el junípero. Después de nuestra primera
intimidad, desperdiciamos años
desplegando la formación del erizo
en lugar de disolver el centro de los peones. La primera helada
acabó de plano con los mosquitos y el enjambre
de moscas negras. ¿Con qué instrumento medimos
la integridad de nuestras mentes
colmadas una de la otra? Nosotros que, una tarde, abriremos la puerta
a un delicado niño cuya antorcha arde hacia abajo.
Nosotros que podemos oír a esta distancia las ninfas de escarabajo
escabulléndose por el suelo del gallinero.




Entrevista (fragmentos)

Ve
     lo que soy
                      haciendo dice
                                            No no
                                                     eso parecería
                                             mejor
                              que esto

                                                                                      Bonita-
                                                                         mente con
                                                                 mis manos puedo
                                                        hacer esto
                                            (demostrándolo)
                                  o esto pero
                       la fuente es
                                  el núcleo-del-cuerpo y
                                            una mano
                                               extendida (demostrándolo)
                                                      es siempre
                                                            codicio-
                                               sa prefiero
                                                          esto (girando
                                             la mano hacia dentro)
                                  yo movía
                        mi brazo en esa
                                      dirección (extendiéndolo)
                                                 y hasta que no entendí
                                                          que podía moverlo
                                                                   en cambio desde
                                                                                      aquí (desar
                                                                            ticulando su
                                                                 hombro)
                       me lo arruiné
                                    dice ella (en inglés)





Mapamundi
para Xi Chuan

Una madeja de pelo de yak trenzada al espejo retrovisor
Y mariposas cola de golondrina que se alimentan de las heces del mapache.

Tengo que vivir conmigo misma, dijo ella, no diciendo nada en realidad,
Y lo que le atrajo a él de los cuadros de Goya fueron las bocas abiertas.

Ahítos los buitres han de vomitar antes de volar
Y en la lápida de concreto las piezas de mármol componen: Niño.

Reflectores de luz fija ciegan al pez en la oscuridad
Y él limpiamente levanta los labios de la belleza de las partes pudendas de ella.

Se mantienen lo bastante cerca como para oler los óleos del cuadro
Como un millón de cigarras que absorbieron las raíces bajo ellas.

Los niños corrieron gritando desde las casas derrumbadas
Y una lluvia de polvo cósmico adensa las cataratas del piloto.

Eso que alarga el paso en la noche con navajas en ambas manos
Y el aire acondicionado sopla gérmenes cálidos sobre la cama.

Al atravesar el cardumen de sardinas los delfines dan alaridos
Y alejados de la descripción de falsa intimidad en la qué?

Hostilidad, la otra cara de la hospitalidad
Y luego retrocediendo, lo mide con un puñetazo.

En el cascajo del siyehuan, él lava sus pies
Mientras el residuo de los frenos tizna las vigas del puente.

Cada uno es más extraño para la extrañeza del otro
Y ella acaricia su sapo cornudo en dirección de sus espinas.

Exacto como las pesas de bronce del carnicero
Y se dilata el agua antes de hervir.




Forrest Gander
Eiko & Koma
Traduccción: Alfonso D'Aquino
Libros Magenta, 2016.

sábado, mayo 07, 2016

Lo que le tocó en vida


Lo que le tocó en vida
a ese animalito
que iba caminando anoche a las 2 de la noche
con una campera
Diadora.
Todo lo que le tocó en vida
que es a la vez tanto
y a la vez no mucho:
este barrio
le tocó
esa vereda, una y otra vez
el murito
los pibes
el frío
que es a la vez tanto
los dientes
blancos
uno al lado del otro
más o menos separados
según cuál
y esa campera
Diadora
y el buzo gris
que llevaba abajo
las manos en los bolsillos
le tocó
tener que vestirse
así
con esas zapatillas
ese pantalón
y andar
le tocó sobre todo
tener que andar
alguien podría decir
es lo único que le tocó
a ese animalito
la vía del tren
allá
acá
da lo mismo
y lo mismo es a la vez tanto
aunque a veces
lo mismo no es mucho
pero a ese animalito
algo le tocó
en vida.
Lo que le tocó
en vida
a ese animalito
andar por la vereda
a esa hora
las 2 de la noche
con las manos en los bolsillos
tocando
unas monedas
la derecha
y tocando
la tela de la campera
la izquierda
y eso
izquierda o derecha
son a la vez mucho
pero ni tanto
podrían ser más cosas
las que le tocaron
en vida
a este animalito
vestido y andando
pronto
ligero
el murito
eso
el murito le gusta
estar en el murito
juntarse
ahí
con los otros animalitos
tomar del pico de una botella
de vidrio
cerveza
y fumar
envuelto
arrollado
en una hojita blanca
un montoncito
de yerba
que antes
con las manos
es decir
con los dedos
ese animalito
picó
trituró
con la yema de los dedos
y el filo de las uñas
eso le tocó en vida
entre otras cosas
picar porro apoyado en el murito
para fumar
después
con otros animalitos
que entre ellos se reconocen
como amigos
como la banda
como los pibes
así se llaman
entre ellos
la banda
o los pibes
voy con los pibes
estoy con los pibes
acá
en el murito
picando porro
fumando porro
tomando birra
hablando de nada
matándose de risa
a las 2 de la noche
a las 4 de la tarde
a las 7
a cualquier hora
ese animalito
puede pasar
por el murito
y ver
si hay algún otro animalito
miembro de la banda
y si hay
se queda
pero si no hay
también se queda
con las manos en los bolsillos
tocando
la izquierda
el nylon
que envuelve la piedra
la derecha
el celu
a ver si vibra
y si vibra
quién es
qué es
un mensaje
de otro animalito
que sabe
usar un celu
y con los dedos
más bien con la yema
puede tocar las teclas
para decirle
a ese animalito
que está en el muro
que  ya va
que lo banque
así se comunican
los animalitos
cuando no están juntos
en el murito
porque cuando sí están juntos
se comunican de otra manera
se abrazan
se pasan
los brazos por atrás del cuello
y se quedan un rato
más o menos largo
según quién
según cuándo
así
uno al lado de otro
hablando
con otro
que capaz
está en frente
de estos dos animalitos
y la charla
en algún momento
lleva
a que le pegue
una piña
en la panza
porque uno le dijo
prendete de esta
es que la charla venía así
vamos a fumar
dale
prendelo
y ahí
le dijo
prendete de esta
por eso
un animalito
le pega al otro
en la panza
así se comunican
así se forman
los lazos
que unen
a la bandita
a los amigos
a los pibes
y estar unidos
es importante
porque entonces
después
cada uno
en su casa
puede recordar
algún momento
un comentario
puede ser un gesto
una risa
algo que causó una risa
más temprano
cuando estaban en el murito
recorrdar eso
cada uno
en su casa
en algún momento
algunos una cosa
otros otras
pero a todos
los animalitos
que forman parte
de la banda
recordar algo
les hace bien
y estar bien
es lo que les tocó en vida
a esos animalitos
por eso es importante
tener una banda
que se junte
en el murito
y que la policía no moleste
que en paraguay
siga creciendo porro
y si es posible
lo desea cualquier animalito
que nadie tenga que trabajar
por poca plata
para que haya porro
aunque sea en paraguay
que para nosotros es lejos
o no tanto
pero hay algunos animalitos
también
que saben
cosechar
que aprendieron
o intuyeron
algunos aspectos
importantes
sobre el mundo
de las plantas
saben
algunos animalitos
cómo es el tema
de la tierra
las semillas
las plantas
que crecen
el sol
el agua
es raro
piensan los animalitos
todo es raro
el murito
también es raro
es decir
que alguien haya apilado
uno arriba de otro
una cantidad de ladrillos
ni hablar
de lo raro
que son los ladrillos
es decir
que alguien
alguna vez
haya hecho un ladrillo
y haya dicho
si es que dijo
esto es un ladrillo
y poniendo uno
arriba de otro
se construyen muritos
es raro
que ese momento
en la historia de los animalitos
tenga tanto que ver
con este otro momento
también parte
de la larga historia de los animalitos
bajo este cielo
es decir
este momento en que ahora
a las 2 de la noche
algunos animalitos
forman la banda
los pibes
el grupo
y se pasan
un enrolladito
que arde en la punta
y que al llevarlo a la boca
apoyarlo entre los labios
y respirar
se enciende
arde
quema
el relleno
y el humo
entra
a los pulmones
animalitos
que aguantan la respiración
para que la sangre que pasa
por los pulmones
se lleve
algo
y eso viaja
hasta el cerebro
no sé
es raro
todo
el murito
los pibes
los animalitos
es raro
como mínimo
por no decir otra cosa
porque yo podría decir
no sólo es raro
sino que es muy lindo
es increíble
me llena de alegría
y a la vez de tristeza
que haya pibes
en el murito
fumando porro
siendo amigos
construyendo en sus corazones
un sentimiento muy pero muy fuerte
un sentimiento
que es
el sentimiento de la amistad
del amor
entre animalitos
eso me llena de alegría
podría decir
que es increíble
que es todo
y podría decir
no sé si lo dije
pero lo que quería decir
todo esto que pensaba
acerca del murito
del inventor del ladrillo
de las plantas
de los que saben hacer muritos
de paraguay
y de mil cosas más.
La verdad de todo esto
bah
decir la verdad
es un poco mucho
pero tampoco tanto
es algo
no sé cuánto
pero la verdad de todo esto
es que anoche yo venía andando en bici
por ahí
y vi a un chico
caminando
con una campera
Diadora
y abajo un buzo gris
con las manos en los bolsillos
con la capucha puesta
caminando para el lado de la calle Empedrado
y yo pensé
lo que le tocó en vida
a ese animalito
estar caminando ahí
ahora
o sea
ayer
es decir
ayer a la noche.




Mariano Blatt
Mi juventud unida
Mansalva, 2015.

jueves, abril 21, 2016

Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)


1

nimbos rosas acumulados unos sobre otros
ni escalera al cielo ni puerta
ni siquiera

sólo nimbos

7000 metros de nubes apiladas
unas sobre otras

y bajo ellas
el ruido del cielo

y bajo el ruido del cielo
el sol de la tarde

y bajo el sol de la tarde
la suerte evolutiva de mi especie

es un hueso




2

a veces entro en la ciudad y después salgo
a veces entro en el bosque y después salgo
a veces miro las estrellas

así como nos engañamos con las constelaciones
nos engañamos con todo lo demás

y después salgo




2a

desde lo alto de las copas de los árboles
las poluciones nocturnas
son el destino

sueño con destruir la evidencia
y destruyo mis sueños

caigo de las copas
y lo expreso cayendo de las copas de los árboles

me despierto

soy un manojo de percepciones
más o menos coloridas más o menos animales

busco dejar de ser un manojo de percepciones
pero yerro en ser otro cuando no hay otro que ser

el canto de las cigarras es un muro
indescifrable




3

desde el río llega el sonido del altavoz de un barco de turistas

vienen a ver a los simios

a falta de un hioides utilizable me limito
a golpear con maderos otros maderos
aviso
urdo humo con hojas secas

nubes rosas apiladas unas sobre otras




4

Estas son las opciones




4a

colaborar con los turistas
servir de guía
llevarlos hasta la cascada encantada
contarles historias y servirles
sándwiches




4b

resistir con elegancia

censurar el abandono
de sus latas oxidadas
en la ribera

declararnos en extinción suscitar
piedad razonar




4c

resistir como animales
no dar entrevistas
tomar rehenes
hacerle agujeros al barco

bajo el sol de la tarde
bajo los nimbos




4d

ignorarlos como si nada
importante estuviera ocurriendo

hacerles un lugar
en todo esto




5

desembarcan por fin

negocian
con tabacos y dinero y periódicos
para que hable

el aliento que emana de sus bocas
es ajos y zafiros

trae ciencia

se hace abstracta la vida




5a

(un turista dice David está un poco mal
y yo entendí) la vida está un poco mal

(es así que) se hace abstracta la vida




6

me pica el cuerpo me rasco

opiáceo Me limito a las lianas

paso del verde al cian al ámbar
la picazón se disemina
como un número irracional
me duele

soy un animal abrumado

he renunciado a la religión
al alcohol a las rutinas de trabajo

he renunciado a mis privilegios
me rasco




7

simio a turista
he renunciado a morir entre ustedes

una lata oxidada de aceite de oliva
reluce bajo el sol de la tarde

simio a simio
he renunciado a ser enterrado entre ustedes




7a

los turistas
compran orquídeas y tierra húmeda
experimentan con el café

quieren cambiar sus vidas




7b

bajo el sol de la tarde
bajo el ruido del cielo
ante el muro indescifrable de las cigarras

simio a simio

ahora
debes perder la tuya




Mario Montalbetti
Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)
Mangos de Hacha, 2016.

jueves, abril 14, 2016

Cinco poemas de Gary Snyder


Para Lew Welch durante una nevada

Nieva en marzo;
sentado entre el blanco fulgor leo una tesis
sobre ti: tus poemas, tu vida.

El autor es mi estudiante,
e incluso me cita.

Cuarenta años desde que bromeamos
en una cocina de Portland,
veinte desde que desapareciste.

Todos esos años y sus instantes,
panceta friéndose, portazos de un coche,
poemas probados con los amigos
serán un archivo más,
otro borroso texto.

Pero la vida continúa en la cocina
donde aún guisamos y reímos
viendo nevar.

III, 91, Kitkitdizee




En el Hostal del Río Blanco en el Yukón

Para Gary Holthaus

En el Hostal del Río Blanco     en el Yukón
suena una campana     en medio de la noche
un coche solitario     por la autopista de Alaska
que espera repostar     en el hostal cerrado.

Para el viajero dormido     en un pequeño cuarto
el tañido de la campana     es un templo en el Japón,
en sueños me visto     con hábito y sandalias
recitando sutras     en la fría sala búdica.

Diez mil millas de taiga     de abeto blanco;
el maestro hostelero     despierta a la campana
y se adentra en la noche     de hielo y estrellas,
para vender gasolina al coche.




Laurel de California

El botánico nos dijo:
"Junto a la sierra de Davis, entre repuestos de hogar y fontanería, crece un laurel griego. No huele mucho, pero es el que usaban los poetas. Ahora bien, el laurel de California no es un laurel; puede ahuyentar los insectos y dar sabor a una salsa, y te despeja a fondo la nariz si lo inhalas con una profunda respiración..."

          Hojas estrujadas, el olor
          me recuerda a Annie, junto el río Big Sur
          acampaba bajo los laureles, un verano entero
          comiendo arroz integral, desnuda, haciendo yoga
          su canto, su profunda respiración.




La cama en el cielo

La moto repiquetea     por las calles desiertas
camino de casa a la una de la mañana
        placas de hielo brillan bajo la luna
                      las sorteo por un paso seguro

La luz aterida y desnuda se vierte
llenando la cuenca sobre Kioto
        y la llanura
                      un vago ensueño glaciar

Desde aquí ciento cincuenta kilómetros limpios
el cementerio detrás
        Namu     Amida     Butsu
                      cincelados diez mil veces

Las ruedas revientan los charcos de barro
las colinas al norte brillan blancas
        debería quedarme fuera     solo
                      a ver la luna la noche entera

Pero la cama está llena tendida oscura
te abrazo y me hundo en el calor
        mi estómago contra tu vientre

                      siente moverse a nuestro bebé




La madre osa

Se oculta el rostro
                 para hablar de comer salmón
          bromea conmigo
                 "Qué sabrás tú de mis modos"
          y me besa a través de la montaña.

A través y bajo capas,
                 pliegues y barrancos;
          la boca llena de arándanos,
                 compartimos.





Gary Snyder
La mente salvaje (Nueva antología)
Traducción: Nacho Fernández Rocafort, Miguel Ángel Bernat,
José Luis Regojo y John Good.
Árdora, 2016.

jueves, abril 07, 2016

Siete poemas de la dinastía Tang


Poema

Con unos lotos blancos
          sacados del lago
regresa una doncella
          pilotando una lancha.
No puede ocultar sus huellas

          porque la pequeña barca,
a través de los flotantes juncos
          dibujó una delatora estela.

Bai Juyi (772-846)




Canción

No expulséis a las moscas de la mañana,
salvad los mosquitos de las tardes.
Si os pican,
es fácil defenderse.
¡Su vida es tan efímera!

Que tengan su propia vida;
cuando venga la luna nueva
el viento los llevará sin dejar rastro.

Han Yü (768-824)




Autoabandono

Me senté a beber
y no advertí el crepúsculo
hasta que los pétalos que caían
          llenaron
             los pliegues de mi túnica.
Ebrio, me levanté,
          dirigiéndome al arroyo
             iluminado por la luna.
Los pájaros se habían ido
           y también
             los escasos hombres que quedaban.

Li Po (705-762)




En la casa de campo de un viejo amigo

Un viejo amigo preparó pollo
          y un pudín de cereales,
y me invitó a comer
          a su casa de campo.
Verdes árboles circundan
          su hacienda.
Collados azules
          descienden a lo lejos.
Frente a una ventana abierta
          veo el huerto.
Bebemos vino y charlamos
          sobre las moras y el lino.
Espérame hasta el noveno día
          de la novena luna.
Volveré de nuevo a paladear
          tu vino de crisantemo.

Men Haoyan (689-740)




Grabado en los muros de una estafeta al norte del Tayu

En el décimo mes los patos salvajes
          vuelan hacia el sur,
llevan su migración muy lejos
          y luego regresan.
Pero mis viajes
          jamás tienen fin.
¿Cuándo vendrá el día
          en que me quede en mi hogar?
Ahora, el caudal del río ha descendido
          y está silencioso.
El bosque se sumerge, oscuro y confuso,
          en las emanaciones
              de los pantanos.
Mañana, al amanecer, cuando
          desde la cima del paso dirija
              la mirada hacia el hogar,
me gustaría ver los ciruelos en flor
          a lo largo de los embalses.

Sun Zhiwen (...-710)




Mi retiro en el monte Chung-Nan

En la edad madura
          encontré el camino
y decidí construir una casa
          al pie de esta montaña.
Cuando mi espíritu me embarga
          paseo en solitario.
En medio de la belleza
          que los demás no encuentran
sigo caminando hasta donde el agua
          obstruye el sendero.
Luego me siento y contemplo
          las nubes que ascienden:
En el sendero del bosque
          por casualidad encuentro a un
          viejo leñador y hablamos y reímos.
Ya no pienso en regresar.

Wang Wei (699-759)




Enviado a un ermitaño taoísta del cerro Chüan-Chiao

Es madrugada cuando, tiritando,
          me acomodo en mi salita
y me viene a la memoria el ermitaño
          del otro lado de las colinas.
Lo imagino amontonando haces de leña
          en los barrancos, junto
             a algún arroyo de la ladera de la montaña,
y regresando luego a casa para cocinar
          en su fogón de piedra.
Pensé que sería un placer llevarle
          una calabaza llena de vino
          para reanimarle
          en este atardecer húmedo y tormentoso,
pero las hojas caídas han cubierto
          las faldas de los cerros.
Y, ¿cómo podría encontrar la senda?

Wei Yingwu (735-792)




Poetas chinos de la dinastía Tang
Selección y traducción: C. G. Moral
Visor, 2000.

lunes, marzo 21, 2016

El loco servicial. Notas sobre poesía y traducción


El hombre, el constructor de imágenes, es él mismo una imagen. Hay una compensación doble en las imágenes que evocan un diálogo secreto: las imágenes que nos rodean, independientemente de nuestra voluntad, sugieren un llamado, las imágenes que creamos, una respuesta. El símbolo es lo dividido, cuyas mitades identifican a quien convoca y a quien responde: es una promesa, porque es la implicación de una unidad preservada en la división misma, la pregunta cordial que presupone una respuesta. Se piensa a menudo en la posibilidad de generar respuestas como expresión de un Arte apreciable, pero generar preguntas es el resultado de un conocimiento igualmente elevado. Un símbolo de esta actitud puede ser la conjunción en una sola vivencia de los beneficios de la búsqueda y la memoria, la voluntad y la revelación. La poesía es tal vivencia. Ante las puertas de la Ciudad Original, nos es dada antes de la partición: que implica una partida hacia la muerte desde el principio de la vida, una escisión de lo viviente, imaginable como moneda o pan. En este sentido la poesía es una contraseña, una voz que atraviesa el tiempo, el espacio de los lenguajes; una infracción, un acto transgresor; y es también una consigna, un sonido que despierta, el recuerdo de una noche de insomnio en Getsemaní. Encontramos, pues, una conveniencia, esto es, una convención, al ver lo poético o el acto poético como la simbiosis de una disposición a la búsqueda y una predisposición a recordar, una amalgama de curiosidad y espera, una combinación de obstinación y paciencia. Místicos y teólogos hablan acerca de una tríada de potencialidades humanas (potencias) fundamental en la contienda por la perfección espiritual; la interacción de dos de ellas, siendo la tercera el "entendimiento", es importante para nuestra visión de lo poético: ellas son la voluntad y la memoria, o imaginación. La voluntad, el principio activo, es lo predominante en la pregunta, es la ignición en el proceso poético, el pedernal y la vela. En este sentido, la poesía es el resplandor de la pregunta perenne que tiene tanto de lo fluctuante, y sin embargo constante, del impredecible, y sin embargo presentido relámpago, de la energía luminosa nutrida tanto por lo terrestre y por lo que asciende, como por lo numinoso, lo que cae inesperadamente. Y la curiosidad es la cera para esa llama que se emerge, aunque no es la clase de atención nacida del capricho y el interés por uno mismo que es apresurado, además de inconstante, sino la postura atenta al cuidado de su objeto.

Maxima Curiositas, era una de las reglas que se prescribían al poeta-predicador medieval, así el fraile John de Grimestone aconsejaba "componer la melodía con labios limpios y corazón puro". Por esta razón, la voluntad poética, además de afirmativa, es también paciente en el modo en que se destila así misma en esa otra, esperada mitad de la memoria o imaginación. Si se dice que la memoria es pasiva, ello no significa que sea perezosa o irresoluta. Ella, por contraponerla a su compañero masculino, espera el lugar y el momento de la cópula, y cuando el pensamiento autoafirmativo abdica, envía una llamada a la revelación. En la condición poética de embarazo, la memoria es lo que espera, que es como se define usualmente la condición de la futura madre que por la pasividad actúa nutriendo a ese futuro niño que es la poesía. Ni la imaginación es, en su relación con los hechos poéticos, un despliegue de fantasías, ni sorpende por qué en Shakespeare "a fantastic" no es más que un loco o un charlatán elocuente, y no propiamente un poeta. Los diferentes niveles, o mejor aún senderos,  de la imaginación han sido analizados por el antropólogo, al confrontar el hecho de que en realidad, para el llamado "hombre primitivo", la imaginación no es un pretextompara una arrebatada evasión de la realidad, como lo es para el individuo civilizado, sino más bien la llave para una conexión totalmente consciente con una realidad diferente de la ordiniaria, que reclama necesariamente actitudes extraordinarias. La poesía se halla a sus anchas en tal reino ofreciendo pan y miel a antepasados circunspectos, porque esa es la tierra de los muertos que rondan tocando flauta y pandereta, dominio de la infancia, país creado por el cazador espiritual cuyo juego invita a una disciplina feliz: aquella de recordar al mundo, no como fue sino como es en realidad guiado por el cumplimiento del sueño-en-acción. Este cazador que es activo en la no-acción de esperar por su juego, conformándolo en el útero de su recuerdo, atrayéndolo con el requiebro de una visión que danza, y es pasivo, no agresivo en el acto de ofrecerle una muerte delicada, tomando lo que es preciso y liberando el resto a partir de cordón umbilical terrestre, pariendo aquello que debe ser parido, es él mismo su propia partera, de esta forma contiene a la poesía y remueve el fluido de la naturaleza masculina y femenina, olas negras y blancas en el disco perpetuo. La poesía bebe del abismo y respira de la bóveda y uno de los nombres para esta  circulación nutriente es Eros, que es quien gobierna los combates del trueno y el lago. "Poesía erótica" es un título innecesario, porque la poesía es siempre erótica, y Eros, el Hacedor, es siempre poético, ya que, como sabemos pero rara vez recordamos, poiesis significa "hacer"; Eros y Poiesis, hacer y amar; hacer con amor, es el secreto elocuente para transformas la vida en aquello que ya es, interacción de sueño y vigilia, de embarazo y penetración. La poesía es, en el proceso de recordar la forma original del mundo, aquello que obra una transfiguración interior, la visión desvelada y el impulso paciente.

Las funciones de la poesía son las acciones de la poesía. Lo poético no es lo que hacemos con la poesía al escribirla en silencio o al declamarla ruidosamente, al criticarla o analizarla, es más bien aquello que la poesía hace a través de nosotros lo que es estrictamente poético. La idea de función como la inversión mecánica de la energía llevada a cabo por cierto objeto, llámese una rueda, bajo la supremacía de cierto sujeto, digamos un conductor, tiene poco en común con la naturaleza ejecutora de la poesía que es consciente en sí misma. El poeta es un animista y desde el momento en que observa la esencia independiente del fenómeno que sin esfuerzo lo atraviesa, nunca se considerará a sí mismo un escritor, un relator, de poesía. ¿Escritor o poeta? ¿Por qué no escritor del viento, escribano de una noche de otoño? Un antiguo proverbio persa afirma que es el jardín el que transforma al jardinero y es así exactamente como la poesía funciona mediante el individuo actuante y pasivo. Así como en matemáticas la función es el matrimonio de dos magnitudes, la poesía y su medio se aumentan y decrecen sincrónicamente en la intersección: el poeta es un matemático del espíritu, aun si sólo tiene sus dedos para contar. Y el idioma

                    Desde el interior del cielo vienen
                    las flores bellas, los bellos cantos
                    Nuestro anhelo los afea
                    son arruinados por nuestra invención

In Xóchitl in cuicatl, "flores y cantos" es la antigua palabra-concepto náhuatl para designar la poesía, y el ejemplo previo se refiere precisamente a la difícil del hombre con la flor, la música con el músico, el hacedor y el hacer. La contradiccion habla por sí misma, naturalmente en el lenguaje, en "lenguas". El lenguaje es un delicado presente, un don que respira; el hombre, el animal dotado, es también el animal obstinado, la bestia racional: y la Palabra, así como la naturaleza, como la poesía, es alérgica a las imposiciones. Nuestro deseo la profana, nuestra inventiva la destruye. Tal paradoja define la función del poeta de purificar el dominio que él mismo contamina mediante una inconsciente intervención que convierte a la poesía en dialecto. Tan pronto como la poesía deviene dialectal, la canción, el canto, deviene skandalon, una conspicua "piedra-de-tropiezo" para la comunicación. Pero ese dialecto no ha sido pensado como la subdivisión de una lengua universal, era más bien una conversación transparente, el vehículo del trance dialéctico. Eso hacían los primeros cristianos al hablar en "lenguas", produciendo dialectos del alma, y el poeta moderno aún recuerda que es posible "conversar con los espíritus" y acaricia la inaudible "conversación de las plegarias". ¿Cómo fue posible que la poesía se volviera una jerga ilustre, entre las otras jergas innumerables que tratan de recrear la maldición babélica? Quizá poiesis es un lenguaje más allá de la dialéctica, quizá no se nutra sólo de un intercambio de razonamientos, de insaciables pensamientos y esto explica la tristeza anticipatoria del poema nahua. Privada de su alimento natural, la acción, la poesía ha huido dejando de lado, como la cigarra, una bíblica pupa. A esa envoltura tatuada con signos dialectales, tomamos por poesía, aunque el insecto musical esté ya ausente.

Bajo los auspicios del loco del Tarot, el actor y el poeta se embarcan en la autotransformación. La metamorfosis es un milagro cotidiano que tiene tanto que ver con los humores como con los planetas, buscando símiles en el espacio exterior, desde el caracol hasta Saturno, desde el águila que vuela en espiral hasta la espiral que se enrosca en la concha. Todo es importante y suficiente, y nada lo es. Tan vertiginosa es la disciplina de la transfiguración que el actor-poeta arriesga periódicamente su mente y no es extraño que abdique de ella, para entonces recuperar sus capacidades refrescadas por la sal de la locura. Así como la poesía despliega el sueño-en-acción, la actuación revela al cuerpo de ensueño, hilo en manos de un orden extraordinario, y, familiar, de abismo y bóveda; el poeta-actor es el recipiente paciente de la sustancia en transformación. Locos para el mundo del sentido común, el poeta y el actor se pierden en la "misión absurda" de la poiesis: obrando por ninguna remuneración, actuando para un nadie omnipresente. Las metáforas son el arma favorita del loco porque tienen la punta y la pluma en dos realidades separadas y el astil volando sobre el umbral, como una flecha. Los más sutiles mensajes vuelan desde una verdad a otra sobre la metáfora, aunque el disparo del arquero sea juzgado convencionalmente un oficio de irrealidad. Lo metafórico se confunde con lo irreal y lo ingrávido, es un sinónimo para lo fantástico e, incluso, lo absurdo. El "hombre que habla metafóricamente", en la conversación ordinaria parece estar incapacitado para aprehender la realidad mediante la palabra, no siendo la metáfora sino una excusa por su ignorancia. Tanto peor cuando esta incomprensión llega a la poesía.

Como un emblema de la tarea del actor-poeta la metáfora intervendrá simultáneamente en niveles distantes de la realidad, siendo un atributo del mensajero, un recurso mercurial. Sin embargo, ¿qué significa una metáfora? Nada, sino significado. Al ser un recipiente significativo, un portador de significado entre dos mundos, la metáfora traduce y por lo tanto la traducción es un proceso metafórico y el traductor es entonces el héroe de la metáfora, un personaje hermético. El traductor es una criatura del umbral, de ahí su condición ambigua, lo divergente de su oficio. Como la imagen del vagabundo con dos bolsas, una en el pecho para las ofrendas, otra en la espalda para los hallazgos, está involucrado en un procesos de comercio espiritual. Así, su tarea es también erótica: Hermes, el patrón de la escritura y del intercambio es, lógicamente, uno de los padres legendarios de Eros. Siendo erótico, su oficio tiende en verdad al juego al manifestarse en las encrucijadas del lenguaje. Un divertimento muy arduo, no obstante. Y también modesto.
                     Heaven doth with us, as we with torches do
                     Not light them for themselves

El cielo no nos enciende para nuestra propia satisfacción, sino que, así como hacemos con las antorchas, nos da luz por mandato de caridad. Jugando con las palabras Shakespeare parece referirse a su semejante, el traductor. Así sea temido como una traición potencial o bienvenido como una reconciliación, en el acto de traducir fluye un lenguaje que está más allá del lenguaje, cuya gramática es universal. Se dice que el universo es una red de intersticios, un juego de vacío y cuerpos iluminados por un relámpago. Las poesía es intersticial en tanto extrae el fluido viviente del vacío y de la corporeidad. Y así es la traducción en relación con lo permanente y lo momentáneo, lo secreto y lo franco, lo muerto y lo vivo. De este modo la traducción transmite la imagen a través de los ciclos poéticos como un recadero entre el silencio de la palabra olvidada y el reencuentro con lo despierto en la escritura. Puesto que el poeta es un sirviente de los espíritus, musarum sacerdos, su herramienta y su asunto es el logos garabateado: hierografía. El traductor de los hechos poéticos es también un hierógrafo. Le llaman "intérprete", esto es, un intermediario entre voces distantes; un actor además. Figuras del mismo linaje, el actor-poeta y el traductor, pertenecen al mundo dle umbral. Ariel es un poeta tan nítidamente como Rilke es un personaje, y una rosa es un vehículo traductor, tan  espinoso como un hexagrama o una función matemática: vehículos mutantes, el hombre y la palabra, el pensamiento y la idea. ¿Es o no inquietante descubrir la misma sustancia corriendo a través de la gramática, las flores, los números y los cuerpos, cuerpos de sueño? Esto epxlica el miedo, porque podemos acceder al área prohibida, ¿o se trata solamente de un área olvidada y el olvido ha engendrado la prohibición? Aquella traducción que está verdaderamente cargada de alma acepta riesgos tales, no piensa en los resultados, sino en el proceso. Si se puede actuar la causa poética, actuar el efecto poético está lejos de ser imposible. Un poeta muerto es un actor viviente, todo lo que necesita es la traducción. Entonces, ¿es la traducción una necesidad o sólo un hábito, para no llamarle vicio? ¿Cuánta falta nos hacen Píndaro y Li Po para que autoricemos la transfiguración de sus voces? Ahora bien, esta es una preocupación innecesaria, las voces del pasado estan siendo de cualquier manera siempre transfiguradas. Y, en definitiva, ¿dónde están aquellas voces que pertenecen tan específicamente al presente que no admiten traducción? El traductor es un loco fiel, no es digno ni de confianza ni de sospecha. Pero es doblemente loco quien concibe una ética de la traducción poética como un acuerdo administrativo entre el espíritu y la escritura. Que la literatura disfrute la experiencia del tenedor de libros cultural, la poesía tiene una idea muy distinta de la economía y la moral. Es un puente de espíritu a espíritu; la escritura, si se la requiere, vendrá luego. Los compromisos con la escritura terminan por convertirse en compromisos con las circunstancias, las cuales son apenas un punto en la órbita de la poesía. El hombre poético, la criatura de los actos silenciosos, piensa más bien traducir poetas en poetas, en una conversación erótica. Y qué tal sería, se pregunta, traducirnos a nosotros mismos en poesía.

Una ética interna de la traducción, íntima como el matrimonio y delicada, es un compromiso de lo masculino-femenino, un circuito erótico donde el traductor vierte lo mejor de su mente en la otra mitad. ¿Es o no un actor? ¿Tiene que detenerse en el análisis del personaje? Ciertamente, y se dejará iluminar por el personaje. Entonces el traductor aprenderá cómo escuchar a los que escuchan. Y si el traductor no es mero secretario, hablará a través de los orificios del alma, se convertirá en el hombre de los oídos persuasivos.
El hombre, el Dios diminuto, gusta de llamarse a sí mismo creador aunque rara vez se esfuerce por crear la vida sacándola de sus propias costillas. Con un sentido adánico de la escritura, los poetas nahuas se llaman a sí mismos Yol Teotl: "corazón en Dios", como si adivinaran que ese es el único camino para la creación humana, la renunciación que traduce Adán en Eva, a la palabra en el silencio. Semejantes traducciones, diálogos cargados de alma, son las únicas traducciones creativas. Imágenes que atraviesan la película que separa la vida del sueño: "la vida es sueño", membrana donde lo vivido y lo por vivir se traducen entre sí en lo poético, en la presencia actuante: el regalo silencioso. Porque todo apela al silencio y su oráculo. ¿La concha de mar es muda? ¿o es muda la hoguera? Ellas también son apuntes, escritura cuya lectura pertenece al distante y sin embargo común país de la respiración. Dejemos que escape aquello que debe permanecer, tal es la mágica humildad de la poesía, más allá del signo avaro, la señal fija; con un dedo en sus labios la realidad evoca la palabra.




Omar Pérez
La perseverancia de un hombre oscuro
Letras Cubanas, 2000.

lunes, marzo 14, 2016

Tres poemas de Horacio Warpola


Pago inmediato

No duermo bien
la alarma de mi reloj nunca funciona
cierro los ojos y me veo siendo-absorbido
el terror es inconcebible
no sé si me estoy explicando bien
no abro las cortinas
no me quito la bata

una noche lavé mis calcetines
me sentí como un niño
patiné sobre el piso
construí un teatro de marionetas

desde entonces llegan a casa muchas cosas de Amazon




Texting around

Sucede que me canso de ser community manager.
Sucede que entro en las redes sociales y analytics
marchito, impenetrable, como un gif de cisne de fieltro
navegando en un streaming de origen y ceniza.

El olor de las facebook statistics me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de pinterest o de linked in,
sólo quiero no ver memes ni buzzfeeds,
ni wordpress, ni anteojos, ni bromas en ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mi túnel carpiano
y mi pelo y mi sombra en la pantalla.
Sucede que me canso de ser community manager.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un webmaster con un algoritmo cortado
o dar muerte a una diseñadora con un golpe de imprenta.
Sería bello
ir por los links con un cuchillo verde
y poniendo emoticonos de gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo tuitero en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la web,
absorbiendo y pensando, comiendo en mi teclado cada día.




Príncipes de Persia

Mis batallas no son muy complejas pero sin duda son batallas
Estrello los carritos del súper en los tendones de otras personas
Tardo mucho tiempo en escoger una ciruela
Sostengo la mirada por largo rato con cualquier tipo que se atreva a mirarte mientras analizas los lácteos
Algunos se arrepienten y bajan sus ojos al suelo como perros castrados
Otros se sostienen por más tiempo y nos coreografiamos
como si fuéramos un par de espadachines persas
Casi siempre soy el vencedor
No porque sea el más valiente
Es porque tú estás a mi lado
Preguntándome por la circunferencia de las frutas
Con tus velos y tus escudos
Afilando mis espadas
Pagando los lambruscos o apartando un forro para el colchón




Horacio Warpola
Gestas
Ediciones El Humo, 2015.

lunes, marzo 07, 2016

Siete historias de Rolando Sánchez Mejías


Viaje a China 

Olmo se abrocha los zapatos, va a China, vuelve de China y se desabrocha los zapatos.




Embrollos

Olmo solía embrollarse entre las siguientes proposiciones:

a) comer y luego escribir,
b) escribir y luego comer,
c) comer escribiendo,
d) escribir comiendo,

Si no se ponía de acuerdo, entonces comía y se acostaba a dormir.




Musiquita

Para Olmo sólo existían dos posibilidades. Ser un cabecita "hueca" o un cabecita "musicalizada". Decía:

-Las mujeres aman a los tontos y a los músicos. Mi primera mujer me dejó por un músico. Me dijo: Te dejo porque eres un cabecita hueca. No sabía lo que decía. En realidad, soy un cabecita "musicalizada". En mi cabecita musicalizada suena el mundo de un modo peculiar. Nada rimbombante. Nada a la altura del trombón. Eso sí: notas sueltas. Mi madre me decía: Me gustaría saber lo que estás pensando. Hubiera sido mejor preguntar: Me gustaría saber lo que estás bailando. Una vez me dijo: Me gustaría saber lo que estás escribiendo. Le dije: Musiquita. Y creo que me entendió.




Posiciones radicales

Olmo explica:

-Hemingway escribía de pie. De ahí su economía de estilo. Proust, au contraire, escribía acostado, de ahí su estilo lento, memorioso, prolijo. Nietzche se exasperaba paseando por el bosque. Escribía como si le mordiera el cuello a los pájaros. La mayor parte de los escritores, como yo, escriben o escribieron sentados. De ahí su mediocridad. En la literatura, como en todas las cosas, hay que adoptar posiciones radicales.




Educación sentimental

De su padre, Olmo había heredado el arte de fabricación de chorizos. De su madre, un llevarse la mano al pecho para elevar el falsete. Gracias al padre Olmo había aprendido algo del ritmo de la vida, del duro trámite de la existencia, tramitación infinita de lo mismo, de lo mismo, de lo mismo (palabras de un padre sudoroso). Gracias a la madre lo mismo se hacía cantabile. Al salir el sol la madre se hinchaba como un gorrión humano saludando así al astro rey (palabras temblorosas de una madre). Olmo se vanagloria de su educación sentimental:

-Soy un soprano proletario.




Escritor

Olmo se topa con un escritor que se jacta de no escribir. "¡Veinte años sin escribir!", rechina los dientes el escritor muy cerca de la cara de Olmo. El escritor arranca un pedazo de papel, hace unos garabatos y se lo da a Olmo: "¡Esto es lo único que tendrán de mí!". El escritor enciende un cigarro y dice más calmado: "Deberían darme un premio por mi silencio". Fuma y susurra: "Pero yo no aceptaría el premio". Se queda observando el humo del cigarro: "O no iría a recogerlo".




Decepción

Olmo llega muy abatido, se sienta en el sofá y explica su decepción con el lenguaje. Explica que las palabras ya no sirven para nada:

-¿Qué es la palabra calabaza sino una calabaza vacía?

Dice también acerca del lenguaje:

-De acuerdo. Es una escalera para subir a las cosas. Pero una escalera con defectos. Subes y te caes.

Se ve muy abatido. Entonces a la tía de Olmo se le ocurre la idea de cantarle una nana y Olmo se va quedando dormido y tiene un sueño muy bonito en un mundo sin palabras.





Rolando Sánchez Mejías
Historias de Olmo
Siruela, 2001.

domingo, febrero 28, 2016

Seis poemas de Tamara Kamenszain


Soñé con Arturo Carrera
es un amigo de mi generación literaria
me susurraba en italiano palabras al oído
era excitante.
Usted puede viajar a Italia a ver si ahí encuentra el amor
interpreta la analista buscando que acabe
la novela de mi vida para que por fin empiece
su realidad.
Arturo no era Arturo porque nunca
en los sueños los que vemos son los que vimos
y de mi generación literaria el pasado me impone
complicidades guiños contraseñas
que los que no estuvieron ahí
nunca entenderán.
Eso me obliga a hacer siempre el mismo recorrido:
psicoanálisis, literatura, teoría, política...
y aunque muchos jóvenes se fascinen con nuestra época
es un hecho que nosotros
tenemos la cabeza quemada.




Tal vez sea esta:
con un gesto doméstico de camisetas impresas -YO ESTUVE AHÍ-
132 estudiantes mexicanos en YouTube
desafían a un candidato a presidente que los ninguneó
lanzando esa fuerza de choque inesperada
que hace decir a Margo Glantz desde su Twitter:
"Yo soy 133".
En primera persona también me sumo
quiero salvar con ellos algo de mi propia juventud
algo que el pasado escanee para mí
un entusiasmo de grupo un nosotros naíf o salvaje
que me permita creer que alguna vez me colé
por los agujeros de las voces ajenas
para encontrarme feliz y contenta
con el eco de la mía.




Esto no lo conté nunca a ninguno de los analistas:
en el colegio primario judío veíamos todos los años
la misma película de los campos de concentración nazi
esa donde unos cadáveres vivos cavan la fosa
después tiran adentro los huesitos de sus muertos
y después todavía son obligados
a empujarse a sí mismos suicidados por otros
que los fusilan para que de tan livianos caigan
sin comerla ni beberla.
No sé pero todavía hoy cuando un taxista dice
algo sobre los judíos me callo
no vaya a ser que por el espejo retrovisor descubra
que yo también estoy al borde de esa fosa.
Por eso no opino por eso me escondo
detrás de la primera persona.




Pero la fiesta engaña porque hay otra línea que sin embargo
de nuevo es la misma:
veinticuatro horas y ya pasamos al 2013.
Varios cambiaron hoy su foto de perfil y eso le gusta a Facebook
porque es bueno contestar a la pregunta íntima
con una imagen pública.
Si pudiera escribir como quien cambia su perfil subiría
unos versos de mi primer libro y los haría pasar como actuales.
Eso contestaría a la pregunta de cómo me siento:
"una piba", diría mi mamá.
Pero mis hijos me privan de hacerlo
si digito la contraseña las iniciales de ellos
me dejan entrar sólo a mi propia edad y eso me devuelve
a los límites del poema-libro.




"Escupamos quieres realmente/ sobre aquello que/ hemos amado"
dicen unos versos de Louis Aragon
que repetíamos a los 20 como un mantra.
Usted se desenamoró del amor repite ahora mi analista
como diciendo vuelva a ilusionarse vuelva a creer
que el asma tiene cura porque si no
no va a poder curarse de la poesía no va a poder lograr por fin
alguna inspiración.




Yo a esta altura de mi vida
me siento obligada a ser clara
aunque nada ni nadie me lo pida.
En un poema de 1986 me puse oscura
para decir algo que ahora
diría de otra manera.
Transcribo parte de ese poema con el único fin
de poder usar de nuevo sin avergonzarme
la palabra sujeta:
"Se interna sigilosa la sujeta
en su revés, y una ficción fabrica
cuando se sueña".
Para mí lo urgente a esa edad era
graduarme de mí misma retener
como diploma de adulta mi nombre propio
en una celda impersonal.
Para eso tuve que recurrir a la tercera persona
como si en verdad los sueños de la otra
los pudiera descifrar Tamara.




Tamara Kamenszain
El libro de los divanes
Adriana Hidalgo, 2014.

domingo, febrero 21, 2016

Dos poemas de Guillaume Apollinaire


Annie

En la costa de Texas
entre Mobile y Galveston se extiende
un gran jardín lleno de rosas
hay en él también una villa
que es como una gran rosa

Una mujer se pasea a menudo
en el jardín sola
y cuando yo paso por el camino de los tilos
nos miramos

Como esa mujer es menonita
sus rosales y sus vestidos no tienen botones
faltan dos en mi chaqueta
la dama y yo seguimos casi el mismo rito




El adiós

Cogí esta ramita de brezo
otoño ha muerto no lo olvides
nunca más nos encontraremos
brizna de brezo olor del tiempo
y no olvides que yo te espero




Guillaume Apollinaire
Alcoholes
Traducción: Agustí Bartra
Clásicos para hoy, 2014.

domingo, febrero 14, 2016

Cuatro poemas de Eduardo Milán


a Diego Maquieira

dos ñañúes secuestran a tres afis
dos indígenas mujeres secuestran policías
de investigación, policías, dos mujeres los secuestran
indígenas las dos, a los tres
eso simple, llano, planea por el aire
occidental: imposible a todas luces
ninguna luz puede con tal mentira
esa mentira se voló la barda
prenden todas las luces de la ciudad:
no se ve nada
sólo es posible en el imaginario policial
que involucra, abuelo acre, a todo aquel marginal moderno
únicos marginales reales de la modernidad: indígenas
indigentes son marginados sociales
indígenas no son marginados, son marginales:
quieren, Clase, estar fuera
los puedes ver cruzar la esquina sin levantar los ojos al semáforo
sin ver el verde, sin ver el rojo, indígenas del ver
tanta parsimonia no se la merece nadie
serán acaso reyes, emperadores de la espera
mientras tanto enlentecen nuestras calles
este pavimento se nos fue de las manos
nosotros todavía decimos nosotros, Clase
ellos ni siquiera dicen ellos





todos tienen un amigo en Buenos Aires

el Fondo no trae a México
lo que edita allá, esa historia de la Escuela de Fráncfort
fue difícil conseguir la biografía de Gilles Deleuze-Félix Guattari
si no me dice Enrique no me entero
se supone que éste es un mundo redondo, global
América Latina está intercomunicada
es la misma casa editorial, el Fondo

no puedo pedirle siempre a Alejandro o a Daniel
a Edgardo cuando va de Barcelona
¿no me mandas el ladrillo que acaban de editar que aquí no llega?
no se puede quemar a un amigo por un libro del Fondo
éste es el mismo lado del Océano

todos tienen un amigo en Buenos Aires -dijo
parecía publicidad del gobierno de la provincia
del dueño de Boca
Macri, el facho
no se dice facho a esta especie de facho
mediático, héroe de clase media
no hay clase media, en rigor
hay un deambular de puesto en puesto
de peso muerto a sin un peso
un círculo de fuego alrededor de la ciudad
termina por ahogarla

claro que es un facho
aunque no sea un facho es un facho
cuidado con la palabra: hay que salvarla
no a la palabra facho, a la palabra
lectura reducida a aldea

el humo sube del rancho entre la niebla
a la orilla de la montaña
las mismas manos dan vuelta tortilla en el comal
nudosas, enraizadas
entre la pausa larga hablar es corto





fruta madre
fruta madre que nos parió, mangos
guayaba, guanábana, plátano
hijos de su fruta madre

manzana, mamey

naranja, toronja -pomelo-, melón
zapote negro, chico zapote
no el más pequeño, el más querido

la mujer con su vestido negro que no
alcanza a cubrir se desnudez -corte
en la pierna, corte en la línea
pasaje de un verso a otro
¿alcanza o no alcanza a cubrirla?
riqueza de especie, pobreza de vista

gobiernos de mar de
gobiernos de la mer
trabajo tirado al mar
traidores, vendealmas de
los petróleos

fruta que no habla
gruta del silencio
interno, de su miel
derramada, la derrama de vidas, la manchada
ancha tierra que tienen
fruta madre, di que hacer





del mismo modo que
se pone un cormorán bañado de petróleo
a la orilla del mar del Golfo
esa imagen va de ojo en ojo alrededor del mundo
un ave inocente que brilla negra alcanza el ojo
un estremecimiento de ave
un estremecimiento de brillo
un animal estremecimiento de una especie que se estremece
que no se estremecía con facilidad, era feliz
ante el desastre de una especie inocente
se estremecía ante el desastre de un ave marina, cormorán, ese ave

giro en el mundo con su perfil intacto que siempre mira al que mira
ninguna menina cambiará
ante una mirada estética, estremecida de crepúsculo, cormorán-menino

salvo que ese cormorán puesto a los pies del desastre para que el ojo tiemble
no sea un cormorán bañado por el petróleo del Golfo
donde cuando yo era un niño y nadie moría
fuera un cormorán hijo de un desastre similiar en las costas de Bretaña un tiempo atrás
cosa que así fue
ave hermosa, brillante, cubierta de petróleo
ojo egipcio fijo mirando aquí
sin comerla ni beberla




Eduardo Milán
Vacío, nombre de una carne
Casa Editorial HUM, 2010.

domingo, febrero 07, 2016

Tres poemas de Raúl Gustavo Aguirre


El golpe

Antes de que ocurriera
todo era más simple.

Antes de que ocurriera
vivir era más fácil,
el sol era más limpio.

Antes de que ocurriera
el caracol subía la pared.
Cuánto dolor en la pared.
Cuánto dolor en todas partes.

Antes de que ocurriera
yo no sabía nada.




El día del miserable

El día del miserable es igual a la noche,
la noche del miserable es negra como el día.

Otros prosperan, otros engordan en el infierno,
pero él no tiene más que sus tinieblas,
su confusión, su soledad, su sufrimiento.

Algunas veces sin embargo algo quiere decir,
alguna mano busca, algún alivio, alguna voz,
pero es entonces cuando lo atan y le pegan.

No hay soluciones para el miserable.




Quizá la poesía

Quizá la poesía sea
-cuando ya todo
lo que era poesía
se malogró en el tráfico-,
quizá pudiera ser
este andar silencioso
en medio de la noche,
ese derrumbamiento
del que sólo quedó
algo invencible y nulo.
Quizás, entonces, sea
este no a lo de siempre,
este lápiz mordido,
esta intranquilidad,
este temblar por nada.




Raúl Gustavo Aguirre
Obra poética
Ediciones del Dock, 2015.

jueves, enero 21, 2016

Seis poemas de Inger Christensen


El escenario
transitividades

6

Cuando el mapa del escenario está incorporado
       al mapa de lo que está fuera del escenario
Cuando la palabra se ha depositado en la cosa
       y objetivamente está condicionada por el orden de las cosas

Cuando el idioma por fin está sedimentado
       a semejanza, p. ej., de los antiguos minerales
y cuando el estilo está claramente cristalizado
       a semejanza, p. ej., del cuarzo transparente

Cuando la comunicación
       (a semejanza, p. ej., de las palabras usadas:
       incorporada depositada sedimentada cristalizada)
está presa en una trampa

entonces la elección los sueños la historia tienen que
       (a semejanza, p. ej., de las oscuras utopías)
escribirse a sí mismos entre líneas
       (a semejanza, p. ej., del guerrillero más joven)




El escenario
conexidades

Avec comme pouer langage
rien qu'un battement aux cieux
Stéphane Mallarmé

2

Lo que se escribe es siempre otra cosa
Y lo que se describe es de nuevo otra cosa
Entre ambos está lo indescrito
que tan pronto como es descrito
abre nuevos territorios indescritos
Es indescriptible
Aunque la oscuridad esté definida por luz
y la luz por oscuridad
siempre queda un resto fuera.
Y aunque este resto "sea definido"
como jardines arrasados
detrás de las verjas de hierro que crecen
siempre queda la lógica
Pero aunque la lógica no esté definida
sino oculta bajo capas de jardines
pintada de jardín a jardín
queda siempre una inquietud
una desesperación
un pulso sin cuerpo
Esto es una crítica del cuerpo
porque es una crítica de la vida.




El escenario
conexidades

 vous etes déjà mortes au monde
Sade

4

"Yo" no tengo ganas de más decorados
"Yo" no tengo ganas de más anécdotas
                                    sobre montañas pintadas
"Yo" no quiero ver surgir más universos
                                    dentro de los límites de lo sensato
"Yo" no quiero oír más alarmas de incendios
                                    cada vez que sale el sol
"Yo" no quiero hacer como si estuviese muerta
Tengo miedo
Esto es una crítica de toda "poética"
porque es una crítica del miedo ante la impotencia fáctica




La acción
transitividades

3

Hay almacenes de excedentes de maíz alcachofas y trigo
que nunca serán vendidos con pequeño beneficio
Hay cerdos que han sido engordados enfermizamente
a los que se abastece por vía artificial de buen apetito

Hay montones de arroz y tomates agusanados
y montañas de hedionda carne corrompida
Hay ministros de Agricultura y hoscos prelados
que no se consideran responsables de la miseria de los hambrientos

Hay suficiente pescado para todos con suficientes proteínas
Hay pescado que llena las redes de los hambrientos
Hay pescado para la palpitante maquinaria social
que sólo hace que los saciados estén aún más saciados

Hay personas que desde hace tiempo tienen brillantes conocimientos
sobre el sentido común del justo reparto de beneficios
Sin embargo creen que la amistad de los pueblos
puede vivir de explotación discursos y aire




La acción
integridades

1

Dentro de la primera fábrica hay una segunda, dentro de la segunda hay una tercera, dentro de la tercera una cuarta fábrica, etc.

Dentro de la fábrica no. 3517 hay un hombre junto a una máquina

En la fábrica no. 1423 hay un hoombre junto a una máquina

El hombre no. 8611 ha estado todo el tiempo desvariando sobre la libertad

Al final de todas las fábricas reunidas hay un hombre ganando dinero




El texto
universalidades

8

Veo las ingrávidas nubes
Veo el ingrávido sol
Veo lo fácilmente que dibujan
Un interminable proceso
Como si tuviesen confianza
En mí que estoy en la tierra
Como si supiesen que yo
Soy sus palabras




Inger Christensen
Eso
Traducción: Francisco J. Uriz
Sexto Piso, 2015.