que te permite entrar
en nuevas habitaciones
que te permite entrar
en un baño con tina por ejemplo
descubres que las paredes de la casa
de la patrona no son tan blancas
como creías
cuando jugabas con miedo
de ensuciar las esquinas
o la mesa de mármol –
pensabas es una gran piedra preciosa
ojalá tuviera un pedazo
de todo lo que puedo tocar
con la mano lavada
cuando llegas a la edad
que te permite
a pesar del cuerpo inexperto
el brazo aún débil
extender el edredón con el peso de dos
del patrón con el peso de dos o más sudores
descubres marcas casi invisibles
como manchas de yogurt
que ni la lavadora
ni la mano gruesa de tu madre
lograron borrar
(Bruna Mitrano)
Muchacha al tanto no paga
encarnadas fresas
naranjas suculentas cortadas por la mitad
duraznos elegantes
copoazús babasús
la nuez de la india
el útero ovalado del aguacate
la semilla espinsa del pequí
el lado de dentro del tomate italiano
cuando se retiran todas las semillas
la cáscara delicada de la mandarina
o la imponencia circunspecta del higo
el hueco del melón
la rojez interna de la granada
la pecaminosidad bíblica
de la popular manzana
& guanábanas
y ella todavía me pregunta
en cuál de los puestos
venden las mejores empanadas
del tianguis
(Cecília Floresta)
Identidad
una vez, en el colegio marista, pidieron que trajéramos fotos de nuestros padres
llevé una foto muy graciosa de mi padre
con lentes oscuros en el corredor de la casa
y haciendo payasadas
porque así es mi padre
un hombre chistoso con lentes oscuros en el corredor de la casa haciendo payasadas
ese día, mientras estábamos todos en ronda
alba schneider, una colega de mi grupo, miró la foto de mi padre
con lentes oscuros en el corredor de la casa y le pareció muy chistosa
se reía y señalaba y preguntaba
¿por qué tu papá parece un bandido?
(Natasha Felix)
Curumins y cunhantãs libres de Nazaré
Los curumins y cunhantãs libres de Nazaré corren
Juegan al trompo
Saltan al agua
Arponean sus pececitos
Hacen sus parrilladas
Se pintan el pelo con urucún
Al caer la noche
Sueñan al mirar las estrellas brillando en el cielo...
(Marcia Mura)
En Beto Carrero vi un macaco que reía
perdóname si rompí
el protocolo de las jodas
casuales
pero regresaste
a recoger el librito amarillo
de ferlinghetti
y los pasos en el piso de arriba
se mezclaron
con filas kilométricas
de turistas y niñas con camisas
sudadas muy
escritas
–y es que tú no
eres gorda
y es que pensé en sonidos
que ya no recuerdo al volver a casa
y en objetos
pequeños como peras
rebanadas
y en la obesidad infantil
y en ti cuando niño
siendo sacado a fuerzas de un torneo de ajedrez
porque ese método de no pensar en nada
más de tres veces aún es el mejor método,
para mí
es una reflexión
para concluir
después de una película
de hal
hartley
–es horrible–
son meditations
for dummies
son siempre los mismos
lugares
pero sería mejor la película
en que descubres la pelota
que escapó de la altinha en la playa una tarde
primaveral
y la devuelve al cuerpo
espigado de adolescente
moreno con gotículas
de sal, sudor
& fuerza
tal fue mi sorpresa al encontrar
entre los edredones de una borrachera
una carta celeste y las 7 marcas
de la madriza.
en otra,
la ciudad vacía espera
hace tres días
la carne
podrida de fukushima
–somos todos cómplices
de los mismos problemas
mecánicos
saliendo de mustios así de tarde
o temprano
o cuando
la luz del vendedor de palomitas ilumina
dramáticamente
un rostro crudo–
existe la distancia
y existe el tiempo
existen mujeres que son mujeres
y aún rocas
y paisajes
y todo aquello que se desentraña
de la tarde
como cuando comías col
y excavabas poemas
que decían que era así tal cual:
hay amor, de vez en cuando
29 poetas brasileñas
Compiladora: Heloísa Buarque de Hollanda
Traducción: Regina Crespo y Rodolfo Mata
Fondo de Cultura Económica, 2025
en otra,
la ciudad vacía espera
hace tres días
la carne
podrida de fukushima
–somos todos cómplices
de los mismos problemas
mecánicos
saliendo de mustios así de tarde
o temprano
o cuando
la luz del vendedor de palomitas ilumina
dramáticamente
un rostro crudo–
existe la distancia
y existe el tiempo
existen mujeres que son mujeres
y aún rocas
y paisajes
y todo aquello que se desentraña
de la tarde
como cuando comías col
y excavabas poemas
que decían que era así tal cual:
hay amor, de vez en cuando
(Catarina Lins)
29 poetas brasileñas
Compiladora: Heloísa Buarque de Hollanda
Traducción: Regina Crespo y Rodolfo Mata
Fondo de Cultura Económica, 2025