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domingo, julio 07, 2024

Siete cantos amerindios

La tierra tiembla
cuando estoy a punto de entrar.
El corazón zozobra
cuando estoy a punto de entrar
a la casa del espíritu.

(Canto chippewa)





Desde la mitad
del cielo
eso que vive ahí
viene, y hace ruido.

(Canto chippewa)





Mi amor se ha ido

Pensé que era
un somormujo.
Pero era
el remo de mi amor
salpicando.

(Canto chippewa)




Canto de guerra

Me considero
un lobo.
Pero no he comido nada.
Es por eso
que me canso
de estar parado.
Me considero
un lobo.
Pero los búhos
están ululando
y
tengo miedo de la noche.

(Canto teton sioux)





Canto de la danza del búfalo

Él dijo:
--Irreal el búfalo está parado.
Estos son sus dichos.
Irreal el búfalo está parado.
Irreal está parado en el espacio abierto.
Irreal está parado.

(Canto pawnee)





Canto para una danza de la cabellera

alguna gente en el cielo
debe estar celosa
de mi danza aquí
con esta cabellera

(Canto odenigun)





es cosa segura
¡soy un espíritu!
¿me ves hacerme visible?
debo ser un castor macho

(Canto nawajibigokwe)





Kenneth Rexroth y Frances Densmore
Cantos amerindios
Serie Adugo biri, UNAM, 2019
Edición: Enrique Flores
Traducción: Patricia Gola
Leer el libro completo aquí.

viernes, junio 28, 2024

Siete poemas quechuas

Chaparroncito

Chaparroncito, chaparroncito,
mira, no me mojes,
que tengo manta corta.
Granizada, granizada,
no me granices
que tengo poncho chico.

Ventarrón, ventarrón,
no me ventees,
que estoy andrajoso.

Diversión, diversión, divertirse.
Hasta las espinas pisaría,
hasta las piedras estropearía.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcita:
subís a la lomadita
y el cóndor revuelve y revuelve.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcito:
trepáis a un montecito
y el halcón revolotea y revolotea.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcitos:
os paráis en la pared del cerco
y el zorro husmea y husmea.

     Vamos, sí o no:
     al interior del río
     a coger peces.
     Vamos, sí o no:
     a la ribera
     a apedrear patos.

(Anónimo. Traducción: Adolfo Vienrich)





Cristalino río

Cristalino río
de los lambras,
lágrimas
de los peces de oro,
llanto
de los grandes precipicios.
Hondo río
de los bosques de tara,
el que se pierde
en el recodo del abismo,
el que grita
en el barranco donde tienen su guarida los loros.

Lejano, lejano,
río amado,
llévame
con mi hermosa amante,
por en medio de las rocas,
entre las nubes de lluvia.

(Anónimo. Traducción: José María Arguedas)





Malagüero cóndor

Por la puerta de mi casa el cóndor revolotea,
por encima de mi pueblo da la vuelta,
demasiado, demasiado carnívoro es
aquel cóndor;
demasiado, demasiado carnívoro es
el cóndor malagüero.

Luego, él está sabiendo
mi solitario destino
y mi pobre estrella.

Por esto, por la puerta de mi casa
revolotea y revolotea
el cóndor malagüero,
da la vuelta y da la vuelta,
el cóndor malagüero.

(Anónimo. Traducción: Sergio Quijada Jara)





El lagarto

Oh, lagartija, lagarto,
lagarto, lagarto amarillo,
con qué deseos vienes
haciéndome rondas.

Ay, lagarto, si vives soltero
corres y bailas presto, lagarto;
salta y gira, lagarto,
oh, lagartija, lagarto.

Si eres solito, lagarto,
canta y echa la risa, lagarto,
y acaríciame con todo amor,
quiéreme mucho, lagarto.

(Anónimo. Traducción: Jorge A. Lira)





Herranza de llamas

Buena llama es la mía,
linda llama es la mía,
su altivo cuello, erguido,
como frutos de plátanos sus orejas.

Hermosa llama es la mía,
veloz llama es la mía,
sus ojos son como dos estrellas,
cual una seda su lana.

(Anónimo. Traducción: Felipe Cristóbal y José María Arguedas)





A la planta

Bella planta, árbol frondoso
cuya sombra me acogió.
                                    ¡Triunfo!
Tú supiste abrir los brazos
a nuestra generación.
                                    ¡Triunfo!
Triunfo, querida planta,
                                    ¡Triunfo!
Tú abandonando tus raíces
llevas tu hermoso verdor,
                                    ¡Triunfo!
A dar sombra al trono excelso
donde descansa el Señor,
                                    ¡Triunfo!
Triunfo, querida planta,
                                    ¡Triunfo!

(Anónimo. Traducción: José Dionisio Anchorena)





Oración para que multipliquen las gentes

¡Oh, Hacedor!, que haces maravillas y cosas nunca vistas, misericordioso Hacedor, grande, sin medida multipliquen las gentes y haya criaturas y los pueblos y tierras estén sin peligros y éstos a quien diste ser guárdalos y tenlos de tu mano.

(Anónimo. Traducción: Cristóbal de Molina)





Poesía quechua
Selección y notas: Sebastián Salazar Bondy
Arca/Galerna, 1968

viernes, marzo 14, 2014

Tres cantos indios

Canto de Hombre-que-no-está-del-todo-bien a la Princesa Thom
(Tlingit)

Aun de la casa del trago fuerte
escapan los hombres,
pero nunca de ti,
Mujer Cuervo.



Canción de un niño asustado de un búho
(Chippewa)

Temo mucho
también al búho
cuando me quedo
a solas
en mi casa.



Canción de despedida
(Havasupai. Canta Dan Hanna)

Lugar del manantial donde el agua gotea
que he recorrido.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Creí que siempre viviría
creí que siempre viajaría, así había sido.
Creí que siempre sería así
pero las fuerzas ya me han abandonado
              ja nja.

Creí que siempre sería
como fue, así fui
pero las fuerzas ya me han abandonado.
Tierra que he recorrido
lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Animales de cuerno
solía cazar.
Creí que siempre sería así,
sería así siempre
pero las fuerzas ya me han abandonado
              ja nja.

Así es como fui
así,
así.
Matorral espinoso,
lugar
              ja nja.

Corrí y corrí
a tu alrededor.
Olvídame
olvídame
              ja nja.

Troncos caídos
que salté.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Lugar de rocas firmes
donde tropecé.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Lugar con caminos,
que seguí
alguna vez.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Lugar del arroyo
que chapoteé al cruzar.
Lugar, óyeme,
óyeme: olvídame
              ja nja.

Lugar del Cerro Picudo,
Cerro Picudo
donde trepé corriendo.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Hasta la cima llegaba
y me detenía
a mirar la lejanía.
Lugar, óyeme:
olvídame
              ja nja.

Hasta la cima llegaba
y me detenía
a mirar la lejanía.
Lugar, óyeme:
olvídame
olvídame
              ja nja.

Conejo grande
y lejano,
joven, pardo
brincaba a esconderse
a esconderse
y perseguí
perseguí
              ja nja.

Lo alcancé
le di alcance, lo logré
y con la vara de caza
lo enganché
lo enganché
              ja nja.

Lo asé
y lo comí
creí que siempre viviría
creí que siempre viajaría.
Eso me pareció
pero las fuerzas ya me han abandonado
me han abandonado
              ja nja.

Antílope lejano
antílope lejano y joven
que brincó a esconderse
salió,
corrió, lo perseguí
              ja nja.

Lo alcancé,
llegué a su lado
con mi palo de caza lo enganché
lo agarré.
Lo asé
lo comí
              ja nja.

Creí que siempre viviría.
Creí que siempre viajaría
que siempre sería así,
así fue.
Creí que siempre sería así.
No es cierto.
Creí que siempre sería así
pero las fuerzas me han abandonado
              ja nja.

Pieles de venado
me pertenecieron
y colgué en los enebros.
Cubrí todo el árbol
y con orgullo las miraba:
tan orgulloso estuve
              ja nja.

Pieles de venado
me pertenecieron
y colgué de los enebros,
dos árboles
tres árboles cubrí.
Con orgullo las miraba
creí que siempre sería así
creí que siempre sería así
              ja nja.

Creí que siempre sería así
pero las fuerzas ya me han abandonado.
Creí que siempre sería así
como fue
como fue
              ja nja.

Creí que siempre viviría.
Creí que siempre viajaría
pues eso había hecho.
Así fue
parecía
que sería igual siempre
pero ya no tengo fuerzas
              ja nja.

El cielo sobre mi cabeza
me hacía creer
que siempre estaría allí
me hacía creer
que siempre estaría allí
pero ya no tengo fuerza
              ja nja.

Óyeme
olvídame
olvídame
ya no tengo fuerza
creía que la tendría siempre
pues así fue
así fue
              ja nja.

Aguaje a donde siempre llegué
me hinqué
lugar donde bebí
siempre.
Lugar, óyeme:
olvídame
olvídame
              ja nja.

Aguaje de agua pintada
en la roca
donde me hinqué.
Lugar, olvídame,
olvídame
              ja nja.

Sol, sobre la colina
te vi hundirte
y me eché a correr
me eché a correr.
Así fue
nunca fui lento
no fui así
              ja nja.

No hice tal, no fui
así
corrí veloz
corrí veloz
pronto llegaba a mi casa
llegaba pronto
              ja nja.

Corría más que el Sol
corría más que el Sol
Así fue antes
así fui yo
era así
              ja nja.

No me quedaba dormido
no esperaba al Sol
no lo hacía
no fue así
así no fue
              ja nja.

Al llegar el alba
lo miraba
me levantaba
me levantaba
y hacia el alba
corría
              ja nja.

Creí que siempre sería así
así viajé
creí que duraría siempre
pero ya no tengo fuerza
creí que sería así siempre
como fue
óyeme
              ja nja.

Lugar y tierra que recorrí
lugar, óyeme:
olvídame,
olvídame
eso quiero
eso quiero
              ja nja.

Ya no tengo fuerza
creí que siempre sería así
y así fue
creí que viviría para siempre
creí que viviría para siempre
que siempre estaría con la tierra
me pareció
              ja nja.

Que siempre estaría con las montañas
me pareció
así era,
eso creí
con tal orgullo
creí que siempre sería así
pero ya no tengo fuerza.
La tuve
así fue
fue así
              ja nja.




He llegado al centro de la tierra.
Poesía de los indios de Estados Unidos y Canadá
Traducción, recopilación e introducción: Elisa Ramírez Castañeda
Conaculta, 2013.