Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

viernes, noviembre 28, 2025

Dos poemas de Augusto Carrasco

Ejercicio de participación ciudadana para un poema en dictadura

Recuerdo haber sido __________
durante el gran apagón del __________
cuando el fantasma de __________ no era el fantasma de __________
sino un jodido tanque de __________ y __________
atravesando la historia con un soundtrack de mierda producido por __________
cuando el cocodrilo norteamericano soñaba –con todo el kerosene del mundo– el
incendio de las instituciones del estado
cuando tú soñabas con __________ de __________ bajo __________ y yo
soñaba con el oro para __________
cuando llegaste a despertarme de la ideología con tu vaso descartable
con tu cráneo lleno de bebidas alcohólicas
y nos fumamos todo el parque __________
y terminamos con la cicatriz del amor no correspondido de nuestros padres
como un beso en la cruz de __________
lamiendo nuestros recuerdos
a un costado del himno nacional
__________
por la derrota de __________ en medio
del gran apagón del __________.





Ejercicio de participación ciudadana para un poema en dictadura

Recuerdo haber sido Víctor Humareda
durante el gran apagón del 90
cuando el fantasma del chino no era el fantasma del chino
sino un jodido tanque de calaveras y bisturís
atravesando la historia con un soundtrack de mierda producido por la hija
cuando el cocodrilo norteamericano soñaba –con todo el kerosene del mundo– el
incendio de las instituciones del estado
cuando tú soñabas el neón de Oliva bajo la nieve limeña y yo
soñaba con el oro para Broncano
cuando llegaste a despertarme de la ideología con tu vaso descartable
con tu cráneo lleno de bebidas alcohólicas
y nos fumamos todo el parque Selva Alegre
y terminamos con la cicatriz del amor no correspondido de nuestros padres
como un beso en la cruz de Yumina
lamiendo nuestros recuerdos
a un costado del himno nacional
tristes, tristísimos
por la derrota del escritor en medio
del gran apagón del 90.





Augusto Carrasco
Instrucciones para leer un poema en voz alta
El Pasto Verde Records, 2025

martes, octubre 28, 2025

Dos poemas de Oswaldo Chanove

Es una región de la cual no se puede decir nada con certeza

The roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
Robert Frost

Nunca conocí todo eso que se supone debí conocer
Nunca fui un letal supervillano
Nunca fui el protagonista de una comedia romántica
Solo conocí lo que he conocido
Solo soy un hombre sencillo con una vida complicada
Un simple transeúnte
Un pasajero que se pierde en el trazo urbano
Alguien con unas Caterpillar waterproof para imaginarios vericuetos
Alguien con esos Crocs fabricados en China asomando bajo la cama

He llevado toda una vida por este preciso camino
O quizá esta específica vereda fue siempre mi ruta obligatoria
Y es solo el viento lo que trajo eso que yo podía convertir en yo

Alguna vez escribí
Lanzo mi mano como una daga contra el horizonte
Contra todo el horizonte
Un simple suceso traducido en aventura
Una ruta hermosa como cualquier otra
Tal vez era lo apropiado
Tal vez fue solo un error imprescindible
Un error que puede comprimirse hasta alcanzar el punto crítico
Una alegre pirueta en el vértigo de lo aleatorio
Porque quizá el centro histórico de mi vieja ciudad necesitaba la suela de mis botas
Pero debo decir que aquella mañana el sol era deslumbrante
Y todos los caminos se extendían
Y todos los caminos apuntaban hacia algún tipo de emoción

Siempre albergué la esperanza de ir por ahí o por allá
Un día sí o un día no
Aunque un camino es solo la forma visible del tiempo
Y el tiempo transforma lo igual en diferente
Y jamás se puede volver a ese ser
Aunque ¿qué otra cosa puede uno ser que este ser?
Pienso esto mientras examino la empinada cuesta que va hacia la plaza de armas

Mira bien
Los garabatos en el mapa forman jeroglíficos
Hay avenidas y calles perfectamente delineadas
Y ahí está ese simple personaje crudamente dibujado

A tiro de piedra siempre se encuentra esa bifurcación
Y nada hay más fascinante que el fantasma que se pierde tras la curva
Bajo la amarilla luz de este atardecer
Bajo la amarilla luz de cualquier atardecer





Hay un planeta perdido que tiene solo un habitante

El cerebro de un solitario es diferente al del resto de los mortales reportan los científicos
Lo asombroso es que la configuración de un solitario es diferente a la de otro solitario
Lo desconcertante es que no existe el plural para el solitario
La soledad está encadenada a la singularidad
Algunos alegan que el planeta Tierra está poblado por una multitud solitaria
Aseguran que es terrible pero que la soledad tiene una oscura belleza
Recitan que la soledad es el trágico destino de todo lo humano
Pero la idea de la soledad atormenta más que la idea de la muerte
Por eso maldito todo aquel que exhibe con arrogancia su soledad
Maldito todo el que niega a su prójimo
Sin embargo maldito es una palabra nocturna que se desliza sobre el eje moral de la perspectiva
Pero hay que reconocer que la soledad es útil en el amplio espectro de la búsqueda esencial
Porque abre paso a la epifanía
Y hasta un latido del ser recóndito llega a ser asombrosamente perceptible
Aunque todo hay que decirlo
La dinámica de la soledad incluye el dolor
La dicha de la soledad es ferozmente espiritual
Y el dolor es expansivo y altera radicalmente la curva del globo ocular
Y la soledad te obliga a empezar y a terminar en ti mismo
Siempre
Pero hay que reconocer lo que hay que reconocer
La soledad permite tener piedad por alguien como usted, quienquiera que usted sea




Oswaldo Chanove
4799 pulsaciones por hora
Álbum del Universo Bakterial, 2024



martes, octubre 14, 2025

Cinco poemas de Andrés Hare

V /

Yo tuve la mejor flor,
la mejor,
de la planta más dulce.
Pero no,
lo importante es no tener pasado.




V /

Mi tesis es que somos versiones degradadas
de versiones degradadas
de versiones
degradadas.
Usted me entiende.
Pero la creación existe.
Hay cosas nuevas.
Hay cosas nuevas que surgen desde algún lugar.





V /

¿Qué crees?
Yo quería ser Edgar Poe tropicalizado.
El Howard Phillips ecuatorial.
Practicar un nihilismo que nunca bajara
de los deiciocho grados Celsius.
O mejor, un gótico sureño,
más al sur.
Porque esas estructuras abandonadas
en islotes
del archipiélago del Rosario
son como "Usher II", pero aquí.
En la Tierra.





V /

Hay una isla detrás de la isla
Esa es la que has venido a visitar
Centroamérica es casi el hemisferio norte
lo que está detrás del espinazo del mundo
Esa es la isla que has venido a visitar
donde no hay luz eléctrica
donde se camina a tientas
¿Se puede escribir un poema a dos tiempos?
¿Se puede visitar el espinazo del diablo dos veces?

No hay agua corriente
pero es una isla
No te puedes duchar
pero alguien recibe masajes
compra drogas y langostas
Se construye un escenario
pero no hay agua corriente

Antillas
Bayou
Mazorcas
Technicolor
Soñé que la orquídea reverdecía





V /

Un lince salvaje produce mejores piedras
que un animal domesticado.
La piedra solo se descubre
cuando los buscadores experimentados
la desentierran.
Cuando él ha orinado,
la oculta
y raspa tierra sobre ella.
Algunos lapidarios
sostenían que
colocar una de esas en la boca
podía volver temporalmente invisible
a quien la portase.

Aquí tienes una.





Andrés Hare
V /
Álbum del Universo Bakterial, 2024

sábado, septiembre 27, 2025

Cinco poetas jóvenes de Alaska

Lo que me dijo Esaú

Una caja roja, y dentro una caja
Negra, y dentro una caja verde, y dentro
Una caja amarilla, más grande que la caja
Roja: ahí guardo mi odio por ti.

Volví por el camino, y al final
Había una casa sin puertas ni ventanas.
Toqué, dos o tres veces,
Con cada uno de mis huesos.
Y al ver que nadie respondía, yo me fui.

El camino, para entonces, ya era otro.
No es que fuera otro, otro, era el mismo, y sin embargo,
Como un atleta en mitad de la carrera,
Iba feliz, pero cansado.
Feliz por ir solo; cansado por ir solo.
La lluvia no iba a tardar en caer:
El cielo resplandecía como un fluorescente
A punto de quemarse.

(Salomon Mars)





26 de diciembre

El día de Navidad tuve un sueño extraño: tocan a la puerta de mi casa; es un repartidor de UPS, quien me entrega un paquete. Advierto que llueve furiosa, tormentosamente. Firmo un papel que el repartidor me extiende y luego desaparece de mi vista. Permanezco inmóvil viendo llover: llueve como nunca y es hermoso. No hay luz, apenas puedo ver la lluvia delante del agua que corre por mis ojos. Y aunque creo ser feliz, siento miedo: son los dos sentimientos, entrelazados e inseparables, como las serpientes en el báculo de Mercurio.

(Polina Sedakova)





Rifle

Volviste sin el rifle,
Maldiciendo al cielo con un puño en alto.
¿Qué fue del sabueso erudito
Que solía acompañarte
Y de tu vieja gorra stalker de camuflaje?
Nadie quiso averiguar qué había pasado
Mientras cazabas detrás de las montañas.
Tus vecinos se mudaron, y no volvió a pasar el camión de la basura.
Tu propia casa se volvió una ruina, llevando al límite
Su habitual y acogedor semblante desvalido,
Semejante a la del niño que dejaron atado a un poste hace unos años.
Una astuta variedad de hierba se apoderó de tus jardines,
Tan salvaje que lo salvaje se avergonzó de haberlo sido
Y entre el silencio aplastante, una señal de vida:
El tic-tac del reloj
Que tanto nos costó arrancarte de la muñeca.

(Al Sobrante)





Desplegaron las alas de caucho

Desplegaron las alas de caucho que Seymour les compró en el supermercado. Estaban en oferta y venían con instrucciones sencillas en tinta roja y negra que explicaban cómo debían cruzarse las cintas de velcro en la espalda y alrededor de la cintura, y la forma en la que uno debía aletear para no irse en picada. Spot fue el primero en arrojarse del risco. Abajo, rocas sádicas, puntiagudas y verdes como catedrales abandonadas, aguardaban cualquier falla del producto. Pero ese día los hermanos sobrevolaron el mar solitario, un mar comprimido y sosegado en la fotografía que les sacó Dana, los 3 tomados de la mano, subiendo y bajando y haciéndose viejos, a salvo de las rocas puntiagudas que chillaban con cada embestida del mar.

(Rob "Burnt" Norton)





Allison trepando las raíces de un árbol (in memoriam)

Mi madre me habla de trasplantar la casa
A otro Estado, donde el frío
No haga papilla a sus canarios australianos.

"'¿Nos llevaremos a Allison?", le pregunto
Con terror.

"Déjala trepar en paz las raíces del árbol",
Me dice.

No la entiendo. Mi cabeza ensaya
Un sinnúmero de imágenes absurdas.
Pero no hago más preguntas.

Pienso, no obstante, en que Allison
Logra trepar las raíces, y no se detiene
Hasta que alcanza la hojita más alta,
Aquella quemada por el sol. Y una vez ahí

Salta al vacío, del mismo modo que una moneda
Regresa a mi mano, y la oculto con la otra

Para que brille más.
Es innegable la belleza de ese salto.

(Wendy Hamilton)





La única cosa que es probable que rompas es todo
Antología de poesía joven de Alaska

Christian Briceño Ángeles
Aletheya, 2022

domingo, septiembre 14, 2025

Tres poemas de Michael Prado

estibadores

los estibadores tienen carretas de madera gruesa
de colores desgastados cada una tiene un número
la 23 por ejemplo está vacía pero tiene sentido
la 47 lleva volúmenes apilados platos de tecnopor
la 39 va lento y la leche se balancea dentro de las latas
esto es un decir por ejemplo el estibador de la 2
grita entre pasos que le den permiso permiso
permiso y los que le dan la espalda
se apartan en silencio intuyen el óleo lento
de la palabra en cambio los que van de frente
afrontan la fuerza de un planeta el cráter
la seguridad del meteorito el caucho seductor
que sobándose con la costra orgullosa dice
no estamos muertos es el origen de la palabra
y aquí vamos conjugando los meridianos somos
presencia la sangre la balanza y esta nuestra fe





código de barras

y entre los recados transita arrugada una bolsa
es tu día a día tus panes calientes tu próxima
y hermosa vida sellada al vacío bip el código
de barras bip los champiñones las alas de pollo
bip en otra bolsa tu valoración estética sobre
la garúa y la superficie lenta de tus paltas bip
galletas hechas polvo bip la botella de lejía
o tu inconsciente proyectado en las manchas
de la vaca bip palabras en bolsas que a fin
de mes son nudos a punto de reventar por tanta
presión bip por tanta agenda bajo la luz de la luna
cuando todos agitan la cama con divorcios
bip con hijos que no pueden dormir bip un vino bip
seis cervezas heladas que mojan la bolsa antes
de que deposites tu esperma en un plástico triste
allí en donde las cabezas rumian bip con la potencia
que cuelga sostenida bip dos asas plásticas bip
cargas también la semilla en la papaya bip bip bip
algo falla no importa bip otra bolsa bip la suma
de las puertas bip el gallinazo revive otro ciclo





niño buda

mire para hacer un niño buda señoras y señores usemos lo que esté a la mano porque no lo venden así no más por eso es mejor comprar un ángel no importa si es de plástico señora no importa si es de cerámica luego le cortas las alas le quitas la ropa perlada lo dejas calato si tiene pelo puedes cortárselo a tu gusto después le pones un manto anaranjado una ropa sobria y le levantas un brazo que señale el cielo y el otro que señale el piso la tierra dependiendo de la circunstancia también puede usar un ken o una barbie de piel morena y tropical repita el mismo procedimiento si por ejemplo tiene cola se la cortas y si la gente dice que no es un buda el que está en el centro de la pileta aunque esté bañado en té dulce señoras y señores no digan nada hagan lo mismo que los niños solo señalen lo que les sorprenda en este momento:





Michael Prado
Bodisatva en el Centro de Lima
La Balanza Taller Editorial, 2025

jueves, agosto 28, 2025

Un poema de José María Arguedas

Katatay

Dicen que tiembla la sombra de mi pueblo;
está temblando porque ha tocado la triste sombra del corazón
de las mujeres.
¡No tiembles, dolor, dolor! 
¡La sombra de los cóndores se acerca!
—¿A qué viene la sombra?
¿Viene en nombre de las montañas sagradas
o a nombre de la sangre de Jesús?
—No tiembles; no estés temblando;
no es sangre; no son montañas;
es el resplandor del Sol que llega en las plumas de los cóndores.
—Tengo miedo, padre mío.
El Sol quema; quema al ganado, quema las sementeras.
Dicen que en los cerros lejanos,
que en los bosques sin fin,
una hambrienta serpiente,
serpiente diosa, hijo del Sol, dorada,
está buscando hombres.
—No es el Sol, es el corazón del Sol,
su resplandor,
su poderoso, su alegre resplandor,
que viene en la sombra de los ojos de los cóndores.
No es el Sol, es una luz.
¡Levántate, ponte de pie; recibe ese ojo sin límites!
Tiembla con su luz;
sacúdete con los árboles de la gran selva,
empieza a gritar.
Formen una sola sombra, hombres, hombres de mi pueblo;
todos juntos
tiemblen con la luz que llega.
Beban la sangre áurea de la serpiente de dios.
La sangre ardiente llega al ojo de los cóndores,
carga los cielos, los hace danzar,
desatarse y parir, crear.
Crea tú, padre mío, vida;
hombre, semejante mío, querido.


(Escribí este himno luego de haber visto bailar a mis hermanos, hijos del pueblo de Ishua residentes en Lima. Bailaron en una pequeña habitación de adobes y techo de totora, en el canchón de la avenida Sucre 1188, Puerto Libre, el 3 de setiembre de 1965).



José María Arguedas
Katatay. Poesía reunida
Antares. Biblioteca Abraham Valdelomar, 2024

jueves, agosto 14, 2025

Cuatro poemas de Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod

El lugar donde nos amamos parece un convento
custodiado por camiones del ejército el río
el mercado y palacio de gobierno unas fondas y bares
y nosotros y unos cuantos minutos que nos quedan
            fumándonos un cacho
Somos nosotros y no lo siento real
el agua que nos peina carece de violencia
estamos envueltos en colores fascinantes
por un momento el cielo abría sus puertas
            Ese fue el asalto.







Antes de que hablaras de mi cabellera negra y revuelta
de mis secretros y altas piernas
Antes de que inventaras para mí tus joyas líquidas
Antes de que camináramos
Antes de caminar por San Marcos el Centro Miraflores

Yo existía.

Una casa de ladrillos rojos en Av. Brasil
el cine Broadway el chifa Man Kuo
frente al mercado letra G.

Desde mi ventana creí ver una cara y todos lo viernes oía
las verbenas en la plaza los cantantes criollos
la princesita de la canción peruana
¿Qué habrá sido de los buenos camaradas del mercado?
De la pulcra japonesa que vendía huevos en la entrada
del dependiente de Chiclín de Morales el fotógrafo
¿Seguirán aún Narciso y sus hermanas despachando en la bodega?
Mi dormitorio todo el día invadido
por las voces de Pedrito Otiniano o Julio Jaramillo
Las familias hablaban a gritos paseaban del brazo
jugaban carnavales
Nosotros ignorantes de ellas
y ellas de nosotros
Cuántos se escondieron / Guardaron sus panfletos.







Me he acostumbrado a verte
de todos los tamaños
según sean las estaciones de lluvias
o de soles
Y podíamos encontrarnos con sólo unas papitas
de días en el estómago
Por la Cuatricentenaria juntando
moneditas sucias para comprar cigarros
Por la Av. Mac Gregor
contemplar los culitos embluyinados
Amemos a nuestras mujeres hasta el hartazgo
las calles del Centro nos muerden los tobillos
nos lleva la mañana la gente nos agrede nos desea
Hey mister
                 Hey mister
                             lustrabotas
Vivir es subversivo.







Aquellos que alguna vez se rieron de nosotros
han quedado sepultados
por el peso de la infamia
sus mentiras sólo sirvieron
para reafirmar nuestras verdades
A los que vacilaron les diremos
que perdieron el carro de
Apolo / No alcanzaron el bussing / No hay sitio al fondo
Y para todos ellos
en el idioma universal
de la ignorancia:
                            GOOD BYE
                            SO LONG
                            GO HOME







Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod
Peligro de los labios rojos
Álbum del Universo Bakterial, 2024

lunes, julio 28, 2025

Tres poemas de Mario Montalbetti

Cartel

Si piensan quedarse con todo esto, lo quemaré.

Si piensan apropiarse del lenguaje, lo quemaré
antes de que lleguen a él.

Sembraron zanahorias de plástico
junto a zanahorias de verdad

(porque ¿qué otra cosa se hace en las huertas?)

y lo que no podía ser (increíblemente)
terminó siendo.

Lo quemaré si piensan quedarse con todo esto.

¿Quién sonrío ahora? ¿Quién escribo ahora?



Para el analista

Sólo porque me desarmamos juntos
no quiere decir
que no puedo engomarme de nuevo
sin ayuda:

algo me hirió hace tiempo,
no quiero discutir el asunto;
hay una diferencia entre eso
y considerarlo un síntoma.

Es bastante claro: hace
exactamente 44 sesiones donde estoy,

como una mascota que tuve
y ahora he perdido
porque dejé la puerta abierta
o como la tarde en que olvidaron
recogerme del colegio
para llevarme de vuelta a casa,
así me siento,
desconectado no del mundo,
sino de la verdad.

No todo crece en el diván.
No volveré a hablarte.

Fue el día en que no pude explicar
los hematomas en mis brazos.



Nuevamente, pero sin chompa

Desvinculado de oráculos

soy el único aquí, ahora y sin chompa,
que no sabe estarse ante el crepúsculo.

Mientras la línea desaparece del horizonte
recojo los colores que caen sobre el mar:

dos maneras del bermejo, algunas fetas lilas,
los delicados añiles.

Frente a mí todo el ocaso de la tarde yace
desfigurado por el aleteo de un cormorán,

el viento que entra del norte y los perros
que ladran sobre la playa.

Si amor tan breve conmigo fuera 
igual, entre algas oscuras, insistiría.



Mario Montalbetti
Arroyo Maldonado
n direcciones, 2025

miércoles, mayo 07, 2025

Dos poemas de José Carlos Yrigoyen

Isa Brunke

La vida funcionaba, aunque no sabíamos cómo.
Sólo en la casa de Isa podíamos huir de la profunda presión
de la realidad, del discutible sentido cromático de los años
ochenta, semejante a una secuencia de diapositivas oscuras
donde apenas si adivinábamos el rostro de nuestros parientes
que miran a la cámara como si estuvieran frente a un eclipse
sagrado. Sólo en la casa de Isa podíamos evadirnos juntos
cuando las noticias del día atravesaban las paredes, cuando
la cabeza de la primavera asomaba dando voces, portando,
maliciosa, los tres cuernos de la fiebre. Sólo en la casa de Isa
el viento llegaba a pedirnos consejo como un hijo rechazado
por el ejército, sólo ahí la muerte era un detalle arbitrario,
una intersección accesoria entre el animismo y la vivencia.
Como el mar, a la casa de Isa debías entrar de ciertas maneras;
de lo contrario, podía tragarte igual que una tumba humeante.
¿Qué más esperar de una chica de catorce años, coleccionista
de cráneos de roedores y lagartos, de esqueletos de pirañas
que solicitaba por correo, recortando los cupones de siniestras
revistas que nunca más volví a hallar en ninguna otra parte?
En esa casa todo sucedía como dentro de un platillo volante:
las salas y los cuartos se iluminaban y zumbaban de pronto.
Pero Isa permaneció entre los humanos por algún tiempo más.
Murió a mano propia en Múnich antes de cumplir los treinta.





8

Mi hija corre hacia la estación como un pájaro despeinado que se aleja
               las autoridades de mi alma confiscan este cuaderno de apuntes
un grupo de jóvenes se aglomera en las inmediaciones
                                                            del Ponte Vecchio
muchachas demasiado hermosos para ser tomados en serio
                      entre ellos merodeo voraz como un virus amazónico
cómplice como los caballos de los desertores
             tanta belleza corresponde a la vida breve de estas lánguidas
flores estivales
                              las existencias extensas son más bien propias
de detestables hacendados y predicadores
                           y de los ritos de cazadores y labriegos
mi hija y yo viajamos en tren toda la noche
              atravesamos pequeñas cuidades camino a Liubliana
                                       que este poema ha silenciado
después Austria fue un montón de luces dispersas en una oscuridad
malsana
Cuando a mitad del viaje nos permitieron cenar por media hora
me retiré hacia un vestigio solitario
              y dispuse lo que me quedaba de hierba en un cáliz
                                           y lo encendí
y durante algunos minutos pude envolverme en las amadas brumas
me distraje con las imágenes que nacen al entrecerrar los ojos
             mi yo lírico me sorprendió ensimismado mirando el río
                    donde flotan los desperdicios que produjo un concierto
celebrado no muy lejos de aquí, en el terreno
que alguna vez perteneció a un autocine convertido en cáusticas ruinas
                            mi yo lírico entonces me injuria y me desafía
               ya que estamos afuera podemos resolverlo como hombres
                                                         pero el frío nos detiene
pero esta convicción me paraliza:
              nunca ofendas a quien tiene una imagen entre manos
nunca perturbes a quien lleva una imagen oculta en su chaqueta
              me reúno con mi hija
              en la atestada cafetería de la terminal de autobuses
                            en este juego siempre se pierde, le digo
no hay forma de reconocer las intenciones de este texto
                                            carece de narrativa o prescripción





José Carlos Yrigoyen
Libro de Zoe
Personaje Secundario, 2024

viernes, marzo 21, 2025

Dos poemas de Mirko Lauer

Instrucciones


Cuando el poema se vuelve impertinente,
Borrarlo con la manga. Luego leer la mancha
Como el fondo de una taza de café.
Un vaticinio antes que una conclusión,
Es decir, mejor no sacar cuentas.
Los poemas fuera de control
Buscan la fuerza de una perfección
Rara vez es posible,
Y nos arrancan trozos cada vez más grandes.
¿Darle manotazos a eso desde el inconsciente?
Nada puede detener una real inspiración
Que cruza la memoria sin reparos
Destruyéndolo todo.

Uno vive gracias
A poemas detenidos a tiempo,
Inmóviles como suicidas en duda,
Si siguen asustando hay que retirarles
Unas cuantas palabras decisivas.
Todo menos darles de comer
Las frías lonjas de algún dolor secreto.

Hay algunas noches excepcionales
En que escribo poemas que me insultan.
Igual son borrados con la manga,
Pero un ataque no es una impertinencia.
El poema está en guerra,
Sus hábiles garras se transportan
En afilados silencios hacia mi alma.
Hay el peligro de poetizar el descuido:
Se termina publicando cicatrices
O poemas uniformados de pies a cabeza.





Iris nocturno

Cuando Hipólito Unanue levantó la vista esa navidad
Y se vio observado por un ojo desde el oscuro cielo,
Comprendió que sería indispensable informar
Sobre "un iris nocturno en Cañete"
En el Mercurio peruano del enero siguiente.
En ese mismo impulso empiezan a confluir
A lo largo de los decenios científicos o bobos,
El asteroide #7, luego un posible ovni,
Una esquiva aparición religiosa,
O un cuerpo griego en picada pronto un cadáver,
Como en el híbrido momento Breughel-Auden,
Y su bólido perfumado por la sorpresa.

Ese año del verano solo tuvimos
La claridad de la bóveda en diciembre,
Sobre la columnata de la mansión de Arona.
         Era moderno
Notar cosas nunca vistas en las alturas,
Aunque no todas se entendieran del todo.
Aquel caluroso 25 hubiera caído muy bien
El ojo de vidrio de Baltasar.

Hoy en la aridez de Chilca,
Un arenal con higueras, a minutos de Cañete,
Ya falta espacio para el aterrizaje
De objetos voladores no identificados,
Y el cielo hierve de satélites chatarra.
El ensayo del sabio Unanue sobre el iris
Efectivamente apareció,
Pero no entró en detalles.





Mirko Lauer
Chifa de Lambayeque
Personaje Secundario, 2024

sábado, diciembre 21, 2024

Dos poemas de Jorge Eduardo Eielson


Alguien dice
Que en la noche del cohete
Y la computadora
Los verdaderos poetas
Ya no escriben
Sino piensan solamente
Avanzan sin tropiezo
Entre la nada y la materia
Atraviesan cifras y galaxias
Que quizás no existen
Yo mientras tanto
Escribo solamente
Solamente escribo
Otros dicen
Que los verdaderos poetas
Se ocupan del amor
De la primavera y de la muerte
Yo solamente escribo
Escribo solamente
Todo es palabra para mí
Palabras centelleantes son los días
Palabras mi corazón y mis costillas
Y los diez mil objetos
Zapatos sillas y botellas
Que me rodean como lobos
Palabras solamente
Y las diez mil parejas
Que copulan en la tierra
Como si fueran pájaros o peces
Palabras solamente
Porque la poesía
Que ahora mueve mi mano
Mueve también millares
Y millares de luceros
Como si fueran cerillas
No dice nada la poesía
Que ya no canta ni sonríe
Ni solloza entre las flores
Sino calla simplemente
En el tintero
¿Qué puedo yo agregar
A tanto silencio
Sino silencio
Más silencio
Sólo silencio?







Somos y no somos
Cuando somos no sabemos
Lo que somos y cuando no somos
Tampoco sabemos
Si ya fuimos o si seremos
¿Somos sólo un instante
Que no cesa     una eternidad
Que ya es ceniza y que bosteza?
¿Somos sólo una cometa
Cuya cauda luminosa es una mueca
Tan sólo una sonrisa
De la nada? ¿Somos quizá palabras
De un poema que se escribe
Y que se borra a cada instante?
No somos nada
Cuando nos sentimos todo     y todo
Cuando nos sentimos nada
Las trompetas que nos llaman
Al amanecer todos los días
Y los tambores que acompañan
Nuestro anochecer
La telaraña de palabras
Que nos une y nos separa de todos
Las estrellas y las nubes
Los animales y los árboles
Que nos siguen por doquier
¿Son el mismo pálido torrente
Que a veces brilla     a veces duele
A veces es tiniebla
A veces todo     a veces nada?







Jorge Eduardo Eielson
Poeta en Roma
Mangos de Hacha, 2024

miércoles, agosto 07, 2024

Cuatro poemas de Marco Martos

Croar

Existe todo para tus ojos asombrados.
Tu pensamiento viaja
con las nubes fugitivas.
¿Por qué lo blanco hace más hermoso
el azul de las alturas?
Mientras hablas y detienes tus palabras,
el cielo se torna púrpura
y esa sangre se hace noche
y tú recoges los bártulos
al tiempo que titilan las estrellas
y una rana croa en las aguas del estanque.





Casa del ser

La pureza del espíritu
consiste en buscar lo diferente.
Diez mil colores tienen las cosas,
las personas, los animales y las plantas.
La vida no alcanzaría para nombrar
a todos los seres y reconocer
sus detalles maravillosos.
Busca lo que desees,
sigue numerosos caminos,
allégate a la casa del ser.
esa única verdad,
antes de que fine tu vida
y toda la hermosura que conoces.





Pinturas de Claude Monet

Permanece Claude Monet entre flores,
nenúfares, los duendes de las aguas,
relámpagos de luz en lo que nace,
festín de los colores del otoño.
Camina lento en propios vericuetos
haciendo la pintura de mañana,
en todo Monet se les adelanta
a los que mucho saben de las artes.
Dueño de los encuentros de lo intenso
con la profundidad de los torrentes,
todo lo que nos dice es movimiento
del fulgor de la luna en la ventana.
Sus ojos de pantera en la noche
imaginan colores que regala.





Guatemala

Tirado en la soledad de Guatemala,
en el vestíbulo de un hotel,
no hay pieza para mi sueño,
ni amigo que me espere,
ni verde palmera, ni rosas en el huerto,
ni pluma de quetzal, ni laurel.
Dama telefonista del Perú,
dime algo amable de lo lejos
en tu boca de miel.





Marco Martos
Vértigo
Vicio Perpetuo Vicio Perfecto, 2013

viernes, junio 28, 2024

Siete poemas quechuas

Chaparroncito

Chaparroncito, chaparroncito,
mira, no me mojes,
que tengo manta corta.
Granizada, granizada,
no me granices
que tengo poncho chico.

Ventarrón, ventarrón,
no me ventees,
que estoy andrajoso.

Diversión, diversión, divertirse.
Hasta las espinas pisaría,
hasta las piedras estropearía.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcita:
subís a la lomadita
y el cóndor revuelve y revuelve.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcito:
trepáis a un montecito
y el halcón revolotea y revolotea.

¡Ay, ayayai, ayayai!
Pastorcitos:
os paráis en la pared del cerco
y el zorro husmea y husmea.

     Vamos, sí o no:
     al interior del río
     a coger peces.
     Vamos, sí o no:
     a la ribera
     a apedrear patos.

(Anónimo. Traducción: Adolfo Vienrich)





Cristalino río

Cristalino río
de los lambras,
lágrimas
de los peces de oro,
llanto
de los grandes precipicios.
Hondo río
de los bosques de tara,
el que se pierde
en el recodo del abismo,
el que grita
en el barranco donde tienen su guarida los loros.

Lejano, lejano,
río amado,
llévame
con mi hermosa amante,
por en medio de las rocas,
entre las nubes de lluvia.

(Anónimo. Traducción: José María Arguedas)





Malagüero cóndor

Por la puerta de mi casa el cóndor revolotea,
por encima de mi pueblo da la vuelta,
demasiado, demasiado carnívoro es
aquel cóndor;
demasiado, demasiado carnívoro es
el cóndor malagüero.

Luego, él está sabiendo
mi solitario destino
y mi pobre estrella.

Por esto, por la puerta de mi casa
revolotea y revolotea
el cóndor malagüero,
da la vuelta y da la vuelta,
el cóndor malagüero.

(Anónimo. Traducción: Sergio Quijada Jara)





El lagarto

Oh, lagartija, lagarto,
lagarto, lagarto amarillo,
con qué deseos vienes
haciéndome rondas.

Ay, lagarto, si vives soltero
corres y bailas presto, lagarto;
salta y gira, lagarto,
oh, lagartija, lagarto.

Si eres solito, lagarto,
canta y echa la risa, lagarto,
y acaríciame con todo amor,
quiéreme mucho, lagarto.

(Anónimo. Traducción: Jorge A. Lira)





Herranza de llamas

Buena llama es la mía,
linda llama es la mía,
su altivo cuello, erguido,
como frutos de plátanos sus orejas.

Hermosa llama es la mía,
veloz llama es la mía,
sus ojos son como dos estrellas,
cual una seda su lana.

(Anónimo. Traducción: Felipe Cristóbal y José María Arguedas)





A la planta

Bella planta, árbol frondoso
cuya sombra me acogió.
                                    ¡Triunfo!
Tú supiste abrir los brazos
a nuestra generación.
                                    ¡Triunfo!
Triunfo, querida planta,
                                    ¡Triunfo!
Tú abandonando tus raíces
llevas tu hermoso verdor,
                                    ¡Triunfo!
A dar sombra al trono excelso
donde descansa el Señor,
                                    ¡Triunfo!
Triunfo, querida planta,
                                    ¡Triunfo!

(Anónimo. Traducción: José Dionisio Anchorena)





Oración para que multipliquen las gentes

¡Oh, Hacedor!, que haces maravillas y cosas nunca vistas, misericordioso Hacedor, grande, sin medida multipliquen las gentes y haya criaturas y los pueblos y tierras estén sin peligros y éstos a quien diste ser guárdalos y tenlos de tu mano.

(Anónimo. Traducción: Cristóbal de Molina)





Poesía quechua
Selección y notas: Sebastián Salazar Bondy
Arca/Galerna, 1968

miércoles, febrero 28, 2024

Un poema de Valeria Román Marroquín

Multitudes

cuando las multitudes llegaron
                     llegaron alzando una arenga al sol
                                  anunciándose primeros
de aquella realidad dura y caótica
                     una herida que asoma y crece
                     a tajo abierto
         y con bochorno y empaño
                                  en la faringe se atoraba
                     ese lenguaje estéril
                     de las ciencias sociales y las ciencias políticas
                     hoy disciplinas del fracaso
cuando las multitudes llegaron
         había que poner el ojo hacia las calles porque este ruido
         no es el ruido
                     desordenado del exceso de producción y comercio
sino la bulla de la multitud sin distinción evidente y sin embargo
                     mil colores flameando acompañaban a las multitudes
cuando llegaron
         galopes a 90 km/h         pura sangre
                     los camiones de carga transportan a velocidad
                                       perfecta
         las esperanzas de las multitudes y sus hijos
                     hombres y mujeres de carne constituida
         y labor atlas columna vertebral nuestras horas
                     de ocio y alimento
                     a dar la masa por la masa contra la masa
y cuando llegaron
         un único ritmo desde las arterias profundas del territorio
                     infranacional                         para algunos
         aplanando el terreno hacia la jornada histórica que necesita
                     nuestra época                    aplanando esta ruta rústica
         de tierra irregular desigual     para algunos
                     poros abiertos puro sudor baja y rebaja
         y esta destreza adquirida para la movilización
                     es la de la carrera a campo abierto

cuando las multitudes llegaron
         temblaron las carreteras y temblaron los peajes y temblaron
         los distritos de la capital moderna con mayor porcentaje de derroche
         y temblaron los oligopolios y temblaron los gerentes y temblaron
         y temblaron y temblaron y temblaban sus cabezas de un lado a otro
         pensando cómo aferrarse a sus posesiones y temblaron al son
         de los carnavales que venían silbando agudas las multitudes
cuando llegaron
         tembló la universidad pública y los decanos de las facultades se encontraron
                     sorprendidos por el objeto de su producción presentándose
         en los pasillos a hacerse de un coloquio propio a nombrarse suyo
         pero dijeron aquí no hay espacio para ustedes
                     mostrando sus espaldas recubiertas
                                 del color plomo roedor
                     de un terno cuidadosamente planchado
cuando llegaron las multitudes
         la universidad pública dejó de ser la universidad pública y pasó a ser
                     la universidad del pueblo           tomada por las multitudes
cuando llegaron
         se dictaron seminarios en horas teóricas y prácticas igualmente
                     divididas confundidas unas con otras
                                 hasta que el aula salga por fin al campo

nuestra materia hoy:
                                              el pueblo
LA PALABRA "PUEBLO"                   no hay vergüenza en pronunciarla
                     sílaba por sílaba                PORQUE ES HERMOSA
                                 porque cubre grandísima toda la totalidad
                     todos los instantes todas las contradicciones
                     una máxima palabra con toda palabra contenida
                     palabras aplastadas unas contra otras ajustándose en el espacio
                                 donde las palabras empiezan a obrar
                                 y concluimos que el pueblo es una masa de palabras
cuando llegaron las multitudes
         las prioridades de los presupuestos cambiaron y jamás hubiese
         sentido que llegaban los millones de nuestra riqueza nacional
                     hasta que el gas pimienta me reventó la cara
         y los muchachos perdían el ojo
                     a plena luz del día
                     con nuevas municiones del primer mundo
         que nos miraba con pena y solo miraba atento
                                                              pobrecitos
cuando llegaron las multitudes
         se televisó su llegada y les llamaron bestias brutos animales cholos
                     ignorantes comunistas indios llamas perros criminales
         delincuentes terroristas bárbaros violentos incivilizados vándalos vulgo
                     qué se han creído para venir hasta aquí
         y aun así nada pudo detener a las multitudes
cuando llegaron
         ni el ejército ni la policía nacional ni el serenazgo ni nuevas legislaciones
         ni intervenciones congresales ni un nuevo gabinete ni un nuevo cambio
         cómodo del dólar ni un mensaje a la nación ni las contramarchas ni el dinero
         de la empresa privada ni el hambre ni el cansancio ni los golpes de calor
                                       ni los callos ni las hernias ni el suelo
cuando llegaron las multitudes
         de una sola lata de atún se alimentaron centenas y de una sola bolsa de menudencia
         siguieron millones y se hizo caldo para resistir el trayecto de la caminata
         y sus accidentes y sus ofensas y esa sopa y su huevo hervido y su papa cocida
                     se hicieron ilegales por las nuevas disposiciones de vigilancia
                                       que nos traía el régimen
cuando llegaron las multitudes
         en la clandestinidad compartíamos café de sobre y galleta de soda
cuando llegaron las multitudes
         el pueblo alimentó al pueblo y llegaron javas de papaya y kilos de camote y toneladas
                     de lentejas y galones de aceite y pura agua sellada por el plástico
cuando llegaron las multitudes
         hablaron quechua y no les entendieron
         hablaron aymara y no les entendieron
         vino la fiscalía y no les entendieron
         vinieron los abogados y no les entendieron
         vinieron los intérpretes y no les entendieron
         hablaron español y no les entendieron
         pararon los mercados y no les entendieron
         tomaron la planta de gas y no les entendieron
         tocaron los sikuris y no les entendieron
         se pronunció el gobierno regional y no les entendieron
         se instalaron mesas de diálogo y no les entendieron
         llegó la misión internacional y no les entendieron
cuando llegaron las multitudes
         el entendimiento de nuestros gobernantes autoproclamados
                     se desvanecía en la neblina de las lacrimógenas
cuando llegaron las multitudes
         el comité político ideológico no supo qué hacer
                     con los planes que se hicieron este año
                     para la inscripción de sus tribunos hacia las curules
         y no supieron qué hacer
cuando se bloquearon las rutas de movilización que ya conocíamos
         más aún nadie quiso levantar sus arengas
cuando llegaron las multitudes
         los poemas de las multitudes se hicieron populares populosos
         y los poetas se arrojaron con júbilo a la épica de las protestas
                     y sin embargo un poema no basta digo
         así como la memoria colectiva tiene sus agujeros sus reveses sus bajos
                     sus borraduras la violencia bruta hacia
         los huesos de nuestros iguales y la voluntad de seguir
                     avanzando hasta más allá de lo que
         se nos permite pensar
                     no se sirve de nuestras metáforas curadas
cuando llegaron las multitudes
         este poema se escribió y tampoco fue suficiente
                     y en nuestro fracaso habría que seguir escribiendo
                             para fracasar nuevamente
         una y otra vez                         golpe contra golpe
                     capturando el porvenir
         hasta que nuestro fracaso sea la canción de las multitudes
cuando llegaron
         le dije a mis compañeros soy una mujer de fe y optimismo mientras
                                       nos caían macanas una y otra vez
                     golpe contra golpe
         sin metáfora de por medio
cuando llegaron las multitudes
         el centro comercial seguía funcionando y nos preguntamos
                     cuál será el límite si cada día se rompe el límite
y cuánto tiempo más aguantaremos                   si seguimos aguantando
         sin metáfora de por medio
cuando llegaron las multitudes
         les dije a mis compañeros encontraremos tiempos mejores
                     los días donde la tierra y su producto sean nuestros
días de sol radiante estallando contra nuestras frentes
         yerba fresca donde tumbarse panza arriba
                     observar sin prisa
                           un calor distinto
         tiempos que vamos a escribir
todos los peruanos sin distinción aparente
         TODAS LAS MULTITUDES
REUNIDAS EN UNA SOLA MULTITUD
                     APLASTADAS UNAS CONTRA OTRAS
una masa aspirante pensante muscular viva

                     ahora me doy cuenta

ESE TIEMPO ES HOY
las multitudes están aquí







Valeria Román Marroquín
Multitudes
Taller Editorial La Balanza, 2023

domingo, enero 14, 2024

Cuatro poemas de Roxana Crisólogo Correa


Me he enamorado del chico que conduce el tractor
para remover la nieve

no le veo la cara
de eso se trata el amor
es suficiente que conduzca algo tan monstruoso como este juguete
para remolcar la luz
me basta que conduzca este temblor bajo mis pies

buscando entre la nieve la suave mirada del cemento
la nieve que empiezo a rellenar con mis caprichos de ramas
con mis recuerdos sin hojas

un trazo de su ojo izquierdo hacia una casa de hormigas







Me mecía en una hamaca en una orilla
de una frontera a otra
uno de los tantos ríos San Juan que se repiten en el mapa de la evangelización

los mosquitos nos obligaban a cubrirnos el rostro con abanicos hojas de plátano
los mosquitos eran el aire que caminaba a pie juntillas para no perderse pero también su ausencia
todos esperaban su turno siguiendo la fila deshilachada por el sol
las paredes blancas las paredes negras
alas doradas insectos que liberaban sus sombras en el metano que arrastran los motores
lanchas que aparcan unas tras otras llenas de gente

un sueño tropical
todos lo tenemos     dice el guardián
respetando la ley y las distancias reafirmándose de un sobresalto en su lugar
para que nadie crea que en sueños ha estado en otro lado

aquí nada se mueve de su sitio
acomoda su uniforme a un cuerpo que luce con desgano

solo las lianas escapan de los controles de seguridad
se toman de las manos como si intentaran estrangularse
son como hermanas     dice el guardián
succionando el néctar de algo que arrancó de un árbol

la naturaleza es así

los suecos son más prácticos se abanican con sus largos dedos el momento que no avanza
sacan el aire de su escondite y lo echan a andar

le digo que quiero tomarme fotografías junto a esas grandes hojas que flotan
en el río como elefantes
que imagino que soy un pez raya que electriza que espanta bañistas
o un gran lenguado que se deja montar

quisiera decir que esto se parece a Tumbes pero mejor no
nadie conoce Tumbes
les podría sonar a golpe a tumbos a tumbar
estos son los insumos de la poesía

espero la lancha que nos llevará a la otra orilla
en creole tiene nombre de algo mal escrito en inglés
anoto: aceite contra mosquitos
una refri para que el guardián de vez en cuando se moje la garganta con cervezas heladitas
con los suecos mi entrada a la reserva ecológica está asegurada







Si el Perú es un país rico
con tanto potencial para inspirar retruécanos
por qué la mayoría de peruanos dice que son pobres
y su volumen de voz es más bien bajo

hacer poesía de la riqueza y riqueza de la poesía
me obliga a adjetivar lo que con dificultad escucho
buscando el petróleo de lo que se acaba
el mercurio que con falsedad brilla y perfora las manos

hacer poesía de los ricos campos de espárragos
que se llevan toda el agua
de los campesinos sin agua
para que quienes recorremos con ansiedad el supermercado
en busca de espárragos del Perú
tengamos en nuestras mesas espárragos del Perú

escribo de un campo que debo llenar de campesinos felices
que viven del fruto de su trabajo

para hacer poesía del Jardín Escolar Nº 744
sin agua
            ellos no se comen los espárragos
para hacer poesía que sea homenaje verbigracia onomatopeya
para hacer ciencia y lenguaje de la poesía
y venerar más trozos de yeso que se hacen ¡zas!
para hacer historia que no termine con sed
y hablar de las derrotas que son negociaciones a medias

para contar la historia del reverso de la página
para hablar de los héroes mirándolos de perfil
para hacernos los locos
y no hablar de los niños como angelitos ajenos del mundo
y decir que te cuidarán desde el cielo
y que la muerte no es el final del túnel
y las que murieron se sacrificaron
para que nosotras estemos aquí
y que la tierra arrulla y alimenta a todos sus hijos por igual

para escribir agroexportadora sin golpearme la cabeza contra el timón
del tractor y respirar
levantar el plástico
evitando las matemáticas de la repartición
necesito expulsar de algunas palabras su función adulona
subir el volumen     la voz
aplacar la ira de la forma







Una ciudad se forma de los restos de viejas ciudades
una ciudad es el saldo de una ciudad más grande
que se comió a otra ciudad

los científicos y los politólogos juntan los pedacitos
para darle a la historia un sentido épico
y lo que flota en la burbuja
lo que quedó en lagunas de aceite
el río atigrado de codos y pies
es el mapa que define
raciones de agua     tiempo de vida

la tintura del petróleo provoca lesiones cromáticas
puedo ver con claridad la sangre
de los animales que aprendí a degollar en mi niñez
y mi hermana echaba al jardín para que todo vuelva a crecer
y así la cadena de la vida nunca se rompa

una ciudad     si te fijas
el vecindario es como un pastel mal cortado
los hijos de la vecina con la música a todo volumen
los hijos de los africanos no son africanos     no insistas
son solo hijos
cada uno cuestiona desde su burbuja
la mía monolingüe hétero
dos cabezas piensan mejor que una
no caves más
encontrarás las malas artes las raíces
la pureza la escisión las guerras
también la poesía








Roxana Crisólogo Correa
Dónde dejar tanto ruido
Álbum del Universo Bakterial, 2023

viernes, julio 21, 2023

Tres poemas de Mario Montalbetti

Cuando los dioses tenían cabezas de animales

Cuando los dioses tenían cabezas de animales
todo era más fácil.

Un dios con cabeza de chancho:
uno podía entendérselas con eso;

uno podía vivir en los grandes espacios
que se abrían al lado del chiquero.

Luego se hicieron humanos y habitaron
entre nosotros. Y no supimos quiénes eran.

Andan, ahora, dicen, adentro, en nuestras almas,
donde nada es claro.

¡Ah! Dios,

a que no te haces hombre otra vez

y nos vemos a las 6 en la huaca

sin lenguaje

sólo con un cuchillo en la mano
y terminamos esto de una buena vez.





Notas sobre el tercer vodka

I

Gira el colibrí negro en torno a un níspero
emitiendo un chirrido ininteligible.
Yo creo poder adivinar lo que dice.
Dice, digo: es un níspero.

Comparado con el colibrí, yo estoy inmóvil.

Cruzo las piernas y anoto en mi libreta
algo igualmente ininteligible. El colibrí,
girando, cree poder adivinar lo que escribo:
escribo, dice: es un cienpiés.


II

Barcos cargueros en medio de la calma.

Comparativamente yo estoy inmóvil.


III

el colibrí es un inútil de escritorio





Matema
(para Mica)

Tengo la sensación de haberte visto en una vida anterior.

Yo estaba sentado en una habitación vacía
y pensé: debe haber una vida después de la muerte.

O eras una liebre corriendo sobre un campo nevado.





Mario Montalbetti
El cuatro está solo
Tusquets, 2023

domingo, mayo 21, 2023

Tres poemas de Rafael Espinosa


Día Nacional

Solo conectarse por medio de un vello en el escroto
a una máquina de sueños para ganar todas las partidas
de bridge en un crucero resulta más idiota
que reconocerse peruano. Prefiero entretenerme
observando a las hormigas ejercer su identidad
local en sus palacios de troncos donde el tiempo es una rama
de bonsái e intuir que las ballenas pierden su ser
patrio apenas retoman su ruta ártica. A veces,
como soy miraflorino, me ocurre ver el mar del distrito e imaginarlo
inconmensurable, como si estuviera en ácido; pero
ni en marcha reversa lo llevo a bañar los glaciares andinos
ni lo cuelgo en los enormes árboles de la selva,
hiriéndolos con una angustia horizontal. La
más redonda de sus gotas no aglomera
todas las nevadas de altura, menos contiene los augurios
de la red de chirridos amazónicos. Sería
confundir la parte con el todo. Y ciertamente
el Perú es un todo, con muchedumbre de pisos
ecológicos que soportan el dolor de un número
todavía mayor de brazos y piernas. Rember es uno,
yo otro, el heladero que convoca a los niños todavía
otro más y a los tres un viento segregacionista nos podría insultar:
"sal del césped", "blancón", "cusqueño que turba la siesta
de Lima con su bocina para vender helados". Decirnos
que solo muertos, en fichas, somos los tres el todo peruano.







De Amados transformadores de corriente (fragmento)

Es paja salir de la casa de la madre
entre los trajes folklóricos
de las buganvilias
y ver el parque surcado
como un aburrido imperio
por flotas de bicicletas y balones.
Adentro, al lamentar el fin prematuro
del verano, comprobamos que nosotros mismos
ya estábamos muertos, y pese a ello ahora
puedo mirar las casas-buque
y prender un cigarrillo.
Es cool, estando muertos, saber
meter los cambios con propiedad y acelerar el coche
a fondo hasta parecer un ovni conduciéndonos
hacia goces renovados.
Pero qué estoy diciendo. Un ovni
hiperkinético siempre conduce
hacia una foto trucada. ¿O
precisamente eso es lo que quiso
decir visitar a mi madre,
cuando repasamos en la sala todas
las formas en que las vidas se arruinan
igual que los arqueólogos emotivos?
Tal vez quiso decir que debía
hacer del desposeimiento una alabanza,
del bloqueo del futuro, ímpetu
y agradecimiento;
una pura fuerza hidráulica.
No sé. Estoy confundido. Una madre
es un crucigrama. Existe, se muere
y vuelve a existir con la apariencia
de una frase que no podemos completar. Nos acaricia
la cabellera por cinco siglos enteros
y un buen día nos deja a nuestro albedrío
frente a los ojos poligonales de los jefes.
Otro domingo de verano, como este, nos deja
libres frente al parque,
extraños, con una respiración branquial.

Estoy aturdido, frente
al cemento humano. Pero desprovisto
del talento para convertir
mi perplejidad en un arte de amar.
Me doy cuenta que amar es lo más distinto
posible del modo que funciona
una rutina de gimnasia olímpica.
No se trata de armonía --eso
sería bienestar, resolana y ropa fresca-- sino
de un desajuste, de una falta
de aptitud para fijar grados correctos
y de nubes y de ojos que debido a ellas cambian de colores.
Debe incluir dolor, aunque revestido
en acrílico brillante. Así
el cello que el grillo obsequia a todos
en la noche es un raspón de los litros, casi una
herida en su cuerpo. Y el chirrido
no calla, está aquí y está allá, tanto
que su diseminación resulta inextensa.
Tal vez el grillo dice que amar más que amar,
es perseguir.
Perseguir lo que ya está acá;
un barrendero en la cuadra
en su rastro de contingencia.
La contingencia es un área de bosque
protegida, digamos su enigma,
y aunque podamos conversarle
e invitarle un cigarro, lo vuelve
inabarcable y remoto. "Caminando rema".







De Amados transformadores de corriente (fragmento)

Hablo con mi hijo dormido.
Sabio como todos los bebes, me mordiste
en la mejilla apenas te brotaron
los incisivos para decirme
que un hijo no aguarda ninguna respuesta
de un padre. En días que resplandecen
mucho el hipotálamo o el sol
esa hendidura brilla como un retazo
de Nomex. Me recuerda que ni incluso
mi muerte te aclarará lo que el mundo
foliar solo distribuye en luz y sombra.
A pesar de todo, hoy dos avispas
volando tan juntas como si estuviesen
bailando perreo me pidieron comunicarte
un consejo. Hablo dormido, escapado
del ego del tiempo, donde yo puedo ser
tu hijo y una luna vespertina nuestra madre.

Gusta del océano. Si lo contemplas
verás no solo un esquema visual, sino
el trance en que la vista se torna
en consentimiento, consentimiento,
hasta de morir. Si lo escuchas
conocerás un murmullo melodioso
en el callar, de donde nace el regalo
de hablar. Si corres una ola
y afrontas su abismo,
sabrás del desamparo del alma
pero el reinado del cuerpo.

Gusta de los mercados. E inclusive
de los supermercados. No tanto porque
el tránsito siempre es deleitoso
y visto desde una toma aérea parecería
un ritualístico pasacalle.
Ni siquiera por las caras tan diferentes
de los compradores, en las que un único
acto de comprar no produce dos gestos
iguales. Ni tampoco porque entre aquellos
que compran alguien halla algo que pasará
del consumo al corazón. Gusta de ellos
pues se compra verdura para seguir vivos, hoy.

Gusta de las calles desiertas. Resuelven
ontológicamente la oposición
campo/ciudad. Traen el campo a la ciudad
y la ciudad, de pronto ante un sembrío,
derrama un champú de movilidad donde
el buey de labranza, reflexivo, defeca
desde hace un milenio; mierda filosófica
que huele bien por añadidura.
Campo intensificado, ciudad florida
donde en cualquier esquina surge
de golpe la sorpresa, una chica con dreadlocks.
El molle, abundante en la urbe
y en los cultivos, es el intermediario.
Es lo que el sistema nervioso puede tolerar.

Gusta del carretillero.
Gusta del skimboard.
Gusta del colibrí andino.
Gusta de las rocas fluviales.
Gusta de los DVD piratas.
Gusta de los CD piratas.
Gusta de Marvin, mi amigo.
Gusta de la soledad.
Gusta sobre todo de aquel goce que no puedes tolerar.

Y

Detesta a los apristas aunque digan
no pactar con los fujimoristas
y a los fujimoristas aunque digan
tener dirigentes de pasado izquierdista.
Ellos únicamente han visto el mar
para prometer colectores o
construir cadenas hoteleras,
arrojar condones al desagüe.

Ceviche, pisco y caballos
de paso para lotizarlo como
un tugurizado mercado de abarrotes.
Y después de odiarlos, olvídalos.
Sé noble porque miras las olas.







Rafael Espinosa
La regata de las comisuras. Antología poética (2007-2013)
Kriler 71, 2014

sábado, enero 07, 2023

Cuatro poemas de Cayre Alfaro Fonseca


Poema novelado. Capítulo I

Este poema sueña
con ser el número uno
en los rankings
de ventas.
El poema piensa
en estrategias
de marketing
y no en escritura.
Antes de pensar
en la escritura
piensa en el contrato
editorial, los comentarios
de contratapa y agenda
entrevistas y presentaciones.

Por las noches mira
mejor dicho contempla
las estrellas
y pide consejo.
Una estrella pop
le dice cómo hablar,
cómo ver, cómo sentir.
Claro, sencillo y
directo. Luego le regala
un cupón de descuento
para un cambio de look.





Poema publicitario

Este poema es un sueño.
Estás dormido.
Por favor, despierta.





Traducción
(primera versión, auspiciada por John Travolta)

Este poema es una mala traducción
de una parte de Grease,
canción de Frankie Valli.
Solo que la palabra Grease será
reemplazada por la palabra fiesta:
fiesta es la palabra,
tiene un ritmo, tiene un significado.
Fiesta es el tiempo, el lugar, el movimiento.
Fiesta es la forma en que nos sentimos.
Podría reemplazar fiesta por la palabra
poesía, pero sería un ejercicio solemne.
Prefiero el poema fiestero.





Diálogo
(obra teatral breve)

A: ¿Esto es un poema?
B: No creo.
A: Mejor así.

TELÓN





Cayre Alfaro Fonseca
Quince minutos de receso
Personaje Secundario/El Laboratorio, 2022.

lunes, noviembre 28, 2022

Cuatro poemas de Augusto Carrasco

 🏠

Primero de secundaria - sección A

en 1992 era difícil
decir "presente"

"pasado" es una cosa que sucedió en 1992

«Por desgracia, solo hay una palabra en la mayoría de los idiomas para denotar la historia(1), (el conjunto de los hechos históricos) y la historia(2) (un conjunto de proposiciones históricas). Cualquier historia(2) es una reconstrucción cargada de teoría y de valor, de la historia(1)».*

"futuro"
esa idea que rumiábamos todos
mientras tarjábamos
los lápices

muertos de frío.

*LAKATOS, Irme. (1987) Historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales. Madrid: Editorial Tecnos S.A.






Galaxia

Los espíritus de la TV
transforman una cultura decadente
en Mumm-ra, el inmortal

millones de animales domesticados frente al tembloroso estambre
lejía de blanco sépalo construye democracia en sus venas

preñada digitalmente
la culpa
se elabora con oro, plata, cobre
& cartílagos
largos
como resaca de pituquito recién coloreado

egoístas
como el (los) beso(s) partido(s) del(a) amante bipolar
son los dogmas
de una fe que mueve montañas

particularmente la retama
se hace presente
a pesar del silencio transnacional.






Yanahuara

Te odia

aquello que te ama

piensa en ti

te piensa

hace sueños

hace meses

que te odia

te sueña

elabora una lista

de cosas

que te odian

te aman.






Spartium junceum

Facinerosos de la noche
y sus malas artes gilean

por trazar el gran plano de la columna vertebral
de aquí hacia allá (señalando con un dedo hacia arriba)
sus glóbulos blancos destrozaron un valle de eucaliptos y rosas

la soledad teje una talega de huaynos en el quiosco
recordando al hijo que fue brigadier escolar

en otros lugares del país las noticias son cremolada de mango
aquí, entre las costillas del terremoto, brota el arcoíris

crece hermosa agricultura de alveolos y poemas
exagerada torrente de amor amenaza

a través de quinientos años de zodiaco
sobrevive la criatura de totora

si me preguntas por la revolución
te diré que vuela, que se fue volando

su lenta raíz atraviesa la vía láctea
encuentra una vanguardia en el corazón de sagitario

nos queda pensar lejos
como el viento que planifica su tristeza sobre los cerros

en tu pecho se condensa el cariño
no permitas que la fiebre ponga a hervir esas nubes

ya te dije que los perros florecen
sin culpas florecen en la noche los perros

el mar (que mira desde la ventana)
brilla por su ausencia el mar
si tuviera que buscarlo
iría contento
con paso chévere y contando
-disimuladamente-
las monedas
que recogí del huerto de mi abuelo

no tengo suerte con el amor que ofrecen las discotecas
pero tengo un terrenito cerca de tu corazón
y un grafiti con tu nombre en la comisaría

y coloreo la distancia hacia tu complicado retablo de madera gastada
camino largo
como enredadera que sostiene el esqueleto de tu pueblo

ANTE PRIVATIZACIÓN DE LA GENERACIÓN ELÉCTRICA
EL 3 DE JUNIO DE 2002
EL FRENTE AMPLIO CÍVICO DE AREQUIPA
INICIA UNA HUELGA DE HAMBRE

para que germine el boxeador que llevas dentro
luciérnagas aletean sobre la partitura del desierto

parece que el mar entero se condensa
en las rojas malaguas de nuestra bandera salada

tiempos difíciles
los gatos exhiben sus medallas en los mercados
exhiben sin lujo
su colección de feriados

los mineros
con aquel brillo perforado en la cabeza
cantan
y la tuberculosis bebe los fuegos artificiales patrocinados por cualquier iglesia

y tarde muy tarde
el sol realiza un extraño color
que se curva hacia un acantilado
de doscientas millas submarinas

la represión estaciona tanques
sobre la falda de la chica de diecinueve años que buscaba a su padre
quedará su nombre en las calles como prueba de la lluvia

ahora ha salido una luna acaramelada
los ambulantes de la calle encienden sus naves con mucha prisa
el universo crece sin necesidad de democracia

caminas despacio y pensando hacia arriba
recordando al astronauta polifónico que vagaba por el barrio selvalegrino
si pudieras escribirle una canción
con el poco amor que recogiste de tu jardín, lejos de la mina

sin embargo te llama el aroma de las verduras limpias
la dieta simple de la mujer que sin promesas te cuida

compruebas que es de noche y el cabello como la economía se cae
entiendes que todo el cuerpo llora
y la digestión concentra el sueño en los viajeros que desean volver a casa
en la ruta familiar de la UH-6805 - Gráficos / San Luis / Gráficos

para despertar de esta pesadilla te pones tu disfraz de profeta
y das un aplauso (dando un aplauso)

BIENAVENTURADOS LOS INÉDITOS
PORQUE DE ELLOS SERÁ
EL REINO DE LA POESÍA

y en el final de los tiempos
yo le pido a usted que siga investigando
cómo plantear en este poema millones de días de lucha de clases

Qollari / Inkarri / Pachamama / Wiracocha /
alucinado cóndor / puma soberano / cautelosa serpiente

háblenme del poder
de aquello que anhelan las flores
cuando la mano del hombre las toca

ustedes que en sueños se elevan sobre el mundo
saben que el viento refleja siempre lo que somos

un niño y una niña tomados de la mano
sus pétalos amarillos

abren una puerta.






Augusto Carrasco
R.D.
Aletheia/El Pasto Verde Records, 2022.

miércoles, septiembre 07, 2022

Cuatro poemas de Roger Santiváñez

Tinta mojada

Poema 4

Perfecto asolador dentro de la música
Estás soñando, guitarrista
Dejaste tu sonrisa en una hipodérmica
Rasgueo infinito de adicto, susurro,
Pasos silenciosos pavorosos de seguir
O cruzar las orillas
Tus manos de enebro circulan y suenan

Pocos descubren en noches inertes
Al salvaje violeta cabello de muchacha
Arrastrando las horas en tu amplio jardín
De quietud irreversible oh muerte

Perfecto asolador
Llegó hasta tu sombra
La cálida y triste
Última canción de una aguja
Hacedor silencioso y vago, de bares invisibles
Tocando en el fondo, enloquecido y único,
En la forma de tu guitarra acariciaste
El sacrificio, amargo





Poema 5

He organizado mi soledad
De tal manera
Que ni la hierba

Claire:
Me sucedió tu cuerpo
Me sucedió tu visita
Siempre por sobre los acantilados
Y no recuerdo la oscuridad
La bella oscuridad
Que aún nos propusimos
Ser mudos, incoherentes
Tomar las hojas muertas
No fue un sueño

Qué poco estuvo tu cintura
Acariciada por la sombra
Nos acercamos al silencio
Sin entender los senderos en los parques
--otra vez los dibujos de un jardinero--
Claire, mis juguetes
El fucsia de tu chompa,
No hubimos de hacer caso a los semáforos





Tinta seca

Poema 2

Mi primo se casó
Y en sus ojos el sabor del alcohol,
Su cuarto todavía huele a amor
A muchacha desnuda.
La cama no habla
Y mi primo fuma un cigarro
Un corazón crespo
Sobre la noche
Y en el vientre de las minas
Mi primo busca una muchacha,
Como en el tiempo del verano
Las avenidas y la soledad de
Los night-clubs
Sabor de limón, baile caliente.
Ha venido cierta gente al matrimonio
Pero él no comprende
Qué hace aquí esa turba,
Efectivamente solo quieren mirarlo
Y observar el peinado de la novia.
La noche es etílica, los cisnes de plástico.
Ninguna muchacha
Cerebro dónde te vas
Mi primo dice
Que se va a quedar calvo





Poema 4

Los aviones en la pista del aeropuerto
Van soñando los senos de la más
Hermosa flight hostess
He llegado al aeropuerto y no
Supe quién era yo entre las lunas
Los vidrios más rotos que hube de amar
Para llegar al aeropuerto
Es fácil estar en hierba
Porque el viento que a algunos
Poetas jode y a otros no, a mí
Me da frío simplemente
O me place sentirlo en setiembre
Llegar al final de la fiesta
Es lo que siempre escribo en mis
Poemas y la soledad de las
Noches las voy arreglando con
Dibujos para muchachas pitos
Esperar en el aeropuerto cansa
Y las horas caben en un avión
Que nunca empieza a cantar
Permaneciendo desnudo y frágil
Con mil posibilidades de desolación
Pero los aviones son corazón
Y también otros brazos en mis brazos
Unas horas de alegría, un altoparlante,
Pistas más amplias, una voz estereotipada





Roger Santiváñez
Something going
Personaje Secundario, 2020