domingo, septiembre 13, 2026

Diez cantos indígenas del norte de México

Nube nodriza

Feliz, feliz, feliz,
del este, de allá lejos,
viene la nube cargada de lluvia
para amamantar a las plantitas
de maíz, recién nacidas.

(Ácomas)





La avispa

Allá en lo limpio, allá en lo limpio,
la avispa despacito va arrastrando
una tarántula, una tarántula.

Muerta. Va arrastrando
a la tarántula chiquita.
Despacito, despacito,
la lleva a rastras.

Una tarántula chiquita
lleva la avispa a su cueva.
Cuando la pone en lo limpio,
da vueltas alrededor
de la tarántula chiquita.

La avispa chiquita
mató una tarántula.

(Guarijíos)





Contra los coyotes

Ustedes, que no cazan nada.
Me corretearon por todas partes.
Me corretearon dos o tres veces.
No tienen nada que comer.
Están exhaustos, se tropiezan.
Están cansados.
Ladran ruidosamente y nada.

(Kiliwas)





Atardecer
(ña oja may japu)

Cuando se mete el sol,
se esconde tras el encino.
[Se repite nueve veces].

(Kumiai)





Lluvia

Buena la lluvia.
Cayó y crecerá el río.
Las calabazas estarán maduras
a fines del verano.
Tendrán fruta los uvalamos
junto a la orilla del río.

(Mayos)





Deseos

En el sendero regado de polen, caminar.
Con chapulines a mis pies, caminar.

Con el rocío a mis pies, caminar.
Con la belleza, caminar.
Con la belleza ante mí, caminar.
Con la belleza tras de mí, caminar.
Con la belleza sobre mí, caminar.
Con la belleza mis pies, caminar.
Con la belleza a mi alrededor, caminar.

En la vejez, vagando
por un sendero vivo de belleza, caminar.
En la vejez, vagando renacido
por un sendero vivo de belleza, caminar.

Todo termina en belleza.

(Navajos)





Canción de la pitahaya

Roja está la pitahaya
y azul la noche del amanecer.
Iremos con carrizos largos
a recolectar.

¡Roja está la pitahaya!
¡Vamos, vamos,
antes de que despierten
el carpintero, el cardenal
y las palomas torcaces!

(Pápagos)





Las Pléyades

Mira cómo suben, cómo suben
sobre la línea donde el cielo se junta con la tierra.
¡Las Pléyades!
¡Ah! Ascendiendo, vienen para guiarnos,
para ir cuidando que seamos uno.
¡Pléyades:
enséñenos a estar unidos con ustedes!

(Panis)





Canción de la cueva

A la profunda cueva de la montaña,
llega de allá,
de la luz del día,
y se sienta acuclillado
Fuma su pipa en la oscuridad.

Con la mano sobre el pecho,
sentado, pasa la noche.
La cueva está iluminada
como si fuera de día.

En el día, la cueva está oscura.
En la noche, la cueva está iluminada
como si fuera antorcha
o luminaria.

(Seris)




Gabriel Zaid
Poesía indígena del norte de México
Tusquets, 2022

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