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martes, octubre 05, 2021

Cinco poemas de Mario Montalbetti

Trilce para ciegos

Las bancas enceradas del Museo eran incómodas.
Estaban colocadas frente a las paredes de una exhibición

temporal. La mujer se sentó a mi lado.

Me preguntó cuál era mi cuadro favorito.
Detesto esas preguntas. Craterizados, le dije.

Delante de nosotros un curador explicaba
Testar a un grupo de turistas coreanos.

La mujer esperó a que yo le preguntara por el suyo.
Todaviiza, dijo. Muy bien. El curador
se llevó a los coreanos a otra sala y quedamos
solos. Pero no había forma de continuar.

Compró dos postales (Todaviiza y Toroso)
en la tienda del Museo. La cafetería estaba abierta
pero la máquina de expresos no funcionaba.

No hay conversación posible. Ella lo intentó,
pero dijo que debía terminar un informe esa noche.

Eso era exactamente todaviiza. Había que irse.

Cada uno nos levantamos al mismo tiempo y cada uno
nos alejamos del otro por el mismo camino;

porque yo soy ella.

Delante de nosotros un coreano rezagado susurró Islas.

Eso era lo que más se acercaba a un atardecer
sin espectador. Arrojé las dos postales al tacho.





La teoría del poema de Platón

para Olvido García

Platón finge ser filósofo,

ser político, ser matemático,
ser educador de los jóvenes de la polis.

Y para fingir mejor se llena de gestos vulgares:
habla mal de los poetas,
los expulsa de la ciudad,
les exige saber geometría,
dice que mienten,

¡dice que mienten!
aquél que escribió
(Rep. 398d) que el lenguaje
del poema no difiere en nada
del lenguaje que no es del poema.

Claro que los poetas mienten.

Eso no es novedad.
También mienten los médicos
y los obispos y las cocineras.
Lo que es novedad
es que los poetas mienten
pero los poemas no.

Platón tiene una teoría del poema.
Ningún poeta tiene una teoría del poema.

Esa es la teoría del poema de Platón.





After Chernobyl (Parábola)

Mi primer trabajo en el IMARPE
fue medir la radioactividad de las corvinas (cilus gilberti)
después de la explosión en Chernobyl.

Con los vientos y las lluvias

las corvinas nadaron en las mareas contaminadas
y se volvieron radioactivas.

Entonces, pintaron sus cabezas de rojo
para indicar que no eran aptas para el consumo.

Su precio se desplomó en los mercados.

Nadie quería comprar una corvina
con una cabeza roja.

Pero algunos empresarios del Norte
compraron toneladas de corvinas con cabezas rojas
a un precio ridículo
confiados en que luego de alimentarlas
en modernas albercas artificiales
los niveles de radioactividad bajarían.

Mi primer trabajo fue medir esas corvinas
con un escintilómetro.

Primero debía tomar una muestra de control
apoyando la sonda contra mi propio estómago.

Luego había que medir cada corvina
sujetando la sonda contra sus aletas anales
y anotando el promedio de tres lecturas.

Había que hacer eso con cada corvina.

Si el promedio era menor a cierto nivel
la corvina era apta para el consumo
y se podía vender en los mercados.

Y así fue.

Los niveles bajaron y las cabezas de estas corvinas
se pintaron de verde
y los empresarios hicieron un gran negocio

y las corvinas que antes eran radioactivas
ahora son parte del mercado.





La teoría del poema de Herta Müller

al final todo el mundo es un delator,
esa es la teoría del poema de Herta Müller

todos terminamos redactando informes
para el Estado

Yo mismo pasé tres informes

dos de ellos están, supongo
que están aún, en carpetas verdes
que se guardan en archivos grises
dispuestos en sótanos mojados
de orina y hez

Uno se hizo público

y apareció con el título de Quasar
en una revista limeña

Mi tío dijo que había hecho bien
Mi mujer hizo arroz (que no sabe hacer) para celebrar

pero Quasar no era un poema sino una delación

Cayeron varios compañeros debido a Quasar

había, no debo decirlo, pero había en él
indicaciones precisas
para hallarlos en sus casas,
escondidos,

escribiendo poemas contra el Estado

Sólo que esos poemas que ellos escribían
eran también informes
que terminaron por delatarme

No importa si escribes que la nieve es blanca,
siempre serás un delator

porque la delación no está en las palabras
que escribes
sino en las palabras que otros leen

Escribir nunca fue un acto político
pero leer siempre lo es.

En algún momento pensé que esa era
la teoría del poema de Herta Müller.





Hinostroza

Tomé un café con Hinostroza en el 2009
en el Gianfranco --y una medialuna,
que queda en Angamos junto a la Notaría
porque se había ganado la Guggenheim.

"Tú eres lingüista", me dijo
y eso sólo podía decir una cosa:
"Tengo una teoría".

Era claro que tenía una teoría
--y le dolía en el flanco, se podía ver
que le dolía cuando hablaba,
en el flanco, de no habernos visto
en tanto tiempo.

Todas esas patrañas no eran para él
que lo acosaban como animales y lenguajes
todas esas patrañas como el orden
del mundo o una visita al baño.

"Titicaca y Nefertiti están relacionados".

Esa era la gran teoría. "Nada que ver", le dije.
Su corazón estaba ahora perfectamente
en calma. Le dije que sumara al Chifa Titi
a su teoría pero no le gustó y pensó
que estaba bromeando y lo estaba
porque a veces cuando lo veía serio
agarrándose de una teoría --palidecía.
Como cuando me pidió prestado
un ejemplar del Chuang Tzu
y nunca me lo devolvió;
o como cuando me llenó de casas
y ascendentes y me hizo un horóscopo
--con su máquina para hacer horóscopos--
que terminaba así: "Si tu vida no concuerda
con tus ideales, cambia tus ideales".

Se lo agradecí varios días después.
Y ahora esto de Nefertiti.

Pero así se movía. Así se movía
el mejor poeta de su generación
cuando escribía,
para adelante y para atrás y luego se sentaba,

se movía como una ola de mar y luego se sentaba

y a veces aquello sobre lo que se sentaba
se rompía como aquella vez que hizo estallar
una gran mesa de vidrio y todos pensamos

que había sido Sendero. Y ahora esto de Nefertiti

y Titicaca conectados por una repetición infantil:
ti-ti, ti-ti,
--pero yo sabía a dónde iba Hinostroza con todo eso,
a esos latidos

que tienen un silencio en el medio

y entonces todo se suspendía, la vida, la noche,
la vaina-- oh, me preguntó de una vez
"¿a qué le temés más, a una ciudad llena
o a una botella vacía?" Y luego se sentaba.

Transparente y opaco, sabía mucho
como saben los perros con solamente oler
--y sus estudios avanzaron en todas direcciones.
"Creo que no me has entendido", dijo.

Era transparente y opaco

pero no al mismo tiempo sino en el mismo lugar,
que es un truco más difícil, como cuando,
por ejemplo, escribió lo del nudo borromeo.
Nadie movió un poema como Hinostroza,
para adelante y para atrás, como una ola de mar
y luego se sentaba-- y luego todo estallaba.

Esto fue lo que ocurrió: la chica que atendía
en el Gianfranco, le pedimos cafés
y ella preguntó si queríamos algo más.

Yo dije no pero Hinostroza pidió un brioche.
Al rato la chica apareció con una medialuna
y entonces Hinostroza le dijo
"Pero yo pedí un brioche" y la chica dijo,
fue increíble pero la chica dijo, palabra por palabra,

"Aquí a eso lo llamamos brioche".
Hinostroza enmudeció.

Pero esta vez su corazón estaba en calma
y allí mismo quedó satisfecho,

satisfecho con lo que nosotros necesitábamos más,
con el silencio en medio de los latidos.
Y luego se sentó y luego

todo estalló.





Mario Montalbetti
Cabe la forma
Pre-Textos, 2021.

jueves, junio 21, 2018

Notas para un seminario sobre Foucault (fragmentos)


No lo están entendiendo. Fíjense:
he dicho que
lenguaje lenguaje, no hay

¿qué hay entonces?
lo que hay son lecciones
             lección de cosas,
             lección de palabras,

trivia
aquí,
cada martes;
entiéndanme bien, trivia que se mueve
como un modus tollens,
--que ya saben lo que es:

             no llueve,
             entonces no hay lenguaje

o, lenguaje lenguaje, no hay, tal como digo

También,
              hay lección de dinero

el Sr. Bauer lo ha puesto con gracia:

             "le pagamos más al que cuida de nuestro dinero
             que al que cuida de nuestros hijos"

Y ¿quién cuida de nuestros poemas
(especialmente cuando son presentados
en público)?

Los presentadores de poemas, ¿los han visto?
cuentan anécdotas, se ríen, dicen ser amigos
del poeta, haber bebido juntos...
(que es como ponerse un chaleco antibalas)

dicen cualquier cosa --menos cuidar del poema
No dicen nada del lenguaje del poema
             que es lo único que importa.
Se han vuelto periodistas

Lo diré inmediatamente: el valor de un poema
no reside en lo que dice / sino en lo que le hace
al lenguaje

al lenguaje lenguaje que no hay.

Un poema realmente bueno
siempre resulta más interesante
que cualquier comentario que esbocemos sobre él.
No hay muchos así.

Hace demasiado calor
Hagamos un pequeño receso
diez minutos, luego continuamos




[...]




Pregunta del público: (inaudible)
Respuesta:
             no sé qué entiende usted por poema
             digamos, es un objeto verbal
             muy bien
             ¿qué más?

lo que quiero decir es que
en una época en que todos "generan contenidos"
lo primero que NO hay que generar son "contenidos"

             el poema debe, en cambio,
             hacerle algo al lenguaje, afectarlo
             ...para que deje de "generar contenidos"

¿no lo satisface?




[...]




También está en Cisneros.
Cisneros, recuerdan, tiene un arte poética
con chancho y limonero,
             su "Arte Poética 1"

pero pocos saben que también escribió
un Arte Narrativa 1,
             que nunca publicó
Se encontró entre sus papeles
tal vez sea apócrifo
No tiene animales ni árboles frutales
pero igual, hay premios
y se parece mucho a la anterior

Aquí está, les puede interesar,
se llama "La nueva narrativa"

* * *

La nueva narrativa
(Arte Narrativa 1)

Te vas al exterior, vuelves en diciembre y dices algo.
(Creerán que has visto algo afuera o adentro).

Te vas al exterior, vuelves en diciembre y no dices nada.
(Creerán que te has enriquecido, o que eres tonto,
o ambas cosas).

Te vas, no vuelves, ni en diciembre ni en ningún otro mes.
Dices algo.
(Creerán que no tienes nada que decir).

Tebas, vuelves, dices que algo ocurre y no lo entiendes.
(Creerán que has matado a tu padre,
o ambas cosas).

* * *

Yo diría que no es de Cisneros
porque Cisneros no haría ese juego con Tebas
no sé, pienso en otro que sí lo haría

Pues bien,
la novela se ha convertido en arte visual

artefactos para que la gente se entretenga, pase el rato,
viaje en avión, en jet...

& todo lo visual vive de salir a la luz
mientras que todo lo verbal

ya saben ustedes, es un submarino

Pregunta del público: (inaudible)
Respuesta:
             Primero, el poema de Arguedas
             tal vez no sea en realidad sobre un avión.
             El poema fue escrito en 1962
             Un año antes Yuri Gagarin
                           fue el primer ser humano
                           en orbitar la Tierra
                           (y regresar vivo)
                           a bordo del Vostok I
                           que no era un avión, precisamente
             ¿Demasiada coincidencia?
             ¿Era esto lo que Arguedas tenía en mente?
             (Quiero decir, si se trata de una nave espacial
             entonces Gagarin/Arguedas buscaban un afuera
             y no un paseo turístico sobre las montañas.)

             Segundo, la novela se convierte en arte visual
             en San Francisco en 1995
             (ahí se partieron las aguas
y la novela decidió irse con las artes visuales
que era donde estaba el dinero
del entretenimiento)




[...]




El agua del Rímac no es H2O
es H2O + otras cosas
(y son esas otras cosas las que hacen que el agua
sea un buen conductor de la electricidad)

así como la democracia no es el gobierno del pueblo,
es el gobierno del pueblo + otras cosas
(y son esas otras cosas las que la hacen un buen
sistema para ser, cito a Gamoneda, "la máscara
sonriente del capitalismo")




[...]




de perros el distrito. Sólo me limito a señalar algunas cosas
elementales porque cada vez que leo en los diarios "suspenden

XV
paro por instalación de mesa de diálogo" me vienen arcadas.
Recurrir al diálogo, a la comunicación, a la razón
conversacional ya me resulta sospechoso --pero el mueble,

la mesa

¿para qué necesitan una mesa? Digo, una mesa sirve
para sostener algo: papeles, promesas, concesiones,
mentiras...

todo aquello que la mente no puede soportar. Por eso
firman las partes, firman lo que no soportan en sus cabezas,
es decir, en lo que no creen --para eso está la mesa.

Te das cuenta de que no estamos todos juntos en esto.
Aquí hay otros.
Y casi siempre viven en el quinto piso o en el edificio

XVI
de al lado. Y tienen muy mala
leche. Son los que firman, sobre la mesa del distrito,
en el distrito,

contra el distrito. Todo es tan predecible que da risa.




[...]




Es como si no tuviera nada que decirles hoy

y sin embargo, siempre olvidamos
el simple hecho de que estamos hablando
el simple hecho de que se dice
el hecho (ligeramente más complejo)
             de el que se diga
...¿para finalmente no decir nada?

Ya lo he dicho:
el poema no es por lo que dice
sino por lo que le hace
al lenguaje

(diciendo abajo la revolución
el poema no le hace nada al lenguaje
o arriba la revolución o)

el poema es un en-ser del lenguaje,
su músculo rojo

Eso debería ser suficiente.
Pero raramente lo es.

Diez minutos y seguimos.




Mario Montalbetti
Notas para un seminario sobre Foucault
Fondo de Cultura Económica/Librería Sur, 2018.

jueves, abril 21, 2016

Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)


1

nimbos rosas acumulados unos sobre otros
ni escalera al cielo ni puerta
ni siquiera

sólo nimbos

7000 metros de nubes apiladas
unas sobre otras

y bajo ellas
el ruido del cielo

y bajo el ruido del cielo
el sol de la tarde

y bajo el sol de la tarde
la suerte evolutiva de mi especie

es un hueso




2

a veces entro en la ciudad y después salgo
a veces entro en el bosque y después salgo
a veces miro las estrellas

así como nos engañamos con las constelaciones
nos engañamos con todo lo demás

y después salgo




2a

desde lo alto de las copas de los árboles
las poluciones nocturnas
son el destino

sueño con destruir la evidencia
y destruyo mis sueños

caigo de las copas
y lo expreso cayendo de las copas de los árboles

me despierto

soy un manojo de percepciones
más o menos coloridas más o menos animales

busco dejar de ser un manojo de percepciones
pero yerro en ser otro cuando no hay otro que ser

el canto de las cigarras es un muro
indescifrable




3

desde el río llega el sonido del altavoz de un barco de turistas

vienen a ver a los simios

a falta de un hioides utilizable me limito
a golpear con maderos otros maderos
aviso
urdo humo con hojas secas

nubes rosas apiladas unas sobre otras




4

Estas son las opciones




4a

colaborar con los turistas
servir de guía
llevarlos hasta la cascada encantada
contarles historias y servirles
sándwiches




4b

resistir con elegancia

censurar el abandono
de sus latas oxidadas
en la ribera

declararnos en extinción suscitar
piedad razonar




4c

resistir como animales
no dar entrevistas
tomar rehenes
hacerle agujeros al barco

bajo el sol de la tarde
bajo los nimbos




4d

ignorarlos como si nada
importante estuviera ocurriendo

hacerles un lugar
en todo esto




5

desembarcan por fin

negocian
con tabacos y dinero y periódicos
para que hable

el aliento que emana de sus bocas
es ajos y zafiros

trae ciencia

se hace abstracta la vida




5a

(un turista dice David está un poco mal
y yo entendí) la vida está un poco mal

(es así que) se hace abstracta la vida




6

me pica el cuerpo me rasco

opiáceo Me limito a las lianas

paso del verde al cian al ámbar
la picazón se disemina
como un número irracional
me duele

soy un animal abrumado

he renunciado a la religión
al alcohol a las rutinas de trabajo

he renunciado a mis privilegios
me rasco




7

simio a turista
he renunciado a morir entre ustedes

una lata oxidada de aceite de oliva
reluce bajo el sol de la tarde

simio a simio
he renunciado a ser enterrado entre ustedes




7a

los turistas
compran orquídeas y tierra húmeda
experimentan con el café

quieren cambiar sus vidas




7b

bajo el sol de la tarde
bajo el ruido del cielo
ante el muro indescifrable de las cigarras

simio a simio

ahora
debes perder la tuya




Mario Montalbetti
Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)
Mangos de Hacha, 2016.

sábado, marzo 21, 2015

Viet Nam (fragmentos)

para William Rowe

Hablamos en vernáculo
e hicimos pequeños venados de arcilla.

Pensamos que habíamos vadeado el río
pero fue el río el que nos vadeó.

Eso fue interesante.

Los diptongos impidieron que digamos agua
o mencionemos ciertas divinidades.

Contra nuestro mejor juicio
hicimos que el dolor y la arquitectura
organizaran el mundo.

Colocamos perros en el recinto esquinero
y sus ladridos llegaron al mar.

Luego huesos y ocurrió lo mismo.

Medimos las distancias
contando los lapsos entre las tormentas.

Eso fue interesante.

Enterramos a los músicos
eso también fue interesante
separados de sus familias.

El cerro blanco y la luna sabíamos
que iban juntos
pero nunca supimos por qué.





Lejos de los seres humanos, lejos de las leyes.
Cerca de los bocaditos deliciosos.

La lluvia cae.
El río fluye.
Escenas del camino abandonado.

Apartarse del camino es una escena.
Apartarse del camino es una imagen.

No hay camino desde el que se pueda decir:
no hay camino.

Apartarse del camino es una imagen del camino.
Sólo no hay. Camino.

Me despido de la imagen.





todo está dentro de mi mente
el retorcido tronco de la enredadera
el tanque de agua en la azotea
todo está dentro de mi mente
representándose a sí mismo
yo a los cinco y dieciocho años
yo en la playa y en el campo
todo está dentro de mi mente

El río es el único antagonista.
El río fluye. Se lleva las cosas.
Todo está dentro de mi mente.

todo está dentro de mi mente
y sin embargo todo quiere entrar

entonces

¿qué es lo que está afuera
y sin embargo quiere salir?





busco las tablas.

Busco complacer:
tiendo la cama, preparo la comida,
saco la basura,
me hago a un lado.

En mis ratos libres escribo
para no complacer.

Escribo para contener
mi distancia con lo humano.
Escribo para estar solo,
para no ser poeta.

Escribir es abandonar el camino.
Escribir es no hacer camino.





El cuerpo es un lugar.
El amor es una postura que adoptamos
en ese lugar. Una arquitectura.

El amor es la arquitectura de no entender.

El primer rostro que vemos
nos habla en una lengua
indescifrable. Nos pone en camino.
Dice que nos ama.
Dice que nos ama.
Y nosotros amamos de vuelta

sin entender. Ni ser entendidos.
Con la violencia de no entender.

No mil sino uno solo. Vietnam.





Mario Montalbetti
Viet Nam
Fotografías: Ralph Bauer
Lima: Edición de autor, 2014.

miércoles, agosto 21, 2013

Quasar / El misterio del sueño cóncavo

Tu mano de garra pudo acariciarme la frente; pero no lo hizo.
Tus tetas de barro pudieron descolgarse sobre mi rostro; pero no lo hicieron.
Tu sexo andrógino no se permitió debilidad alguna.
Recorres en silencio el silencio del cuarto
con una cabeza humana entre tus dientes.
¿Dónde está ahora tu cuerpo, pequeño tigre?
Las sábanas de la noche están mojadas de esperma, de sangre y de sudor.
Mi miedo es mi brújula y mi miedo, pequeño tigre,
es el centro de tus círculos concéntricos.

Abismo es la distancia entre el arco más alejado de tu asedio
y el mueble punto sobre el que te ciernes.
Sentado sobre el catre blanco trato de replantear el Este.
Tus ojos espejo continuaron la senda helicoidal
y se bebieron toda la luz;
tu tráquea ha sorbido todos los ruidos.
Tu cola sincéntrica ha enlazado todas las distancias.
Abismo es la distancia que nos encuentra, pequeño tigre.
Busco en mis planos la estructura del asedio;
sólo encuentro a Tokyo en la palma de mi mano.
Abismo es la distancia que nos devuelve, pequeño tigre,
a un orden nuevo.

La palabra "real" tomada en sí misma es difícil de comprender.
En viejos ascensores atascados recorrí segmentos del asedio
¿persiguiendo? las huellas invisibles de tu paso.
Nada se ve, nada se escucha, oh imbécil amo del silencio,
en este limbo espeso como la brea: todo se siente.
Yo siento el pesado aliento del viaje de tus pómulos, pequeño tigre.
Huyo al baño para tratar de resolver el asedio.
La toalla inmaculada pende de un gancho de aluminio
desplomándose como una catarata detenida.
Me miro en el espejo, hace demasiado calor, y me pregunto:
"¿Es esto real?"

Saco mi lengua reseca y mi lengua, pequeño tigre,
lame el pelambre regular de tus lomos; sin tocarte.
Eres bajo una forma de ser
que toda mi experiencia anterior me dice que no es.
Eres igual a mí pero vacío.
Y sin embargo eres costumbre cuerda nudo asombro alisio.
Qué mejor guarida que el espejismo de un tigre
si en realidad habitas mi páncreas, mi hígado y mi recto.
De cara al espejo entiendo la geografía de tu asedio,
pequeño tigre, la nomenclatura de tus esferas.
Yo soy la duda y el que duda.

Existe un lenguaje sin género ni número,
sin caso ni tiempo ni modo, sin activa ni pasiva.
El nombre del lenguaje está inscrito en signos binarios,
con largos fémures bajo la forma de pequeños rabitos.
Ninguna realidad está debajo de ese lenguaje;
sus palabras no mencionan objeto alguno.
Con ese lenguaje construyo el abismo que nos encuentra, pequeño tigre.
Mis sonidos se sustentan en el error,
tus movimientos circulares son la naturaleza del cortejo.
Sigues siendo, pequeño tigre, sigues rondando.
Sigues burlándote de mi grosera semiología, sigues girando.

Mi cuerpo volvió a sentir la torpe necesidad de la colcha.
Dejé el baño; cerré la puerta; regresé al catre (blanco).
Un lago oscuro se elevaba sobre sí mismo
levantándose en espiral desde el centro de un ruido.
Capas sucesivas y tibias comenzaron a desprenderse de las superficies del lago
desplazando el oxígeno, invadiendo cada zona del cuarto.
Un violento olor me sumergió adentro
por los canales discontinuos de la metástasis...
...
Has meado, pequeño tigre:
¿es ésta la señal de tu permanencia?

Tendido de cara al techo imagino la curvatura del asedio.
Intento reconstruir la historia con un juego de espejos
colocados en un solo tiempo.
Un sueño es un acto de inteligencia.
Vagas y oscuras formas comienzan a delinearse
con la misma irregularidad limítrofe que la de la costa y el mar.
Ya no me veo;
el cansancio y el sudor han tomado por asalto mi cuerpo.
El abismo se colma; los espejos ya no refractan;
ubres umbilicales interpretan las geometrías.
Mi tacto y mi olfato fundarán el universo.

Tu cuerpo, pequeño tigre, se tiende sobre el catre junto a mi cuerpo.
Mis uñas raspan desde el temor los cursos laterales de tus lomos;
viejas cicatrices se abren paso entre mis dedos
dejando una estela segura.
Zonas gélidas, zonas tórridas, se suceden en transición.
Ya no hay delante, debajo, encima ni detrás;
sólo permanece el entre, llenándose y vaciándose,
siguiendo el ritmo de las branquias de la noche.
La esperma, la sangre y el sudor suplantan al catre.
Aparecen los falos.
Monte sobre trueno; viento sobre viento; trueno sobre fuego.

Yo siento un falo, pequeño tigre, horadando mis cavidades; devastando.
Continuando un movimiento natural que nos contrae
adentro, adentro, hasta las arcaicas simas.
Mi temor encuentra un nuevo espacio:
temo que mi falo te aniquile, pequeño tigre.
No tengo aire; tu aliento lo transforma todo en azogue; no tengo aire.
Mi falo se eleva sobre sí mismo
iniciando un viaje esférico que lo resume todo
(el espejo, el abismo, el lenguaje, el baño)
en un solo movimiento.
Y al final de su recorrido la redonda morada apareció en su exacta ubicación:
mi falo perforó hasta tu último quark.

Todos los sentidos convergieron; todos los movimientos.
Un viento huracanado revolvió el cuarto
girando en torno al eje de la doble cópula.
Por primera vez te veo, pequeño tigre; tendido, extenuado, hermoso y limpio.
La noche comienza a perder densidad. Tu cuerpo comienza a perder consistencia.
Un irreparable orden ha quedado suspendido en la trastienda.
Hemos engendrado, pequeño tigre, la miseria de una metáfora útil.



Mario Montalbetti
Lejos de mí decirles. Poesía reunida
Aldus, 2013.

miércoles, noviembre 14, 2012

Tres poemas de Mario Montalbetti

.
Poema en homenaje al V Congreso Nacional de Filosofía del Lenguaje, Huampaní 26-28 de junio del 2010

¿cuál es la diferencia entre una vaca y el lenguaje?

una vaca
¿qué es una vaca?

una vaca pace al lado del camino

el camino da un rodeo
y lleva hasta el granero

la vaca cruza el camino
sin rodeos

el lenguaje no puede hacer eso




Jacinto Lara

visito lugares en los que han muerto diez
dieciocho personas al fondo de un barranco

lugares en los que ha aparecido la virgen
entre las cuerdas de una tramoya

lugares en los que han marchado mineros
hacia una laguna

me pongo a pensar en lo que ha pasado
le doy un mordisco a una pera que he traído
envuelta en un pañuelo

no hallo enseñanza
debo haber llegado en mal momento

regreso a casa y abandono uno a uno
los disfraces que he heredado: mamífero
peruano católico educado blanco humano

los dejo ordenados sobre la cama
como ropa recién planchada y doblada

en la cocina los canarios que cantan
son demasiado amarillos o demasiado largos

señales evidentes de que éste es un lugar
en el que no ha pasado nada

y que nadie vio




Introducción a la metafísica

¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber peruanos?
Tal vez sea una pregunta arbitraria. Tal vez no.
Pero ésa es la pregunta que los peruanos nos hacemos

a lo largo de nuestro pasaje histórico por el tiempo.
«¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber peruanos?»
Algunos nunca se hacen la pregunta, pero la pregunta

está ahí. Algunos la cambian por otra: «¿Por qué adoramos
al felino en lugar de no adorar al felino?» pero no es lo mismo.
La pregunta, la primera pregunta, es «¿Por qué hay

peruanos en lugar de no haber peruanos?». No todos
nos hemos hecho la pregunta pero todos hemos sido
tocados por la pregunta en algún momento de nuestras

vidas, sin saber exactamente de qué se trata. En momentos
de gran desesperación, por ejemplo, cuando vemos cómicos
en televisión, cuando escuchamos hablar a las autoridades

políticas, militares, sobre todo a las eclesiásticas, cuando
asistimos a un partido de fútbol, cuando leemos los diarios,
cuando el sentido de las cosas se oscurece verdaderamente,

entonces surge la pregunta «¿Por qué hay peruanos en lugar
de no haber peruanos?». La pregunta tal vez suene una sola vez
en nuestras vidas, como el tañido de una campana que luego

desaparece, pero todos la reconocen. Por eso, en el fondo,
se trata de una pregunta gozosa. Cuando la hacemos todo
a nuestro alrededor se transforma, todo se vuelve más fácil

de entender. «¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber
peruanos?» Ésta es la pregunta que se repite, ésa es la pregunta
que nos acompaña, la pregunta que llevamos con nosotros

como quien lleva un atado de ajos a la cocina. Ningún
peruano sabe la respuesta. Pero la pregunta nos permite
comer, hablar, y tener algo que contarle a nuestros hijos.




Mario Montalbetti
Apolo cupisnique
Paracaídas Editores, 2012.

domingo, marzo 21, 2010

Cuatro poemas de Mario Montalbetti

. Estudio de sardinas Persigo monedas de plata, persigo su sonido frío y gastado: el rostro de una mujer en el anverso, de labios finos y párpados bovinos. Una belleza circular. En el reverso un sileno desnudo, mirando a la izquierda. Un grabado vulgar, un individuo vulgar a punto de masturbarse. Lo hace: el lenguaje es más rápido que el mundo. La sardina es más rápida que el lenguaje. La dorada A la pregunta ¿cuánto has amado? responde como si el lenguaje, mejor aún, como si el vino se hubiera acabado. Di que has de ir por más. Afila luego el cuchillo y eviscera la dorada que yace exangüe sobre el batán vil de la cocina. Y con la misma hoja separa lo tuyo de lo tuyo. Es tuyo. Magnificant Después del trabajo remunerado, inmune, casi nupcial, y de cuidar al hijo que no caiga, y de hacer nocturno el amor, apago los megavatios y bebo alcohol hasta las puntas (alcohol munerado, mune, casi nupcial) y luego veo entre las costillas de las persianas el alba naranja como una papaya madura que cae del cielo y se hace añicos sobre el pavimento. Objeto y fin del poema Es de noche y tiene que aterrizar antes de que se acabe el combustible, Así terminan todos sus poemas, tratando de expresar con un lenguaje público un sentimiento privado. Su ambición es el lenguaje del piloto hablándole a los pasajeros en medio de una situación desesperada: parte engaño, parte esperanza, parte verdad. Todos los poemas terminan igual. Hechos pedazos contra un cerro oscuro que no estaba en las cartas. Luego hallan los restos: el fuselaje, la cola como siempre, intacta, el olor a cosa quemada consumida por el fuego. Pero ninguna palabra sobrevive. Mario Montalbetti El lenguaje es un revólver para dos Colección Underwood. Pontificia Universidad Católica del Perú, 2008.

lunes, septiembre 07, 2009

Dos poemas de Mario Montalbetti

Lejos de mí decirles compañeros [55 versos] compañeros nuestros versos están demasiado pesados demasiado cargados de castellano demasiado escritos en una lengua muerta el castellano es una lengua muerta la unidad del idioma la unidad del idioma no tiene la menor importancia compañeros les propongo el idioma no tiene unidad compañeros de generación nuestros versos podrían estar escritos en una lengua más conjetural están demasiado cargados de castellano de unidad como si fuéramos uno no somos uno está muerto somos tres cinco con el mundo ¿por qué no seis nueve con la lengua? compañeros esto no es una ribera del ebrio esto es una ladera o un arenal o un robo a mano armada esto es un robo a mano armada ¿por qué queremos aparecer como ciudadanos presentables? con nuestros papeles libros bajo el brazo con nuestras sonrisas maletines algo como un biombo parte en dos nuestras vidas una parte continúa hasta el final del muelle la otra se vuelve naturaleza muerta con papayas mangos tilapia y reloj ok vamos a las playas ...y así fue como entré en la burguesía ¿por qué es que justo antes de llegar vemos huertas de hortalizas flotando en la niebla? puestos de chicharrones a ambos lados de la vía anuncios de una fiesta de hace dos semanas compañeros de generación seamos menos comprensibles menos tolerantes seamos menos los habitantes salen al camino los peces se ocultan yo personalmente no me importa la tolerancia porque hace que todo se parezca a todo se vuelva indistinto sacamos una navaja de bolsillo sacamos una navaja de bolsillo extraemos los clips que unen los cuadernillos extendemos las hojas en blanco para ampliar la superficie hacemos marcas hacemos marcas ¿y? compañeros lejos de mí decirles qué hacer pero he visto a banqueros hacer lo mismo nos enfrentamos a una historia elaborada asociando formas visibles susceptibles al sentido una a otra ¿no se nos ocurre algo mejor que contribuir con más imágenes? es posible que hayamos sido seducidos a masturbar al fantasma ¿para qué queremos ser plásticos? mejor la línea recta ¿dónde están las trochas? escribimos sobre vías asfaltadas no me hagan citar hablar no es solo hablar compañeros hablar es hablar siguiendo ciertos protocolos de inteligibilidad los protocolos no son nuestros nos gusta someternos ¿queremos seguir haciéndolo? compañeros de generación abandonemos todo eso el que tiene oreja que escriba el que tiene huachafería que es criba si no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades eso fue un modus ponens compañeros pero lejos de mí decirles compañeros cuerpos cuyas partes recubiertos de grasas duras bronces estirados marcan el no el paso del tiempo alrededor de sus ombligos amamos sin querer un hallazgo lejos de mí decirles compañeros de generación amamos sin querer ¿no es sugerente el enorme esfuerzo que ponen en despedirnos? cada vez que nos invitan a algo algo se convierte en nuestra despedida un crustáceo recorre dasso en menos tiempo y es menos estúpido pero nos siguen invitando despidiendo compañeros una palabra a la que no le brote xantomas así creen que quisimos decir fantomas pero decimos xantomas un objeto natural que no se combe que no se venza transparente si visto denso si oído incapaz si palpado inestable si frecuente hese aquí la oscuridad es una reserva privada rasgada por un cuerno de rex vocabularius rex o sintaxis rex no hablamos su lengua no hablemos su lengua describamos los pasteles de crema y frutas con severidad y pesimismo compañeros de generación primero las malas noticias seguimos en algunas listas sarcasmos aparte esto es lo que hallo enteramente posible desengancharnos de la unidad de la lengua para hacer nuestro trabajo economía política estética no lengua no castellano aquí no se habla español no unidad compañeros es enteramente posible pero dejemos de imaginar cosas el que dijo la imaginación al poder es un fino el que dijo el trabajo dignifica al hombre es un fino ya no me siento espiado por el tiempo que no sea decir así son las cosas resultado el capitalismo es tolerancia infinita ahora las buenas noticias son dos las buenas noticias la primera hay un cortocircuito que está a nuestra disposición pero supone manchar las páginas de tinta y eso es difícil en nuestro mundo electrónico y la segunda es que estamos en las listas pero no están grabando no nos escuchan no nos oyen no llegamos a casi nada deje su mensaje después de la señal todavía hablan como si los mensajes todavía fueran todavía señales compañeros si me pasan la a la b la c la ch y así hasta la x y z y luego les pregunto qué dice más fuerte no se oye qué dice bueno por lo pronto eso nos permitiría tomar la academia peruana de la lengua una sola lengua que no entendemos que no practicamos que no queremos ¿por qué? castellano total lengua total en el centro de una pira espero que digan de nosotros se fueron de lengua eso quiero en mi lápida "se fue de lengua" se liberó se escapó del tesoro del rey al buey todo el mundo hace lo que le dicen otro frente impopular un frente frío entendido por una frente fría eso hace que no sepamos si un verso está ahí por necesidad estética o conceptual ese es el dilema del sastre queremos justificar lo que hacemos hay dos formas le contamos una historia a la lengua o le contamos una historia a nuestros amigos pero en cualquier caso nos sometemos y no veo por qué debemos hacerlo compañeros ya no sé qué más decirles bueno tal vez si agrupamos todo en grupos de a cinco Edipo Eliseo conjetura [23 versos] hay tres cosas Eliseo hay de lo severo hay de lo de encima hay del amor a la tercera cosa no conozco nada más con paños de moiré hice un sombrero para ti oculta tu cabeza hice un sombrero para ti con cintas y nudos y marengos redondos cubre esconde tu cabeza sé tenaz después de orinar piensa orina entra sal de una sala amoblada entiende que el sombrero que te hice es también para ellos hay de lo blando es un engaño es un ardid de lo de encima es un caballo blanco no es una de las tres cosas aprende nombres nombres no dudes ante los nombres cámbialos hay de los nombres pero no es sino una forma de hay de lo severo muestra tu cuerpo a una mujer es suyo no te pertenece mantén el sombrero en tu cabeza hará sombras extrañas sobre el frutero más sobre el sombrero no es utilitario algo ¿para qué? sobre una cabeza que no lo necesita la intensidad del cielo es importante los vueltos inexactos son importantes repara en ellos la elipse que describe el corazón al ser atacado por la teoría cerrada pregunta ¿qué hay qué no hay? afuera que no sea abierto o que no sea abierta a la ondulación azul de tu instinto muestra tu cuerpo llena profusamente postales eso es hay de lo de encima tiñe tu córnea de texto eso es hay de lo severo danza da giros tiñe un punto de color es ahora que padecer es ahora un punto de dolor la dificultad de distinguir rojo y verde la dificultad de calibrar verticales en un monitor se condice con la pasta dura que van a colocar en tus muelas cuando se pudren muerde seguido firme muerde no veas representación en los dientes no guardan nada detrás salvo caries pero están dentro y son de lo de encima y no brillan construcción de la elipse ¿qué quieres? la cuadratura de la luna lo que se hace joya paisaje sin pájaro que piense es tuyo pide que me vaya y observa lo que ocurre no te va a gustar te va a gustar hacer sitio hacer tiempo hacer agua hacer sitio es hay de lo severo hacer tiempo es hay de lo de encima hacer agua es hay del amor a la tercera cosa invierte en males raíces busca asimetrías un batín con motivos botánicos un lago tranquilo con lotos es por esto que vas a leer es por esto que una mujer te va a desvestir has perdido el turno Eliseo me toca tirar a mí Mario Montalbetti 8 cuartetas en contra del caballo de paso peruano Álbum del Universo Bakterial, 2008. Nueva Provenza agradece la colaboración de Karina Valcárcel desde Lima, Perú.

martes, julio 21, 2009

Labilidad de objeto, labilidad de fin y pulsión de langue (fragmentos)

¿Qué hay entonces en el poema que lo hace un objeto no-serio? ¿Qué excluye al poema de la seriedad, o lo que es lo mismo, de la serialidad, de la serie? Porque ser serio es ser parte de la serie, ser parte de una continuación esperada, que tiene un lugar respecto de lo que vino antes. Eso es ser serio, tener un lugar en la serie. El poema, por el contrario, parece ser un objeto literalmente fuera-de-serie. Y este carácter des-seriado es exactamente lo que lo excluye de cualquier consideración ética. Y, por extensión, excluye a cualquier poeta de la serie seria. ¿No es exactamente ésta la razón por la que un poeta no puede ser el presidente de ninguna comisión investigadora, porque es inesperado, porque no sabemos por dónde le va a dar o qué va a hacer? No importa que psicológicamente sea un ser razonable y mesurado, basta que escriba poemas para desconfiar de él, de la misma manera en que basta que un novelista escriba novelas para suponerlo un tipo serio. [...] Lo que estoy sugiriendo aquí es una arbitrariedad más radical que la original saussureana y distinta de la propuesta por Lacan. Lo que propongo es que si conferimos sobre un texto el predicado “poema” entonces debemos conceder al mismo tiempo que ese texto viene sin barra de significación; es decir, sin distinción entre Significante y significado. Y que el predicado “poema” se hace efectivo cuando nosotros le imponemos una distinción con la que no viene. El “poema” se materializa como tal, entonces, no en el significado arbitrario que le demos sino en el que se lo demos. [...] Los versos que entendemos completamente nos decepcionan. Los versos, que el poema somete para hacerlos expresar un contenido unitario, se rebelan. Los versos que apreciamos, los versos con los que nos deleitamos, aquellos con los que a fin de cuentas nos quedamos, contienen siempre un resto indomesticado. Y no porque sea uno de esos versos metafísicos mayores: yo mantengo conmigo, por ejemplo, este verso de Róger Santiváñez: “Muchachas palteadas por las puras”. Y lo mantengo porque lo entiendo a medias, porque tiene un resto que no logro cerrar y que por ello mismo se mantiene vivo, reacio a la servidumbre de un significado impuesto de afuera. [...] Observemos que la búsqueda de la unidad, de la unidad lingüística, política, étnica, poética, siempre está al servicio de quien la impone. Quiero recoger una idea muy fértil del artista conceptual Joseph Kosuth. Dice Kosuth: “arte es lo que haces, cultura es lo que te hacen”. Extrapolando, sin mayor gracia admito, diré que verso es lo que haces, poema es lo que te hacen. Lo que te hacen hacer. Lo que la cultura te hace hacer: construir todos homogéneos, integrados, cuerpos enteros, imaginarios. Y por si esto ya se está entendiendo de manera equivocada quiero expresar que hacer estos todos imaginarios no está mal. No está ni bien ni mal. Simplemente está. Así son las cosas. Los seres humanos siempre embestiremos con nobleza a la muleta del significado. Pero lo que quisiera recordar es que no es labor del artista hacer cultura sino arte. Ya se encargarán las entidades oficiales, las Academias, los burócratas, de domesticar el arte y volverlo cultura; ya se encargarán de hacer del arte piezas de museo, unidades exhibibles, acompañadas de narraciones que nos tratarán de convencer de que ese arte-hecho-cultura es prueba evidente de que somos uno, algún tipo de uno (político, étnico, familiar, religioso, poético, lo que sea). Pero lo que no señalarán porque no pueden hacerlo, a costa de sus propias vidas simbólicas, es que el arte no se place de resultados totalizantes y unificados, sino de búsquedas a las que siempre les faltará algo, búsquedas sin cosa encontrada, una especie de incesante reacción en contra de la domesticación. Mario Montalbetti "Labilidad de objeto, labilidad de fin y pulsión de langue. En defensa del poema como aberración significante" Hueso Húmero, no. 53.
Descarga el ensayo completo: http://huesohumero.perucultural.org.pe/textos/53/531.doc

sábado, junio 07, 2008

Mi (poema de amor)

. Vendí todas mis alcachofas por un boleto al lugar en que vives. Ningún percance. El tren salió en horario sol y vacas gordas todo el camino. Pero tu pueblo no apareció nunca. Mario Montalbetti Perro negro. 31 poemas Ediciones Arybalo, 1978.

martes, enero 24, 2006

El peruano perfecto

¿Quién es este hombre? ¿Qué hace este hombre? ¿Por qué está sentado bajo el cobertizo de su casa? ¿A quién espera sentado bajo el cobertizo? Esta es su casa. Esta no es su casa. El hombre nació en el Perú pero ahora vive en Arizona. El hombre vive solo en Arizona. El hombre vive exactamente a 6104 kilómetros de su esposa y de su hijo. Esta es la casa del hombre. Esta no es la casa del hombre. ¿Por qué está sentado bajo el cobertizo de la casa? El hombre prepara una clase de filología. El hombre es profesor de filología en la Universidad de Arizona. Mañana es la clase. El hombre prepara la clase. El hombre se sienta bajo el cobertizo y prepara la clase. Eso es lo que hace el hombre. ¿En qué piensa el hombre? En la clase de mañana. El hombre agrupa las palabras angosto, angustia, angina y observa que comparten una misma raíz. ¿Por qué se levanta el hombre? ¿Por qué abandona la sombra del cobertizo y se dirige a la cocina? El hombre se dirige a la cocina porque ahí están sus cuchillos. El hombre va por los cuchillos. El hombre se dispone a afilar los cuchillos mientras piensa en un grupo de palabras. ¿Por qué afila los cuchillos en lugar de gozar del sol o beber un vaso de agua fría bajo el cobertizo? El hombre afila los cuchillos y deja de pensar en la clase. ¿Por qué ha dejado de pensar en la clase? ¿Por qué sigue afilando los cuchillos una vez que ya están afilados? El hombre guarda los cuchillos en una gaveta de la cocina. El hombre ha terminado de afilarlos. El hombre regresa al cobertizo. ¿Por qué regresa el hombre a sentarse bajo el cobertizo de la casa? Esta es la casa del hombre. Esta no es la casa del hombre. El hombre está sentado bajo el cobertizo. Ya ha preparado la clase de mañana. Ya ha afilado los cuchillos. Ahora prepara el hombre su propia muerte y resurrección. Mario Montalbetti Cinco segundos de horizonte Álbum del universo bakterial, 2005