jueves, marzo 21, 2013

Acerca de la crítica


1

No creo que todo el mundo exista con el fin de terminar en un libro (Mallarmé), aunque la idea, estoy de acuerdo, es excitante.

Sí creo, en cambio, que todo libro existente eventualmente desaparecerá.

Como resultado de una catástrofe final o victimizados por la tecnología o por un proceso de auto-aniquiliación, no lo sé. Pero desaparecerán.

No veo razón para el lamento. Veo aquí un incentivo para ubicar a los libros dentro de la categoría de organismos vivos. Así que es natural que crezcan, se multipliquen, cambien de color, enfermen y, eventualmente, mueran.

En este momento somos testigos de la fase fina de este proceso. Figurativa y literalmente, las bibliotecas son cementerios de libros.

¿Qué son los best-sellers de pasta blanda si no cenizas, sombras, humo? Todo best-seller testifica el hecho de que el fuego del lenguaje (en sus formas literarias) se ha extinguido.


2

Pero en lo que toca a nosotros, estamos vivos y bien.

Todavía tenemos colores y ojos para verlos, sistemas lógicos, signos, proyectores de cine, pistas de baile, cadenas de televisión, alfabetos manuales y mucho más.

Hasta donde sé, únicamente los artistas están celebrando la muerte de los libros. Es difícil de creer, pero es cierto, a nadie más parece importarle.

Sólo los artistas están dando su merecido adiós a los libros, con cantos, iconos, aceites sagrados, rituales, cohetes; en fin, todo lo usual en estos casos.

Otras personas (por ejemplo, los escritores, lectores y todos los intermediarios entre unos y otros) simulan no ver, oír u oler. Las estadísticas no gozan de alta estima como materiales de lectura en estos círculos.

¿Y qué tal en la educación? Todo ocurre, como antaño, casi exclusivamente por medio de libros. Mientras tanto, afuera, en las calles, se aclaman los peores best-sellers.


3

Pero esta no es la historia de los buenos escritores versus los malos escritores, editores de calidad versus editores de basura, lectores inteligentes versus lectores idiotas.

El único tema real de nuestra historia es este objeto más bien pequeño, usualmente rectangular, multicolor y de peso ligero: el libro, los libros. Los encontramos aquí y allá entre nosotros, viviendo sus vidas, cambiando, objetos de todo tipo de manipulaciones y modificaciones en manos de cualquiera que se cruce con ellos.

Los artistas han tenido esta intuición: los libros son propiedad común. Pertenecen a todos y cada uno de nosotros. Varios siglos de vida común entre hombres y libros  han dejado su marca en ambos loados. Los hombres aprendieron a leer y luego se aburrieron. Los libros aprendieron que no durarían para siempre y comenzaron a moverse.

Los libros se convirtieron en territorio para el juego, abiertos a cualquiera dispuesto a tomar parte de él. Muy pronto los libros se volvieron multicolores, su geometría se diversificó, los textos impresos comenzaron a bailar e incluso hicieron su salida, las páginas devinieron transparentes, materiales distintos del papel se exploraron y conquistaron.

Aquellos que gustan de la historia dicen que todo esto comenzó en los tardíos años cincuenta, y se responsabiliza a los poetas concretos del primer golpe mortal.

Pero, por supuesto, todo esto comenzó mucho antes. Sólo para mencionar un ejemplo, los futuristas y constructivistas ya habían estado activos en este campo algunas décadas antes. Y cuando dices esto en voz alta, no pasa mucho tiempo antes de que alguien interrumpa y recuerde los manuscritos medievales, las inscripciones romanas o la escritura jeroglífica.


4

Veo esta evolución formal de la siguiente manera:

a) Lenguaje escrito en bloques más bien sólidos: PROSA. Todas las unidades visuales (letras, puntuación, espacios) se distribuyen uniformemente, creando un patrón regular blanco y negro sobre la página. [La distinción entre narración y diálogo representa la primera ruptura importante en el cuerpo del texto.]

b) Rarefacción del lenguaje: POESIA.  Las palabras se volvieron escasas, cada una proclamando y defendiendo su propia identidad. La mitad del espacio permanece en blanco. El texto y el espacio desocupado mantienen un delicado balance. Nuestras emociones se despiertan por esta precariedad. [El verso libre redescubre y repuebla la baldía vastedad de la página.]

c) Flotando en un espacio enrarecido, algunos elementos (letras, palabras) coagulan: POESIA CONCRETA. El lenguaje pierde su uniformidad. Las letras están, desde ahora, sujetas a las leyes (la arbitrariedad) de la atracción y el rechazo. El lenguaje carece de transparencia. Las letras pueden ser pintadas con cualquier color. [La exposición a la variación de tamaño, forma y color conduce, a final de cuentas, a una carencia total de identidad. Las letras se mezclan con imágenes. Nace la poesía visual.]

d) Una vez que la primacía del lenguaje visual se ha roto, cualquier sistema de signos puede poblar el libro: OBRAS-LIBRO. Los artistas, músicos y gente ordinaria los toman por asalto. A partir de ahora, el libro tendrá sentido por su carácter en entidad física. La intrusión de signos heterogéneos en la página queda relacionada con un conocimiento más hondo de la naturaleza estructural del libro como un todo. [Lo que en fases anteriores e esta evolución no parecían ser sino sueños alocados --libros en blanco, libros en negro, libros ilegibles, etcétera-- más tarde demuestra ser fácil de emprender por los artistas y fácil de aceptar por el público.]



5

Prefiero detenerme aquí. En el momento en que la bestia ha muerto. Luego llegaron las hienas de todo tipo y no quiero ocuparme de ellas.

La actividad editorial se diversificó. Se organizaron festivales y conferencias. Los museos enriquecieron sus colecciones.

Los libros alcanzaron estatus de superestrellas. Fueron colocados bajo los reflectores. La audiencia del arte se mantuvo sentada a la expectativa de algo que tenía que ser sensacional.

Pero en la escena de arte los libros probaron ser, en su mayor parte, pobres actores. Bastante pequeños, se dañan fácilmente al ser manipulados, más bien difíciles de exhibir, pobremente distribuidos, y todo lo demás.

Únicamente los artistas ingenuos creyeron realmente, y sólo por un corto tiempo, que las mejores armas de los libros eran su "falta de pretensión" y su carácter "democrático".

Al final, el libro de artista probó ser nada más, nada menos, que un producto artístico.



6

Estoy feliz con las actuales actividades diversificadas en el campo del libro, siempre y cuando se obtengan nuevas visiones.

No veo por qué tengamos que escuchar una y otra vez los nombres Dieter Rot, Edward Ruscha, Andy Warhol, etcétera. Y, por favor, les ruego, no mencionen a D . . . p.

Creo, y soy feliz al creerlo, que alguien en Etiopía, Paraguay o Corea está haciendo o ha hecho obras maravillosas (y no porque haya visto una). Estoy convencido de que la capacidad humana para la creación es más amplia, alta y profunda de lo que los especialistas del arte quieren hacernos creer.

Sólo los museos y los coleccionistas (y me refiero específicamente a los museos y los coleccionistas en los países más ricos, muy conocidos por sus perspectivas imperialistas acerca de la geografía y la historia de la cultura) pueden tener un interés en identificar, fechar y registrar las supuestas diez mejores obras en un campo dado.

Lo que más me gusta de los libros es que hay demasiados. Por lo tanto, nunca puedo estar seguro de que los he visto todos ni, en consecuencia, de que sé cuáles son los mejores.

Créanme, no digo esto a la ligera. Estoy contradiciéndome de modo consciente después de haber llegado a la conclusión de que, o debo cerrar la boca para siempre, o debo contradecirme.



7

Comencé a hacer obras-libro en 1971, inmediatamente después de haberme dado cuenta de que ya había muchos libros en el mundo.

 Había escuchado que las (mayores) bibliotecas estaban llenas de libros que nadie había abierto o solicitado.

Sabía por propia experiencia que el contenido de un libro --el lenguaje-- es engañoso y puede ser aburrido.

Era entonces necesario, concluí, terminar con los libros. Pero esto, en bien de la coherencia, tenía que hacerse por medio de libros.

Mi propósito fue crear libros que fueran tan intensos en el uso del espacio y tiempo disponibles que todos los demás libros parecieran superficiales y sin sentido.

De arranque, los libros tenían que liberarse a sí mismos de la literatura. Luego, tenían que liberarse de las letras.

A partir de ese momento, consideré a cualquiera que no leyera libros como mi aliado y a cualquiera que escribiera libros como mi enemigo.


8

Pero reservé mi amor más profundo por quien activamente estuviera involucrado en la lucha contra el enemigo en común.

No importa que no sepa que está peleando, no importa siquiera que reconozca la existencia de un enemigo.

La única cosa importante es que esté creando libros que vuelvan obsoletos los estándares del enemigo: su arma.

Tales libros --obras-libro-- alcanzan este fin por medio de su coherencia interna, el impacto de sus contenidos, su comprensión de la naturaleza secuencial del libro, su conciencia del ritmo de "lectura", el rechazo del lenguaje lineal.

Cuando tales libros finalmente existan, y cuando su existencia sea reconocida, entonces tendremos el derecho a decir: "¡Hemos ganado!"

¡Hemos ganado! ¿No es así?



Ulises Carrión
El arte nuevo de hacer libros
Edición: Juan J. Agius
Traducción: Heriberto Yépez
Tumbona Ediciones, 2012.

Este texto fue escrito para el panel "Critical Issues for Artists´ Books" dentro de la Artists´ Books Conference, que tuvo lugar en el Centro de Ciencia e Ingeniería de la Universidad de Boston en abril de 1985. Apareció publicado por primera vez en Quant aux livres / On Books (1997 y 2008).

jueves, marzo 14, 2013

La comparación con música es perfectible por los pájaros


primero la historia mundana
el arco de la acción
el realismo y su constelación de efectos
como pájaros no repetidos en la biografía


§


la comparación con música es perfectible por los pájaros
pero del lenguaje del paraíso
de las aves del que sigue a la traducción
qué piensas, o del supuesto
entretejido de trama y detalle


§


la tercera persona no nos llevó a la transparencia
ni el tajo que divide áreas de pájaros
de otras terrestres, insistiendo: así pasó.
la primera persona no nos llevó a la transparencia


§


la descripción de los objetos fue el cielo del siglo, dicen,
-y si el cielo no termina ahí
y si nos equivocamos todos y la lírica
vuelve como acto de verdadero realismo?


§


montañas lejanas al mismo tiempo y próximas
a lo largo de esa indeterminación nos movemos

sobre particularidades alisadas
algunas más prominentes que otras

las vacas pastan sobre el lenguaje
el lugar común del pasto


§


polen es metafísica en este pueblo
su impronta en las partículas
caminamos llevados por la promesa de la urbanística,
"su tema recurrente", decimos


§


el gran afuera, espeso,
el poema emancipado de la labor
aunque es sus límites
sobre esta instancia la constelación entera
entre hechos y helechos repartidos



Hugo García Manríquez
Tierra Adentro, no. 179-180, diciembre de 2012-marzo de 2013.

jueves, marzo 07, 2013

Tres poemas de Rodrigo Flores Sánchez

Bella epístola a manera de presentación

My dearest:
Lo que de tu amor en mí habita:
. . . quiero cogerte.
Experiencia directa.
Decirte hola para matar el tiempo.
. . . Habitarte para ocultarme, bonita.
. . . Cogerte.
Decirle:
ocúltate bajo la falda.
Decir
que espejo es experiencia.
Y todo ello
-aunque es demasiado-
ocurre mientras mi bota golpea
contra la puerta,
contra la pared,
como tardío acontecimiento
o apostilla temprana de lo que no
. . . sucederá.
Amor observa el triángulo que forman
la puerta que va y viene,
el quicio donde la luz termina
y mi sombra tras la bota que se
. . . desplaza.
Espero en la habitación a que amor
. . . rime detrás de la puerta franca.

Tanta experiencia
acabará por ocultarnos,
de tan liviana,
como biombo japonés.

No molestar por favor. No
repitas tus recursos por favor.
Sé de desear matarme
y sé de la hipocresía de no hacerlo
y sonreír en el sarcasmo de
. . . desearte.
Género tragicómico afectado.

Mientras piso la alfombra
para asegurarme de que no dije nada,
sé que mi cuerpo tiene algo de no
. . . tenerte,
oh Maligna,
Sincerely yours, El Sr. Desollado.



contrabiográfico
Arenal/2009

Acabo de ver el letrero que dice:
Se saca cascajo.
Las letras en la puerta de la camioneta.

Las letras rojas titilan y clavan.
Y yo voy dando vueltas.
Doy vueltas a las palabras.

Se saca cascajo de mi boca,
podría decir.
Se saca cascajo.
¿De dónde se saca?,
me pregunto.
La camioneta sale
de la casa.
Avanza.
Creo que sacó cascajo de la casa.
Y yo repito.
La camioneta
con letras rojas
en la portezuela
saca cascajo.
Eso hace porque eso dice.
Presente del indicativo.

Me saca de mí,
me sacó de mí el letrero,
más que nada el sonido reiterándose.
El sonido del letrero
me sacó de mí
para escucharme decir:
se saca cascajo.
Me sacó a mí para decirme
que de cascajo en la cabeza
voy lleno,
vengo lleno
de cascajo.

Quieren sacarme el cascajo
pero yo no quiero.
Estoy bien.
No quiero que me saquen de mí.
Que mejor
venga
la camioneta.



contrabiográfico
Señales/2008

Una cierta marca de sentido,
están manchados mis pantalones de sentido,
con salsa roja,
con marca de muerte,
como comer pepinos en tupperware,
tal vez sopa de lentejas,
chile relleno de picadillo,
así me marcan los acontecimientos,
las fracturas, las iras,
algunos pusilánimes
próximos a mí, a ti,
se me abastecen con bocados,
se me nutren con amor,
se me alimentan con fe para no creer,
la alarma suena toda la noche,
es cuando los asaltantes
llevan mi cabeza a la tabla de picar
y la pican, la pican en la noche,
escucho las alarmas, nos asaltan
cuando dormimos, sin saberlo
nos decimos malas palabras,
había una amenaza,
los intrusos penetran nuestra morada
y se activa el detector de movimiento,
¿aún sonará el tuu ruu tuu ruu?,
con las hordas me nacen marcas
en la noche de cuchillos,
en la rabia,
se me activan las marcas de sentido,
de rigor,
marcas de salsa en los pantalones,
busco mis marcas de humanidad responsable,
las marcas genitales de que soy señor,
las marcas corporales
por perderlo todo,
las marcas en los nudillos
del buceo en rumbos universitarios.
Soy oblicuo.



Rodrigo Flores Sánchez
Tianguis
Almadía, 2013.

jueves, febrero 28, 2013

Tres poemas de Vasko Popa

Las semillas

Uno siembra a otro
Lo siembra en su cabeza
Apisona bien la tierra

Espera que brote la semilla

La semilla le vacía la cabeza
La convierte en ratonera
Los ratones roen la semilla

Allí quedan muertos

En la cabeza vacía se aloja el viento
Y procrea brisas multicolores



2

Escucha tú monstruo
Quítate el pañuelo blanco
Nos conocemos

Contigo cuando éramos niños
Se sorbía de la misma taza

Se dormía en el mismo lecho
Contigo puñal de mirada aviesa

Se caminaba por un mundo tortuoso
Contigo serpiente en acecho

Oye hipócrita
Quítate el pañuelo blanco
Para qué mentirnos



Consejo y medio

Antes de morir querido vecino
Hay que dormir bien

Me aconseja mi conocido
Vagabundo del parque cercano

Y no se levanta del banco
Donde reposa hasta hartarse



Vasko Popa
Poesía
Traducción: Juan Octavio Prenz
Fondo de Cultura Econónima, 1985.

jueves, febrero 21, 2013

Fragmentos de una conversación con George Oppen

Citando a Rezy, también, "Queríamos ser nosotros mismos entre los escombros", lo que nos mantuvo a medias dentro, y a medias fuera del activismo político. Ese verso es para mí uno de los versos poderosos en poesía. "La viga que permanece entre los escombros", recitábamos esa línea una y otra vez para nosotros mismos, y queríamos ser nosotros mismos, entre los escombros, y eran escombros o faltaba poco para que lo fueran. Estaba muy cerca la catástrofe, ya sabe, no sólo cerca sino que era una catástrofe mundial, la guerra.

[...]

Significa que reconocíamos no saber lo suficiente sobre la poesía que se escribía; la poesía que nosotros habíamos escrito. Cuando la crisis ocurrió supimos que no sabíamos nada de lo que pasaba en el mundo, y entendimos que debíamos averiguarlo, entonces fue una exploración poética al mismo tiempo, actos de conciencia, la sensación de que uno valora una cosa o la otra. Y pensé que la mayoría de los poetas no sabían acerca del mundo como vida --por lo tanto abandondé sin problemas a un montón de amigos poéticos. (Risas)

[...]

Lo que rompió nuestra amistad fue cuando Louis Zukofsky quiso saber si prefería mi trabajo antes que el suyo. Y luego quería saber exactamente cuáles eran mis reservas hacia su trabajo. Y, bajo bastante presión, dije que pensaba que usaba la oscuridad en la escritura como táctica, lo que no era una cosa agradable de decir, y ese fue el fin de nuestra amistad.

[...]

No sé qué tan sincero era. Eso fue cuando Pound visitó los EEUU, y Jay Laughlin había dispuesto que grupos pequeños hablaran con Pound. Nos encontramos en la oficina de Jay --ese era nuestro grupo-- él quería mantener los grupos reducidos, de forma que no se divulgara la noticia de que Pound estaba por ahí, libre, o cosas por el estilo que podrían crear problemas. Y esperamos a que Pound llegara y charlar; finalmente Pound llegó con Olga y se sentó en completo silencio y todos se pusieron nerviosos y comenzaron a hablar, y Jay en un momento de inspiración dijo "Ezra, muéstrale a George tu nuevo libro". Y Pound con voz sepulcral dijo, "¿Cómo puedo saber que le interesa?" Usted sabe perfectamente lo que eso quiere decir. Entonces me puse de pie y caminé hacia él, extendí mi mano y dije "Me interesa" --un gesto muy dramático-- y Pound se puso de pie en el acto, estábamos muy cerca, y Pound comenzó a llorar, y me eché a llorar también. Después nos fuimos a casa. Nadie pudo hablar, así que nos fuimos a casa, imposible comprenderlo.



George Oppen
Fragmentos de la entrevista "Poesía y política: una conversación con George y Mary Oppen", realizada por Burton Hatlen y Tom Mandel.
Tomado de George Oppen: poesía, ensayo y entrevistas.
Selección y traducción: Kurt Folch.
Universidad Diego Portales, 2012.

jueves, febrero 14, 2013

Tres poemas de Bárbara Belloc


Me despido por anticipado de los requisitos mínimos para ser una
estrella de rock: la cara de un adolescente, una rebeldía, una buena pose.
Quiero salir de la caverna. Sin resoplidos. Sin grandes gestos. Sin un
[hacha.
En la mañana fría, la nieve todavía sin hollar, espesa y rápida como humo
[blanco
de almendras. Ese misterio debajo de los pies, y el instinto que tarde o
[temprano,
como Héspero, vuelve todo a su red.


*


La oscilación del precio del petróleo no es materia poética.
Las consecuencias biológicas del empleo de glifosato no son materia
[poética.
La explotación intensiva de un monocultivo durante un prolongado período
[de
tiempo en un suelo no renovado no es materia poética.
La perpetuación de un sistema de estímulo a la actividad agrícola nacional
basado en el subsidio a la siembra de especies con mayor demanda
[externa y/
o industrial no es materia poética.
Si no hay espacio público no hay política.
El combustible motor en la elaboración de bienes de consumo masivos
degrada como el contaminante con mayor efecto residual. La investigación
[y
el desarrollo de formas de producción de energía no devastadoras no es
materia poética.
Si la opinión general se reduce al discurso de los medios, no hay memoria.
El día que la lírica recupere su flor será coronada la reina de Marte.


*


Naturalista

Jamás comprendí tu ecosistema, aunque lo amé o creí amarlo. Una
laguna bordeada de esteros y yo asomándome a las aguas, para ver
¿qué? Los filos irisados de una mole de laja por los que no corre una
gota. Las listas de procedimientos científicamente aceptables, requisitos
mínimos para un experimento de esta clase: observar, colectar, estudiar,
comparar, sacar conclusiones. Y ni un solo día pude ponerme el traje de
neoprene, alejarme nadando.



Bárbara Belloc
Andinista
Gog y Magog, 2009.

jueves, febrero 07, 2013

Tres poemas de Luis Eduardo García

Antídoto contra postales multicolor y comerciales costosos

Desconfía de los fondos que carezcan de un par de aves
 . . reventadas o
algunos árboles secos
pocas cosas
más absurdas que las figuras sonrosadas delante
 . . de un atardecer casi amarillo.

La naturaleza puede parecer impresionante con tres
 . . ó cuatro filtros encima
con tres ó cuatro
millones de tomas con tecnología de punta:
modelos petrificadas con senos suculentos
enormes animales de felpa
algo parece estar oculto entre todo ese azul
verdoso

pero en realidad ahí no hay nada.



De cómo encontró una vía rápida para llegar al infierno desde una lectura de poemas

Explica el texto y lo arruina.
Explica que su explicación no daña en forma alguna
 . . la autonomía de su texto y lo arruina aun más.
Explica que hay algo inasible que ha quedado intacto
 . . y vuelve a arruinarlo.
Explica que en realidad nunca ha sido bueno para
 . . "traducir" lo inasible y lo arruina de nuevo.
Explica que se retira de la poesía porque lo inasible
 . . es una mierda cruel y lo arruina.
Explica que probablemente les será difícil comprender
 . . su decisión y lo arruina nuevamente.
Explica que de ninguna manera cree que todos
 . . los presentes son un alud de retrasados y lo arruina
 . . más todavía.
Explica que no quiso meter el dedo en el ojo de la única
 . . reportera en la sala y lo arruina.
 Explica que no fue su intención romper la tráquea
 . . del compañero poeta de al lado y lo arruina otra vez.

Explica que el fuego está demasiado alto para su piel
. . delicada y lo arruina por completo.



Imitador de Marcel Duchamp versus Imitador de Dios / el vacío (lucha en jaula, versión simplificada)

A. C.
Vísceras de cerdo sobre un sofá italiano.
P.
Un relámpago.



Luis Eduardo García
Dos estudios a partir de la descomposición de Marcus Rothkowitz
Fondo Editorial Tierra Adentro, 2012.

lunes, enero 28, 2013

Jorge Eduardo Eielson. La vida como obra de arte

Conocí a Eielson en una terraza miraflorina con vista al recién inaugurado Óvalo Pacífico, hace mil años. Debió ser por el 67, bajo Los Beatles, en una cena-buffet que dieron para agasajarlo luego de su gran exposición en el IAC, en casa de un famoso coleccionista judío, a su paso por Lima pues por entonces residía en París. La exposición había sido un éxito, se había vendido varios cuadros, la crítica era consagratoria, y esto había vuelto a poner en el calendario su rica y discutida dualidad: ¿Era Eielson más poeta que pintor? ¿O más pintor que poeta?... Pregunta insidiosa si la hay, porque como poeta nadie lo discutía...

No sé quién tuvo la excelente idea de invitarnos, tal vez el crítico Juan Acha, quien auspiciaba a las vanguardias desde las páginas de El Comercio, el caso es que inesperadamente terminamos en la cena, nosotros, "los inquietos jóvenes poetas" que ya habíamos publicado una antología-manifiesto de la generación, bajo el nombre de Los nuevos, que había causado mucho revuelo. No recuerdo si estábamos todos, pero sí Mirko Lauer, Toño Cisneros, Julio Ortega y creo que Lucho Hernández... Alguien nos presentó en la terraza y los jóvenes poetas lo rodeamos. Eielson era un hombre menudo, ágil, desenvuelto, con una cortesía irónica y distante, vestido con la elegancia informal del pintor, y con un trato que evidenciaba mucho mundo. Todos éramos grandes admiradores de su poesía, estábamos felices de conocerlo, para todos nosotros era un maestro, y nadie entendía por qué había reemplazado la máquina de escribir por la brocha del pintor, la cuartilla por el lienzo, la idea por el color, y a algunos nos parecía una deserción cuando no una traición. En fin, cuando los jóvenes logramos acorralarlo en la terraza, arrancándolo a esa tira de viejos que lo tenían acaparado, sentí que había en el aire una pregunta incómoda, que alguien tenía que formular, y ese alguien, tal vez fui yo mismo, le preguntó a Eielson por qué había cambiado la poesía por la pintura. Hubo un silencio expectante, una carraspera nerviosa, y él aclaró sencillamente que se trataba de espacios diferentes, y no dijo nada más... Eso no respondió satisfactoriamente a mi pregunta, pero no insistí, y más bien nos tomamos unos tragos, y él andaba fascinado con el Desierto limeño que está "aquicito nomás", a alcance de tu mano. Mirko conocía mejor el tema, porque por entonces ya era un tremendo surfer y luego ambos estuvieron yendo a Lomo de Corvina y a la playa del Regatas...

En fin, esa noche le conté que pronto viajaba a París con mi mujer que era francesa, y Jorge Eduardo me dijo que lo llame cuando pase por allí y me dio su teléfono, sin imaginar que a los pocos meses yo ya estaría llamándolo desde la mismísima Ciudad Luz, y que esos meses serían además los de Mayo 68, mismo Comuna de París... Quedamos pues en vernos en un cafecito de la Mutualité, cerca de donde vivía con su pareja, el barbudo sardo Michele, que cultivaba su notable parecido con el musculoso Brutus, eterno rival de Popeye...

Al rato ya me estaba paseando por el Barrio Latino con Jorge Eduardo y Michele, que me contaban miles de anécdotas sobre París, pintores y poetas, pasando de café en café, de bar en bar, en ese ambiente eléctrico del Mayo francés, donde los príncipes eran los estudiantes pelucones, sucios, rotosos, marihuaneros, pacifistas, que se paseaban con guitarras y saxofones y de pronto lanzaban discursos airados contra la burguesía, porque querían cambiar el mundo ellos también... Como yo diera una propina a un clochard que me caía simpático, Jorge me dijo: "No son tan simpáticos" y procedió a contarme la historia del gran Samuel Beckett a quien, borracho de ron, unos clochards malvados habían empapado en ron, y le habían prendido un fósforo... Se salvó echándose al Sena, que está a la mano para casos como este, y pasamos de un bar a otro, de un tema a otro, porque Eielson había conocido a ese músico gringo loco de John Cage, y a varios de los beats como Ferlinghetti, que había visitado City Light Books, y Burroughs, que había estado en el Perú y lo cuenta en unas cartas —porque nunca estaba anocheciendo y siempre estaba amaneciendo en aquel mes de mayo florido— y en "Chez Georges" que estaba atendido por un argentino, encontré un silencio estratégico en la conversación, y le clavé mi misil nuevamente: "¿Por qué dejaste la poesía por la pintura?", que estaba lleno de sobreentendidos. Y esta vez sí Eielson se dio la pena de contestarme, y dijo: "Porque el Tiempo es muerte, y el Espacio es vida", que me dejó pensativo durante largos años...

Eielson me invitó a pasar por su taller, que visité a los pocos días y me impresionó como a un provinciano, porque tenía el piso de tablones todo pintado de blanco, que formaba un paralelepípedo con los muros que subían al techo y también estaban pintados de blanco hasta las vigas, llenos de coloridos cuadros de Eielson, de Michele y muchos otros, y te daba la impresión de estar en una película de Fellini, y olía a incienso con música repetitiva de Terry Riley o de La Monte Young, y uno se sentía en un ambiente raro y exquisito, con gente en general europea o gringa, marchands, coleccionistas, periodistas de revistas de arte, pintores de vanguardia, y unos personajes de la fauna parisina, que te hacían parpadear... Jorge Eduardo se afanaba en la cocina, al servicio de sus invitados, preparando un plato italiano sobrio y magnífico, no sé, un caviar de berenjenas o unas lonjas de prosciutto di Parma, un queso camembert o un chèvre de esos sublimes que no se encuentran sino en París. Y los vinos... era un hombre del Renacimiento este pata, estaba en todas.

Y de súbito me di cuenta que Eielson no vivía como poeta, sino como pintor. Yo no conocía a ningún poeta que viviera así, con esa gracia, con esa sabiduría, rodeado de tantos talentos diferentes... Casi todos los poetas que yo conocía eran una manga de borrachos que vivían en los bares, que desayunaban, almorzaban, y cenaban en El Palermo, por ejemplo, y habitaban pisos feos, cuartuchos polvorientos, hoteluchos miserables como los que frecuentó César Vallejo durante los 15 años que vivió en París. En Lima los poetas no vivían como Eielson, sino como adocenados clasemedieros con súper bibliotecas, o directamente como misios y cachueleros. Contrariamente a ellos, Eielson desplegaba el gran arte de vivir, que es común entre artistas, pero que es rarísimo entre poetas, y sobre todo peruanos, que desde Vallejo no han hecho sino izar bandera de miserabilismo, y viven de cualquier manera, creyendo que el refinamiento con que tratan a la lengua los exime de cualquier otro...

Por otro lado el tipo de pintura en la que estaba inmerso Eielson estaba pasando por un momento interesantísimo, que era la muerte de los ismos que la habían tironeado y sacudido durante el último siglo, dentro de una intensa reflexión de críticos, filósofos, pintores, y era ahora, más que nunca "cosa mentale" como había definido Leonardo. Y Eielson se colocaba en el centro de la reflexión con la pintura no objetual o conceptual, que había exhibido en la Galería  Yvon Lambert en 1968. En alguna entrevista dijo que su vida era su verdadera obra maestra, y yo lo creo firmemente. Antes estuvo cercano a Lucio Fontana y sus cuadros lacerados, a Piero Manzoni y sus ampolletas de "sangre de artista", pero ahora se dejaba ganar por algo más sensual, más irónico como las instalaciones y los juegos de Fluxus, y sus "intervenciones" enla realidad, como aquel evento en el Metro de París, en que Eielson, Hastings y Yvonne von Mollendorf repartieron bocaditos y gaseosas gratuitas a los sorprendidos viajeros. Por aquellos tiempos había dejado de hacer "pintura pintada", y ni siquiera continuaba su serie de "Quipus" que siempre fue muy afortunada y nunca le faltaba comprador para ellos. Había mucho de poesía en todo aquello, pero cada vez que nos veíamos, hablábamos casi exclusivamente de pintura, como si ambos no fuéramos poetas, o precisamente por ello.

Un día Jorge Eduardo invitó a todos los amigos peruanos de París a la inauguración de su nuevo taller de pintura en un pueblito cercano del valle de la Chevreuse que se llamaba, creo, Gif-sur-Yvette. Todos asistimos, con gran curiosidad, porque el taller era un regalo a Jorge Eduardo de su mecenas, el conde ruso Paul Tolstoi, nieto del gran León, quien se había comprado una inmensa masía para habitarla con su mujer e hijo por nacer, pues acababa de casarse y fundar una familia, pero además había mandado restaurar toda una ala de la vieja finca para convertirla en un gran taller de artista, con techos muy altos, loggia, dormitorio, baño, etc. Era un regalo sensacional, pero frío, y más bien helado, porque no había suficiente calefacción para tan grande espacio, y el calor se diluía por el techo, el frío humedecía las paredes. ¿Y ahí iban a habitar Jorge y Michele, los dos solos lejos de París y sus socialidades? Nosotros no lo creímos posible, porque ambos estaban acostumbrados a vivir en las grandes ciudades, París, Milán, Nueva York, pero en el ajo y nunca en la periferia. Y efectivamente tuvimos razón, porque a raíz de esto, Jorge Eduardo tuvo una pelea espantosa con su protector, se dijeron zamba canuta, y rompieron palitos para siempre, al cabo de 7 años de sólida amistad y de un importante apoyo económico que le permitió a Eielson adelantarse por los senderos de la vanguardias sin preocuparse por vender su obra. Poco después Jorge se regresó a Milán con Michele, y a partir de entonces sólo nos vimos en sus esporádicas visitas a París, y luego a Lima, cuando hube regresado a mi país.

La última vez que hablé con él fue por teléfono, Lima-Milán. Me habían encargado invitarlo a un congreso literario en Cajamarca, como huésped de honor. Respondió con voz confidencial y quebradiza que en este mismo momento estaba a la cabecera de su amigo Michele, que se consumía derrotado por el cáncer, y no podía abandonarlo ni un solo instante, como no lo había hecho durante los últimos 40 años... Me excusé por mi impertinencia y le dije adiós al amigo, a los dos amigos que finalmente bien poco se sobrevivieron el uno a otro, como suele ocurrirles a las viejas parejas que se aman...


Rodolfo Hinostroza
Pararrayos de Dios. Crónicas de poetas
Tribal, 2012.

lunes, enero 21, 2013

No hay taxis libres


Es malo no saber a dónde ir.

Usas las calles como un abrigo.
Ciertas casas son amigas, ciertas casas
ya no pueden ser visitadas.
Los viejos amores rondan en los portones; tras las ventanas
las mujeres envejecen. El abandono florece.

Has rechazado numerosas invitaciones,
dejado teléfonos sin contestar, dicho "No"
a los pocos que te necesitaban.
Varado en la isla que inventaste
has arrojado mensajes, nostalgias.

Qué inútil es saber que donde quieres ir
no es un lugar concreto.
Los trenes no te llevarán ahí,
los autobuses rojos pasan ligeros sin detenerse.

No hay taxis libres.


Brian Patten
Traducción: Óscar Muciño
Mula Blanca, no. 4, Invierno 2012.
http://mulablanca.com/mx/

lunes, enero 14, 2013

No adorarás Londres/Nueva York/París


Conozco a menudo aspirantes a escritores de lugares apartados que creen que las personas que viven en las capitales de los medios de comunicación tienen, sobre el arte,  alguna información interna especial que ellos no poseen. Leen las páginas de críticas literarias, ven programas sobre arte en televisión para averiguar qué es importante, qué es el arte en realidad, qué debería preocupar a los intelectuales. El provinciano suele ser una persona inteligente y dotada que acaba por adoptar la idea de algún periodista o académico de mucha labia sobre lo que constituye la excelencia literaria, y traiciona su talento imitando a retrasados mentales que sólo tienen talento para medrar.

Aunque vivas en el quinto infierno, no hay razón para sentirte aislado. Si posees una buena colección de ediciones en rústica de grandes escritores y no dejas de releerlos, tienes acceso a más secretos de la literatura que todos los farsantes de la cultura que marcan el tono en las grandes ciudades. Conozco a un destacado crítico de Nueva York que no ha leído a Tolstoi y además está orgulloso de ello. No hay que perder tiempo, por lo tanto, preocupándote por lo que está de moda, el tema idóneo, el estilo idóneo o qué clase de cosas ganan los premios. Cualquier persona que haya tenido éxito en la literatura, lo ha conseguido en sus propios términos.


Stephen Vizinczey
"Los diez mandamientos de un escritor"
Traducción: ¿?
Tomado de Decálogos, mandamientos, credos, consejos y preceptos para oficiantes de la escritura.
Compilador: Carlos López
Praxis, 2006.

viernes, enero 04, 2013

Dos poemas de José Molina

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diles que no me chinguen

vendrán más pitos a
adornar los monos de toledo

un ejército de monos que jugaban felices
con sus pitos
y sus nueces

a masturbarse en las paredes
de recintos coloniales
restaurados

escurriendo semen por los acabados

inflados de gloria
sobre los cuetes de
la calenda

habría que entender los gemidos
que los excitan

gemidos de cabildeo y botella
vacía de mezcal

la aridez del coito en una tierra baldía

mientras los monos suben y bajan
en sus maromas perpetuas
eyaculando tinta sobre las
ruinas y grietas

de una masa que se olvida 




tiró partido de mi abuso

que el día acabe con
la nicotina de tus dedos

eso no es secreto

un par de luces que condecoran
el teibol ibargüengoitia

y adentro
hay cadáveres

un telón de fondo
para cualquier ciudad
en su estación más violenta

las rosas lampiñas
que habrán hecho todo
el recorrido hasta tijuana

para entender de una buena vez
que sí los hay

de hecho hasta en venta

díselo a tus padres
en este cielo precioso

diles que la banda siguió tocando
y los vatos más locos
pisteando y

que tú también eras rosa
o flor o azucena

serán delirios
en la noción de nación

y negación de todo tránsito

¿crees que habrá aire bajo los escombros?

vamos a contarle una historia
a esta narración
una fábula de color de cielo

vamos a pistear algo de diesel
un poco de plomo algo de pan
digerir el letargo de las asociaciones

busquemos la ong del octavo día
o al ombudsman de la reencarnación
en el pecado de la esperanza

rosa del teibol
privado de las emociones




José Molina
Símbolos patrios
Libros del perro negro, 2012.

viernes, diciembre 21, 2012

Quince incas / Doce estrofas de comentario a la inexistencia a partir del kamel-trot inkaiko (circa 1930)

.
Quince incas frappé bailan en puntas sobre una loza de bakelita: 1929-1989;
giran a velocidad de mapamundi,
glissando sobre irregulares trombosis y aneurismas.
Sus hidráulicos párpados de violonceleta
envuelven chulpas rodantes sacrificadas a la diosa Germania,
como collas con frankensteines en los talles y ese torpe kikirikí de las valkirias.

Camafeos brillantes soles en un bosque hiperbóreo,
románticos cripto-alemanes,
padres míos enterrados en el país de la imaginación,
bajo un monte de tibias derruidas
con los dedos artríticos entre anillos de coloratura,
que avanzan hacia el abismo eviscerando grandes maletines.

Al centro de cada frente una piedra pulida por la benevolencia,
quince incas de cuarzo bajo marcas de trineos en la nieve,
arropados con la doblada bandera de lo inexistente,
famélicos o hartos, según la inclinación del miocardio,
tensos de siglo en siglo como un cable helicoidal
a través de abismos góticos que estrangulan la luz del Apurímac.

Sobre ese vacío a cuatro colores quince incas un romance con la soledad,
la ópera que fue escrita sin libreto,
para que todos cantemos a capella,
socios en el secreto perturbable de la marginación: sueño en una noche,
en medio del verano. Hombres y mujeres lampiños con deslumbrantes brazaletes
corren del norte al sur como gacelas.

Quince incas han extraviado el anillo de plomo de los nibelungos, digamos.
Las raíces de mi perplejidad flotan ahí: sueño que sueño
en una noche en medio del verano, que me columpio en un verdor sobresaltado,
burro cansado de la espera que es la experiencia,
con las ideas filosóficas que mi corazón todavía no contiene
pero elabora ya entre las afiladas plumas de rojos edredones.

Así comprendo el peso del desempelo en sus coturnos, sus collages de vándalos
son relámpagos líricos en un slalom de seda, construidos por padres
desde lo que ignoramos acerca de ellos, el baile enmascarado de la historia
sobre la pradera de agua donde cada 24 horas en un vómito de oro
el sol y la luna son canjeados bajo su río de leche,
y aumentan cada minuto el peso de los Keros sobre la galaxia.

Incas imperdonados que bajan en trineo a la tristeza de las lejanas pascuas,
de pieles suaves por la grasa de ganso,
o por la voz de un italiano opalescente, como un viento temblorero,
mágico y ambiguo como la medianoche,
rodeado de gnomas chinescas de pies aletargados,
y de un burro que rumia entre las estrellas, cargado de alfalfa para centauros.

A través de las estepas que angostan sus pesas y medallas
o de todo aquello contra lo que se rebela el forro tejido de mi corazón,
pasan patinando retazos de ñusta sanguinolenta, altas astas de pathos rilkeano,
como el insólito Inca prefiriendo morir
al grito de «Ho jo to jo, heiaha»: inexistencia y experiencia
hacen brotar de la huaca una pasta rosa, espuma del Índico en la madrugada.

Rodean sus corazones sondas y venas que nadie puede diferenciar,
racimos de pedrones exactos como caballos blancos de Viena,
confundidos con la turba de revoluciones cada vez más alejadas:
Incas derribados por el verano perpendicular al trópico
sobre los sofás de mi cansancio eslavo soberano
en la mañana llena de nombres griegos que rematan en poulos.

De todos me interesan los Incas que no fueron,
que rascan mi palma con mensajes confusos que no dejan duda,
y colocan frutadas mitades ante los espejos,
mientras la rueda de fuego que ilumina la kermesse del futuro
los acerca y los aleja de la noche cuyo río de tinta
colma las tazas iridiscentes de la media mañana.

Veo a quince incas trans-celosías. La paraca
no logra limpiar de sus ceños una sequedad de trueno molido.
En el equivalente mental de una ilusión óptica en la redondez del tiempo,
supongo que me protegen de serpientes y estallidos.
Tallo morosos cristalinos que me asombran. A través del vidrio pongo la mano al fuego,
y sufro por ellos las torturas laicas de un pensador pagano: los comprendo.

Y ahora el fin de la canción Natural:
shimmi shimmi sacha sacha shimmi shimmi sacha sacha. Artificial:
shimmi sacha sacha shimmi sacha shimmi sacha sacha sacha shimmi.
Natural: sacha sacha shimmi shimmi sacha sacha. Artificial:
sacha, shimmi,
sacha.

P. D. 1996. Sobre el blutpachacuti de Guzmán,
no hay desenlace, pero no hay final.
Yo pasé ese año explorando halucinatory Incas.
Las líneas entre la spiedras nunca se encontraron.


Mirko Lauer
Trópical cantante
Ediciones El Virrey, 2000. 

viernes, diciembre 14, 2012

Madres no dejen que sus niños se conviertan en poetas (fragmentos)

.
Los grandes poemas de la historia, como Aullido de Allen Ginsberg o El segundo advenimiento de Yeats y Hojas de hierba de Walt Whitman, entre otros, tuvieron profundos efectos en la gente cuando fueron escritos, cambiaron radicalmente la cultura y, cuando eso se obtuvo, fueron retirados a los museos de la poesía, como Rembrandts y Picassos en museos de arte, convirténdose en historia. Pero los grandes poemas se siguen escribiendo sin cesar, transformándose. No se puede evitar que los grandes poemas lleguen.

[...]

A los poetas se les pide leer los poemas, es parte de su trabajo. El sonido de las palabras y sus cualidades musicales son parte del poema. Con los años aprendí a interpretar. No me formé como músico, ni como actor, y no muchos poetas en aquellos años lo hacían, así que tuve que inventármelo, y así es cómo he trabajado con la respiración y el tono, y ensayado infinitas veces hasta la perfección. Desde 1963 hasta el presente, 2011, casi cincuenta años después, todavía estoy aprendiendo a interpretar poemas.

[...]

Al ser un poeta asumes un voto de pobreza. A los poetas nunca se les paga. Es parte del oficio, no es malo ni bueno, es como es. Lo extraño del asunto es que a los poetas nunca se les ha pagado en todas las culturas, en todas las civilizaciones, en toda la historia desde el principio de los tiempos. Es curioso. Lo he investigado: en la antigua India y en la China, en Egipto, y en la Europa ocidental, el poeta era un marginal, el bufón, y decía los que nadie más se atrevía a decir. En nuestro tiempo, incluso William Burroughs y Allen Ginsberg ganaron una cantidad muy modesta de dinero para lo enormemente famosos que fueron. Los poemas no son una mercancía, como lo es el arte. Una vez que sabes las reglas del juego, es una alegría ser poeta. Dado que no hay nada que perder, puedes asumir todos los riesgos que quieras.


John Giorno
Me he resignado a quedarme aquí
Traducción: Martín Rodríguez-Gaona
Lustra Editores, 2011.

viernes, diciembre 07, 2012

Fragmento de una entrevista a Décio Pignatari

La poca presencia cuantitativa de la poesía concreta en la prensa y en obras publicadas, hoy, ¿no está favoreciendo el retorno de la “poesía del adormecimiento”? 

Es verdad que no se ve presencia de ningún tipo de poesía, señal de que se está desvaneciendo lo que llamamos tradicionalmente poesía. Esto me parece muy bueno. La poesía concreta tiene poco que ver con las nociones literarias de la poesía y la literatura. Hace casi medio siglo, en su estudio sobre Camões, Ezra Pound ya decía esto mismo: la poesía está del lado de la música, de la pintura, de la escultura – no es literatura. Lo que, ciertamente, provoca cierto alivio en todos los críticos, profesores y lectores del sistema. Hoy, para mí, la poesía está en los fundamentos del lenguaje en relación con los medios masivos de comunicación y en la compresión de la información (información sintética, digerida, enlatada). El diario, el semanario, los anuncios – lenguajes nuevos, poesía, para las masas. Televisión, cine, radio. Y el libro, todavía. Los topos regresan siempre, confiados en el carácter perene del sistema literario. Cosa aburrida, la literatura – llana, plana, una burla. ¿Te refieres a algunos autores de la generación del 45 que amenazan con volver? Desfile crepuscular de zombis. ¿Viste aquella columna de Ledo Ivo en la revista Manchete? La revalorización del soneto y de Coelho Neto. En realidad, ¡como conquistas del 45! País generoso, éste. ¡Todo es posible! El insulto a Oswald de Andrade es típico – esos marioandradinos… Oswald siempre los disfrutó. Y los disfruta ahora. Admitir que aquel payaso, inculto, chiflado, fuera un genio de la poesía, de la prosa, del pensamiento bruto, de la militancia y de la vida – muy duro. Recuerdo una historia que Volpi cuenta. El Estado Mayor de los ejércitos papalinos ítalo-austriacos reunidos en la montaña, sobre un cañón, por donde debería pasar el pueblo en lucha, desharrapado, de Garibaldi. Por la obviedad estratégica, Garibaldi tenía que pasar por allí. Estaban trazando planos de combate, cuando un general un poco más italiano se acordó: Ma aquello no conosce estratégia... Ci pensi sbaglia strada – e fa ofessa a noi! Oswald no tenía estrategia: erró el camino y colapsó todo el sistema. 


Décio Pignatari 
Contracomunicaçao 
Editora Perspectiva, 1971.
Atelié Editorial, 2004.
Traducción del portugués para Nueva Provenza: Inti García Santamaría

miércoles, noviembre 28, 2012

La Magdalena de Proust

.
Alguien ha entregado
a mi pequeña hija una caja
con viejas fichas de póker para ponerlas en juego.
Hoy la recibo de ella
al sentarme en el escritorio,
agobiado por mi cerebro. Es roja.
Sobre la cubierta el dibujo
de la cabeza de un alce y las letras
B.P.O.E.- es una ficha
de la taberna del Alce en un pequeño pueblo. La arrojo
ociosamente al aire y luego la agarro
como a una moneda para hacer algún truco
que divierta a mi pequeña hija.
Repentinamente todo resbala apartándose hacia un costado.
Veo a mi padre
haciendo exactamente lo mismo,
silbando «Beautiful dreamer».
Su aliento penetrante
a whisky y tabaco. Y puedo
escucharlo mientras vuelve a casa borracho,
desde la Taberna del Alce en Elkhart,
Indiana, bamboleándose contra las sillas
en la oscuridad. Y puedo verlo
morir a causa de una cirrosis
en el hígado, úlceras
estomacales y neumonía.
O, como él decía en su lecho de muerte,
a causa de cartas arrugadas, whisky genuino,
tardíos caballos y veloces mujeres.


Kenneth Rexroth
Traducción: Armando Roa
Tomado de Covers. 36 poetas en lengua inglesa.
Uqbar Editores, 2010.

miércoles, noviembre 14, 2012

Tres poemas de Mario Montalbetti

.
Poema en homenaje al V Congreso Nacional de Filosofía del Lenguaje, Huampaní 26-28 de junio del 2010

¿cuál es la diferencia entre una vaca y el lenguaje?

una vaca
¿qué es una vaca?

una vaca pace al lado del camino

el camino da un rodeo
y lleva hasta el granero

la vaca cruza el camino
sin rodeos

el lenguaje no puede hacer eso




Jacinto Lara

visito lugares en los que han muerto diez
dieciocho personas al fondo de un barranco

lugares en los que ha aparecido la virgen
entre las cuerdas de una tramoya

lugares en los que han marchado mineros
hacia una laguna

me pongo a pensar en lo que ha pasado
le doy un mordisco a una pera que he traído
envuelta en un pañuelo

no hallo enseñanza
debo haber llegado en mal momento

regreso a casa y abandono uno a uno
los disfraces que he heredado: mamífero
peruano católico educado blanco humano

los dejo ordenados sobre la cama
como ropa recién planchada y doblada

en la cocina los canarios que cantan
son demasiado amarillos o demasiado largos

señales evidentes de que éste es un lugar
en el que no ha pasado nada

y que nadie vio




Introducción a la metafísica

¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber peruanos?
Tal vez sea una pregunta arbitraria. Tal vez no.
Pero ésa es la pregunta que los peruanos nos hacemos

a lo largo de nuestro pasaje histórico por el tiempo.
«¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber peruanos?»
Algunos nunca se hacen la pregunta, pero la pregunta

está ahí. Algunos la cambian por otra: «¿Por qué adoramos
al felino en lugar de no adorar al felino?» pero no es lo mismo.
La pregunta, la primera pregunta, es «¿Por qué hay

peruanos en lugar de no haber peruanos?». No todos
nos hemos hecho la pregunta pero todos hemos sido
tocados por la pregunta en algún momento de nuestras

vidas, sin saber exactamente de qué se trata. En momentos
de gran desesperación, por ejemplo, cuando vemos cómicos
en televisión, cuando escuchamos hablar a las autoridades

políticas, militares, sobre todo a las eclesiásticas, cuando
asistimos a un partido de fútbol, cuando leemos los diarios,
cuando el sentido de las cosas se oscurece verdaderamente,

entonces surge la pregunta «¿Por qué hay peruanos en lugar
de no haber peruanos?». La pregunta tal vez suene una sola vez
en nuestras vidas, como el tañido de una campana que luego

desaparece, pero todos la reconocen. Por eso, en el fondo,
se trata de una pregunta gozosa. Cuando la hacemos todo
a nuestro alrededor se transforma, todo se vuelve más fácil

de entender. «¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber
peruanos?» Ésta es la pregunta que se repite, ésa es la pregunta
que nos acompaña, la pregunta que llevamos con nosotros

como quien lleva un atado de ajos a la cocina. Ningún
peruano sabe la respuesta. Pero la pregunta nos permite
comer, hablar, y tener algo que contarle a nuestros hijos.




Mario Montalbetti
Apolo cupisnique
Paracaídas Editores, 2012.

domingo, octubre 28, 2012

Querida fábrica (fragmentos)

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Oí que algo ha florecido. Oí que tú
. . . . . . . . (la parte
. . . . . . . . el lugar)

ya puedes ser nombrado hacia dentro
del tan asegurado corazón

alguien sostiene que
justo ahí
. . . . . . . . (en ti)
no se instaló un solo monitor
no existió una sola pantalla

y tú
(únicamente en ti)
soportaste la prueba del vacío






Tu boca abierta:

Llámame sin el aparato
Llámame sin la furia y la campana de alerta
porque iré creyendo que estoy llegando tarde

Sin la tarjeta de registro tócame lo que queda de labios
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . para saber
qué sabe un paladar sin el significado: ¿bailar?

la niebla se levanta antes que yo, amada turbia,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . por eso yo no alcanzo a prenderte
pero olvido
Y es el país de mi primer recuerdo el que me orilla a odiarte:
agua merecedora de lamentos

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . isla de sangre es bailar







Recarga la cabeza en el fondo y no vuelvas a vivir hasta

Olvida mientras cierras los ojos y no vuelvas hasta

Voy meciendo mis remos sobre la vieja barca. Voy arrojando
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . un lugar de cuerpo.
Voy a la que mece. Yo sé que voy a la que mece. A la
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . que arrulla en silencio.
Si el silencio es oscuro y quieto sé que voy.
Voy arrojando un lugar de cuerpo a los brazos del agua.

Descansa la cabeza en el fondo y no vuelvas a vivir hasta

Olvida mientras cierras los ojos y no vuelvas hasta

La baaaaarca se va. La que tenííííía un lugar en el cuerpo se va
La que tenííííía la barca sobre el agua en el tiempo, se va





Dolores Dorantes
Quérida fábrica
Práctica Mortal, 2012.

domingo, octubre 21, 2012

Fragmentos de una entrevista a Guennadi Aigui

.
¿La poesía y la experimientación?
Jamás experimenté. Simplemente no tengo tiempo para eso.
. . . Aquello que tiene algo de experimental en mí se dio cada vez como el único medio, la única forma de expresión posible de un tema dado. En esos casos, todo pasaba como si yo "estallara" en una imagen sorprendente, nueva, por la imposibilidad de expresar lo que surgía en una lengua que me parecía anticuada.
. . . Aprecio a los poetas-experimentales (como mártires, quizá, del espíritu paradójico). Sigo sus experimentos con interés. Dicho esto, no podría determinar si sus búsquedas y sus hallazgos son necesarios para la poesía "naturalmente-libre", o si éstos conciernen más bien a los lingüistas. La novedad en poesía, creo yo, nace orgánicamente dentro de la tensión global de la lengua, no por la vía de la experimentación.

[...]

¿Qué significa para usted ser poeta hoy?
Depende sin duda de las características particulares de la época, pero, en poesía, no me interesa en absoluto la personalidad del escritor. Me importa, más bien, si me "da" algo del mundo, de la naturaleza, del universo. Espiritualmente nadie es más pobre que yo como "poeta", pero muchas personas, en la confusión de las "acciones" del mundo, cada día más intolerantes, olvidan que en el "mundo-universo" siempre hay algo que evoca no sólo su significado, sino también la infinita profundidad de la vida. Este mundo nos toca a veces con pedazos de milagro en bruto, por su propia esencia, y eso ocurre con toda sencillez, como cuando alguien nos pone la mano en el hombro. Esta sencillez es la cosa más asombrosa que pueda haber.
. . . Estar al acecho de estos dones del mundo, no dejarlos pasar inadvertidos, transmitirlos a otros en forma "poética" es, me parece, en el momento actual, una obligación para con todos aquellos que se interesan por la poesía.


Guennadi Aigui
Entrevista a Guennadi Aigui
Traducción del francés: Martha Block y Nadia Mondragón
Mula Blanca, no. 3, otoño 2012.

domingo, octubre 14, 2012

Dos poemas de Óscar Hahn

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Nirvana

Tienen rabia los cantantes de Rock and Roll
Tiene rabia Kurt Cobain

Golpean las guitarras contra la pared
como si golpearan sus cabezas rubias

Castigan los tambores hasta hacerlos sangrar

Soy mi propio parásito piensa Kurt Cobain
Mis héroes son los Sex Pistols
y mi heroína es la heroína

Vibran los platillos con los dientes apretados
Arden las llamas electrónicas

Hay un terrible olor a incienso en el escenario
Hay un terrible olor a azufre

Se metió
la pistola
en la boca
. . . . . . . . y disparó

Su mente quedó inactiva
y así logró le experiencia del nirvana

Tienen rabia los cantantes de Rock and Roll

Tienen rabia contra el mundo
Tienen rabia contra el inmundo

Tienen rabia los cantantes de Rock and Roll



Equilibrista

Esa sensación
de no estar caminando en suelo firme
sino en la cuerda floja

Esa sensación
de que la cuerda está suspendida
sobre las cataratas del Niágara

Esa sensación
de que el viento me está meciendo
cada vez con más fuerza

Esa sensación de vértigo

Esa sensación de espumas
que hacen un ruido ensordecedor



Oscar Hahn
En un abrir y cerrar de ojos
Fondo Editorial Casa de las Américas, 2008.

domingo, octubre 07, 2012

Nostalgia del país natal, morboso ánimo

.
Nostalgia del país natal, morboso ánimo
sobre el que hace tiempo lo sé todo.
Me es ya indiferente
dónde vivir sintiéndome sola,

por qué calles regresar a casa
con la compra del día,
a una casa tan poco mía
como un hospital o un barracón.

Poco me importa entre qué gente
he de sentirme prisionera,
quién me tendrá a su merced,
quién me ahuyentará, extranjera,

hacia mis afectos maltratados.
Como un oso sin guarida,
dónde sobrevivir, sin arraigo,
dónde humillarme, me da igual.

También de mi lengua materna
sé evitar la llamada de leche.
Qué me importa, pues, el idioma
en que no han de comprenderme los otros.

(El lector de toneladas de papel,
ese consumidor, ordeñador de bagatelas...)
Él es del siglo veinte; yo, en cambio,
soy de cualquier siglo.

Inerte como una viga abandonada
en la avenida al pie de un árbol,
todos y todo me dan igual
y tal vez menos que igual.

Lo que antes me era querido,
aquello que me marcaba -hechos,
fechas- se ha borrado:
alma sin brújula...

Mi país me ha arrojado tan lejos,
que un sabueso, creo, no percibiría,
ni pasando mi alma por un fino tamiz,
el menor rastro de mi nacimiento.

Todo me da igual, todo me es ajeno.
Templo o casa: extraño, vacío.
Pero si al borde del camino
viera alzarse un arbusto y fuera un serbal...


1934


Marina Tsvietáieva
El canto y la ceniza. Antología poética
Selección y traducción: Monika Zgustova y Olvido García Valdés
Debolsillo, 2010.

viernes, septiembre 21, 2012

Tres poemas de Yi Sha

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Jiaoizi

En el último día del año
él y su padre inclinados sobre la tierra
trabajaron sin parar todo el día
por eso en el camino de vuelta a su casa
le quedó grabada la forma redonda del sol
cayendo en el último día del año de la Serpiente
Al llegar a casa
su madre sirvió
jiaozi recalentados
y al terminar de comer se fue a dormir
porque al día siguiente
él y su padre debían volver al campo
Debían hacerlo
porque cada año el dinero de sus estudios
era (y sólo podía ser)
extraído de la tierra

Un estudiante de mi clase
de la universidad venido del campo
le contó así a todo el mundo
en una exposición oral
cómo pasaba el año nuevo
En los cinco minutos de su exposición
habló muy tranquilo
en un tono neutro
Sólo al mencionar los jiaozi
apareció en su cara
una pequeña sonrisa.



Sentido común

En verano
en la calle barrida por el calor

una chica
salta en un pie con la mano en una oreja

este movimiento es algo extraño
en su cuerpo hay una especie de hermosura

Con rareza y la llamada hermosura
las personas consiguen lo que desean

Pero a nadie le preocupa este movimiento
ni de dónde viene

yo sé
he dominado ese tipo de saber

en mi infancia
al volver a casa desde una pileta

ese movimiento
era el que me ayudaba a sacar

de la oreja el agua que había quedado
Caliente goteaba al salir

y volvía a escuchar el mundo alrededor
al igual que esta chica

en este momento sin duda
debe sentirse muy bien

saltando en una pata con la mano en la oreja
en calle cubierta por la ola de calor

Así el sentido común de la vida
me ha permitido penetrar en el poema de la naturaleza.



Tal vez era su destino

A las cuatro de la mañana el tren llega a una estación
una estación pequeña     y se detiene tres minutos
Dentro de su compartimiento     un hombre
se sienta en la cama     se viste     Siente que
tiene que bajar sí o sí     que estos
son tres minutos que no pueden faltar
en su viaje     Sólo se trata
de caminar un poco por el andén
estirar brazos y piernas     moverse
Sobre el andén no se ve ni una persona
Hay algo desconocido en la atmósfera
Camina el largo entero de dos vagones
acelerando su paso lentamente
Suena la chicharra    Sube a tiempo
y le dirige a la empleada-
una chica con permanente-
una sonrisa sin significado    Estos
son tres minutos que no podían faltar
en su viaje     Quizás
realmente era su destino



Un país mental. 100 poemas chinos contemporáneos
Selección y traducción: Miguel Angel Petrecca
Gog y Magog, 2011.

viernes, septiembre 07, 2012

Mosaico LII

.
1984, RIO DE JANEIRO.
Mi amigo Kuna, el chamán errante
Arysteides Turpana,
me obsequió con un librito de lectura,
bilingüe,
en dulegaya y español,
destinado a los niños de su pueblo
para que aprendiesen castellano
sin perder
el oído auroral del archipiélago
de San Blas,
situado
en la costa atlántica
de Panamá.

Años más tarde,
en París,
compulsando el librito me sentí
interpelado
por el sonido de San Blas,
transcrito
en caracteres occidentales:
deduje de la repetición de los fonemas
un código verbal ad hoc
("las cuales semejanzas no leídas
con sencillez del espíritu del amor
e inteligencia
que ellas llevan
antes parecen dislates
que dichos puestos en razón").

Lo cual
me permite
transfigurar el sinsentido en lengua
donde nada la nada de Adán,
del rojo primigenio
padre putativo
de todas las cosas
y de un mundo
amenazado hoy por la extinción,
como todo
lo que pertenece a la aurora.

HABIA YA ALA

Takarkuna
guagu
dage neg itisega
boe bab
belabela olo
uarguen guilenay
aturimska ibloged
banegine gurgina
magatbali
bubadi baabak
arbaedse narmayeke
uisiye
uied
Abya Yala

Pasados otros años, Turpana, al leer mi transcripción, me dijo, risueño, que el significado (oh maleDICCION occidental!!) de mi canción de Kuna era el siguiente:

mañana ocho inteligencias
por el océano
con sus cuerpos
van a trabajar.

TRABAJO procede del latín vulgar TRIPALIUM, instrumento de tortura de los esclavos de Roma.


Edison Simons
Mosaicos
Círculo de Lectores. Galaxia Gutenberg, 2009.


martes, agosto 28, 2012

Encuentros

.
He conocido gente que, si uno
preguntaba su nombre, respondía
tímidamente --como si
careciera del mínimo derecho
a poseer cualquier designación--
. . . . "La señorita Juan"
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . y acto seguido:
"como el nombre de pila",
deseando
facilitar la comprensión ajena:
. . nada de complicados apellidos
del género de "Pópiol" o "Cruz de Salvatierra"
--"como el nombre de pila"-- por favor, no recargue
usted esa memoria suya.

He conocido gente que creció
en una sola pieza compartida
con sus padres y más de tres hermanos,
y de noche, tapándose con ambas
manos las orejas, leía
tenaz al calor de la estufa;
y que logró subir; exteriormente
donosa y ladylike como condesa,
y por dentro suave
. . y diligente como Nausikaa;
y que clara llevaba la frente de los ángeles.

He cavilado mucho sin hallar
ninguna solución, sobre el origen
de la civilidad y la ternura;
hoy tampoco lo sé
. . . . y ya debo marcharme.


Gottfried Benn
Traducción: Jaime García Terrés
Tomado de Cuaderno de traducciones.
Varios autores y traductores.
Sin datos de compilador.
Fondo de Cultura Económica, 1984.

martes, agosto 21, 2012

Aparecen en el ocaso, sombras...

.
Aparecen en el ocaso, sombras
llanas sobre el campo. Constan de
partes iguales de cerdo, tejón y zorro. La vulnerabilidad
es su más importante signo de reconocimiento. Escarban en la nieve
algo para comer. Nos parecen desnaturalizadas:
su desorientado merodeo, el hambre, su obscena
carencia de defensa: ante el peligro el mapache se tiende
haciéndose el muerto. Tal comportamiento nos parece
lamentable, lo lamentable nos parece repulsivo, nos
enfurecemos con esas hambrientas sombras
de los campos de remolacha, tan diferentes al leopardo de nieve
que silencioso persigue su presa seis mil metros
sobre la superficie del mar.


Tua Forsström
Traducción: Ángela García
Proyectos para un cielo nuevo. Poesía nórdica contemporánea
Práctica Mortal, 2011.

martes, agosto 14, 2012

Poesía en Voz Alta



Poesía en Voz Alta
4 de agosto de 2012
Casa del Lago, Ciudad de México.

martes, agosto 07, 2012

El poeta como traductor (fragmento)

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Al hablar de la traducción como un arreglo entre el original y los intereses y aptitudes de un escritor, confío en que la palabra "arreglo" no ampare ningún sentido de timidez. Los intereses y aptitudes de Dryden eran los de un hombre en lo más "álgido de su edad crítica" y que había escrito las obras maestras de su época. Uno de sus admiradores modernos, el poeta Charles Sisson, al presentar sus propias traducciones, extrae del ejemplo de Dryden lo que él llama "una ley ineluctable", a saber, "que una traducción de poesía tiene que ser hecha en el único tipo de verso que el traductor, en el momento de escribir, pueda hacer; y que si el traductor no era capaz de escribir poesía antes, no quedará repentinamente dotado por el solo hecho de enfrentarse a un texto clásico".
. . . . Cuán elemental y no obstante cuán saludable resulta tal advertencia si se piensa en el inmenso número de traductores de textos clásicos que van de lo marmóreao a lo meloso, en las que Grecia y Roma han sido diligentemente sepultadas por hombres empeñosos pero desprovistos de talento, hombres que "no eran capaces de escribir poesía", hombres para quienes el veredicto de la ley ineluctable de Sisson sería: ninguna urgencia vital interior les ha revelado el don del arte.

Charles Tomlinson
Traducción: Adolfo Castañón y Marcelo Uribe
Tomado de Cuaderno de traducciones
Varios autores y traductores.
Sin datos de compilador.
Fondo de Cultura Económica, 1984.

sábado, julio 14, 2012

Recuerdos sobre Maiakovski (fragmentos)

.
Yo hablaba de la poesía de Maiakovski cada vez que se presentaba la ocasión y discutía y la defendía hasta quedarme afónica, al igual que hacen los candidatos en la campaña electoral. Yo quería probar, demostrar con toda la exaltación de una menor de diecisiete años, que cree que la poesía es el gran trabajo de la vida, lo luminoso que para mí era su genio. Yo, que no he podido retener jamás un solo verso, podía recitar de memoria páginas enteras de Maiakovski, porque se me grababan solas en la memoria.
. . . . --No se entiende nada --decían los intelectuales, los "estetas", con verdadera ira, porque comprendían demasiado bien que iba dirigida contra ellos--.

[...]

Pero el gran argumento era el que postulaba la oscuridad total de la poesía de Maiakovski. Este argumento ha continuado repitiéndose durante años y Maiakovski vuelve sobre esto en sus artículos y, especialmente, en uno titulado Los obreros y los campesinos no os comprenden (1928):
. . . .  Todavía no he oído a nadie que diga para alabarse:
. . . . --Qué inteligente soy --no comprendo la aritmética, no comprendo el francés, no comprendo la gramática.
. . . . Pero sí el alegre grito:
. . . . --¡No comprendo a los futuristas! --trompeteado desde hace quince años, cayendo y alzándose de nuevo, excitado y feliz.
. . . . Gracias a este grito, las gentes hacían carrera, llenaban las salas, se convertían en los jefes de verdaderos movimientos.
. . . .Un simple "nosotros no comprendemos", no es un veredicto.
. . . Un veredicto sería: "Hemos comprendido que eso no es más que un galimatías", y esto acompañado por decenas de ejemplos sonoros, recitados de memoria y con voz armoniosa.
. . . . Esto no se produjo.
. . Se practica demasiada demagogia y especulación sobre la incomprensión.
. . . . Los medios de los que se sirve esta demagogia con un falso acento de seriedad son muchos.

[...]

Nunca trabajaba en una mesa con la pluma en la mano. Trabajaba por todas partes, desde la mañana a la noche; en la calle, caminando horas enteras, hablando con la gente o haciendo la corte a las mujeres. Hiciera lo que hiciera, paralelamente, seguía su trabajo en su cabeza. Esto sobre todo era lo que le volvía sombrío, preocupado y taciturno, lo que hacía que las relaciones con él y la conversación fuesen difíciles.
. . . . Al comienzo de su trabajo poético escribía, si puede decirse, todos los poemas de memoria, en su cabeza. Un verso que luego transformaba una docena o un centenar de veces sufría todas esas transformaciones en su cerebro. Tachaba, cambiaba, reescribía mentalmente un poema de mil quinientas líneas y recordaba perfectamente cada versión. Y lo que al fin plasmaba en el papel era el último borrador, después de una serie de borradores, sobre los que había trabajado durante meses. Más tarde anotaba palabras, frases, versos, lo que él llamaba sus "reservas" poéticas en un precioso cuadernillo. Su memoria era prodigiosa. Recordaba no solamente su obra (varios volúmenes al final de su vida), sino también la poesía antigua y contemporánea.
. . . . En un folleto: Cómo se hacen los versos (1926), Maiakovski habla con gran precisión del lado técnico de su trabajo poético, es una alta idea de la poesía la que expresa... Ni un lujo, ni una distracción, ni un juego para los dioses sino un oficio de los más difíciles, necesario y útil.


Elsa Triolet
Recuerdos sobre Maiakovski. Y una selección de poemas
Traducción: José Batlló
Kairós, 1976.

sábado, julio 07, 2012

Efecto lupa

.
Quien dice luz
dice paso del tiempo

leí en el libro del filósofo
ruso

sobre pintura
holandesa

y ahora repito
para mí mismo

mientras observo el
desencadenamiento de la lluvia

del lado de fuera del
hotel donde trabajo

una actividad espiritual
sin duda

*

Quien dice luz dice
ese parpadeo

que vos revelás
al aparecer así frente a mí

y el gran dramatismo
con que me relatás la dificultad de conseguir un taxi

embarullando los contornos ya bastante difusos
de las tautologías sexuales

donde predominan
evidentemente

la forma de tu boca
y el olor de tu pelo

*

Quien dice luz
dice el fondo del mar

el filósofo me previene contra
un rigor que nace

de la aplicación de ideas
esquemáticas y rígidas

en lugar de seguir los contornos
sinuosos y móviles de la realidad

el post-it me recuerda la obligación de componer
un slogan para la nueva marca de ketchup

en un fin de semana
para aumentar la ganancia

¿y si una nube de materia
chocara

con otra
de antimateria?

*

Vos: por eso  no existe amnesia
vos: por eso el sol es una tautología

me desperté con la voz del bandleader
diciendo: "¡Hiroito!"

*

Quien dice luz
dice algas dice cianobacterias

quien dice luz
dice impresión de espacio

dice: lago a la noche
brillando para nadie

de un solo golpe mi mirada
abraza los ojos de la alpinista triste

y diagnostica
pánico de check-in

sus pies ya pisaron
más lugares que los míos

pero su corazón se empecina
en compartirlos conmigo

por lo menos en mi sueño, señor conejo,
en mi sueño de cumpleaños

*

Recuerdo pero callo
algo de Gombrowicz

sobre las nubes invisibles
o sobre veranos en la estepa

lejos de aquí
mientras miro el reloj

alguien va y viene
por la margen de un río barroso

lejos de aquí
en el mundo intermediario de la calle Carioca

a alguien tal vez le gustaría oírme
decir que para ser visible

un cuerpo debe emitir
radioactividad

lejos de aquí
tengo amigos que me aman a mí

y a mis poemas
y piensan en mí todos los días

*

Lejos de aquí
alguien lleva a desesperados en una chalupa

alguien estudia las temperaturas
superconductoras

alguien se da cuenta de que no
se convirtió en un genio del piano

debe haber alguien que llora
cuando su amiga le lee

un poema
de su poeta preferido

los dos pedirán otro café
y van a despedirse debajo de la marquesina

se felicitan por la decisión tomada
a sangre fría de nunca enamorarse el uno del otro

ella corre una cuadra hasta su casa
bajo la lluvia

él sube dentro
de un colectivo repleto

hasta yo me emociono con las cosas
que están ocurriendo

el día
de mi cumpleaños


Carlito Azevedo
Monodrama
Traducción y prólogo: Florencia Garramuño
Corregidor, 2009.