martes, febrero 07, 2017

Cinco poemas de Si Kongtu


Lo delicado y lo exuberante

infinitos son los brillos, las aguas fluyen,
    densa y salvaje la primavera ocupa

si te retiras a la profundidad del valle
    es posible que aparezca la beldad

cargado está el árbol de melocotones esmeralda
    y a la orilla del agua todo es brisa, todo es sol

sombras de los sauces, recodos del camino
    pájaros que en bandada se aproximan

persigue todo eso, adelántate
    más allá del intelecto está lo genuino

acuérdate siempre porque entonces
    con lo viejo, lo nuevo construirás




El clasicismo y la elegancia

recoge la primavera en ánfora de jade
    y disfruta de la lluvia al calor de tu cabaña

hospeda a los letrados virtuosos
    y que te rodeen finísimos bambúes

blancas las nubes comienza la claridad
    los pájaros se persiguen los unos a los otros

duerme el laúd sobre la verde sombra
    se arroja una cascada desde lo alto

las flores caen también enmudecidas
    tú, hombre sencillo como los crisantemos,

escribe sobre el esplendor de las estaciones
    ¡y ojalá tu obra se merezca ser leída!




Lo puro y lo extraordinario

un bello y hermoso pinar se refleja
     y ondea sobre las aguas

los copos de nieve van cubriendo los bambúes
    algunas barcas se agrupan en la ensenada

un hombre respetable como el jade
    se dirige en sandalias hacia el rincón secreto

a veces se detiene contemplando el horizonte
    allá lejos, el cielo es de color esmeralda

espíritu en el que afloran las antiguas maravillas
    es tal la limpidez que resulta inaprehensible

igual que el último brillo de la luna en el alba
    igual que el soplo vital cuando el otoño declina




La distancia y la deriva

solo y olvidado, aléjate del comienzo
    orgulloso y firme, sepárate de los hombres

igual que la grulla en el monte Gou
    o las nubes en la cima del monte Hua

hombre distinguido, en tu interior benevolente
    de claro y fino rostro entre vapores y brumas

cabalga el viento como la planta seca que rueda
    interminablemente a la deriva

sabes que lo que no puede ser atrapado
    puede ser, sin embargo, oído

aquel que esto comprende, lo espera simplemente
    pero el que quiere poseerlo, al fin se alejará




La expansión y la alegría

de una vida de unos cien años
     ¿en qué punto exactamente estás?

el placer y la alegría duran poco
    ¡y es tanta la tristeza!

mejor, cada día, con una copa de vino
    penetra en los campos rodeados de niebla

o allí donde las flores cubren los tejados de paja
    atraviesa la lluvia llegando desde lejos

y cuando tires la copa ya vacía
    apóyate en tu bastón y márchate cantando

¿quién no siente la vejez?
    ¡sólo el Monte Sur, esa imponente y altísima montaña!




Si Kongtu
Las veinticuatro categorías de la poesía
Preludios de Gong Bilan
Edición de Pilar González España
Trotta, 2012.

sábado, enero 21, 2017

Cuatro poemas de Leandro Llull


En el camping del Sindicato de Camioneros

A veces se me da por pensar que esos jilgueros,
esas calandrias que escuchaba de pibe
cuando íbamos al camping del Sindicato de Camioneros
se parecen mucho a mis maestros.
Altos, perdidos entre la luz y la sombra,
ubicuos en cada rama,
soltaban su melodía como un hilo inasible,
y yo desde abajo, sin ver, apenas oyendo
esa aguda minucia mezcla de sol y de música,
trataba de imitarlos y silbaba como un ciego,
como un sordo que no entiende el aire entre los labios.
Esos benteveos, esas tacuaras
que cintilaban igual que estrellas, inalcanzables,
perdidos en el tiempo de una tarde de domingo,
dejaban el recuerdo de sus plumas
y saltaban desde lo oscuro hacia un claro celeste
lavando mis silbidos como si fueran
el negro murmullo de las cotorras
cuando la mañana tibiamente asciende.




Mapaches y elefantes

Hablamos con un amigo acerca de qué cosa sea la belleza
y le cuento que una tarde, acompañado de una tía,
en la trastienda de un circo viejo,
tomé un puñado de yuyos del baldío
y lo acerqué temblando a la boca de un elefante.
Le juro que en ese fondo abierto entre la trompa y los colmillos
sentí el resplandor negro de todo lo perfecto.
Él me responde: "Eso es lo sublime, hermano",
y en sus ojos oscuros y ojerosos como los de un mapache
yo veo un abismo brillante y sincero
al que mi corazón se arroja,
y pruebo de nuevo aquel bocado que mi mano obtuvo
en un viaje lento, humedecido
por el aliento de lo bello.




Lanchas

La lancha va sobre el río
como un perro que nada con un hueso,
la cabeza tambaleante, los dientes apretados,
las patas hundidas que se agitan.
Y en la proa nosotros avanzamos
buscando el final de la luz,
la habitación del sol
donde soltar el ladrido transparente,
el mordisco dulce al aire que suspira
su perfume verde por el monte.




Ninjas

En la Biblioteca Popular
para el Desarrollo Social
jugamos con Maxi a los ninjas y él
es el negro, porque el negro
es el bueno, y yo
soy el blanco, el color del malo.
En la mañana de invierno
el sol es un témpano
radiante y tibio que entra
por la puerta vidriada,
y tomamos de la luz la alegría,
la respiramos entre el rechinar
del mosaico y el pasar del colectivo,
hasta que vemos a una mujer
pedaleando una bici que lleva
un carrito enganchado
donde entre cartones juntados para la venta
viajan dos nenas -sus manitos asoman
a través del tejido-,
y avanzando se van por Marco Polo
desde el lado del río,
bajo el día espléndido.



Leandro Llull

Maratón
27 Pulqui, 2016.

A los pibes crudos
Ediciones Vox, 2015.

sábado, enero 07, 2017

Tres poemas de Frank O'Hara


Autobiografía literaria

Cuando era niño
jugaba sin compañía
en una esquina del patio escolar
completamente solo.

Odiaba los muñecos y
los juegos, los animales
no eran amistosos y los pájaros
se iban volando.

Si alguien me buscaba
me escondía detrás de
un árbol y gritaba "Soy
un huérfano".

Y aquí estoy, ¡el centro
de toda la belleza!
¡Escribiendo estos poemas!
¡Imagínense!

1949 o 1950



Animales

Olvidaste cómo éramos entonces
cuando todavía éramos espléndidos
y el día llegaba hinchado como una manzana en la boca

no sirve preocuparse del Tiempo
pero sí teníamos algunos ases bajo la manga
y doblábamos algunas esquinas afiladas

todo el pastizal parecía nuestro alimento
no necesitábamos velocímetros
hacíamos cocteles con hielo y agua

No querría ser más veloz
ni más joven que ahora si estuvieras conmigo O tú
fuiste lo mejor de mis días

1950




Escultura heróica

Confluimos con los animales
no cuando cogemos
                 o cagamos
ni cuando soltamos lágrimas

sino cuando
                      mirando fijamente la luz
                      pensamos

1958




Frank O'Hara
The Collected Poems
University of California Press, 1995.
Traducción: Andrea Alzati
Versiones inéditas cedidas por la traductora para Nueva Provenza.

lunes, diciembre 19, 2016

Cinco poemas de Leonardo Sanhueza


Año 96

Con este viento leve
justo en la mitad de la primavera
la cinta de un cassette de los Beach Boys
enmarañada entre las ramas
azules de un jacarandá
toca otra vez un silencioso quejido
que trata de meterse en la orejas
como alfileres de un torturador
entre los dedos y las uñas,
o quizás sólo son los gritos
electrizados de un feriante.

-Así es el país -pongamos que dice,
mientras le da otra vuelta
a la desvencijada manivela.




Combustibles vivos

El descapotable que corre en la autopista
cazando enjambres de mosquitos con su trompa
de lustroso bivalvo aerodinámico
tan rápido y voraz que sus recuerdos
van delante de nuestras mejores predicciones
fue alguna vez una ballena, un rorcual
azul que atrapaba entre sus barbas
bancos enteros de krill, graciosas nubes
rojas como el futuro del arpón, su presente,
porque el sol ya se pone al final del camino
para anunciar que ha llegado la hora
en que brindan los dueños de la fortuna
y lo héroes encienden otra vez
sus arduas lámparas de aceite.




El vuelo de los pájaros

Cómo se crecía en ese tiempo, no lo sé.
Cómo se hacía un hombre.

A ciencia cierta, si hay que hablar a ciencia cierta,
era la época de las grosellas verdes con sal,
la primavera y el verano mezclados
en un solo rugido de trigales y chicharras,
mientras el viento con sus raquetas
azotaba sus ideas caducas pero amables
acerca de la felicidad:

                                   golondrinas, por ejemplo,
golondrinas cuya hermosa carta de navegación
parecía hecha a patadas o con golpes
de electricidad en las partes sensibles del cuerpo.




Aprendizaje

Los peces tienen sentimientos
y por eso tienen espinas,
pero no son sentimentales
y por eso tienen aletas.

Cómo convertir eso en un poema
de amor (un verdadero poema de amor)
sin destruirlo previamente
es una de las tantas cosas que no sé,

aunque tal vez llegue a aprenderla
como he aprendido todo el resto:
por mera, infantil curiosidad.




Apocalipsis

Al final hay una cantina.

Afuera cantan grillos, ranas, búhos.

Varios jinetes se emborrachan
después de la conflagración y la masacre.

Por la ventana entra un colibrí
y luego de unas vueltas sobre las cabezas
se detiene en el aire.

Dice: "Et in Arcadia ego". Y se va.




Leonardo Sanhueza
La juguetería de la naturaleza
Lumen, 2016.

lunes, diciembre 12, 2016

La novela de la muerte


a Luis Chitarroni
a Enrique Foffani
a Jorge Panesi

Cuando ganó la beca Guggenheim
para escribir La novela luminosa
Mario Levrero empezó escribiendo
"El diario de la beca"
para no escribir La novela luminosa.
¿Eso es hablar de la muerte?
Un diario de 500 páginas
fechado con día y hora
te lleva de la mano por las rayas del cuaderno
de un hombre que no quería narrar
sólo quería regalarnos minuto a minuto
el ritmo obsesivo de una rutina
el estribillo del encierro un poema
de 500 páginas.
¿Se escucha?
Diario, autobiografía, blog, narrativa en primera
o como se quiera llamar a ese cuaderno éxtimo
que la muerte del autor transformó en libro.
¿Es novela? ¿Es el protagonista
igual al narrador igual al autor igual
a un hombre como cualquier otro lleno de manías?
Bañarse poco comer mal no escribir no escribir
que la narrativa no cuente
que la poesía cuente si no cuenta
("no querer saber nada de eso" llamó Lacan
a ese bastión de la neurosis).
Lo que ilumina el libro levreriano es
la luz que a través de una radiografía
despierta la intimidad del esqueleto
un jeroglífico que los médicos simulan leer
para después simular que saben
hablar de la muerte.




A la novela luminosa el diario de la beca la tenía
toda adentro desdeñoso impertérrito
ese muñeco humano que soporta
los rigores de la literatura nos obliga
a poner en hora nuestros propios hábitos
si él no se baña tenemos que chequear
cada cuánto nos bañamos nosotros
si él ama pudorosamente tenemos que revisar
las exiguas consecuencias de nuestros propios amoríos
porque no vale inventar
novela no vale
anuncia el anagrama de carne y hueso
que tengo conmigo desnudo para ustedes
es un cadáver abierto en 500 páginas
y su autopsia me está indicando un final:
M.L. murió el 30 de agosto de 2004
y recién después se publicó
un libro escrito por él para después.
¿Eso es hablar de la muerte?




La pregunta me deprime.
Qué me meto yo en la vida de Levrero
por qué tengo que preguntarme si él sabía
que estaba escribiendo su libro póstumo.
¿Y Perlongher? ¿Y Viel? ¿Y Alejandra?
Vallejo liquidó el asunto por adelantado
"César Vallejo ha muerto" escribió
y no era ningún chiste de humor negro
tampoco un ejercicio vanguardista
para desenmascarar mal
la banalidad del tiempo.
¿Hablaba César Vallejo de la muerte?
Ya ni sé.



Conclusión:
entre el dolor y la alegría
de estar viva
escribir poesía para mí
es dar y recibir una promesa
de supervivencia
hay corte de verso pero también hay
un verso que se encabalga con otro
si van de la mano ¿cuentan algo?
no sé pero te aseguro
que con toda el alma quieren seguir contando
para que mañana si me queda tiempo
yo te pueda pasar en claro mi cuaderno
escribirte por ejemplo un ensayo titulado
LA NOVELA DE LA POESÍA
¿Será eso hablar de la muerte?
Vos sabrás...

Mayo-octubre de 2011




Tamara Kamenszain
La novela de la poesía
Adriana Hidalgo, 2012.

lunes, diciembre 05, 2016

Dos poemas de Robin Myers


Exceso

Hay un mercado acá que vende todo:
delineador, papayas, rosarios, carne cruda,
plantas en sus macetas junto a otras
retorcidas en ramos.
No sé muy bien cómo lo toleramos.

Me acuerdo de una puesta de sol que duró horas;
o eso me pareció:
el resto de mi cuerpo acompañó a mis ojos
a mirar desde el techo
como si hubiera sido la primera vez.

Más tarde, en camión por las montañas, todos
los que subían en cierta parada
trataban con apremio de venderte algo, casi siempre cebollas.

Ayer me desperté con una angustia
clavada al corazón igual que una mordida sobre un hombro,
y a la mañana fui al mercado
y compré una canasta para el pan.

Me parece que esto es lo que busca la memoria:
no en sí la permanencia,
sino una relevancia
permanente.

Lo dispar todo junto
y luego una canasta para el pan.




El retorno

Ésta es la calle donde naciste.
Ésta es la llave que perdiste en la nieve,
y éste es el abrigo que usaste para buscarla.
Ésta es la manera en la que se ve el cielo desde un avión la mañana
que te fuiste de casa. Éste es el lugar que pensabas nunca abandonar.
Éste es el sándwich que comiste en la escalinata de la iglesia,
las migas que lanzaste a las palomas. Ésta es la funda de almohada
que tu cabello delinea. Éste es el verano.
Éste es el continente que cruzaste,
la carta que metiste a la lavadora por accidente,
el cuchillo de cocina que salpicaste de sangre cuando a solas
cortabas una cebolla.
Éste es el asombro al reconocer a un amigo por su tos
desde la otra habitación. Esto, a pesar de que estés dormido,
es un ratón bajo el piso de madera y la luz
que se esparce por las rendijas, y éstas son las sombras
sobre la columna de una espalda que se gira.
Esto es casi lo que quieres decir.
Esto es alguien que toca Brahms bajo las escaleras,
el vaso de agua que tiembla sobre el piano, el derrame.
Esto es ira, clases de manejo, un año en tu vida;
ésta es la parada de autobús, las sábanas, la onda de calor;
éstos son los fuegos artificiales que viste desde lejos,
que mudos se abrieron como flores en una colina oscura.
Esto es la manera en que observas a la gente en el tren
y la extrañas. Esto es la fe que pones en el nudo de la cuerda
que estás escalando, y estos son tus dedos, calientes
y despellejados. Esto no es una excusa. Esto
es el océano dentro de una concha. Esto es el océano.
Esto es, al parecer, a lo que hemos llegado.
Esto eres tú, si regresas.
Esto eres tú si no regresas.




Robin Myers
Amalgama
Traducciones de Ezequiel Zaidenwerg, José Luis Rico, Óscar de Pablo, Isabel Zapata y Jesús Carmona-Robles.
Ediciones Antílope, 2016.

lunes, noviembre 21, 2016

Cuatro poemas de Nicolás Guglielmetti


Orden y progreso

Con lo que el viejo dejaba en una lata
de leche Nido   cuando venía del sur
llegué a unos Fulvence blancos de tapones fijos
que usé hasta en la escuela.

Los abuelos suelen recomendar
a sus nietos el uso exclusivo
en los días de partido
una vez ablandado el cuero.

Cada dos semanas
les pasaba pomada cobra negra
con cepillo como Karate Kid:
"Demasiado brillo es ser fifí".

En su época se usaban los tapones de madera,
daban vuelta en el medio de la cancha
una bolsa que contenía todos los botines de la institución
y te ponías lo que encontrabas o te jodías.

Te levantabas antes de caer del cagazo a rasparte.
No existía ni ají spray ni canilleras y el entrenamiento
constaba en subir y bajar las escaleras de la tribuna
que llevaba el nombre del socio fundador "Ignacio Nicolás".




1994 Foxforo Stadium

Apagué la luz y el único rastro de vida paranormal
que se dibujaba en el póster del placard
era un rombo verde fosforescente
como el que usaban en los chalecos
los del operativo "sol sin droga"
en el logo de la empresa Lotto
Indumentti e Calzatore Sportivi.

El mundial no es un potrero,
ahí te equivocás y armás las valijas.




Epílogo

El abuelo tiene una trombosis como la de Cerati,
le dicen que se le puede disparar en cualquier momento
pero igual firma su cargo. Odia al hospital
que le chupó al hermano y a la madre.

Dice que ni en pedo se queda un fin de semana
en observación porque hay partido.
No se le disparó jamás. Boca salió 0 a 0.




Iogar bonito

Oportunidades así
no se dan todos los días.

Parque Patricios.
Pernambuco.
Zanguango.

¿Vos viste lo gordo que está Ronaldo?

Hasta ahora de dos   dos.
El último que apague la luz.





Nicolás Guglielmetti
Bella Vista
Ediciones Vox, 2015.

lunes, noviembre 07, 2016

Dos textos de Gertrude Stein


Lipchitz

   Gusto y gusto gustosamente y gustosamente gustosamente y gustosamente gusto y gusto.
   Tuvo un sueño. Soñó que oía el canto de un faisán y muy probablemente un faisán cantaba.
   Para quién iba.
   Tuvo un sueño. Soñó que oía el canto de un faisán y muy probablemente un faisán cantaba.
   A tiempo.
   Esto y veinte y cuarenta y dos dan cada vez ciento dos treinta.
   Cada vez dos y segundo dice.
   Cuando le conocí primero estaba mirando mirando a través del cristal y la gallina. Cuando le conocí entonces estaba mirando mirando a las miradas a las miradas. Cuando le conocí entonces estaba levemente entonces levantado. Cuando le conocí entonces estaba entonces después entonces a entonces para entonces y cuando le conocí entonces estaba entonces nosotros entonces y entonces por entonces. Cuando le conocí entonces estaba por entonces para entonces como entonces pues estonces a entonces en entonces y así.
   Nunca necesita saber.
   Nunca necesita nunca da semilla pero así así se pueden sumergir y asentar y elevar indicar e intenta.
   Puede extenderse por extenso. Por supuesto que no y una canción. Una canción de así que esto es así.
   Cuando le conozco le miro a él por él y miro a él por él y miro a él por él cuando le conozco.
   Me gustas mucho.





Donde Iowa se diferencia de Kansas y de Indiana

   Visto de otra forma y ver de otra forma y visto de otra forma para ver, para ver de otra forma.
   Visto de otra forma. La diferencia de ser visto la diferencia y visto de otra forma, la diferencia y visto de otra forma la diferencia vista de otra forma.
   En Iowa, ahí dentro, en Iowa y ahí dentro ahí dentro y en Iowa es evidente la diferencia ahí dentro la diferencia en Iowa y ahí dentro.
   Iowa significa mucho.
   Mucho mucho mucho.
   Por muchísimo.
   Iowa significa mucho.
   Indiana significa mucho más.
   Más más más.
   Indiana significa más. Lo más.
   Kansas significa lo máximo y lo máximo y lo máximo y lo máximo. Kansas significa simplemente lo máximo.
   Esta es la diferencia entre esas tres.
   Modelos.
   Tener ejemplos.
   Agregar ejemplos.
   Agregado ejemplo.
   Todos lo han oído decir.
   Iowa en Iowa y en Iowa nadie lo ha oído decir en Iowa.
   En Indiana y lo oyeron decir.
   En Kansas y en Kansas cómo fue oído cómo fue dicho cómo fue oído y dicho y en Kansas cómo fue oído tal como fue dicho.
   En Iowa lo sostuvieron.
   Y en Kansas lo sostienen así como para sostenerlo para sí. En Indiana lo sostuvieron para sostenerlo, sostenerlo para sostenerlo. En Iowa lo sostuvieron, en Kansas lo sostienen, en Indiana para sostenerlo.
   Ves lo que quiero decir.
   Como una pregunta.
   Una pregunta es hecha para exponer algo que no ha sido respondido para allá.
   Es Iowa arriba o abajo.
   Es Indiana abajo y por qué.
   Es Kansas arriba y abajo y dónde está.
   Hay preguntas solo porque nadie piensa en tres cosas al mismo tiempo.
   Iowa planea para Iowa esos no son los planes para Iowa.
   Kansas e Indiana los planes para Kansas e Indiana son esos.
   Esos son los planes para Indiana.
   Iowa por dos más por dos más y por dos más.
   Iowa por más. Por más y Iowa. Cambiado dos por para, cambiado por para dos.
   Indiana dos. Indiana por.
   Por Kansas.
   Afortunadamente por y afortunadamente por y afortunadamento por Iowa.
   Indiana y dos y déjalo en paz y todo.
   Kansas y no dejarlo del todo en paz y así sucesivamente.
   Iowa evidencia, hay evidencia de que Iowa, hay evidencia de que en Iowa o en evidencia, por ejemplo como un ejemplo y en Iowa.
   Más que un ejemplo y en evidencia y en Indiana y por ejemplo. El ejemplo y como evidencia e Indiana y evidente y como Indiana y como evidente.
   Y Kansas y como evidente y como un ejemplo y por ejemplo y en Kansas por ejemplo y tan evidente como Kansas y tan evidente y como un ejemplo y como por ejemplo y como por ejemplo por ejemplo como Kansas y como por ejemplo después de ello.
   Tan después de ello casi tan después de ello casi en Iowa después de ello.
   En Indiana por dos más después de ello dos más después de ello e Indiana e Indiana por dos.
   En Kansas y no después de ello y así y así.
   Después antes todo y un plan, un plan y después de ello y antes todo ante todo y después de ello y un plan y planeado como estaba como ante todo y después de ello y un plan. Considerar Iowa como considerable y así.
   En Indiana después de ello y ante todo y un plan y también y ante todo y también y considéralo y también y tan considerablemente y también como Indiana y ante todo y considerablemente y también y después de ello, y después de ello y también y considerablemente y ante todo y un plan y después de ello y ante todo y considerablemente y planéalo y después de ello y considerablemente. Y Kansas y considerablemente y también y ante todo, y ante todo y considerablemente y también y también y Kansas y considerablemente y ante todo y Kansas y un plan y Kansas ante todo y Kansas y un plan y Kansas considerablemente y Kansas y ante todo y Kansas y después de ello y ante todo y Kansas y considerablemente y ante todo y Kansas y un plan y Kansas y considerablemente.
   Iowa y no otra diferencia, Indiana y si y no si otra diferencia y si otra diferencia si una diferencia si una diferencia en Kansas, si Kansas es diferente.
   Si Iowa o eso si Iowa tiene si Iowa ha tenido si Iowa tiene que tener, si Iowa es para tener para tener, y si en Indiana y si ello tiene que tener si Indiana tiene que tener y si Kansas ha tenido tiene que tener lo tiene si Iowa Indiana Kansas si Kansas Iowa Indiana, si Indiana Kansas Iowa lo tienen lo tienen, si Iowa lo tiene si Kansas lo tiene si Indiana lo tiene tiene que tenerlo lo tuvo, si Iowa lo tuvo, si Kansas tuvo que tenerlo o qué nido.
   Sin continuidad como Iowa, sin continuidad como se continúa como Iowa, como se continúa Iowa como se continúa e Indiana como se continúa como Indiana y como Kansas como Kansas como se continúa.
   El siguiente hace una reunión entre Iowa, para notar, el siguiente hace una reunión entre Indiana una nota el siguiente hace una reunión entre Kansas o hace una entre Kansas o hace una reunión, Indiana hace una reunión, Iowa una reunión, Iowa una reunión, hace una reunión Indiana, hace una reunión Kansas. Conociendo Kansas conociendo Indiana conociendo Iowa, siguiente reunión Iowa siguiente reunión Indiana siguiente reunión Kansas.
   Siguiente.
   Reunión.
   Siguiente reunión como si ellos tuvieran que hacer fiestas Kansas, como si ellos tuvieran que hacer fiestas. Indiana como si ellos hicieron fiestas como si eso tuviera que hacer fiestas y Iowa tiene que hacer una fila y fiestas.
   Iowa Iowa y esto para ver Iowa Iowa en un instante, formalmente. Iowa Iowa y siguiente y siguiente Iowa Iowa en un minuto. Muchísimo por ello. Indiana como Indiana o por fuera más entonces Indiana por Indiana más de la mitad, Indiana entretanto reflejada de nuevo. Y por Kansas puramente y por Kansas seguramente y por Kansas horariamente y por Kansas y por Kansas y por Kansas justamente y por Kansas y como por Kansas, por favorablemente y por Kansas por por ella.
   Iowa veintidós Indiana veintidós cincuenta, Kansas cincuenta y dos veinte y así sicesivamente.
   Iowa lo ha hecho, Indiana lo tiene y lo ha hecho hacerlo, Kansas y lo ha hecho hacerlo ya que lo tiene.
   Iowa por doce, Iowa por doce, Indiana doce doce para todas, Kansas como doce y dos más que diez exactamente.
   La siguiente pregunta tiene una respuesta.
   Iowa y la siguiente pregunta tiene una respuesta.
   Indiana tiene la siguiente pregunta y tiene la siguiente respuesta.
   Kansas pregunta y respuesta.
   Si la siguiente pregunta tiene una respuesta, es la respuesta es la respuesta es esta la respuesta de la siguiente pregunta.
   La siguiente pregunta y la siguiente respuesta.
   La siguiente pregunta.
   Iowa y la siguiente pregunta.
   Indiana y la siguiente pregunta.
   Iowa y la siguiente pregunta.
   Indiana y la siguiente pregunta. Iowa y la siguiente pregunta o la siguiente pregunta o Iowa. Indiana y la siguiente pregunta y la siguiente pregunta Indiana y la siguiente pregunta, la siguiente pregunta dejó la siguiente pregunta Kansas y la siguiente pregunta, Indiana Iowa Kansas y la siguiente pregunta.





Gertrude Stein
Objetos y retratos. Geografía
Edición y traducción: Andrés Fisher y Benito del Pliego
Amargord, 2014.

viernes, octubre 28, 2016

Cinco poemas de Arnaldo Antunes


Psia es femenino
de psiu;
que sirve para llamar la atención
de alguien, o para pedir
silencio.
Yo grito las palabras
en el micrófono
de la misma manera que
las dibujo, con cuidado, en la página.
Para transformarlas en cosas,
en vez de sustituir a las cosas.
Callos en la lengua; de callar.
Alguna cosa entre la piscina y la pila.
Un hiato menos.



*



Entre

entre arco y flecha
entre flecha y blanco
entre blanco y alba
entre alba y ocaso
entre ocaso y tierra
entre tierra y marte
entre marte y cerca
entre parto y muerte
entre parte y parte

el resto que falta
menos
el resto que sobra
más
la sobra que falta
menos
la falta que resta
más
el resto que resta
menos



*



Poesía--
La vida fuera de la autobiografía
La vida fuera de la biografía
La vida fuera de la caligrafía
La vida fuera de la discografía
La vida fuera de la etnografía
La vida fuera de la fotografía
La vida fuera de la geografía
La vida fuera de la holografía
La vida fuera de la iconografía
La vida fuera de la jurisgrafía
La vida fuera de la logografía
La vida fuera de la monografía
La vida fuera de la nomografía
La vida fuera de la ortografía
La vida fuera de la pornografía
La vida fuera de la quirografía
La vida fuera de la radiografía
La vida fuera de la serigrafía
La vida fuera de la telegrafía
La vida fuera de la urografía
La vida fuera de la videografía
La vida fuera de la xilografía
La vida fuera de la zoografía
--La vida inde



*



Los nombres de los bichos no son los bichos.
Los bichos son:
mono gato pez caballo vaca elefante ballena gallina.

Los nombres de los colores no son los colores.
Los colores son:
negro azul amarillo verde rojo marrón.

Los nombres de los sonidos no son los sonidos.
Los sonidos son.

Sólo los bichos son bichos.

Sólo los colores son colores.

Sólo los sonidos son

                               sonido son

nombre no

Los nombres de los bichos no son los bichos.
Los bichos son:
plástico piedra peluche hierro madera cristal porcelana papel.

Los nombres de los colores no son los colores.
Los colores son:
tinta cabello cine cielo arcoíris tv.

Los nombres de los sonidos.



*



Yo presento la página blanca.

Contra:

Burócratas travestidos de poetas
Insulsos travestidos de serios
Enanos travestidos de niños
Complacientes travestidos de justos
Jingles travestidos de rock
Historias travestidas de cine
Aburridos travestidos de infelices
Pasivos travestidos de pacatos
Miedo travestido de juicio
Censores travestidos de sensores
Palabras travestidas de sentido
Palabras calladas travestidas de silencio
Oscuros travestidos de complejos
Bueyes travestidos de toros
Flaquezas travestidas de virtudes
Hollejos travestidos de pulpa
Cojones travestidos de cerebros
Celdas travestidas de hogares
Policías travestidos de drogados
Lobos travestidos de corderos
Pedantes travestidos de cultos
Egos travestidos de eros
Lerdos travestidos de zen
Estupidez travestida de erudición
Agua travestida de lluvia
Acuario travestido de tv
Agua travestida de vino
Agua suelta apagando la caricia del fuego
Agua blanda sin piedra dura
Agua quieta donde estancan los impulsos
Agua que enturbia las lentes y oxida los filos
Agua tibia del buen gusto, del sentido común
y de las buenas intenciones
Insípida, amorfa, inodora, incolora
Agua que el comerciante astuto mete en la botella
para diluir el whisky
Agua donde no hay sequía
Agua donde no hay sed
Agua en abundancia
Agua en exceso
Agua en palabras.

Yo presento la página blanca.

El árbol sin simientes.

El vidrio sin nada enfrente.

Contra el agua.





Arnaldo Antunes
Palabra desorden: antología bilingüe
Selección y traducción: Reynaldo Jiménez e Ivana Vollaro
Prólogo: Gonzalo Aguilar
Caja Negra, 2014.

viernes, octubre 21, 2016

Cornamusa de agua (fragmento)


¿Dios?, ¿cuál Dios?, ¿acaso a mí me han enseñado una fotografía de Dios y me han dicho, mira, Candito, este fulano es Dios?, hace rato he sacado mi cuenta y me parece que la creencia es solo eso: una creencia para sujetar a los crédulos, otros por detalle y el bendito prurito, como decía el doctor Tello, la llaman doctrina, pero todo es lo mismo, igual que cuando la candela fosforea y digo ¡ve!, seguro que ahora viene visita, igual es, ni más ni menos, porque está visto y probado hasta la demasía que el género humano necesita creer, así ha sido en todas la dominaciones, antes del Arca y después, en Babel mismo que nadie se entendía fue también de esta manera, como quien dice para que exista un respeto, pongo este palo, esta piedra, y vale tanto como ese otro que ha sido esculpido por algún artífice y tiene cara bonita que más parece mujer para que se distinga de Satanás que lo hacen feo y cachudo, con rabo y calato, como que es el propio pecado, y conviene que uno desde chico vaya criándose en la creencia y el temor, y claro, con tanta historia que a uno le cuentan desde chiquito, termina en la credulidad, pero no saben que a la hora de la hora el más crédulo, ese que se arrodilla y se martiriza con ortiga, separa las cosas y dice la doctrina llega hasta aquí nomás, la realidad es otro cantar, nadie las confunde, ni el cura, él no espera milagro, menos todavía la voluntad de la gente, por eso cuando le piden que haga una misa, antes de comprometerse, advierte: vale tanto si es así y tanto más si es asá, si le dicen qué bueno, que no se preocupe, ahí mismo llama al sacristán para que aliste todos los estrebejes que cuanto más use más alto llegarán sus peticiones, entonces al profano qué le queda, no le queda otro camino que apegarse a la razón y con esa luz sopesar la doctrina para que nadie le venga con que mira, fíjate, este es Dios, aquí está su hijo y esta señora es la Virgen que dio a luz en un pesebre, y conformarse con lo que le dicen, como si la doctrina fuera igual que un cuento que veo en el cinema, y no existiera la obligación de buscarle un sentido, ya que uno la acepta y asume esa creencia, no por meterse gratuitamente en un quebradero de cabeza, sino porque toda relación debe tener un significado, una explicación, como cuando veo que aparece el chiriringo y escucho decir a la gente ya no tarda en llegar el agua nueva, y entonces yo que no sé me quedo pensando, hasta que viene un viejo y rapidito me saca de dudas, en menos de lo que demoro para acomodarme y escucharlo ya me sacó de la ignorancia: ¡cómo carajo!, me dirá, ¿no sabes que esa calor que brota de la tierra cuando ya se acerca el agua nueva hace salir de sus madrigueras a los chiringos?, y efectivamente tiene razón, solo que algunos tenemos la cabeza únicamente para criar piojos.



Gregorio Martínez
Canto de sirena
Primera edición: Mosca Azul, 1977.
Tercera edición: Peisa, 2012.

viernes, octubre 14, 2016

Seis poemas de Juan Carlos Flores


Naturaleza muerta

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: sobre cabezas de pescado/ dejadas por la madre en la cocina/ y sobre cuaderno de poemas/ dejado por el hijo en el librero/ cruzan sin detenerse las hormigas.

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: sobre cabezas de pescado/ dejadas por la madre en la cocina/ y sobre cuaderno de poemas/ dejado por el hijo en el librero/ cruzan sin detenerse las hormigas.

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: percibiendo en cada ocasión algo distinto.




La NASA

Bajo luces que cambian constantemente de color/ en pistas improvisadas para el baile/ y otras amenidades permitidas/ bailan los jóvenes de las nuevas camadas/  como antes bailaban los jóvenes de entonces/ al compás de músicas que ahora son reliquias/ la música es distinta y los vestidos y peinados son distintos también/ y hay latas de cerveza aplastadas contra el suelo/ y olor a cigarrillos raros/ y en las cuadras aledañas pasan los autos policiales sonando sus sirenas y chirriando sus gomas/ y al compás de músicas que pronto serán reliquias/ como antes bailaban los jóvenes de entonces/ bailan los jóvenes de las nuevas camadas/  en pistas improvisadas para el baile/ y otras amenidades permitidas/ bajo luces que cambian constantemente de color --de súbito una riña y se detiene la música/ y se detienen los cuerpos/ y se detiene el poema/



Los cisnes

Miré a los cisnes en el estanque y me quedé largo rato, pensando.

Lo que me sucedió allí, entonces, eso, pudiera sucederle a cualquiera. Ahora, poco me importa preguntarme y saber si soy o si no soy un hombre común. Ahora, poco me importa preguntarme y saber si soy o no soy un poeta común.

Miré a los cisnes en el estanque y me quedé largo rato, pensando.




La reseca

Dunas, entre restos de empresas, donde comienza el mar, donde oscuras terminan las huellas de los patos, u-na-bo-te-lla-ro-ta, ciudad vacía lo que fue el adentro, fruta repletada, entre restos de empresas, donde comienza el mar, donde oscuras terminan las huellas de los patos...




Un detalle

"Cerca del marabú, bajo un sol de machié, yo me senté a esperarla".

Unos zapadores, arañaban la tierra, con sus palas. Ahí cayó un bulto, dijo el-que-marcaba-el-compás. Ahí cayó un bulto, repitieron los demás zapadores y continuaron arañando la tierra, con sus palas.

"Cerca del marabú, bajo un sol de machié, yo me senté a esperarla".




Retrato de una (otra) dama

Escritora esquizotímida/ con tendencia al suicidio/ no soportando el simulacro de vida/ que le ha tocado roer/ encerrada dentro de caja negra/ día tras día escribe/ si lo escrito le parece bien/ buena mercadería/ pone en la grabadora música exótica/ baila hasta que los pies no le pesan--

Apolítica, dice, pero paga su peaje

(realismo sucio: convertir la mierda en oro, o por lo menos en papel moneda, eso, ya estaba en Baudelaire)

Escritora esquizotímida/ con tendencia al suicidio/ no soportando el simulacro de vida/ que le ha tocado roer/ encerrada dentro de caja negra/ día tras día escribe/ si lo escrito le parece mal/ mala mercadería/ fuma/ se acuesta/ se deprime/ mira al techo--

Apolítica, dice, pero paga su peaje

(unas veces soy César Vallejo, el mutilado de todas las guerras, que la visita en su casa. Otras, una piedra común que ella usa de pisapapeles)




La mofeta

Roedor de pequeño volumen, para protegerse de las agresiones de los diversos animales, de miembros y dientes más poderosos que ella, despide un olor nauseabundo, debido a un curioso mecanismo glandular que se articula, en cuanto ella siente la proximidad de un asalto.

En el parque zoológico, cárcel o manicomio donde los animales internados pugnan por un poco de espacio, sobre el cual depositar comidas y heces, aún por entre las áreas destinadas a los mamíferos fuertes veo cruzar a la mofeta, y siento envidia, yo, que con indiferencia he visto cruzar esos autos que aquí llaman de lujo.





Juan Carlos Flores
Distintos modos de cavar un túnel
Ediciones Unión, 2003.

viernes, octubre 07, 2016

Cinco poemas de Luis Chaves


Expertos espirituales de la India,
jálenme el hule.

Los y las antimotines,
también.

--Inserte aquí una persecusión /
aquí, carros que explotan.--

En una esquina del barrio,
la pandilla de BMX.
Caen cristales geométricos,
una nevisca sobre esto que leen.

Expertos espirituales en general,
ya saben qué hacer.





Liniers

Floreó el guayabo de tu jardín,
eso tendría que bastar por el resto del día.

En fin.

«Eso es Liniers, para allá es provincia»,
me dijo una vez un taxista
señalando sin mirar.
Y todo lo que vi
fue un cometa clavado
en las ramas de un árbol.





El wok

Tibios en el wok
los restos de la cena.
Comimos sin cruzar palabra
acompañados por el disco
que sigue sonando.

La mente en blanco
desde hace siete meses
concluye lo que puede:
una canción dice cosas
que en un poema sonarían mal.





No sabía que te amaba hasta que te vi bailando rocanrol

Si el año terminara mañana
nos ahorraría esta sensación
de perder el tiempo.

El error no explica
la imagen de tu madre
bailando cumbia
como si fuera rocanrol.

No es --dice cada uno-- que no te entienda.
Aunque eso parece.

(bis)

¿Será cierto que cambiamos?
¿Podrá ser que tardamos en hacerlo?

Queda ponerse al día,
medir el tiempo en meses,
consumir una droga tan demodé
como la construcción de sonetos.

Aquí no hacen falta palabras,
lo que faltan son ideas.





Huso horario

En el balcón se enfrían las cervezas,
no se me ocurre otro comienzo.

El vecino de arriba toca el piano.
Cuando el reloj
de campana del vecino de abajo
da las cuatro de la tarde,
desde aquí se oyen campanadas severas
submarinas
como si marcara las 4 pm de otro día,
de cuando hablábamos sin gravedad.


* * *

Salgamos a la temperatura cero
o movámonos a la zona fría
de la cama.


***

Ensaya el vecino
(y no es principiante).
Unos martillos delicados
sobre cuerdas en tensión.
La invención del piano fue el punto más alto
de nuestra especie, diría
mientras vuelvo de los grados negativos
fingiendo un comentario mecánico
como quien destapa una birra.

¿Qué vamos a hacer con la rima interna
ahora que somos los viejos de
quienes nos reíamos?
Ahora que se activaron
los efectos secundarios
de todo lo que nos metimos
el milenio anterior.

En fin.

Pensaba qué más escribirte
y nevó.





Luis Chaves
Falso documental. Poesía completa (1997-2016)
Seix Barral, 2016.

miércoles, septiembre 21, 2016

Fragmentos de conversaciones con Marosa di Giorgio


Cuando recién aparecí algunos creyeron que iba a quedar en la franja de los marginados. Rama me incluyó en el libro Aquí cien años de raros. Pero después ocurrió que la gente leía mucho eso, los libros se agotaron. Y siempre encuentro más lectores que me dicen que lo leen con sorpresa, pero que lo entienden y se sienten muy conmovidos. Pienso que con Felisberto Hernández pasó algo semejante, aunque fue más lento. Ahora, la gente está más preparada para lo extraordinario, para lo no corriente.




La poesía no se utiliza, es una cosa que aparece y es en sí misma toda la gracia y el milagro. Es como Dios.




Yo creo que el poeta debe escribir; y que la poesía debe conocerse en el silencio y la soledad. Eso es lo primordial. Pero nací recitadora. Es un ritual. No quiero ni puedo sustraerme. Es como construir frente al público, construir con la fe, rosas, clavelinas y repartirlas.




Un día de verano yo estaba siguiendo a mi padre en el campo. Él daba vuelta a la tierra con el arado y los pájaros iban detrás persiguiendo semillas. Yo miraba todo eso, a los pájaros que las comían y luego se paraban sobre el lomo de los bueyes. Era muy pequeña y llevaba un vestido azul con pecas rojas y mi padre me dijo: "¿Por qué no hacés un libro?". Yo pensé: "¿Querrá que tome hojas y luego ponga tapas de cartón?". No sabía qué quería que hiciera y no me animé a preguntarle. 




No soy adicta. En las reuniones necesito algunas copas para "estar". Si no, es como si me evadiera al jardín. Quedo allá, en otra cosa. Pero tengo simpatía por los que toman mucho. No puedo evitarlo; es así. Para el trabajo el alcohol no agrega nada. La escritura es en sí misma un gran licor.




No son en prosa, ¡son en poesía! Yo, aún en los relatos de Misales escribo en poesía. Una novela, para ser realmente buena, debe a la vez funcionar como poema. Eso creo. ¿Por qué decís "en prosa"?




Es inconsciente. Los poemas, todos, muchísimos, me caen en la mente. La palabra trabajar me resulta un poco dura, pero era como que los elaboraba de alguna manera en lo interior. Empezaba a venir eso y lo ordenaba. En cambio en el último libro, de relatos, empecé a escribir al azar. Tomaba una hoja, un papel y no sabía para dónde iba. Pero igual se tejía todo y llegaba un momento culminante.




Me interesa. Yo también fui y soy una víctima del descalabro socioeconómico que vive esta parte del mundo. Pero la poeta es otro asunto. Las cosas visibles pasan. Las invisibles advienen continuamente.




Todo se da con naturalidad absoluta. Es que es así o no es de modo alguno. En esta franja, la creación, imposible forzar las cosas. Se notaría, y el producto sería ríspido y no habría encanto; es decir, no habría creación. Ángeles, liebres, animales de subtierra, etcétera, por suerte, no terminan de visitarme, y parecen tener, traer, cada vez más, más brillos y misterios, más diamantes, más pétalos.




Seguramente, se harán muchos asedios, estudios, críticas. Y lo psíquico no podrá dejar de estar presente. En la mesilla de inspección. Pero quedará algo inatrapable. Que yo veo y no puedo describir. Ni lo intento.





Marosa di Giorgio
No develarás el misterio. Entrevistas
Compilación: Nidia di Giorgio
Selección: Edgardo Russo
Edición y prólogo: Osvaldo Aguirre
El Cuenco de Plata, 2010.

domingo, agosto 21, 2016

Fragmentos de conversaciones con Juan José Saer


Supongo que esa preocupación responde a las necesidades del mercado literario. Pero a nosotros eso no nos interesa, ¿no? Creo que nos interesa la poesía, la palabra escrita. El mercado literario es otra cosa. No tiene nada que ver con la literatura. Todo lo que tenga que ver con el mercado literario me es indiferente. Diría incluso más: todo aquello que tiene demasiada repercusión me produce rechazo y desconfianza.





Los únicos indicios seguros del valor de un texto son el placer y la emoción, que van acompañados de una especie de sensación de exaltación mínima, incluso trágica y eso crea un sentimiento de que el acto de escribir es posible y, más aún, necesario. Es necesario no solamente para los otros, sino para uno mismo. Y yo creo que lo más importante para un escritor son aquellos textos que lo incitan a escribir, porque no siempre es evidente el hecho de sentarse a escribir, y uno cuando lee, cuando vive, atraviesa muchas zonas de desaliento que lo alejan de la escritura, del arte, y entonces esos autores que incitan a escribir son lo más importante.





Con una buena teoría, naturalmente, como consecuencia, se supone poder hacer buenas obras de ficción. Creo que también es un error. Con un estudio del campo teórico se hacen buenas teorías y no narraciones ni poemas. Estos no intentan probar nada, pero sí lo intenta un tratado. La literatura todo lo que hace es probarse a sí misma como poema o como narración. Funciona gracias a leyes internas que ella misma, en el mejor de los casos, se forja para ponerse en movimiento. Y sin que ese movimiento conduzca a ninguna meta, como ocurre en la teoría, donde hay que verificar una hipótesis. La creación contribuye a mostrar nuevas significaciones, para decirlo de un modo pedante, en el plano del referente. Después, la realidad será kafkiana, incluso para los que nunca leyeron a Franz Kafka. Esto prueba la validez de una estructura narrativa.





No hago más que seguir los modelos de aquellos que me han producido el mayor impacto, trátese de narradores o de poetas. Yo no invento nada... Perfectamente habría podido plantearme, en lugar de los modelos que sigo, otros. Podría haber "decidido" seguir a Capdevilla, por ejemplo. Pero eso es falso. Uno no elige los modelos que cree lo van a llevar más rápido al Premio Municipal sino aquellos que lo marcan íntimamente. Esos modelos son, en mi caso, lo que pienso como la evolución posible de la literatura moderna.





Yo no creo que la relación entre la experiencia y la poesía sea tan directa. Creo que el ritmo y la palabra vienen primero y el sentido, después. Para contestar a la pregunta quiero decir que, luego de mucho tiempo sin escribir poesía, mientras tomaba un examen -cuatro horas en las que uno no tiene nada que hacer- tomé un papel y empecé a escribir tres o cuatro versos de un poema. Fue algo forzado. La cosa no salía. De pronto, al lado, escribí otro poema que no tenía nada que ver con el que yo pensaba escribir al principio. Ese segundo poema, bastante extenso, lo escribí de un tirón. La única relación entre ambos textos -el que quería escribir y el que salió- era cierta continuidad fónica en los títulos.





Uno no puede escribir novelas y cuentos en América Latina como si Arlt, Onetti, Rulfo, Guimaraes Rosa, Felisberto Hernández y Borges no hubiesen existido. Y también podemos transponer eso a otros escritores que no son latinoamericanos, como Cervantes, Joyce, Beckett o Faulkner. Uno crea su propia tradición, esa tradición. Yo no pretendo que sea la única, pero si uno construye una tradición, esa tradición crea obligaciones y esas obligaciones deben respetarse. A Godard le dijeron en una entrevista que Spielberg siempre se refería a él como a un gran maestro, y Godard se reía. Cuando se lo repitieron dos o tres veces, terminó por decir: "Bueno, que me mande un cheque". Hay también escritores que exaltan a otros escritores como sus maestros, pero que no reflejan en sus obras esa admiración. Admirar supone ciertas obligaciones. Para poder admirar a un escritor hay que merecerlo. No decir que se admira a Shakespeare y escribir como Paulo Coelho.





Cuando Vargas Llosa dice que hay que perdonar a los militares en nombre de la democracia, yo me indigno. El perdón sólo las víctimas lo pueden otorgar. Y sólo puede haber perdón cuando los verdugos reconozcan sus crímenes. La justicia tiene que cumplir con su papel. Después, si las víctimas o las familias de las víctimas quieren perdonar es una cosa de ellos. Hacer borrón y cuenta nueva sobre esos tipos es inadmisible. Yo voy a saltar este techo cada vez que escuche un argumento de ésos.





Juan José Saer
Una forma más real que la del mundo. Conversaciones compiladas
Compilador: Martín Prieto
Mansalva, 2016.

domingo, agosto 07, 2016

Cinco poemas de Washington Benavides


Foto de memoria

Yo describí una foto
de memoria.
Después la hallé
y en nada coincidía.
Aquella (la de la memoria)
mostraba cosas
que ésta
no delata.
Yo describí (con precisión)
objetos
rasgos
entes
(¿inexistentes?)
en la cartulina.
¿A qué foto me atengo
en adelante?
Y no me hables de la realidad
(yo sé muy bien que hay muchas,
indiscernibles,
y que es duro el negocio
con las tales).




Ianara

"Ésta es Ianara"
-Dijo la madre a Deodoro-
"Es hija de unos amigos,
tan amigos, que son como parientes."
Pero el niño estaba suplantado
por el muñeco grande, de trapo, de su hermana
Lena, y como tenía sólo dibujada a lápiz (rojo)
su boca, nada podía contestarle, y como sus brazos
eran de estopa y carecían de nervios y de huesos,
no podía tender la húmeda mano.
Sólo mirarla y adueñarse de su imagen
como le ocurrió con aquel cardenal azul
que cantaba
-fuera de su alcance-
en lo alto del tala.




El viejo loco del dibujo

Escrito a la edad de setenta y cinco años
por mí
            antaño Hokusai
                                      hoy Sakio Rojin
el viejo loco
                     del dibujo.
Dibuja lo que quieras
                                   -no lo que sepas
(ya vendrán a enseñarte los maestros)
-pero se contradice-
el viejo loco del dibujo.
Pelea
          samurai con tus pinceles
sobre papeles esteparios
                                       ajústales
el recio bambú en los lomos blandos
a los que venden a sus hijas
             reviéntalos.

Mira después de todo ángulo
al seno del Fujiyama
(o de un cerrito de tu tierra
-¡el Batoví Dorado!-
cualquier cerrito
de tu tierra
con una gran calandria gris encima).




Foto del niño con el gato negro

El niño juega con el gato negro.
Ausente del fotógrafo,
el niño juega con el gato negro.
En el patio norteño con naranjas
las naranjas parecen una guarda
de Fra Filipo Lippi (olviden
esta cita).
El niño ausente juega con el gato.
Después vendrían accidente
y biopsia.
Después vendrían viajes detenciones
exilios otros aires meningitis
sombras de muerte tiburón
nocturno.
El niño juega con el gato negro.
Sonríe con su gato. Picardía.
Alza su negro gato y su destino.
Sonríe a aquella mancha y la levanta
en el patio norteño con naranjas.
Después vendrían muchas cosas graves.
El niño se hizo hombre y se hizo duro
apadrinado por Segundo Sombra.
A veces el destino
es don segundo sombra: "¡Hacete el duro!"
Y vino luego el rebencazo y otro.
Pero en la foto
el niño juega con el gato negro.




La navaja chicana

El poeta chicano
se revuelve y aúlla
     (coyote gris)
en la trampa dentada
en la entraña de USA.

Echa mano al inglés
     de los bosses
     de los beatniks
     del Establecimiento
y lo unta de todos
     los dialectos
del español-español
     del mejicano
     del portorriqueño
es su navaja más filosa
     (es su única arma)
más que el brown power
     el mastodonte
puede segregar todavía
los jugos más terribles
     y destruirlo
     (como brown power)
Pero lo que escribe
     Roberto Vargas
     (su carta/ poema pa
                        ernesto cardenal
     o Rodolfo Gonzales
     (I am Joaquin/ yo soy
               Joaquin)
que saca del olvido
                   a Joaquín Murieta
                   y lo enfrenta
a los wasps los expertos
                    en la picana eléctrica
a los bosses dipsómanos
                    del establecimiento.
O René F. Cárdenas:
("¿Qué le pasó a Amapola: regresó
                   a su familia en Durango?
¿Qué le pasó a Raymond Bill: acaso
su facilidad con las matemáticas lo salvó
                                          de Korea?")
permanecerá mucho más
que el polvo levantado
por el coche policial
que se llevó -atados como conejos-
a dos hermanos
a dos "espaldas mojadas"
condenados antes del juicio
     por "espaldas mojadas".
Esa navaja con cachas de un roble
                   de Durango
corta bien todavía. 




Washington Benavides
Sansueña. Antología poética
Fondo de Cultura Económica, 2016.

jueves, julio 21, 2016

Escribir (fragmentos)


El poema es siempre retrospectivo, pero la dilación lírica se adhiere a la respiración; el pensamiento del poema no procede por análisis sino condensándose, condensándose en asociaciones, en ritmos y montaje. Se trata de un pensamiento perceptivo, intuitivo y lacónico, sensorial.

Algunas prácticas, trabajo de taller: 1) suprimir: suprimir imágenes o nexos innecesarios, decir lo menos posible: con frecuencia la fuerza de un poema no está en lo que dice sino en lo que calla y que lo alimenta (en las máscaras de algunas tribus de Mali, cuanto más peligrosa es la máscara, más pequeña es la boca); 2) ahondar en lo rítmico, buscar que se resuelva en lo de verdad respiratorio; 3) vigilar contra los hallazgos, contra lo redondo, contra lo agradecido y esperable.


*


Mis libros se hacen un poco a ciegas, quiero decir sin un proyecto inicial que la escritura vaya cubriendo. Cada poema nace de modo independiente, uno a uno se escriben a lo largo de los años. Después, en algún momento, empiezo a trabajar el libro como tal,  lo que significa ir haciéndome con él. El libro está ahí, en las líneas que se transitan, en la red de recurrencias que se van tejiendo, en los hilos que le tienden los libros anteriores.


*


El ritmo viene. El ritmo viene con la imagen, fluye; pero se entrecorta o vira en la sintaxis. O lo que es lo mismo: el ritmo no es de la medida, sino de los latidos y la respiración, de la aspereza y el titubeo, de la levedad y la fatiga. El ritmo viene en el poema, con viento en contra y corrientes a favor. El poema va siguiéndolo, ganándoselo.


*


El poema, como el paisaje, es lugar donde se nos permite hablar con los muertos; también donde se nos permite sentir el dolor. Ambos se traman de duración, el tiempo ensimismado en la contemplación de la cosa perdida. Así caracterizaba Benjamin el luto.

(En qué consiste la emoción nos lo muestra a veces la falta de emoción. Cuando al oír o leer una frase sentimos que le falta emoción, percibimos que esa ausencia tiene que ver con algo del tiempo; la falta de emoción va unida a alguna falla o excesiva claridad en el sentimiento del tiempo; como si la muerte no hubiera imprimido su huella.)


*


La poesía, como la filosofía, trabaja a la contra; por ejemplo, contra la cultura, contra la lengua de la cultura, contra el método, contra lo que se sabe hacer; y contra la idea de musicalidad que parece perseguirla, idea que actúa con frecuencia diluyendo la precisión, esa cualidad irrenunciable de lo poético -y el llamado rigor formal es sólo el modo de alcanzar la precisión-.


*


El poema no viene de la mano de la voluntad o la consciencia, se toma su tiempo, espera, aparece o no aparece, fluye a través de lo periférico, lo periférico conforma lo central. En esa fase, el trabajo es subterráneo, algo de lo inconsciente o lo preconsciente cuaja y ello ocurre no cuando uno quiere sino cuando ello quiere. Por ejemplo, durante mucho tiempo supe que para caza nocturna me faltaba un poema que respondiese a lo que yo llamaba pastoral (Pastoral era también el título de un cuadro de Arshile Gorky); ese poema tenía que ver con cierta memoria mía de la infancia, pero no supe escribirlo hasta que no cuajó en la forma de un sueño.

En una entrevista, Gary Snyder se refería a la meditación con estas palabras: "De hecho, como sabe cualquiera que haya practicado suficientemente la meditación, aquello a lo que se apunta no es nunca lo que se alcanza. Aquello a lo que se apunta no es, curiosamente, lo que se obtiene; la voluntad consciente no puede alcanzarlo. Hay que practicar una especie de distracción cuidadosa, pero en verdad relajada, que permita al inconsciente hacer su propio trabajo de ascenso y manifestación. Sin embargo, en el momento en que uno, alerta, se dispone a apresarlo, se escapa, se desliza hacia el fondo. Es algo muy semejante a lo que ocurre en la caza estática: te detienes en algún lugar en el bosque y permaneces inmóvil hasta que las cosas comienzan a vivir, empiezan a aparecer ardillas, gorriones y conejos que estaban ahí desde el principio, pero que se zambullen en algún rincón cuando se los mira de cerca. También la meditación es así". Como la poesía.




Olvido García Valdés
Esa polilla que delante de mí revolotea. Poesía reunida (1982-2008)
Galaxia Gutenberg, 2008.

jueves, julio 14, 2016

Epopeya del qe buelbe


Teofano ña qutimunkaña

Tambyen mi braso se ajito
llena de amor bibro mi qarne
dije mis palabras
mi oydo se alegro

nada mas fwerte qe su jesto
nada mas noble qe su vos
nada mas blanco qe su jubilo
ni mas destelloso
qe el derroche de estrellas
en el silencyo de su peregrinacyon

yo le e bisto junto al fwego del sol
le e toqado en la syerra
segi los rritmos de su pisada astral
mis sentidos lo persigen qomo sinco lebreles
SE PONE SORDO I ORONDO EL PLANETA DE QONTENERLO

tanto le pesa asi los silbidos matinales
como el pesor de mis parpados

esta en mi aora
byene sonando su qaraqol antigwo

¡lo beo!
             ¡lo beo!
                          ¡lo beo!

mi sensible entusyasmo lo absorbe
qomo un timido tremor de qwerdas
se diluye en armonia ipnotiqa

no le ban a nombrar nunqa mis labyos
pero lo syento qe se aserqa
¿de su apostura melodyosa
nadie qonserba algun rrecwerdo?

ESTA EN EL BISEPS ¡se alegra! ¡tyene ambre!
i esta brutalidad qe perfora mi qanto
                                                          ¿NO ES DE EL?

como tengo el deber de rrendirle omenaje
mi plebeyo instrumento se rrinde a su majsima dimensyon

una parte de su ser late en mi qanto
todo yo envwelto en lus sernida i trabajada
soy el ultimo rrincon de su palabra
                                                         I ESTOY DE PYE
mirando insomne la distancya beo qe se anunsia

u n   r r e s p l a n d o r



Gamaliel Churata
Ahayu-Watan. Suma poética
Compilación y estudio: Mauro Mamani Macedo
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2013.
Poema recomendado por Enrique Flores para Nueva Provenza.

jueves, julio 07, 2016

Tres poemas de Ben Lerner


Debemos retirar nuestras ofrendas, aunque ardan y echen humo.
Debemos recordar nuestros versitos como llantas ponchadas.
Debemos desollar al curatoriado, invertir nuestros hábitos de penitencia

y entrar en la Academia en fila india.

Aún no ha aparecido la poesía.

La imagen no es un sustituto. La imagen es como una anécdota
en boca de un bebé que nació muerto. Y ni la reflexión,
con su infinito espurio, ni tampoco la religión, con su octava parte de hongos,
pueden causar orgasmo tras orgasmo como la poesía. Como política,
en general nos disculpamos. Pero con disculparse no se logra nada.
Debemos exigirles que se quiten los zapatos, los anteojos, los dientes.
Debemos exigirles que lloren sin tapujos.

Si pudiera servirles de consuelo, nos gustan los primeros libros de John Ashbery.
Si pudiera servirles de consuelo, no van a sentir nada.




Rey de la cerveza, rey del pop, rey de reyes;
orgulloso auspiciante de la danza de la lluvia y la matanza piadosa,
de los Juegos Paralímpicos y la circuncisión;
cinéfilo, carnívoro, republicano: bendice

a mi novia, bendice los deditos de pollo, el trayecto
hasta Brooklyn, vigila su disco rígido y el lunar sospechoso,
perdónale que fume, protégela del ántrax
y la obesidad, del Scud y del Rohypnol. Si la manosean en un bar,
si la insulta un taxista, si pierde su trabajo,

deroga la luna, manda una plaga a través de un parche de nicotina
y por celular, vacía tus siete copas sobre el G7,
insensibiliza el pene, estrella un avión de pasajeros en la estrella polar. Destruye
con fuego, con una espada corta, con azufre, después destruye
el fuego, la espada corta, el azufre. Destrúyeme a mí. Después destrúyela a ella.




Elegía didáctica (fragmento)

Es difícil diferenciar entre la caída de las torres
y la imagen de las torres al caer.
La influencia de las imágenes es, muchas veces, más poderosa que la influencia de los acontecimientos,
como la filmación de Pollock pintando es más influyente que las pinturas de Pollock.

Pero a medida que se la repite, la fuerza de una imagen disminuye,
y causa preocupación y una reinversión simbólica.
Entonces es posible que a la imagen le atribuyan valor, donde no lo hay.
¿Una imagen puede ser heroica?

No,
pero una imagen puede proclamar su distancia del acontecimiento que visiblemente representa;
es decir, puede declararse a sí misma su propio acontecimiento,
y en consecuencia prohibir en lo sucesivo toda inversión.

La crítica observa la imagen de las torres al caer.
Cada vez que ve la imagen de las torres al caer
se acuerda menos de la caída de las torres.

La crítica se siente culpable de ver la imagen como una obra de arte,
pero la culpa aquí es producto de un error cognitivo,
en tanto la crítica es incapaz de distinguir entre un acontecimiento
y el acontecimiento de la imagen del acontecimiento.
La imagen de las torres al caer es una obra de arte
y, como toda obra de arte, puede ser rechazada
por contaminar aquello que visiblemente representa. Como regla general,
si una representación de las torres al caer
puede ser repetida, carece de realismo.




Ben Lerner
Elegías Doppler. Antología poética bilingüe
Traducción: Ezequiel Zaidenwerg
Práctica Mortal, 2015.

martes, junio 28, 2016

Dos cartas revolucionarias de Diane di Prima


Carta revolucionaria #15

Cuando tomen posesión de Columbia, cuando
tomen posesión de París, tomen
los medios, explíquenle a la gente lo que están haciendo
qué planes tienen y por qué y cómo piensan
conseguirlos, de qué manera puede la gente ayudar, sigan informando
sin parar, tienen que vencer 70 años
de condicionamiento de los medios, es un muro
que tienen que atravesar, de alguna forma, para llegar a la
persona instintiva, que lucha con una planta
por la luz, por el aire
//
Cuando tomen posesión de una ciudad, de un campus, aprópiense de las
Centrales eléctricas, del agua, del transporte,
Olvídense de negociar, olvídense de
cómo negociar, no esperen a que De Gaulle o Kirk
renuncien, no lo harán, ustedes no están
"haciendo una manifestación" ustedes están peleando
una guerra, peleando para ganar, no esperen que Johnson o
Humphrey o Rockefeller estén de acuerdo con sus condiciones
Tomen lo que necesitan, "es gratis
Porque es de ustedes"




Carta revolucionario #19

(para La Campaña de la Gente Pobre)

si lo que quieres es empleos
para todxs, aún eres el enemigo,
no has pensado bien, a conciencia
lo que eso significa
//
si lo que quieres es vivienda
industria (General Electric en la reservación indígena)
coche para todos, un garaje, refrigerador
TV, más plomería, autopistas
científicas, aún eres
el enemigo, has decidido
sacrificar al planeta por unos cuantos años de
utopía de ciencia ficción, si lo que quieres
//
es aún, o puede ser, escuelas
donde todxs nuestrxs niñxs adquieren a fuerza la misma apariencia y aprenden
que es mejor ser "Mexicanxs" que negros
o indígenas o japoneses o puertorriqueños, donde Juan
y María se convierten en, y son, el ideal, ¿te pareces
al papá de Juan? ¿crees que tu hijx
no desea en secreto que te le parezcas?
//
si lo que quieres
son clínicas donde el Servicio de Salud te dé
más pastillas para que sigas débil o estéril
o que inyecte gérmenes a tus hijxs, mientras Mercke & Co
hace millones
si quieres
atención psiquiátrica gratuita para todxs
para que el psicólogo
haga su agosto con la actual decadencia
aflorando ante nosotros, si quieres
si todavía quieres un cacho
un cachito de los suburbios, con sus metros
y metros de verde césped
TV a color, y sus radiaciones
mata-neuronas
y sus anuncios subliminales
que lavan el cerebro a tus hijxs, se han apoderado
de tus sueños
//
diplomas de universidades que no son
más que caciques de villas miseria, emponzoñando lavabos
con mentiras para que tú también puedas seguir
mintiendo a otrxs en algún campus verde
//
ENTONCES AÚN ERES
EL ENEMIGO, te subestimas,
acuérdate, puedes tener lo que pidas, pídelo
todo




Diane di Prima
Revolutionary Letters
City Lights, 1971.
Traducción: Hugo García Manríquez
Versiones inéditas cedidas por el traductor para Nueva Provenza.

martes, junio 21, 2016

Poema a tres voces de Minase (fragmentos)



En una casa extraña
la soledad duele.

(Sôgi)


[...]


Pensando que ha caído la noche
los pájaros, cantando,
van de regreso.

(Sôchô)


[...]


Interrumpe mis sueños, imperdonable
el viento sobre los juncos.

(Shôhaku)


[...]


Ésa es también una fuente de compañía:
el cielo del anochecer.

(Sôgi)


[...]


En el invierno descolorido
una grulla, solitaria
de pie junto al mar.

(Sôgi)


[...]

En el otoño, ¿por qué
en una cueva hermética
entra la lluvia?

(Sôgi)


[...]


Brillan nevadas
montañas lejanas en las cuatro direcciones.

(Sôchô)


[...]


La luna conoce
la tristeza del viaje.

(Sôgi)


[...]


Así escondido,
la gente por muerto
ha de tomarme.

(Sôchô)


[...]


Pensándolo bien, ¿cuándo ocurrió
lo que tomamos por pasado remoto?

(Sôchô)


[...]


Los budas
ora desaparecen,
ora reaparecen en este mundo.

(Shôhaku)



Sôgi, Shôhaku y Sôchô
Poema a tres voces de Minase. Renga
Traducción: Ariel Stilerman
Sexto Piso, 2016.

martes, junio 14, 2016

muchachos yo vi


vi a oswald de andrade
el padre antropófago en el 49
reclinado en un sillón
leyendo trópico de cáncer de henry miller
(la rosa de los alkmin maría antonieta lo mimaba
mientras él aplastaba con el martillo de nietzsche
rebeldes cabezas de diamante)

vi a ezra pound en el 59
en la vía mameli en rapallo
(tuesday       four pm       ore sedici)
alzando con las manos el gato de gaudier-brzeska
una forma felina que ocupaba todo el espacio
de un exiguo pedazo de mármol gris
(para entonces el viejo ez ya había comenzado a hundirse en su silencio
y los ojos rubios chispeaban a la inútil
búsqueda de punti-luminosi)

vi a roman jakobson en la jolla
california año 66
(a su lado krystyna pomorska rubia cabeza altiva)
pasé rápido la prueba de las palabras alteradas:
v zviózdi vriézivaias / "entremezclado con las estrellas"
agujero negro en la primera estrofa
del poema de mayakovski a serguei essenin
(ven a oír krystyna a un poeta brasileño
que ha resuelto el problema de la rima al revés
en la traducción de los versos de vladimir)

me invitó entonces a comer comida árabe
y fueron muchas las veces y los lugares en que volvimos a vernos
encuentros marcados por luminosas dosis de vodka
(albo lapide notari - decían los romanos)
incluso me destinó una carta
abierta
después de haber leído las coplas de martín codax
sobre el mar de vigo

vi a francis ponge en bar-sur-loup
año 69 diez años después de parís rue lhomond
cuando abrió ante mis ojos
el sena
un poema desplegable fluente como un río
y suspendió de la pared del estudio su araña
tutelar
     - l'araignée mise au mur - magnífico
rector de la saliva
de abolenga progenie mallarmeana -
pero ahora en la provenza en bar-sur-loup
en los límites de su vaso de agua
estaba entero
franciscus pontius nemausensis
sobrio lapidario de gres y piedra pómez
separando palabras como quien escoge
minerales de textura y color diverso y los perfila
contra la luz
uno a uno

vi a max bense
celebrando con estudiantes en el drei mohren
stuttgart / estucardia       año 64
la solución del enigma rembrandt
programada a través de la fórmula de birkhoff:
el cociente de belleza emergía purísimo
de una retícula violeta
como venus-afrodita surgiendo toda desnuda
de la espuma del mar color de vino

vi a julio cortázar años más tarde
en parís rue de l'éperon
me llamó cronopio como hacía
con los amigos
(él cronopísimo       el mayor de todos):
solíamos comer en un restaurante griego
cerca del hotel du levant
en la arpegeante calle de la harpe
y un día me hizo entrar en uno de sus cuentos
donde me puso a transcribir de atrás hacia delante en lengua muerta
un soneto suyo corredizo como un zíper
(después me describió como un cachalote con las barbas de neptuno
en el centro extremo del círculo
de los amigos brasileños)

vi todo eso y mucho más
en la vida del consolato por ejemplo
vi a murilo mendes entre cuadros de volpi
preguntando por la edad del serrucho
y en esa misma roma de fachadas amarillo-huevo
en la trattoria del buco
a ungaretti el leonado ungaretti
(que solía platicar con leopardi
en el confesionario de las estrellas)
me preguntó una vez en tono de confidencia:
ci sono ancora quelle mulattine a san paolo?
(no había ninguna mulatica - era apenas
me explicó más tarde paulo emilio -
la fantasía impetuosa del poeta

así que vi todo eso
todo eso y mucho más
y ahora tengo derecho a una cierta ciencia
y a una cierta impaciencia
por eso no me manden manuscritos dactiloscritos telescritos
porque sé que la filosofía no está hecha para los jóvenes
y la poesía (para mí) se parece cada vez más
a la filosofia
y ya que todo al final es niebla-nada
y mi tiempo (consideremos) puede ser poco
y hasta ahora solo he podido traducir unos doscientos setenta versos
del primer canto de la Ilíada
y me queda además el deseo mal contenido
de aprender árabe y yoruba
y la necesidad de reunir todas las fuerzas disponibles
para resistir a mefisto y no vender el alma
y seguir firme
en posición de loto
mientras todos esos recados ambiguos (digo: vida)
caen en la contestadora electrónica



Haroldo de Campos
Traducción: Idalia Morejón Arnaiz
Potemkin Ediciones, no. 11, junio-septiembre 2015.
La colección completa de la revista Potemkin Ediciones puede leerse en línea aquí.