viernes, abril 21, 2017

Cinco poemas de Tom Raworth


útiles máquinas de trabajo nosotros
apenas existimos para permitir
que pase el servicio de bus
ionizadores y maletines digitales
y maletines digitales y
cosas personalizadas de tres velocidades
yo supongo que
tomaría meses
denunciarlo
mi esposo dijo años
el teléfono del auto
significa privacidad personal una
herramienta de trabajo que si
es citada, por supuesto, lo es





las más encantadoras flores de primavera
una vez se pensó que mejoraban la memoria
para ayudar a enriquecer
con sus fuertes fragancias
un libro de fruta
cultivada orgánicamente
apropiada para acompañar carnes rojas
que es el porqué
un poco de jugo de limón
de los mejores ingredientes naturales
usado para combatir la fiebre
es un gran digestivo
excelente con el pescado
va bien con el pollo





dos pasteles pequeños y una tartaleta
entera salpicada con ketchup
suficiente para ellos dos
un sitio donde algo nunca descrito
miraba por la ventana
por una escasez de tópicos posibles
aparte de la más aburrida minucia
de trabajos concretos
el flujo de la historia corriendo
entre otras lecciones dolorosas
esterilizando todos los úteros
invocando metafísicas
ambos cambian
para renunciar a sus fuerzas internas





conversaciones fraseadas oblicuamente
se dejan caer por la tarde
otros lo hicieron distinto
tuvieron una criatura, un hijo
la pobreza es real pero natural
un registro de tonos destacable
aceite de máquina caliente
sol a través de la niebla
un segundo de miedo trizado
es partido en dos
a través de marcos restrictivos
llenos de un ítem particular
el sonido de otra voz
increíblemente tolerante





períodos de individualismo claramente definidos
se van con la edad, como regla
la sensación es restringida
extendida alrededor mío
el sustrato de emociones
actúan solo como porteros
interrumpidos por estrés
a diferencia de los instrumentos científicos
agarrados con las manos
derecha revertida a la izquierda
una inhibición del mecanismo del recordar
causado por escasez de oxígeno
empantana el córtex
antes que sepamos del mundo exterior





Tom Raworth
Secciones eternas
Traducción: Kurt Folch
Ediciones Tácitas, 2011.

viernes, abril 07, 2017

Cuatro poemas no recogidos en libro de Carlos Martínez Rivas


Nostalgia en las sierras
-Carretera sur, km 12-

En la vereda el rubí de una bicicleta arde
a los focos del auto que acelera entre los árboles
apareciendo desapareciendo reapareciendo...

Desde aquí y tan poca cosa, pero a ti destinada.

mnga
nica
1963





Chicanos

Los pobrísimos
matrimonios
bautizando
a sus niñas.
Buscar hallar
al fin un nombre
como CYNTHIA!
Y volver a la
miserable lucha.

l.a.
cal.
1959





Canastas

Esas mujeres viejas y voluminosas
que pasan ida y vuelta todos los días
temprano y al oscurecer, amontonadas
en el depósito trasero de camiones,
entre grandes canastas llenas y vacías;

las reconozco.

Esas mujeres fueron niñas. Niñas de rodillas
puntudas y renegridas, que yo pude haber visto.
Sí, que de seguro vi pasar,
allá por los mil novecientos treintaisiete,
con la pasión mórbida de la infancia.
Pasión que pierdes una vez y ya no recuperas.

Esas mujeres -te decía- que veo pasar
temprano y al oscurecer de ida y de vuelta
entre canastas llenas y vacías;
igual ahora hasta morir antes que nazcan,
no conocerán de la vida más que eso:
el bregar diario que despierta antes
que sus párpados, desgarrándoles el sueño.
Las madrugadas implacables. Los traseros
de camiones. Las eternas canastas.

altamira
marz 1986





Los perdedores caen en la lona

Ser el ganador es una vulgaridad.

Yo, personalmente, me sentiría abochornado
si me levantaran el brazo ante la multitud
en el cuadrilátero bajo una luz de oprobio.

¿Por qué?
¿Porque derribé a un luchador solitario
que ni siquiera combate conmigo
sino consigo
y a lo mejor era mejor que yo?
¿Por qué no le levantan el brazo también
al que está en la lona caído
si peleó lo mismo?

Gene Tunney era mejor que Dempsey.
No un bruto. Un científico. Un poeta
que escribe en su autobiografía, Arms for living:
"Allí estás solo.
No hay amigos allí. Te la juegas sin nadie.
No hay partidarios excepto tus brazos."

El perdedor estudió su técnica en anteriores
combates. La suya y la del adversario.
Las comparó en rollos de películas proyectadas
en el comedor, después de la cena, con sus hijos.
Niños de ardientes pómulos confiados en su fuerza.

Seguros de la victoria del padre.

Pero tal vez el perdedor estaba
perdidamente enamorado de su esposa
y roto por el insomnio. Como Jack Brennan.
-Sí. Jack Brennan.

Y durmió mal la víspera del encuentro.
No le respondieron los reflejos.
Se le agarrotaron los reflejos.
Se le agarrotaron los tendones del muslo.
Demasiado clinch.
Deficiente trabajo de piernas y juego de cintura
frente al otro: sereno, manteniendo
la guardia ortodoxa sobre la pierna izquierda
hasta el gancho mortífero,
como el gesto del embozado en el cartón de Goya.

El sudor del esfuerzo espaldar.
El tallado torso refulgente como diamante.
Un prisma proyectando un espectro de brazos
como luz en haces.

Pero nadie sabe que uno piensa cuando boxea.
Piensa en una caja de música de niños
y una esposa en trámites de divorcio.
Sentada Dios sabe dónde.
Dos ojos neutros en trámite de divorcio.

Ganar: vergüenza profesional.
Perder: destino sin concesiones.
Si todos somos, nadie es más grande.
Si la victoria de uno es la derrota de otro,
toda victoria es, en algún lugar,
un fraude.

altamira
enro
1984





Carlos Martínez Rivas
Años diez. Revista de poesía, número dos, otoño 2015.

lunes, marzo 20, 2017

Cinco poemas de Claudio Daniel


Osaka

campanas
despiertan
los peces.

el incienso
atraganta
al buddha.

las flores
en el altar
sueñan

el nirvana.





Tabi

el viento
azota
bambús:

danzan
sombras.

en el tallo
del frijol,
el relámpago

resbala
la luna.

el gato
imita
al tigre:

rumor
de aves.

blancos
vientos
lácteos:

el cuello
del cisne.

el fuji
apuñala
la niebla:

hilachas
de blanco.

en el sueño,
el monje
en viaje:

todo
es espejismo.





Kioto

medialuna.

pétalos
en el jarrón
de laca.

un canto
de grillo
en la hierba.

el biombo
nanquín-
plateado.

alborozo
discreto
de sedas.

tus pies
confortan
un gato.





Virus

el
virus
el vivo virus
en la vulva -pústula-
lepra encendida, que arde, arde
en el papel; piojos
en el blanco orificio del cero
así es el tosco oficio
del fácil, virus fútil
que, para algunos
es poesía





Zauberbuch

A Jorge Luis Borges

Todos
los libros
-los Sutras, el Corán,
los Vedas, el Zohar-
son enigmas: jardines verticales,
ríos insumisos,
rayas de mármoles posesos;
todas las páginas
-en hojas de arcilla, piel de carnero,
pliegos de papiro o rubio oro esculpido-
son imposibles,
viscerales, arena alucinada.
Los libros, Borges, inventan los lectores
y los nombres de valles, sabanas, estepas
y de amplias avenidas que ignoramos;
vivimos esa efímera realidad
para leernos sus secretas líneas,
y así nuestros hijos y nietos.
Un día, sin embargo, los libros
-últimos demiurgos- desaparecerán,
como el grifo y el unicornio
y leer será solo leyenda.





Claudio Daniel
Yume
Traducción: Víctor Sosa
Calygramma, 2014.

domingo, marzo 12, 2017

Desdoblamiento (fragmentos)


Tienes que oír el sonido antes de tocarlo.
Tienes que oír tienes que hacerlo tienes que oír para
oír tienes que dar tienes que dar oído tú
que tienes tú que tienes un oído tú que tienes un oído para
oír tienes que dar tu oído para oír al viajero tienes
que hacerlo tienes que tienes que dar oído tú que
tienes un oído para oír al viajero que es un pájaro para
oír al viajero que es un pájaro que canta.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.

Tienes que oír el sonido antes de tocar antes
de moverte antes de mover las manos antes de
moverte con las manos tienes que oír el sonido antes
de moverte de aplaudir antes de aplaudir con las manos.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.



Tienes que oír tienes que hacerlo tienes que oír para
oír tienes que dar tienes que dar oído tú
que tienes un oído tú que tienes oído para oír
tienes que dar tu oído para oír al viajero para
oír al viajero que es un pájaro que es un pájaro que
canta invisible que no puede ser
prestado que es un pájaro que canta que es
un pájaro invisible que no puede ser prestado.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.

Antes de moverte antes de mover las manos antes
de moverte con las manos tienes que oír el sonido antes
de moverte antes de moverte con antes de aplaudir con
las manos antes de aplaudir con alegría con las manos.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.



Tienes que oír tienes que hacerlo tienes que oír para
oír tienes que dar oído tú que tienes
un oído para oír tienes que dar oído para oír
al viajero para oír al viajero que
es un pájaro que es un pájaro que canta
invisible que no puede ser prestado que no puede
romperse que es un pájaro invisible
que no puede ser prestado que no puede romperse.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.

Antes de moverte antes de mover las manos antes
de moverte con las manos tienes que oír el sonido antes
de aplaudir antes de aplaudir con alegría con las manos
antes de moverte con la vibración del aire.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.



Tienes que oír tienes que hacerlo tienes que oír para
oír tienes que dar tú que tienes
un oído para oír tienes que dar oído para oír
al viajero que es un pájaro que es un pájaro que
canta invisible que no puede ser prestado
que no puede romperse que es un pájaro
invisible que no puede ser prestado
que no puede romperse que no puede repararse.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.

Antes de moverte antes de mover las manos antes
de moverte con las manos tienes que oír el sonido antes
de aplaudir antes de aplaudir con alegría las manos antes
de moverte en la vibración del aire.

Si llamas al pájaro y si llamas al pájaro
y lo esperas: el sonido está ahí.



John Taggart
Paz en la Tierra
Traducción: Ricardo Cázares
Mangos de Hacha, 2017.

domingo, marzo 05, 2017

Siete poemas de Jaime Luis Huenún


Bandadas de sicarios
rodearon mi edificio.

Bajaron en sus motos
del Cerro de la Cruz.

Miré yo la llovizna,
los autos, los caminos,

las ávidas pupilas
de un pálido gorrión.





No le pidan más dinero a la poesía,
no más viajes y subsidios, no más luces;
ya la pobre se ha quedado en bancarrota,
ni una papa encontrarán en su alacena.
Déjenla que se vaya por el mundo,
toda coja, toda enclenque, toda seca,
vieja, sola y afirmada en su bastón.
Se acabó la bonanza, proxenetas,
oh, malditos desleales, azulosos
y barbudos palabreros del montón.





En sellada vasija de formol
enviamos la cabeza de Atahualpa
a tu nuevo domicilio.
La robamos al clan de Montesinos
que mercaba en la frontera
las reliquias del imperio.
¡Pobre diablo, loca y triste
sabandija de altiplano!
Un marrano de la selva vale más
que sus viles palabras
y sus pactos.
Ahora es tuya la cabeza del inca degollado.
Ahora es tuya su mirada,
su vencida y larga cabellera
sin afeites ni cintillos
que delaten su abolengo.
No la vendas a los yanquis
o a los ávidos huaqueros colombianos.
Ese cráneo es más valioso
que la ampolla de morfina
que te inyectas por las noches.
Guárdala de los rateros y las moscas
que hacen nata en la choza donde vives.
Un gobierno carnal en el exilio
crecerá sin fin de esa cabeza.





Vivir en Ciudad Fanon no era más
que vaciarnos de sudor y de memoria.
Era ir los viernes por la noche
a los tambos cuzqueños olvidados
y mercar allí, sin dios ni ley,
los poderes infinitos de la coca.
Con los chasquis bebíamos cachaza
de favelas sitiadas por la DEA.
Escribíamos después en las murallas:
"Your name is puta$, your name is OKAZO".





Seguimos el Sendero Luminoso
convocados por los apus
de los cerros de Ayacucho.
Nos armamos con los rifles de Guzmán
y huaracas que tejimos
con pulido cuero andino.
En la sierra se unieron a nosotros
tribus campas, gente quechua
y unos vagos morenos amazónicos
que debían varias cuentas a la ley.
Nos barrieron en El Yuro sin piedad,
y dejaron nuestros cuerpos
al arbitrio de las moscas,
al regalo de los buitres.
Desde entonces caminamos sin destino
por los guetos y las ferias
de los zambos cimarrones.
Y en las noches robamos las monedas
a la sucia y fea fuente
de las viejas utopías.





No hay quizá nada peor
que el que busca fama y gloria
escribiendo poesía.
Superado sea tal vez por petimetres
que se excitan con la destrucción del mundo,
contemplándolo gozosos
en modernas obras de arte.
Pero no, no hay quien alcance
al rapsoda insatisfecho
que nos lee en alta voz
sus ardientes manuscritos.
Convencido de su tono,
del olímpico fulgor de sus palabras,
se diría que está listo
para un sitio distinguido
en la morgue luminosa
de la eternidad.





Los árboles y los poemas pasarán
sin una pizca de pena,
sin ni un asomo de gloria,
así como pasan ahora
las muertas, veloces estrellas
en la noche infalible
de un desierto polar.





Jaime Luis Huenún
La calle Mandelstam y otros territorios apócrifos
Fondo de Cultura Económica, 2016.

martes, febrero 21, 2017

Diez fragmentos de los diarios de Marina Tsvietáieva


Cuando me voy de una ciudad, tengo la impresión de que se acaba, deja de existir. Así fue con Friburgo, por ejemplo, donde estuve de niña. Alguien cuenta: «En 1922, cuando de paso por Friburgo...». Mi primer pensamiento: «¿De veras?». (Es decir: ¿de veras él, Friburgo, existe, continúa existiendo?). No es arrogancia, sé que en la vida de las ciudades - no soy nada. No es: ¡¿sin mí?! sino: ¡¿por sí?! (Es decir: ¿de verdad existe, al margen de mis ojos existe, no lo inventé yo?).



*

Mis robos en el Comisariado: dos maravillosas libretas de cuadrícula (amarillas, laqueadas), una caja entera de plumas, una frasquito de tinta roja, inglesa. Con ellos escribo.



*

La gratitud: de la admiración a la impugnación.

Solo puedo admirar la mano que da lo último que tiene, por lo tanto: jamás puedo sentirme agradecida con los ricos.

...Si acaso por su timidez, por su aire culpable que de inmediato los hace inocentes.



*

14 de julio de 1919.

Anteayer supe por Balmont que el responsable del «Palacio de las Artes», Rukavíshnikov, había tasado mi lectura de Fortuna - una obra original, nunca antes leída, la lectura duró cuarenta y cinco minutos, tal vez más - en sesenta rublos.

Decidí renunciar - públicamente - a ellos con las siguientes palabras: «Quédese usted con estos sesenta rublos -  para tres libras de patatas (¡tal vez aún las encuentre a veinte rublos!) -  o para tres libras de frambuesas - o para seis cajitas de cerillas y yo, con sesenta rublos míos, le pondré una vela a la Virgen de Iversk por el fin de un régimen en el que así se valora el trabajo».



*

A mí no me compras. Eso es lo esencial. A mí se me puede comprar solo con la esencia. (Es decir - ¡mi esencia!). Con pan se puede comprar: hipocresía, falsos esfuerzos, amabilidad, - toda mi espuma... o los residuos espumosos.

Comprar es emanciparse. De mí no te emancipas.



*

No me dejaron leer mis versos para él durante la ceremonia. Estaba Kámeneva y alguien más. Nemírochiv Dánchenko se exaltaba y dubitaba: por un lado - el «número», por el otro - el calabozo.

          No se acercó a la plebe con el pan y la sal.
          Y se cruzó con ella - ¡por el tedio del noble!
          En el reino sombrío de las «manos callosas» -
          Sus exquisitas manos...

-Si pudiéramos omitir eso...
-No se puede, es lo más importante.

Pero yo no insistí: Stajóvich no estaba en la sala.

Copié mis versos para su gentil hermana, - la única que los necesitaba. Hablar en público siempre es para mí una prueba, ¡es normal con mi asco por los espectáculos y la vida social! No es mi timidez: es una especie de incómoda incomunicación: stranger hear [sic]. 



*

Hay que escribir solo aquellos libros por cuya ausencia se sufre. En una palabra: los propios libros de cabecera. 



*

Solo el cuerpo le teme a la muerte. El alma no la concibe. Por esto, en el suicidio, el cuerpo - es el único héroe.



*

Cuando me preguntan: ¿quién es su poeta preferido?, primero me atraganto, y luego suelto de golpe una docena de nombres alemanes. Para responder de inmediato, me harían falta diez bocas que hablaran a coro, al mismo tiempo. El derecho de precedencia de los poetas en el corazón es mucho más cruel que en la corte. Cada uno quiere ser el primero, porque es el primero, cada uno quiere ser único, porque no hay segundo. En mí Heine siente celos de Platen, Platen de Hölderlin, Hölderlin de Goethe, solo Goethe no siente celos de nadie: ¡es Dios!



*

La gente de teatro no soporta cómo leo mis poemas. «¡Los destroza!». No entienden, mercachifles de versos y de sentimientos, que la tarea del actor y la del poeta son - distintas. La tarea del poeta: tras descubrir - encubrir. La voz es para él una coraza, un antifaz. Sin el velo de la voz - está desnudo. El poeta siempre borra las huellas. La voz del poeta - como agua - apaga el incendio (de la poesía). El poeta no puede declamar: es vergonzoso e insultante. El poeta - es un solitario, el escenario es para él - la picota. ¡¿Ofrendar su poesía con la voz (¡el más perfecto de los conductores!), utilizar a Psique para el éxito?! ¡Ya tengo bastante con el gran compromiso de la escritura y la publicación!

- ¡No soy el empresario de mi propia deshonra! -

Pero el actor - es otra cosa. El actor es - prescindible. En la misma medida en que el poeta es - être, el actor es - paraître. El actor es - vampiro, el actor es - hiedra, el actor es - pólipo. Pueden decir lo que quieran: jamás creeré que Iván Ivánovich (¡y todos son Iván Ivánovich!) cada noche se empeña en sentirse Hamlet. El poeta es prisionero de Psique, el actor quiere hacer prisionera a Psique. Y finalmente, el poeta es - un fin en sí mismo, reposa en sí mismo (en Psique). Pónganlo en una isla - ¿dejará de existir? Pero qué espectáculo desolador: una isla - ¡y un actor!

El actor es - para los otros, sin los otros es inconcebible, el actor - se debe a los otros. El último aplauso - es el último latido de su corazón.

La tarea del actor dura - una hora. Debe apresurarse. Y sobre todo - aprovecharse: de lo suyo, de lo ajeno - ¡da igual! Un verso de Shakespeare, su propia pierna agarrotada - ¡todo va al mismo caldero! ¿Y con este dudoso brebaje me proponen ustedes que me embriague, a mí, poeta? (No hablo de mí, ni por mí: ¡por Psique!).

No, señores actores, nuestros reinos son - distintos. Para nosotros - la isla sin fieras, para ustedes - las fieras sin isla. ¡No en vano a ustedes, antaño, los enterraban fuera del recinto de la iglesia!





Marina Tsvietáieva
Diarios de la Revolución de 1917
Traducción: Selma Ancira
El Acantilado, 2015.

martes, febrero 07, 2017

Cinco poemas de Si Kongtu


Lo delicado y lo exuberante

infinitos son los brillos, las aguas fluyen,
    densa y salvaje la primavera ocupa

si te retiras a la profundidad del valle
    es posible que aparezca la beldad

cargado está el árbol de melocotones esmeralda
    y a la orilla del agua todo es brisa, todo es sol

sombras de los sauces, recodos del camino
    pájaros que en bandada se aproximan

persigue todo eso, adelántate
    más allá del intelecto está lo genuino

acuérdate siempre porque entonces
    con lo viejo, lo nuevo construirás




El clasicismo y la elegancia

recoge la primavera en ánfora de jade
    y disfruta de la lluvia al calor de tu cabaña

hospeda a los letrados virtuosos
    y que te rodeen finísimos bambúes

blancas las nubes comienza la claridad
    los pájaros se persiguen los unos a los otros

duerme el laúd sobre la verde sombra
    se arroja una cascada desde lo alto

las flores caen también enmudecidas
    tú, hombre sencillo como los crisantemos,

escribe sobre el esplendor de las estaciones
    ¡y ojalá tu obra se merezca ser leída!




Lo puro y lo extraordinario

un bello y hermoso pinar se refleja
     y ondea sobre las aguas

los copos de nieve van cubriendo los bambúes
    algunas barcas se agrupan en la ensenada

un hombre respetable como el jade
    se dirige en sandalias hacia el rincón secreto

a veces se detiene contemplando el horizonte
    allá lejos, el cielo es de color esmeralda

espíritu en el que afloran las antiguas maravillas
    es tal la limpidez que resulta inaprehensible

igual que el último brillo de la luna en el alba
    igual que el soplo vital cuando el otoño declina




La distancia y la deriva

solo y olvidado, aléjate del comienzo
    orgulloso y firme, sepárate de los hombres

igual que la grulla en el monte Gou
    o las nubes en la cima del monte Hua

hombre distinguido, en tu interior benevolente
    de claro y fino rostro entre vapores y brumas

cabalga el viento como la planta seca que rueda
    interminablemente a la deriva

sabes que lo que no puede ser atrapado
    puede ser, sin embargo, oído

aquel que esto comprende, lo espera simplemente
    pero el que quiere poseerlo, al fin se alejará




La expansión y la alegría

de una vida de unos cien años
     ¿en qué punto exactamente estás?

el placer y la alegría duran poco
    ¡y es tanta la tristeza!

mejor, cada día, con una copa de vino
    penetra en los campos rodeados de niebla

o allí donde las flores cubren los tejados de paja
    atraviesa la lluvia llegando desde lejos

y cuando tires la copa ya vacía
    apóyate en tu bastón y márchate cantando

¿quién no siente la vejez?
    ¡sólo el Monte Sur, esa imponente y altísima montaña!




Si Kongtu
Las veinticuatro categorías de la poesía
Preludios de Gong Bilan
Edición de Pilar González España
Trotta, 2012.

sábado, enero 21, 2017

Cuatro poemas de Leandro Llull


En el camping del Sindicato de Camioneros

A veces se me da por pensar que esos jilgueros,
esas calandrias que escuchaba de pibe
cuando íbamos al camping del Sindicato de Camioneros
se parecen mucho a mis maestros.
Altos, perdidos entre la luz y la sombra,
ubicuos en cada rama,
soltaban su melodía como un hilo inasible,
y yo desde abajo, sin ver, apenas oyendo
esa aguda minucia mezcla de sol y de música,
trataba de imitarlos y silbaba como un ciego,
como un sordo que no entiende el aire entre los labios.
Esos benteveos, esas tacuaras
que cintilaban igual que estrellas, inalcanzables,
perdidos en el tiempo de una tarde de domingo,
dejaban el recuerdo de sus plumas
y saltaban desde lo oscuro hacia un claro celeste
lavando mis silbidos como si fueran
el negro murmullo de las cotorras
cuando la mañana tibiamente asciende.




Mapaches y elefantes

Hablamos con un amigo acerca de qué cosa sea la belleza
y le cuento que una tarde, acompañado de una tía,
en la trastienda de un circo viejo,
tomé un puñado de yuyos del baldío
y lo acerqué temblando a la boca de un elefante.
Le juro que en ese fondo abierto entre la trompa y los colmillos
sentí el resplandor negro de todo lo perfecto.
Él me responde: "Eso es lo sublime, hermano",
y en sus ojos oscuros y ojerosos como los de un mapache
yo veo un abismo brillante y sincero
al que mi corazón se arroja,
y pruebo de nuevo aquel bocado que mi mano obtuvo
en un viaje lento, humedecido
por el aliento de lo bello.




Lanchas

La lancha va sobre el río
como un perro que nada con un hueso,
la cabeza tambaleante, los dientes apretados,
las patas hundidas que se agitan.
Y en la proa nosotros avanzamos
buscando el final de la luz,
la habitación del sol
donde soltar el ladrido transparente,
el mordisco dulce al aire que suspira
su perfume verde por el monte.




Ninjas

En la Biblioteca Popular
para el Desarrollo Social
jugamos con Maxi a los ninjas y él
es el negro, porque el negro
es el bueno, y yo
soy el blanco, el color del malo.
En la mañana de invierno
el sol es un témpano
radiante y tibio que entra
por la puerta vidriada,
y tomamos de la luz la alegría,
la respiramos entre el rechinar
del mosaico y el pasar del colectivo,
hasta que vemos a una mujer
pedaleando una bici que lleva
un carrito enganchado
donde entre cartones juntados para la venta
viajan dos nenas -sus manitos asoman
a través del tejido-,
y avanzando se van por Marco Polo
desde el lado del río,
bajo el día espléndido.



Leandro Llull

Maratón
27 Pulqui, 2016.

A los pibes crudos
Ediciones Vox, 2015.

sábado, enero 07, 2017

Tres poemas de Frank O'Hara


Autobiografía literaria

Cuando era niño
jugaba sin compañía
en una esquina del patio escolar
completamente solo.

Odiaba los muñecos y
los juegos, los animales
no eran amistosos y los pájaros
se iban volando.

Si alguien me buscaba
me escondía detrás de
un árbol y gritaba "Soy
un huérfano".

Y aquí estoy, ¡el centro
de toda la belleza!
¡Escribiendo estos poemas!
¡Imagínense!

1949 o 1950



Animales

Olvidaste cómo éramos entonces
cuando todavía éramos espléndidos
y el día llegaba hinchado como una manzana en la boca

no sirve preocuparse del Tiempo
pero sí teníamos algunos ases bajo la manga
y doblábamos algunas esquinas afiladas

todo el pastizal parecía nuestro alimento
no necesitábamos velocímetros
hacíamos cocteles con hielo y agua

No querría ser más veloz
ni más joven que ahora si estuvieras conmigo O tú
fuiste lo mejor de mis días

1950




Escultura heróica

Confluimos con los animales
no cuando cogemos
                 o cagamos
ni cuando soltamos lágrimas

sino cuando
                      mirando fijamente la luz
                      pensamos

1958




Frank O'Hara
The Collected Poems
University of California Press, 1995.
Traducción: Andrea Alzati
Versiones inéditas cedidas por la traductora para Nueva Provenza.

lunes, diciembre 19, 2016

Cinco poemas de Leonardo Sanhueza


Año 96

Con este viento leve
justo en la mitad de la primavera
la cinta de un cassette de los Beach Boys
enmarañada entre las ramas
azules de un jacarandá
toca otra vez un silencioso quejido
que trata de meterse en la orejas
como alfileres de un torturador
entre los dedos y las uñas,
o quizás sólo son los gritos
electrizados de un feriante.

-Así es el país -pongamos que dice,
mientras le da otra vuelta
a la desvencijada manivela.




Combustibles vivos

El descapotable que corre en la autopista
cazando enjambres de mosquitos con su trompa
de lustroso bivalvo aerodinámico
tan rápido y voraz que sus recuerdos
van delante de nuestras mejores predicciones
fue alguna vez una ballena, un rorcual
azul que atrapaba entre sus barbas
bancos enteros de krill, graciosas nubes
rojas como el futuro del arpón, su presente,
porque el sol ya se pone al final del camino
para anunciar que ha llegado la hora
en que brindan los dueños de la fortuna
y lo héroes encienden otra vez
sus arduas lámparas de aceite.




El vuelo de los pájaros

Cómo se crecía en ese tiempo, no lo sé.
Cómo se hacía un hombre.

A ciencia cierta, si hay que hablar a ciencia cierta,
era la época de las grosellas verdes con sal,
la primavera y el verano mezclados
en un solo rugido de trigales y chicharras,
mientras el viento con sus raquetas
azotaba sus ideas caducas pero amables
acerca de la felicidad:

                                   golondrinas, por ejemplo,
golondrinas cuya hermosa carta de navegación
parecía hecha a patadas o con golpes
de electricidad en las partes sensibles del cuerpo.




Aprendizaje

Los peces tienen sentimientos
y por eso tienen espinas,
pero no son sentimentales
y por eso tienen aletas.

Cómo convertir eso en un poema
de amor (un verdadero poema de amor)
sin destruirlo previamente
es una de las tantas cosas que no sé,

aunque tal vez llegue a aprenderla
como he aprendido todo el resto:
por mera, infantil curiosidad.




Apocalipsis

Al final hay una cantina.

Afuera cantan grillos, ranas, búhos.

Varios jinetes se emborrachan
después de la conflagración y la masacre.

Por la ventana entra un colibrí
y luego de unas vueltas sobre las cabezas
se detiene en el aire.

Dice: "Et in Arcadia ego". Y se va.




Leonardo Sanhueza
La juguetería de la naturaleza
Lumen, 2016.

lunes, diciembre 12, 2016

La novela de la muerte


a Luis Chitarroni
a Enrique Foffani
a Jorge Panesi

Cuando ganó la beca Guggenheim
para escribir La novela luminosa
Mario Levrero empezó escribiendo
"El diario de la beca"
para no escribir La novela luminosa.
¿Eso es hablar de la muerte?
Un diario de 500 páginas
fechado con día y hora
te lleva de la mano por las rayas del cuaderno
de un hombre que no quería narrar
sólo quería regalarnos minuto a minuto
el ritmo obsesivo de una rutina
el estribillo del encierro un poema
de 500 páginas.
¿Se escucha?
Diario, autobiografía, blog, narrativa en primera
o como se quiera llamar a ese cuaderno éxtimo
que la muerte del autor transformó en libro.
¿Es novela? ¿Es el protagonista
igual al narrador igual al autor igual
a un hombre como cualquier otro lleno de manías?
Bañarse poco comer mal no escribir no escribir
que la narrativa no cuente
que la poesía cuente si no cuenta
("no querer saber nada de eso" llamó Lacan
a ese bastión de la neurosis).
Lo que ilumina el libro levreriano es
la luz que a través de una radiografía
despierta la intimidad del esqueleto
un jeroglífico que los médicos simulan leer
para después simular que saben
hablar de la muerte.




A la novela luminosa el diario de la beca la tenía
toda adentro desdeñoso impertérrito
ese muñeco humano que soporta
los rigores de la literatura nos obliga
a poner en hora nuestros propios hábitos
si él no se baña tenemos que chequear
cada cuánto nos bañamos nosotros
si él ama pudorosamente tenemos que revisar
las exiguas consecuencias de nuestros propios amoríos
porque no vale inventar
novela no vale
anuncia el anagrama de carne y hueso
que tengo conmigo desnudo para ustedes
es un cadáver abierto en 500 páginas
y su autopsia me está indicando un final:
M.L. murió el 30 de agosto de 2004
y recién después se publicó
un libro escrito por él para después.
¿Eso es hablar de la muerte?




La pregunta me deprime.
Qué me meto yo en la vida de Levrero
por qué tengo que preguntarme si él sabía
que estaba escribiendo su libro póstumo.
¿Y Perlongher? ¿Y Viel? ¿Y Alejandra?
Vallejo liquidó el asunto por adelantado
"César Vallejo ha muerto" escribió
y no era ningún chiste de humor negro
tampoco un ejercicio vanguardista
para desenmascarar mal
la banalidad del tiempo.
¿Hablaba César Vallejo de la muerte?
Ya ni sé.



Conclusión:
entre el dolor y la alegría
de estar viva
escribir poesía para mí
es dar y recibir una promesa
de supervivencia
hay corte de verso pero también hay
un verso que se encabalga con otro
si van de la mano ¿cuentan algo?
no sé pero te aseguro
que con toda el alma quieren seguir contando
para que mañana si me queda tiempo
yo te pueda pasar en claro mi cuaderno
escribirte por ejemplo un ensayo titulado
LA NOVELA DE LA POESÍA
¿Será eso hablar de la muerte?
Vos sabrás...

Mayo-octubre de 2011




Tamara Kamenszain
La novela de la poesía
Adriana Hidalgo, 2012.

lunes, diciembre 05, 2016

Dos poemas de Robin Myers


Exceso

Hay un mercado acá que vende todo:
delineador, papayas, rosarios, carne cruda,
plantas en sus macetas junto a otras
retorcidas en ramos.
No sé muy bien cómo lo toleramos.

Me acuerdo de una puesta de sol que duró horas;
o eso me pareció:
el resto de mi cuerpo acompañó a mis ojos
a mirar desde el techo
como si hubiera sido la primera vez.

Más tarde, en camión por las montañas, todos
los que subían en cierta parada
trataban con apremio de venderte algo, casi siempre cebollas.

Ayer me desperté con una angustia
clavada al corazón igual que una mordida sobre un hombro,
y a la mañana fui al mercado
y compré una canasta para el pan.

Me parece que esto es lo que busca la memoria:
no en sí la permanencia,
sino una relevancia
permanente.

Lo dispar todo junto
y luego una canasta para el pan.




El retorno

Ésta es la calle donde naciste.
Ésta es la llave que perdiste en la nieve,
y éste es el abrigo que usaste para buscarla.
Ésta es la manera en la que se ve el cielo desde un avión la mañana
que te fuiste de casa. Éste es el lugar que pensabas nunca abandonar.
Éste es el sándwich que comiste en la escalinata de la iglesia,
las migas que lanzaste a las palomas. Ésta es la funda de almohada
que tu cabello delinea. Éste es el verano.
Éste es el continente que cruzaste,
la carta que metiste a la lavadora por accidente,
el cuchillo de cocina que salpicaste de sangre cuando a solas
cortabas una cebolla.
Éste es el asombro al reconocer a un amigo por su tos
desde la otra habitación. Esto, a pesar de que estés dormido,
es un ratón bajo el piso de madera y la luz
que se esparce por las rendijas, y éstas son las sombras
sobre la columna de una espalda que se gira.
Esto es casi lo que quieres decir.
Esto es alguien que toca Brahms bajo las escaleras,
el vaso de agua que tiembla sobre el piano, el derrame.
Esto es ira, clases de manejo, un año en tu vida;
ésta es la parada de autobús, las sábanas, la onda de calor;
éstos son los fuegos artificiales que viste desde lejos,
que mudos se abrieron como flores en una colina oscura.
Esto es la manera en que observas a la gente en el tren
y la extrañas. Esto es la fe que pones en el nudo de la cuerda
que estás escalando, y estos son tus dedos, calientes
y despellejados. Esto no es una excusa. Esto
es el océano dentro de una concha. Esto es el océano.
Esto es, al parecer, a lo que hemos llegado.
Esto eres tú, si regresas.
Esto eres tú si no regresas.




Robin Myers
Amalgama
Traducciones de Ezequiel Zaidenwerg, José Luis Rico, Óscar de Pablo, Isabel Zapata y Jesús Carmona-Robles.
Ediciones Antílope, 2016.

lunes, noviembre 21, 2016

Cuatro poemas de Nicolás Guglielmetti


Orden y progreso

Con lo que el viejo dejaba en una lata
de leche Nido   cuando venía del sur
llegué a unos Fulvence blancos de tapones fijos
que usé hasta en la escuela.

Los abuelos suelen recomendar
a sus nietos el uso exclusivo
en los días de partido
una vez ablandado el cuero.

Cada dos semanas
les pasaba pomada cobra negra
con cepillo como Karate Kid:
"Demasiado brillo es ser fifí".

En su época se usaban los tapones de madera,
daban vuelta en el medio de la cancha
una bolsa que contenía todos los botines de la institución
y te ponías lo que encontrabas o te jodías.

Te levantabas antes de caer del cagazo a rasparte.
No existía ni ají spray ni canilleras y el entrenamiento
constaba en subir y bajar las escaleras de la tribuna
que llevaba el nombre del socio fundador "Ignacio Nicolás".




1994 Foxforo Stadium

Apagué la luz y el único rastro de vida paranormal
que se dibujaba en el póster del placard
era un rombo verde fosforescente
como el que usaban en los chalecos
los del operativo "sol sin droga"
en el logo de la empresa Lotto
Indumentti e Calzatore Sportivi.

El mundial no es un potrero,
ahí te equivocás y armás las valijas.




Epílogo

El abuelo tiene una trombosis como la de Cerati,
le dicen que se le puede disparar en cualquier momento
pero igual firma su cargo. Odia al hospital
que le chupó al hermano y a la madre.

Dice que ni en pedo se queda un fin de semana
en observación porque hay partido.
No se le disparó jamás. Boca salió 0 a 0.




Iogar bonito

Oportunidades así
no se dan todos los días.

Parque Patricios.
Pernambuco.
Zanguango.

¿Vos viste lo gordo que está Ronaldo?

Hasta ahora de dos   dos.
El último que apague la luz.





Nicolás Guglielmetti
Bella Vista
Ediciones Vox, 2015.

lunes, noviembre 07, 2016

Dos textos de Gertrude Stein


Lipchitz

   Gusto y gusto gustosamente y gustosamente gustosamente y gustosamente gusto y gusto.
   Tuvo un sueño. Soñó que oía el canto de un faisán y muy probablemente un faisán cantaba.
   Para quién iba.
   Tuvo un sueño. Soñó que oía el canto de un faisán y muy probablemente un faisán cantaba.
   A tiempo.
   Esto y veinte y cuarenta y dos dan cada vez ciento dos treinta.
   Cada vez dos y segundo dice.
   Cuando le conocí primero estaba mirando mirando a través del cristal y la gallina. Cuando le conocí entonces estaba mirando mirando a las miradas a las miradas. Cuando le conocí entonces estaba levemente entonces levantado. Cuando le conocí entonces estaba entonces después entonces a entonces para entonces y cuando le conocí entonces estaba entonces nosotros entonces y entonces por entonces. Cuando le conocí entonces estaba por entonces para entonces como entonces pues estonces a entonces en entonces y así.
   Nunca necesita saber.
   Nunca necesita nunca da semilla pero así así se pueden sumergir y asentar y elevar indicar e intenta.
   Puede extenderse por extenso. Por supuesto que no y una canción. Una canción de así que esto es así.
   Cuando le conozco le miro a él por él y miro a él por él y miro a él por él cuando le conozco.
   Me gustas mucho.





Donde Iowa se diferencia de Kansas y de Indiana

   Visto de otra forma y ver de otra forma y visto de otra forma para ver, para ver de otra forma.
   Visto de otra forma. La diferencia de ser visto la diferencia y visto de otra forma, la diferencia y visto de otra forma la diferencia vista de otra forma.
   En Iowa, ahí dentro, en Iowa y ahí dentro ahí dentro y en Iowa es evidente la diferencia ahí dentro la diferencia en Iowa y ahí dentro.
   Iowa significa mucho.
   Mucho mucho mucho.
   Por muchísimo.
   Iowa significa mucho.
   Indiana significa mucho más.
   Más más más.
   Indiana significa más. Lo más.
   Kansas significa lo máximo y lo máximo y lo máximo y lo máximo. Kansas significa simplemente lo máximo.
   Esta es la diferencia entre esas tres.
   Modelos.
   Tener ejemplos.
   Agregar ejemplos.
   Agregado ejemplo.
   Todos lo han oído decir.
   Iowa en Iowa y en Iowa nadie lo ha oído decir en Iowa.
   En Indiana y lo oyeron decir.
   En Kansas y en Kansas cómo fue oído cómo fue dicho cómo fue oído y dicho y en Kansas cómo fue oído tal como fue dicho.
   En Iowa lo sostuvieron.
   Y en Kansas lo sostienen así como para sostenerlo para sí. En Indiana lo sostuvieron para sostenerlo, sostenerlo para sostenerlo. En Iowa lo sostuvieron, en Kansas lo sostienen, en Indiana para sostenerlo.
   Ves lo que quiero decir.
   Como una pregunta.
   Una pregunta es hecha para exponer algo que no ha sido respondido para allá.
   Es Iowa arriba o abajo.
   Es Indiana abajo y por qué.
   Es Kansas arriba y abajo y dónde está.
   Hay preguntas solo porque nadie piensa en tres cosas al mismo tiempo.
   Iowa planea para Iowa esos no son los planes para Iowa.
   Kansas e Indiana los planes para Kansas e Indiana son esos.
   Esos son los planes para Indiana.
   Iowa por dos más por dos más y por dos más.
   Iowa por más. Por más y Iowa. Cambiado dos por para, cambiado por para dos.
   Indiana dos. Indiana por.
   Por Kansas.
   Afortunadamente por y afortunadamente por y afortunadamento por Iowa.
   Indiana y dos y déjalo en paz y todo.
   Kansas y no dejarlo del todo en paz y así sucesivamente.
   Iowa evidencia, hay evidencia de que Iowa, hay evidencia de que en Iowa o en evidencia, por ejemplo como un ejemplo y en Iowa.
   Más que un ejemplo y en evidencia y en Indiana y por ejemplo. El ejemplo y como evidencia e Indiana y evidente y como Indiana y como evidente.
   Y Kansas y como evidente y como un ejemplo y por ejemplo y en Kansas por ejemplo y tan evidente como Kansas y tan evidente y como un ejemplo y como por ejemplo y como por ejemplo por ejemplo como Kansas y como por ejemplo después de ello.
   Tan después de ello casi tan después de ello casi en Iowa después de ello.
   En Indiana por dos más después de ello dos más después de ello e Indiana e Indiana por dos.
   En Kansas y no después de ello y así y así.
   Después antes todo y un plan, un plan y después de ello y antes todo ante todo y después de ello y un plan y planeado como estaba como ante todo y después de ello y un plan. Considerar Iowa como considerable y así.
   En Indiana después de ello y ante todo y un plan y también y ante todo y también y considéralo y también y tan considerablemente y también como Indiana y ante todo y considerablemente y también y después de ello, y después de ello y también y considerablemente y ante todo y un plan y después de ello y ante todo y considerablemente y planéalo y después de ello y considerablemente. Y Kansas y considerablemente y también y ante todo, y ante todo y considerablemente y también y también y Kansas y considerablemente y ante todo y Kansas y un plan y Kansas ante todo y Kansas y un plan y Kansas considerablemente y Kansas y ante todo y Kansas y después de ello y ante todo y Kansas y considerablemente y ante todo y Kansas y un plan y Kansas y considerablemente.
   Iowa y no otra diferencia, Indiana y si y no si otra diferencia y si otra diferencia si una diferencia si una diferencia en Kansas, si Kansas es diferente.
   Si Iowa o eso si Iowa tiene si Iowa ha tenido si Iowa tiene que tener, si Iowa es para tener para tener, y si en Indiana y si ello tiene que tener si Indiana tiene que tener y si Kansas ha tenido tiene que tener lo tiene si Iowa Indiana Kansas si Kansas Iowa Indiana, si Indiana Kansas Iowa lo tienen lo tienen, si Iowa lo tiene si Kansas lo tiene si Indiana lo tiene tiene que tenerlo lo tuvo, si Iowa lo tuvo, si Kansas tuvo que tenerlo o qué nido.
   Sin continuidad como Iowa, sin continuidad como se continúa como Iowa, como se continúa Iowa como se continúa e Indiana como se continúa como Indiana y como Kansas como Kansas como se continúa.
   El siguiente hace una reunión entre Iowa, para notar, el siguiente hace una reunión entre Indiana una nota el siguiente hace una reunión entre Kansas o hace una entre Kansas o hace una reunión, Indiana hace una reunión, Iowa una reunión, Iowa una reunión, hace una reunión Indiana, hace una reunión Kansas. Conociendo Kansas conociendo Indiana conociendo Iowa, siguiente reunión Iowa siguiente reunión Indiana siguiente reunión Kansas.
   Siguiente.
   Reunión.
   Siguiente reunión como si ellos tuvieran que hacer fiestas Kansas, como si ellos tuvieran que hacer fiestas. Indiana como si ellos hicieron fiestas como si eso tuviera que hacer fiestas y Iowa tiene que hacer una fila y fiestas.
   Iowa Iowa y esto para ver Iowa Iowa en un instante, formalmente. Iowa Iowa y siguiente y siguiente Iowa Iowa en un minuto. Muchísimo por ello. Indiana como Indiana o por fuera más entonces Indiana por Indiana más de la mitad, Indiana entretanto reflejada de nuevo. Y por Kansas puramente y por Kansas seguramente y por Kansas horariamente y por Kansas y por Kansas y por Kansas justamente y por Kansas y como por Kansas, por favorablemente y por Kansas por por ella.
   Iowa veintidós Indiana veintidós cincuenta, Kansas cincuenta y dos veinte y así sicesivamente.
   Iowa lo ha hecho, Indiana lo tiene y lo ha hecho hacerlo, Kansas y lo ha hecho hacerlo ya que lo tiene.
   Iowa por doce, Iowa por doce, Indiana doce doce para todas, Kansas como doce y dos más que diez exactamente.
   La siguiente pregunta tiene una respuesta.
   Iowa y la siguiente pregunta tiene una respuesta.
   Indiana tiene la siguiente pregunta y tiene la siguiente respuesta.
   Kansas pregunta y respuesta.
   Si la siguiente pregunta tiene una respuesta, es la respuesta es la respuesta es esta la respuesta de la siguiente pregunta.
   La siguiente pregunta y la siguiente respuesta.
   La siguiente pregunta.
   Iowa y la siguiente pregunta.
   Indiana y la siguiente pregunta.
   Iowa y la siguiente pregunta.
   Indiana y la siguiente pregunta. Iowa y la siguiente pregunta o la siguiente pregunta o Iowa. Indiana y la siguiente pregunta y la siguiente pregunta Indiana y la siguiente pregunta, la siguiente pregunta dejó la siguiente pregunta Kansas y la siguiente pregunta, Indiana Iowa Kansas y la siguiente pregunta.





Gertrude Stein
Objetos y retratos. Geografía
Edición y traducción: Andrés Fisher y Benito del Pliego
Amargord, 2014.

viernes, octubre 28, 2016

Cinco poemas de Arnaldo Antunes


Psia es femenino
de psiu;
que sirve para llamar la atención
de alguien, o para pedir
silencio.
Yo grito las palabras
en el micrófono
de la misma manera que
las dibujo, con cuidado, en la página.
Para transformarlas en cosas,
en vez de sustituir a las cosas.
Callos en la lengua; de callar.
Alguna cosa entre la piscina y la pila.
Un hiato menos.



*



Entre

entre arco y flecha
entre flecha y blanco
entre blanco y alba
entre alba y ocaso
entre ocaso y tierra
entre tierra y marte
entre marte y cerca
entre parto y muerte
entre parte y parte

el resto que falta
menos
el resto que sobra
más
la sobra que falta
menos
la falta que resta
más
el resto que resta
menos



*



Poesía--
La vida fuera de la autobiografía
La vida fuera de la biografía
La vida fuera de la caligrafía
La vida fuera de la discografía
La vida fuera de la etnografía
La vida fuera de la fotografía
La vida fuera de la geografía
La vida fuera de la holografía
La vida fuera de la iconografía
La vida fuera de la jurisgrafía
La vida fuera de la logografía
La vida fuera de la monografía
La vida fuera de la nomografía
La vida fuera de la ortografía
La vida fuera de la pornografía
La vida fuera de la quirografía
La vida fuera de la radiografía
La vida fuera de la serigrafía
La vida fuera de la telegrafía
La vida fuera de la urografía
La vida fuera de la videografía
La vida fuera de la xilografía
La vida fuera de la zoografía
--La vida inde



*



Los nombres de los bichos no son los bichos.
Los bichos son:
mono gato pez caballo vaca elefante ballena gallina.

Los nombres de los colores no son los colores.
Los colores son:
negro azul amarillo verde rojo marrón.

Los nombres de los sonidos no son los sonidos.
Los sonidos son.

Sólo los bichos son bichos.

Sólo los colores son colores.

Sólo los sonidos son

                               sonido son

nombre no

Los nombres de los bichos no son los bichos.
Los bichos son:
plástico piedra peluche hierro madera cristal porcelana papel.

Los nombres de los colores no son los colores.
Los colores son:
tinta cabello cine cielo arcoíris tv.

Los nombres de los sonidos.



*



Yo presento la página blanca.

Contra:

Burócratas travestidos de poetas
Insulsos travestidos de serios
Enanos travestidos de niños
Complacientes travestidos de justos
Jingles travestidos de rock
Historias travestidas de cine
Aburridos travestidos de infelices
Pasivos travestidos de pacatos
Miedo travestido de juicio
Censores travestidos de sensores
Palabras travestidas de sentido
Palabras calladas travestidas de silencio
Oscuros travestidos de complejos
Bueyes travestidos de toros
Flaquezas travestidas de virtudes
Hollejos travestidos de pulpa
Cojones travestidos de cerebros
Celdas travestidas de hogares
Policías travestidos de drogados
Lobos travestidos de corderos
Pedantes travestidos de cultos
Egos travestidos de eros
Lerdos travestidos de zen
Estupidez travestida de erudición
Agua travestida de lluvia
Acuario travestido de tv
Agua travestida de vino
Agua suelta apagando la caricia del fuego
Agua blanda sin piedra dura
Agua quieta donde estancan los impulsos
Agua que enturbia las lentes y oxida los filos
Agua tibia del buen gusto, del sentido común
y de las buenas intenciones
Insípida, amorfa, inodora, incolora
Agua que el comerciante astuto mete en la botella
para diluir el whisky
Agua donde no hay sequía
Agua donde no hay sed
Agua en abundancia
Agua en exceso
Agua en palabras.

Yo presento la página blanca.

El árbol sin simientes.

El vidrio sin nada enfrente.

Contra el agua.





Arnaldo Antunes
Palabra desorden: antología bilingüe
Selección y traducción: Reynaldo Jiménez e Ivana Vollaro
Prólogo: Gonzalo Aguilar
Caja Negra, 2014.

viernes, octubre 21, 2016

Cornamusa de agua (fragmento)


¿Dios?, ¿cuál Dios?, ¿acaso a mí me han enseñado una fotografía de Dios y me han dicho, mira, Candito, este fulano es Dios?, hace rato he sacado mi cuenta y me parece que la creencia es solo eso: una creencia para sujetar a los crédulos, otros por detalle y el bendito prurito, como decía el doctor Tello, la llaman doctrina, pero todo es lo mismo, igual que cuando la candela fosforea y digo ¡ve!, seguro que ahora viene visita, igual es, ni más ni menos, porque está visto y probado hasta la demasía que el género humano necesita creer, así ha sido en todas la dominaciones, antes del Arca y después, en Babel mismo que nadie se entendía fue también de esta manera, como quien dice para que exista un respeto, pongo este palo, esta piedra, y vale tanto como ese otro que ha sido esculpido por algún artífice y tiene cara bonita que más parece mujer para que se distinga de Satanás que lo hacen feo y cachudo, con rabo y calato, como que es el propio pecado, y conviene que uno desde chico vaya criándose en la creencia y el temor, y claro, con tanta historia que a uno le cuentan desde chiquito, termina en la credulidad, pero no saben que a la hora de la hora el más crédulo, ese que se arrodilla y se martiriza con ortiga, separa las cosas y dice la doctrina llega hasta aquí nomás, la realidad es otro cantar, nadie las confunde, ni el cura, él no espera milagro, menos todavía la voluntad de la gente, por eso cuando le piden que haga una misa, antes de comprometerse, advierte: vale tanto si es así y tanto más si es asá, si le dicen qué bueno, que no se preocupe, ahí mismo llama al sacristán para que aliste todos los estrebejes que cuanto más use más alto llegarán sus peticiones, entonces al profano qué le queda, no le queda otro camino que apegarse a la razón y con esa luz sopesar la doctrina para que nadie le venga con que mira, fíjate, este es Dios, aquí está su hijo y esta señora es la Virgen que dio a luz en un pesebre, y conformarse con lo que le dicen, como si la doctrina fuera igual que un cuento que veo en el cinema, y no existiera la obligación de buscarle un sentido, ya que uno la acepta y asume esa creencia, no por meterse gratuitamente en un quebradero de cabeza, sino porque toda relación debe tener un significado, una explicación, como cuando veo que aparece el chiriringo y escucho decir a la gente ya no tarda en llegar el agua nueva, y entonces yo que no sé me quedo pensando, hasta que viene un viejo y rapidito me saca de dudas, en menos de lo que demoro para acomodarme y escucharlo ya me sacó de la ignorancia: ¡cómo carajo!, me dirá, ¿no sabes que esa calor que brota de la tierra cuando ya se acerca el agua nueva hace salir de sus madrigueras a los chiringos?, y efectivamente tiene razón, solo que algunos tenemos la cabeza únicamente para criar piojos.



Gregorio Martínez
Canto de sirena
Primera edición: Mosca Azul, 1977.
Tercera edición: Peisa, 2012.

viernes, octubre 14, 2016

Seis poemas de Juan Carlos Flores


Naturaleza muerta

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: sobre cabezas de pescado/ dejadas por la madre en la cocina/ y sobre cuaderno de poemas/ dejado por el hijo en el librero/ cruzan sin detenerse las hormigas.

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: sobre cabezas de pescado/ dejadas por la madre en la cocina/ y sobre cuaderno de poemas/ dejado por el hijo en el librero/ cruzan sin detenerse las hormigas.

Mirar, oír 1, 2, 3 veces: percibiendo en cada ocasión algo distinto.




La NASA

Bajo luces que cambian constantemente de color/ en pistas improvisadas para el baile/ y otras amenidades permitidas/ bailan los jóvenes de las nuevas camadas/  como antes bailaban los jóvenes de entonces/ al compás de músicas que ahora son reliquias/ la música es distinta y los vestidos y peinados son distintos también/ y hay latas de cerveza aplastadas contra el suelo/ y olor a cigarrillos raros/ y en las cuadras aledañas pasan los autos policiales sonando sus sirenas y chirriando sus gomas/ y al compás de músicas que pronto serán reliquias/ como antes bailaban los jóvenes de entonces/ bailan los jóvenes de las nuevas camadas/  en pistas improvisadas para el baile/ y otras amenidades permitidas/ bajo luces que cambian constantemente de color --de súbito una riña y se detiene la música/ y se detienen los cuerpos/ y se detiene el poema/



Los cisnes

Miré a los cisnes en el estanque y me quedé largo rato, pensando.

Lo que me sucedió allí, entonces, eso, pudiera sucederle a cualquiera. Ahora, poco me importa preguntarme y saber si soy o si no soy un hombre común. Ahora, poco me importa preguntarme y saber si soy o no soy un poeta común.

Miré a los cisnes en el estanque y me quedé largo rato, pensando.




La reseca

Dunas, entre restos de empresas, donde comienza el mar, donde oscuras terminan las huellas de los patos, u-na-bo-te-lla-ro-ta, ciudad vacía lo que fue el adentro, fruta repletada, entre restos de empresas, donde comienza el mar, donde oscuras terminan las huellas de los patos...




Un detalle

"Cerca del marabú, bajo un sol de machié, yo me senté a esperarla".

Unos zapadores, arañaban la tierra, con sus palas. Ahí cayó un bulto, dijo el-que-marcaba-el-compás. Ahí cayó un bulto, repitieron los demás zapadores y continuaron arañando la tierra, con sus palas.

"Cerca del marabú, bajo un sol de machié, yo me senté a esperarla".




Retrato de una (otra) dama

Escritora esquizotímida/ con tendencia al suicidio/ no soportando el simulacro de vida/ que le ha tocado roer/ encerrada dentro de caja negra/ día tras día escribe/ si lo escrito le parece bien/ buena mercadería/ pone en la grabadora música exótica/ baila hasta que los pies no le pesan--

Apolítica, dice, pero paga su peaje

(realismo sucio: convertir la mierda en oro, o por lo menos en papel moneda, eso, ya estaba en Baudelaire)

Escritora esquizotímida/ con tendencia al suicidio/ no soportando el simulacro de vida/ que le ha tocado roer/ encerrada dentro de caja negra/ día tras día escribe/ si lo escrito le parece mal/ mala mercadería/ fuma/ se acuesta/ se deprime/ mira al techo--

Apolítica, dice, pero paga su peaje

(unas veces soy César Vallejo, el mutilado de todas las guerras, que la visita en su casa. Otras, una piedra común que ella usa de pisapapeles)




La mofeta

Roedor de pequeño volumen, para protegerse de las agresiones de los diversos animales, de miembros y dientes más poderosos que ella, despide un olor nauseabundo, debido a un curioso mecanismo glandular que se articula, en cuanto ella siente la proximidad de un asalto.

En el parque zoológico, cárcel o manicomio donde los animales internados pugnan por un poco de espacio, sobre el cual depositar comidas y heces, aún por entre las áreas destinadas a los mamíferos fuertes veo cruzar a la mofeta, y siento envidia, yo, que con indiferencia he visto cruzar esos autos que aquí llaman de lujo.





Juan Carlos Flores
Distintos modos de cavar un túnel
Ediciones Unión, 2003.

viernes, octubre 07, 2016

Cinco poemas de Luis Chaves


Expertos espirituales de la India,
jálenme el hule.

Los y las antimotines,
también.

--Inserte aquí una persecusión /
aquí, carros que explotan.--

En una esquina del barrio,
la pandilla de BMX.
Caen cristales geométricos,
una nevisca sobre esto que leen.

Expertos espirituales en general,
ya saben qué hacer.





Liniers

Floreó el guayabo de tu jardín,
eso tendría que bastar por el resto del día.

En fin.

«Eso es Liniers, para allá es provincia»,
me dijo una vez un taxista
señalando sin mirar.
Y todo lo que vi
fue un cometa clavado
en las ramas de un árbol.





El wok

Tibios en el wok
los restos de la cena.
Comimos sin cruzar palabra
acompañados por el disco
que sigue sonando.

La mente en blanco
desde hace siete meses
concluye lo que puede:
una canción dice cosas
que en un poema sonarían mal.





No sabía que te amaba hasta que te vi bailando rocanrol

Si el año terminara mañana
nos ahorraría esta sensación
de perder el tiempo.

El error no explica
la imagen de tu madre
bailando cumbia
como si fuera rocanrol.

No es --dice cada uno-- que no te entienda.
Aunque eso parece.

(bis)

¿Será cierto que cambiamos?
¿Podrá ser que tardamos en hacerlo?

Queda ponerse al día,
medir el tiempo en meses,
consumir una droga tan demodé
como la construcción de sonetos.

Aquí no hacen falta palabras,
lo que faltan son ideas.





Huso horario

En el balcón se enfrían las cervezas,
no se me ocurre otro comienzo.

El vecino de arriba toca el piano.
Cuando el reloj
de campana del vecino de abajo
da las cuatro de la tarde,
desde aquí se oyen campanadas severas
submarinas
como si marcara las 4 pm de otro día,
de cuando hablábamos sin gravedad.


* * *

Salgamos a la temperatura cero
o movámonos a la zona fría
de la cama.


***

Ensaya el vecino
(y no es principiante).
Unos martillos delicados
sobre cuerdas en tensión.
La invención del piano fue el punto más alto
de nuestra especie, diría
mientras vuelvo de los grados negativos
fingiendo un comentario mecánico
como quien destapa una birra.

¿Qué vamos a hacer con la rima interna
ahora que somos los viejos de
quienes nos reíamos?
Ahora que se activaron
los efectos secundarios
de todo lo que nos metimos
el milenio anterior.

En fin.

Pensaba qué más escribirte
y nevó.





Luis Chaves
Falso documental. Poesía completa (1997-2016)
Seix Barral, 2016.

miércoles, septiembre 21, 2016

Fragmentos de conversaciones con Marosa di Giorgio


Cuando recién aparecí algunos creyeron que iba a quedar en la franja de los marginados. Rama me incluyó en el libro Aquí cien años de raros. Pero después ocurrió que la gente leía mucho eso, los libros se agotaron. Y siempre encuentro más lectores que me dicen que lo leen con sorpresa, pero que lo entienden y se sienten muy conmovidos. Pienso que con Felisberto Hernández pasó algo semejante, aunque fue más lento. Ahora, la gente está más preparada para lo extraordinario, para lo no corriente.




La poesía no se utiliza, es una cosa que aparece y es en sí misma toda la gracia y el milagro. Es como Dios.




Yo creo que el poeta debe escribir; y que la poesía debe conocerse en el silencio y la soledad. Eso es lo primordial. Pero nací recitadora. Es un ritual. No quiero ni puedo sustraerme. Es como construir frente al público, construir con la fe, rosas, clavelinas y repartirlas.




Un día de verano yo estaba siguiendo a mi padre en el campo. Él daba vuelta a la tierra con el arado y los pájaros iban detrás persiguiendo semillas. Yo miraba todo eso, a los pájaros que las comían y luego se paraban sobre el lomo de los bueyes. Era muy pequeña y llevaba un vestido azul con pecas rojas y mi padre me dijo: "¿Por qué no hacés un libro?". Yo pensé: "¿Querrá que tome hojas y luego ponga tapas de cartón?". No sabía qué quería que hiciera y no me animé a preguntarle. 




No soy adicta. En las reuniones necesito algunas copas para "estar". Si no, es como si me evadiera al jardín. Quedo allá, en otra cosa. Pero tengo simpatía por los que toman mucho. No puedo evitarlo; es así. Para el trabajo el alcohol no agrega nada. La escritura es en sí misma un gran licor.




No son en prosa, ¡son en poesía! Yo, aún en los relatos de Misales escribo en poesía. Una novela, para ser realmente buena, debe a la vez funcionar como poema. Eso creo. ¿Por qué decís "en prosa"?




Es inconsciente. Los poemas, todos, muchísimos, me caen en la mente. La palabra trabajar me resulta un poco dura, pero era como que los elaboraba de alguna manera en lo interior. Empezaba a venir eso y lo ordenaba. En cambio en el último libro, de relatos, empecé a escribir al azar. Tomaba una hoja, un papel y no sabía para dónde iba. Pero igual se tejía todo y llegaba un momento culminante.




Me interesa. Yo también fui y soy una víctima del descalabro socioeconómico que vive esta parte del mundo. Pero la poeta es otro asunto. Las cosas visibles pasan. Las invisibles advienen continuamente.




Todo se da con naturalidad absoluta. Es que es así o no es de modo alguno. En esta franja, la creación, imposible forzar las cosas. Se notaría, y el producto sería ríspido y no habría encanto; es decir, no habría creación. Ángeles, liebres, animales de subtierra, etcétera, por suerte, no terminan de visitarme, y parecen tener, traer, cada vez más, más brillos y misterios, más diamantes, más pétalos.




Seguramente, se harán muchos asedios, estudios, críticas. Y lo psíquico no podrá dejar de estar presente. En la mesilla de inspección. Pero quedará algo inatrapable. Que yo veo y no puedo describir. Ni lo intento.





Marosa di Giorgio
No develarás el misterio. Entrevistas
Compilación: Nidia di Giorgio
Selección: Edgardo Russo
Edición y prólogo: Osvaldo Aguirre
El Cuenco de Plata, 2010.

domingo, agosto 21, 2016

Fragmentos de conversaciones con Juan José Saer


Supongo que esa preocupación responde a las necesidades del mercado literario. Pero a nosotros eso no nos interesa, ¿no? Creo que nos interesa la poesía, la palabra escrita. El mercado literario es otra cosa. No tiene nada que ver con la literatura. Todo lo que tenga que ver con el mercado literario me es indiferente. Diría incluso más: todo aquello que tiene demasiada repercusión me produce rechazo y desconfianza.





Los únicos indicios seguros del valor de un texto son el placer y la emoción, que van acompañados de una especie de sensación de exaltación mínima, incluso trágica y eso crea un sentimiento de que el acto de escribir es posible y, más aún, necesario. Es necesario no solamente para los otros, sino para uno mismo. Y yo creo que lo más importante para un escritor son aquellos textos que lo incitan a escribir, porque no siempre es evidente el hecho de sentarse a escribir, y uno cuando lee, cuando vive, atraviesa muchas zonas de desaliento que lo alejan de la escritura, del arte, y entonces esos autores que incitan a escribir son lo más importante.





Con una buena teoría, naturalmente, como consecuencia, se supone poder hacer buenas obras de ficción. Creo que también es un error. Con un estudio del campo teórico se hacen buenas teorías y no narraciones ni poemas. Estos no intentan probar nada, pero sí lo intenta un tratado. La literatura todo lo que hace es probarse a sí misma como poema o como narración. Funciona gracias a leyes internas que ella misma, en el mejor de los casos, se forja para ponerse en movimiento. Y sin que ese movimiento conduzca a ninguna meta, como ocurre en la teoría, donde hay que verificar una hipótesis. La creación contribuye a mostrar nuevas significaciones, para decirlo de un modo pedante, en el plano del referente. Después, la realidad será kafkiana, incluso para los que nunca leyeron a Franz Kafka. Esto prueba la validez de una estructura narrativa.





No hago más que seguir los modelos de aquellos que me han producido el mayor impacto, trátese de narradores o de poetas. Yo no invento nada... Perfectamente habría podido plantearme, en lugar de los modelos que sigo, otros. Podría haber "decidido" seguir a Capdevilla, por ejemplo. Pero eso es falso. Uno no elige los modelos que cree lo van a llevar más rápido al Premio Municipal sino aquellos que lo marcan íntimamente. Esos modelos son, en mi caso, lo que pienso como la evolución posible de la literatura moderna.





Yo no creo que la relación entre la experiencia y la poesía sea tan directa. Creo que el ritmo y la palabra vienen primero y el sentido, después. Para contestar a la pregunta quiero decir que, luego de mucho tiempo sin escribir poesía, mientras tomaba un examen -cuatro horas en las que uno no tiene nada que hacer- tomé un papel y empecé a escribir tres o cuatro versos de un poema. Fue algo forzado. La cosa no salía. De pronto, al lado, escribí otro poema que no tenía nada que ver con el que yo pensaba escribir al principio. Ese segundo poema, bastante extenso, lo escribí de un tirón. La única relación entre ambos textos -el que quería escribir y el que salió- era cierta continuidad fónica en los títulos.





Uno no puede escribir novelas y cuentos en América Latina como si Arlt, Onetti, Rulfo, Guimaraes Rosa, Felisberto Hernández y Borges no hubiesen existido. Y también podemos transponer eso a otros escritores que no son latinoamericanos, como Cervantes, Joyce, Beckett o Faulkner. Uno crea su propia tradición, esa tradición. Yo no pretendo que sea la única, pero si uno construye una tradición, esa tradición crea obligaciones y esas obligaciones deben respetarse. A Godard le dijeron en una entrevista que Spielberg siempre se refería a él como a un gran maestro, y Godard se reía. Cuando se lo repitieron dos o tres veces, terminó por decir: "Bueno, que me mande un cheque". Hay también escritores que exaltan a otros escritores como sus maestros, pero que no reflejan en sus obras esa admiración. Admirar supone ciertas obligaciones. Para poder admirar a un escritor hay que merecerlo. No decir que se admira a Shakespeare y escribir como Paulo Coelho.





Cuando Vargas Llosa dice que hay que perdonar a los militares en nombre de la democracia, yo me indigno. El perdón sólo las víctimas lo pueden otorgar. Y sólo puede haber perdón cuando los verdugos reconozcan sus crímenes. La justicia tiene que cumplir con su papel. Después, si las víctimas o las familias de las víctimas quieren perdonar es una cosa de ellos. Hacer borrón y cuenta nueva sobre esos tipos es inadmisible. Yo voy a saltar este techo cada vez que escuche un argumento de ésos.





Juan José Saer
Una forma más real que la del mundo. Conversaciones compiladas
Compilador: Martín Prieto
Mansalva, 2016.