domingo, diciembre 31, 2006

Novela

(fragmento)

Estás enamorado. Alquilado hasta agosto.
Estás enamorado. Tus sonetos
la hacen tronchar de risa. Los amigos
--no eres recomendable-- te han dejado.
Más tarde, una noche, tu adorada
se ha dignado escribirte…

Aquella noche…, vuelves
a los cafés brillantes
y pides unas cañas –o gaseosa…

Cuando se tienen diecisiete años
y tilos verdes hay en el paseo,
no se puede ser serio, desde luego.


Arthur Rimbaud
Poesía completa
Traducción: Aníbal Núñez, et al.
Visor, 1997.

domingo, diciembre 24, 2006

Pequeño poema de Navidad

Para Graciella Peyrou


¿Naciste ya, Señor?
¿O esperas la señal
del dolor para venir al mundo?
Tu cuerpo, sin mundo todavía,
¿se estremece y se dobla como el dolor del hombre?

¿Naciste ya, Señor?
¿Eres humano y triste?

Tú, Señor, jadeante y perruno
chocas con las paredes
del templo de tu padre.
Y tú, Señor, también
a tu padre le pides
la venida a la tierra de un salvador del mundo.
24 de diciembre de 1953

Virgilio Piñera
La isla en peso
Tusquets, 2000.

viernes, diciembre 08, 2006

Si hay un goce en la amargura

Esta tarde, dejadme
Estar triste. ¿No tengo
Derecho (como los demás)
De estar cansado de mí?

¿No se me permite estar hueco,
O caer en el hoyo
O quebrarme los huesos (por dentro)
En la trampa de mi propia mentira
A mí mismo? Oh amigo mío,
Yo también debo pecar y pecar.

Yo también debo herir a los otros y
(Puesto que no soy una excepción)
También ser odiado por ellos.

No se me prohíba, por tanto,
Probar el mismo veneno amargo,
Y beber la hiel que el amor
(Sobre todo el amor) tan fácilmente se vuelve.

No se me prohíba (otra vez) tener
Furia, amargura, desilusión,
Deseando morir.

Mientras la vida y la muerte
Se asesinan en mi carne,
Dejadme en paz. Yo puedo gozar
Aun como los otros, esta agonía.

Solamente (quienquiera que seas)
Reza por mi alma. Háblale de mí
A Él, porque en mi amargura
Yo apenas le hablo: y Él
Mientras está ocupado en matarme
No me oye.


Thomas Merton
Poemas
Traducción: Ernesto Cardenal
Universidad Nacional Autónoma de México, 1961.

viernes, septiembre 22, 2006

El fastidio de la perfección (fragmento)

El poeta, como lo había intuido Paul Klee, no es un "árbol" sino el "tronco del árbol". Alimentado por el flujo del agua, el tronco no puede más que recoger y transmitir aquello que sube de la profundidad de las raíces. Ni siervo ni amo, ocupa una posición más modesta; no lo atraen ni la belleza de la veta ni la profanidad de las raíces, sino el transcurso en el cual se decide el cortocircuito entre la visibilidad de la primera --el fruto maduro --y la invisibilidad de la segunda --eterna germinación. Por lo tanto, ni las raíces ni las ramas sino el cuerpo del árbol. Cada poema puede decirse sólo como ese poema, con ese ritmo, con aquel sentido, aquella "deformidad" especial y se ofrece al lector --lo quiera o no el autor-- como un texto finito pero telúrico, inestable, sensible a lo que Lautréamont llamaba "la sed del infinito". Esta sed es el estatuto metafórico de la lengua --lo sobresaliente de la palabra y el regreso a la palabra unidos en el orden del discurso. ¿Pero de qué orden hablamos sino de aquella arquitectura del desorden que es la experiencia de la escritura?


Marco Ercolani
filodecaballos. poesía, no. 1, septiembre 2006.
Traducción: José Molina

martes, septiembre 19, 2006

el ángel izquierdo de la historia

los sin tierra al final
están sentados en la
pleniposesión de la tierra :
de sin tierra pasaron a
con tierra : helos
enterrados
desterrados de su soplo
de vida
aterrados
aterrorizados
tierra que a la tierra
torna
pleniposeedores terra-
tenientes de una
roza (fosa) común :
por el reverso al fin
entrañados en el
lato vientre del
latifundio
que de im-
productivo se re-
veló así u-
bérrimo : generando pingüe
cosecha de
sangre color barro
labradores sin
labra he-
los : al final con-
vertidos en larvas
en mortuo-
rios despojos :
ataúdes labrados
en la escasa madera
(materia)
de sí mismos : la bala asesina
los sorprendió
mortisentados
sitibundos
decúbito-abatidos pre-
destinatarios de un
agro (magro)
re(dis)(forme) forma
-- famélica – a-
graria : he-
los gregaria
comunidad de los que van
a medias con la nada :

aver-
gonzada a-
margada
vejada
-- avergoncorroída de
íntimo abrasivo re-
mordimiento –
la patria
( ¿cómo ufanarse de ella? )
apátrida
llora a sus des-
poseídos parias –
patria parricida :
que acaso sólo al final la
espada llameante
del ángel tuerto de la his-
toria ardiendo contra el viento y
fogueando a los
agrosicarios socios de ese
fúnebre contubernio donde la
muerte mariscala comanda una
torva milicia de jenízaros guarda-
espaldas :
sólo el ángel izquierdo
de la historia cepillada a
contrapelo con su
multigirante espada po-
drá un día ( ¡quién lo viera! )
convocar del montón
nebuloso de los días ve-
nideros el día
que al fin sobrevendrá del
j u s t o
a j u s t e .. d e
cuentas


Haroldo de Campos

Crisantiempo
Traducción: Andrés Sánchez Robayna
Acantilado, 2006.

viernes, septiembre 15, 2006

Ella es algo completo...

Ella es algo completo
Y la belleza es completa
En su rostro; la belleza
Que no es de su rostro
Carece de belleza total.
Una vez al mes la gente ve
Una luna nueva en su cielo.
Cada amanecer yo gozo
De una luna nueva en su rostro.


Abbas Ibn Al-Ahnaf
Guadaña de plata. Tres poetas árabes
Selección y traducción: Alberto Manzano
Teorema, 1983.

domingo, septiembre 10, 2006

Nota

Hay un lector promedio que es el antípoda del poeta. El poeta se asoma al caos una y otra vez, y ese riesgo asumido proviene de su insatisfacción, de su deseo de ir más lejos; el lector del que hablamos, en cambio, el que forma las mayorías, se dedica exclusivamente a admirar y a conformarse con su admiración. El poeta, idealmente, no vive en estado de arrobamiento frente a las artes que lo rodean: trabaja absorto en lo suyo y observa lo que se le presenta con distante severidad; sus placeres son silenciosos e intransferibles; en todo caso lo que más le interesa son aquellas obras en las que intuye problemas análogos a los que él mismo se plantea. La persistencia de una admiración excesiva y gesticulante por el mundo del arte es signo de debilidad. La respuesta consecuente frente a las obras, creo yo, de la naturaleza que sean, es la actividad –la extracción y uso, por así decirlo, de la energía creadora. Un lector se parece al poeta que lee cuando reacciona alterando su vida para otorgarles una mayor libertad a sus actos, pensamientos y percepciones. El sujeto arrobado es, en contraste, el sujeto del consumo, por más sofisticado que éste pueda ser –el melómano, por ejemplo, figura abominable, coleccionador estéril. Deberíamos perder cada tanto nuestras acumulaciones personales de libros, obras y registros, o por lo menos ser capaces de ponerlas en circulación. Sería preciso no cobijarse en la Belleza, en lo Sublime, en la Gran Sensación, en nada de aquello elevado y enorme que pareciera exigirnos un gesto unilateral de sumisión.

Juan Alcántara
El poeta y su trabajo, no. 22, primavera 2006.

viernes, septiembre 08, 2006

Con el sol en los órganos

El mar al borde de la carretera
Con su lonja de sol que reverbera
Como un pectoral de oro mientras se hunde
En la memoria de esta tierra roja
Mezclada con astillas de ceramios chaquiras
Y osamentas envueltas en harapos
Que fueron vestimentas de príncipe
Carne de Colla carcasa de Orejón
Y bailaron como el polvo que gira
En las noches de fiesta
Y ahora son polvo de momia rugoso antepasado
Ensimismado en sus cielos guerreros
Donde un inmenso gato nos contempla

Y a nosotros la muerte nos castiga
De la misma manera que a los gatos celestes
La parca la pelona ha llenado esta tierra
De polvo que fue hombre y continúan
Sus huesos siendo hombre sin embargo
Cobijando la vida en materia marcada
Por su paso impetuoso su voluta imborrable

Con un retazo de su carne seca
Podríamos clonarnos un guerrero mochica
Experimentalmente por lo menos
Y verlo renacer entre los muertos
Con sus ojos virtuales su cielo constelado
De otros paquetes estelares otras
Memorias inscritas en los huesos iliacos
Para otra vez vivir entre los vivos
Sin recuerdo de hazañas ni de dioses
Exigentes sin chicha ni mujeres
Sodomitas que aúllan y zurean
Como las cuculíes en los postes
Telefónicos

Será lo que llamaron los antiguos
Metempsicosis el salto de las almas
De ADN en ADN
O el viaje hasta el fin del ADN
Siguiendo el Disco Duro del genoma
Viviendo tantas vidas como ancestros
Vivieron enclaustrados en sus vidas
Y sólo en el orgasmo se dieron a otros seres
En un vertiginoso salto de equilibrista

La vida es siempre más: sus estrategias
Son más inteligentes que la muerte
Que sólo sabe hacer de diferencias polvo
Indistinguible el hígado del páncreas
El corazón del bazo o de la tráquea
El metatarso el tríceps los gemelos
A fin de aproximamos al polvo original
Gris e indiferenciado
Donde apenas se mueven electrones
En sus órbitas frías de Nirvana
Hasta que cese todo movimiento
Para llegar al centro de la muerte
Y allí muera la muerte de su muerte anunciada
Pues la nada es fecunda paradoja
Que al instante siguiente es vida que revienta
En un Big Bang que es carnaval de estrellas
Soles constelaciones galaxias espirales
El nido de la vida su fabulosa cuenca
Desbordada de esperma luminosa
Eso es la cosa general que no consuela
A esta mota de polvo que me mira
Con los ojos que tuvo hace mil años
Atrincherada en su genoma moche
Cuando la muerte se llevó su cuerpo
Pero no todo sólo lo visible
La talla la osatura la apostura
Y ese tamaño se enroscó en el polvo
Como los caracoles en su trompo
Esperando confiado en su programa
Que un milagro lo devuelva a la vida

Por eso es que se guarda el polvo en cementerios
Como una colección de frascos de botica
Por eso no me cremen cuando muera
No sea que me traigan un día de regreso
Estos humanos locos

Aquí y allá los campos de petróleo
Rechinan como grandes zapatos embreados
Gotea el cielo tesoros numismáticos
Y me paseo con el sol al hombro
En virtud de los hechos conocidos.


Rodolfo Hinostroza
Memorial de Casa Grande
Lustra Editores/La cuadrilla de la langosta, 2005.

martes, septiembre 05, 2006

Siembras (fragmento)


para Robert Duncan

Me fue dado un poema en el sueño… un poema que leí en voz muy alta… donde podía sentir a las palabras salir en estallidos pero sin poder salvarlas… sólo supe que el nombre del poema era "siembras" y que ocurrió después de una presentación en público del poema largo "verguero" en la cual tuve que improvisar los versos finales, incapaz de recordar qué decían… Entre poemas hice un comentario acerca de la peculiar manera de leer de Duncan, y aun, sabiendo que él estaba muerto, lo vi sentado entre la audiencia y cómo asentía con la cabeza cuando empecé a leer.

1

Ahora en el sueño
leo en voz alta
el poema de las siembras
como la última vez que te vi,
y cómo esto me abre
a ulteriores palabras, nuevas
definiciones,
mientras te veo sentado ahí,
viejo amigo,
vivo, para oír mi tartamudeo
como el tuyo,
esa marca de la poesía encima
de la lengua de cada poeta,
le pido a la audiencia que escuche
en nosotros, mientras se ríe,
o llora,
por algún otro poema que leí antes,
palabras obsesivas
a las que todos nosotros podemos asentir con la cabeza,
pero que yo no podía dar
con el final,
no por todos los años de leerlo
en voz alta, y escuchar a alguien decir
--no tú sino alguien--
el tiempo es el ladrón del lenguaje
significando lenguas
como aquello que el gato consigue atrapar


Jerome Rothenberg
Un cruel nirvana. Poemas 1980-2000
Traducción: Laura Jáuregui y Heriberto Yépez
El Tucán de Virginia, 2001.

martes, agosto 29, 2006

tríadas (fragmentos)

ii

sol.....que.....nos.....das
ese....don.....del......día
del.... mes
del... .año
sin... .fin


iv

ora.....por.....pan
ese....que.....oyó.....sin.....oír
que....vio......sin......ver
que....dio......sin.....dar


v

ara.....con.....sed
una.....res.....sin.....voz


ix

luz.....mía.....del.....sur
sin.....ser......dos
los.....mil......que....son
ves....que.....son....uno



Elma Murrugarra
al sur en caral
Literal, 2006.

viernes, agosto 25, 2006

Vivillos

Todo esto será jocoso,
será infumable,
pero no lo fabrico
--me nace, lo siento mucho.

¿Cómo imaginarán que escribo?
Hablan, esos pobres, del diccionario
que empleo para buscar palabros.
Los listos cultos dicen que es la Espasa.
Son los mismos que suponen
llegas a la librería,
pides: --Quisiera una gramática letona
--y te la traen, impávidos, compilada por un señor de Murcia
o un maestrillo de Gatos Güeros, N.L.

Pues bien, me nace --y no escarbo
(tampoco soy idiota)
de mi puente de Varolio para arriba,
si bien con frecuentes consultas
a los epidídimos y sus mañas.
Ello me basta para recordar cómo se rasca
la zarigüeya, o incluso recrear el rico enfleurage de Gabi
tras ardua jornada despachando helados en verano.
--Qué diccionarios ni qué ocho cuartos.

No fabrico
--me nace.


Gerardo Deniz
Erdera
Fondo de Cultura Económica, 2005.

martes, agosto 22, 2006

Tres poemas de José Luis Bobadilla

me paso el rastrillo gastado
me pongo una camisa ligera

guiso un trozo de salmón
salvia hierbas finas

el olor sube y sabe
después una cerveza

música también
en la hora libre del domingo…


* * *


de la lluvia ha quedado
un vaporcito

espirales
sensuales…

ha quedado
agua esparcida

cada arista en la ciudad
es un diamente…


* * *


ya es de noche
florece el olor del campo
se mezcla con el hule de las llantas
entra rabioso por la ventanilla
muerde

freno
está oscuro
a la izquierda las luces de los carros que pasan
a la derecha luciérnagas
dos formas de luz

paz en la tierra vida…



José Luis Bobadilla
tanto depende de…
Mangos de hacha, 2006.

viernes, agosto 18, 2006

La acción subversiva de la poesía (fragmento)

En el proceso utilizado para domesticar a los poetas, el aplauso, el consenso elogioso, la popularidad, son los factores más peligrosos. El poeta que sucumbe a la tormenta de los aplausos debe pensar que los imbéciles, que forman la gran masa de los llamados entendidos, no se equivocan nunca: sólo aclaman lo inofensivo. El poeta debe desconfiar de ese aplauso, de ese elogio unánime, con el que fabrican las rejas de su prisión. Por eso Breton lanzó un alerta lúcido a los poetas al decir: "La aprobación del público debe rehuirse por encima de todo". Pues un poeta domesticado por el elogio tiene más valor para los predicadores de la sumisión que los inocentes versificadores que ellos presentan como sustituto. El poeta domesticado se convierte en ejemplo de la inutilidad de ser libre. Como el león domesticado, es una caricatura grotesca de un gran señor de la libertad, y sus rugidos adquieren entonces acentos de canto de ruiseñor.

Aldo Pellegrini
El poeta y su trabajo, no. 21, invierno 2005.

martes, agosto 15, 2006

Valientes ellos con las armas*

De "El Desengaño" no queda nada.
Policías vigilan impidiendo que los campesinos se acerquen,
las reses acaban con la cosecha.

10 días bajo los árboles habían esperado.
Luego fueron golpeados una vez más en una madrugada
de donde los trasladaron dicen que a Oaxaca.
Hoy ni siquiera la libertad tras el despojo les pertenece.

Pistoleros y policías robaron pesos,
mercancías de la tienda colectiva.
Luego se fueron sobre el caserío destruyendo viviendas,
mesabancos y utensilios
así como la tienda ni la bandera respetaron
los policías al ganado.
El lugar más próximo: Zacate Colorado. Ahí
avergonzadas las mujeres bajan la cabeza
y no hablan de las violaciones cometidas en su persona
por los pistoleros.
Sólo mencionan las golpizas y culatazos en las camionetas
cómo las forzaban a dejar sus casas.
Hijo de Margarito Sánchez Lozano, representante, el pequeño,
lleva en su cara las heridas que le hiciera el chasís,
el diferencial que acabó rompiéndole la cabeza
pero que esperó a la Semana Santa, cuando no hay servicios
ni a quién recurrir.

Sembraron de noche para evitar a los policías durante el día.

Con la toma de las tierras los desengañamos
y fue así como surgió el nombre.
Por la vía de titulación de bienes comunales
no pudimos llegar a nada,
por la vía de restitución tampoco nos hicieron caso,
por la vía de dotación no hallábamos la puerta
pero la necesidad nos hizo ver un nuevo camino:
la toma de la tierra que ahora será nuestra
cueste lo que cueste.
Y fue así como el 9 de agosto de 1977
nos metimos en "El Desengaño",
tomamos las tierras, terrenos baldíos, puro monte,
zarzal puro.
Ahora los ricos matan a uno y el gobierno nada que dice
pero nosotros no nos quedamos con los brazos cruzados.
En la tierra tuvimos apoyo de normalistas estudiantes,
indígenas y mucha gente.
Por eso no fue fácil que nos sacaran.
Si no ya nos hubieran golpeado, nos hubieran matado.
No pueden actuar como siempre con los grupos aislados:
La Coraza una camionada de cañas
para los jacalitos que teníamos,
La Joya una poca de madera,
los compañeros un saco de azúcar cuando no teníamos
ni frijol ni maíz.
Todos nos han ayudado. De veras se ha necesitado.
Hemos mirado.

Dura lucha tres días, parada permanente, chaneque verde
y gente de lucha
éramos dos mil y ahí fundamos las demandas,
la salida del ejército.
De la cárcel fuimos a la tierra
donde las mujeres y los niños
y ahí nos quedamos
dispuestos.
Así pasaron los días y vinieron y se llevaron presos
más de seis meses
acumularon delitos los que tienen la Ley en la mano
para los campesinos no.
Desde entonces día tras día mañana y tarde
para no trabajar tranquilamente
ganado y camiones en la milpa.
Conocimos de cerca lo que son los que se dicen gobierno.
Tomas de tierras y represión.
Ejidos y comunidades el mirador
fueron desalojados por el ejército
el arroyo y paso de águila y un amparo de la comunidad
agarran a cuarenta y catorce compañeros
andando se los traen hasta en la prisión y los encierran
la acusación de alto poder y asaltar
falso como una táctica la cosa de intimidar la policía.

El 3 de mayo, el día 4, el día 5 llegaron
unos 80 chaparros policías del estado
como las 6:30 de la mañana allá en la loma los pelones
el compañero representante en el pozo
a la yegua dándole agua
allí mismo le echaron mano, el hacha
y el brazo encañonado nos sentaron las patas a cortar caña
y se los llevaron a catorce,
voltearon todo lo que teníamos, agarraron dinero, comida,
herramientas, juguetitos
amenazaron a las compañeras de desalojarlas,
quemarlas y llevárselas de redilas
para regarlas sin rumbo por las carreteras
amenazaron también a los niños
cuando nos llevaron encerraditos y sin comer
y nos quitaron parte de la ropa
y nos tuvieron parados en el purito sol
pasándonos a tomar declaraciones que nos dicen
los vamos a dejar para que todas sus cosas estén fuera
y ustedes también
y los dirigentes no
porque tenían orden de aprehensión nuevos engaños
en un lugar laguna escondida
y el crédito y camiones para que nos larguemos muy bien
por siete campesinos
a los que el gobierno quiere sacar a la fuerza y mandarlos
a inundar por la presa cerro de oro
para convencemos tres choferes con pistola bajo de la camisa
también del cielo un dueño del Papaloapan
que sólo mantendría los peces y las ranas
que favorecen al campesino.

Entonces se nos presenta el recreo de afectación.
Entonces llegan, improvisan sus casitas de palo,
queman el caserío que había tomado el recreo aledaño.
Llega el ejército.
También el 7 de diciembre para tronarnos
veintitantos mil soldados y el equipo en un desfile.
Luego el 27 de diciembre balaceó un tractor
ponchándolo a boca de jarro.
Gerardo Cerón comenzaba a trabajar por acá:
lo golpearon para que confesara que era un agitador,
lo acusaron de daño en propiedad
y hasta el tres de marzo lo soltaron bajo fianza.

Pero no estamos vencidos.
Posiblemente vaya a haber algunos muertos de nosotros.
Porque ellos tienen un gran poder, el gobierno,
de nosotros es que se tienen que acabar.


*Transcripción de la crónica “El Desengaño: hablan los campesinos”, de Carmen Lira (La Cultura en México, suplemento de Siempre!, no. 896, 11 de mayo de 1979).

Jaime Reyes
La oración del ogro
Era, 1984.

martes, febrero 07, 2006

El vado

Si vas por la playa donde se vadea el río
verás,
plantadas en el limo,
largas varas de eucalipto. Están allí
para los caminantes que van a la otra ribera.
Una será tu cayado:
con ella tantearás, sin riesgo, un camino
entre las aguas turbias
y las piedras de resbaloso musgo.

Cuida de dejar hundida la vara
con gratitud
en la otra orilla: otro viene:
acaso mi padre
que en las tierras amarillas busca sandías silvestres,
acaso yo
que regreso, retrasado y viejo,
mirando ansioso mi pueblo que tras el río
ondula o se difumina en el vaho solar.
Allí,
según costumbre, sembraron mi ombligo
entre la juntura de dos adobes
para que yo tuviera patria.

Deja el cayado clavado en el limo.


José Watanabe
La piedra alada
Peisa, 2005

martes, enero 24, 2006

El peruano perfecto

¿Quién es este hombre? ¿Qué hace este hombre?
¿Por qué está sentado bajo el cobertizo de su casa?
¿A quién espera sentado bajo el cobertizo?
Esta es su casa. Esta no es su casa.
El hombre nació en el Perú pero ahora vive en Arizona.
El hombre vive solo en Arizona. El hombre vive
exactamente a 6104 kilómetros de su esposa
y de su hijo. Esta es la casa del hombre.
Esta no es la casa del hombre. ¿Por qué está sentado
bajo el cobertizo de la casa? El hombre prepara
una clase de filología. El hombre es profesor
de filología en la Universidad de Arizona.
Mañana es la clase. El hombre prepara la clase.
El hombre se sienta bajo el cobertizo y prepara
la clase. Eso es lo que hace el hombre.
¿En qué piensa el hombre? En la clase de mañana.
El hombre agrupa las palabras angosto, angustia,
angina y observa que comparten una misma raíz.
¿Por qué se levanta el hombre? ¿Por qué abandona
la sombra del cobertizo y se dirige a la cocina?
El hombre se dirige a la cocina porque ahí están
sus cuchillos. El hombre va por los cuchillos.
El hombre se dispone a afilar los cuchillos
mientras piensa en un grupo de palabras.
¿Por qué afila los cuchillos en lugar de gozar
del sol o beber un vaso de agua fría bajo
el cobertizo? El hombre afila los cuchillos
y deja de pensar en la clase. ¿Por qué ha dejado
de pensar en la clase? ¿Por qué sigue afilando
los cuchillos una vez que ya están afilados?
El hombre guarda los cuchillos en una gaveta
de la cocina. El hombre ha terminado de afilarlos.
El hombre regresa al cobertizo. ¿Por qué
regresa el hombre a sentarse bajo el cobertizo
de la casa? Esta es la casa del hombre.
Esta no es la casa del hombre. El hombre
está sentado bajo el cobertizo. Ya ha preparado
la clase de mañana. Ya ha afilado los cuchillos.
Ahora prepara el hombre su propia muerte y resurrección.


Mario Montalbetti
Cinco segundos de horizonte
Álbum del universo bakterial, 2005