lunes, febrero 21, 2022
Cinco poemas de Yehuda Amijái
lunes, febrero 14, 2022
Dos poemas de Mariela Dreyfus
Matar a una mosca
lunes, febrero 07, 2022
Dos poemas de Cecilia Pavón
a mí me encanta la vida de los famosos
se divorcian y pelean para seguir adelante
quieren tener una vida verdadera
quieren amar y tener hijos
y además quieren darle todo a su público.
Toda esa gente intelectual que los critica jamás ha tenido un "fan"
y no tiene idea de lo que se siente ser admirado y querido.
La televisión me alegra la noche cuando estoy cansada de trabajar
y le alegra la vida a mi tía que vive sola y no tiene hijos.
Poema para un traje de baño
Camino por Once el primer día caluroso de la primavera
Cecilia Pavón
La crítica de arte
Juan Malasuerte, 2016.
viernes, enero 21, 2022
Emily Dickinson
casi dos siglos después
y las cosas han cambiado un poco
desde entonces
no tuve
su entereza ante el dolor
ni su oído sutil para las revelaciones
vivo en un edificio alto
donde no llegan los pájaros
sólo un ruido de sirenas
que no canta
es una ciudad inmensa
aquí todos somos Nadie
pero no hemos aprendido
a guardar el secreto:
al caminar regamos
nuestra nada en las esquinas
Nací con la piel oscura
en un país del trópico
y vine a buscarla a este estruendo
tan lejano de su voz
que se enredaba en las praderas
la imagino callando en los ladrillos
veo sus manuscritos de letras apretadas
como ramas de tinta negra
que se quiebran
en cualquier envoltura
en la lista de mercado
y se enlazan otra vez
para inventar el mundo
Nací un diez de diciembre como ella
y no traje ese silencio
sin embargo
gracias al conjuro
de repetir sus versos
mientras cambian los semáforos
estoy a flote
todavía
María Gómez Lara
viernes, enero 14, 2022
Los Héroes (fragmento)
viernes, enero 07, 2022
Ocho poemas de Elisa Ramírez Castañeda
domingo, noviembre 14, 2021
Cinco poemas de Björn Kuhligk
Cuando toma la deuda la forma
del insomnio, la culpa cual tortuga se acerca,
y te entrega la cuenta
no tienes más que un poema
de talla XXL, un exceso, un artículo de lujo
y el sol, una naranja estridente
un ojo inflamado, despunta
sobre el mar, el agua despliega
repliega, pule y redondea la piedra
entre botes patrulla y colinas
he abandonado el intento
de buscar la belleza
y el aire, qué tiene el aire
tiene la fragancia de los Souks
la frescura del agua
el aserrar de las cigarras
el aire carga con las garzas, las gaviotas
con el helicóptero que por las noches
con un ojo de luz
Palmeras y rejas
escándalo de aves y aires acondicionados
agaves con atuendo compuesto por basura
arbustos cortados para parecer cubos
una palma tras otra palma
reflector contra reflector
no me como esta sopa de poesía de la naturaleza
esta sopa de poesía de la naturaleza no me como
a la postmodernidad, si llega uno
a pensarlo, esto le parece interesante
un árbol que gorjea
una formación de grullas
la melancolía de las gaviotas
dos lagartijas sobre el capó de un jeep
los gatos raquíticos ahí donde se apila la basura
los perros con su correa
ni siquiera un caballo en Melilla
algo aquí no cuadra, le digo a un lugareño
Veo la piscina del hotel
los tenis piratas, camisas piratas de campeones mundiales
y los mayores, que se inclinan hacia el mar
a treinta grados Celsius temperatura del aire
y un sol que brama, con la frente
con el gesto de suficiencia centroeuropea en la frente
a la sombra de un edificio de estilo modernista
el viejo sol, la vieja luna, la vieja posesión
estrellas, ¿están ustedes a la altura suficiente?
4.3 millones de kilómetros cúbicos de oscuridad
con un contenido de sal de 3.5 por ciento
y las aves silban algo
dónde te quedaste dormido
hacia dónde te encaminabas
el agua que no duerme
junto a los muros de la fortaleza
el agua palmotea, lava
la costa sin descanso
Luego del día en el que treinta saltaron la reja
luego de la noche, en que los campamentos
fueron incendiados y hasta el baño
apestaba a basura quemada, la línea
circula entre aquellos, que están en guerra
y aquellos que la contemplan, qué has
abandonado, hacia dónde marchaste
luego del día en el que treinta saltaron la reja
viajo en avión en un domingo de sosiego
a las 12 del día con treinta a cincuenta metros de altura
a una velocidad crucero
que se costeó con mi pago, sobre el campo de golf
la barraca de esperanza, el sol ametralla
el final de África, el confín de África
las garzas con su cerebro de garzas
los simios con su cerebro de simios
no sabemos nada, somos los vivos
somos la minoría, el final de África está ahí
donde el inicio de Europa, allá afuera
sobre el agua, al alcance de la vista
Taberna de pueblo
El parque eólico en la bruma del mediodía
un campo de girasoles que se resecan
la curva a la izquierda, el árbol, del que penden
con clavos dos cruces, atrás la gasolinera, la taberna de pueblo
tres hombres contemplando bebidas espirituosas
a alguien se le ocurre algo que ayer ya se le había ocurrido
el cruce de la vía, del que mañana y tarde
suben bajan las garitas, la tienda de materiales, el campo de maíz
Björn Kuhligk
El poema cruza un cuerpo y no saluda
Prólogo y versiones: Daniel Bencomo
Ediciones de Medianoche, 2021.
martes, octubre 05, 2021
Cinco poemas de Mario Montalbetti
martes, septiembre 21, 2021
Tres poemas de Carmen Berenguer
martes, septiembre 07, 2021
Cinco poemas de Daniel Téllez
sábado, agosto 21, 2021
Alabanza y exaltación del padre Mario (fragmentos)
sábado, agosto 07, 2021
Tres poemas de Denisse Vega Farfán
La poesía es una red enorme
miércoles, julio 07, 2021
Quince anotaciones de Rafael Cadenas
lunes, junio 07, 2021
Dos poemas de Marcela Santos
Alaska
Durante los aguaceros me da por recordar Alaska.
La curvatura exacta
del viejo monitor que mi madre desempolvó
el día antes de partir a su crucero,
con la ternura de quien deja a su cría
en manos de un guardián robot,
de quien envidia un poco el desapego
que ella entrena cada día, con cada clic.
Mamá hubiera preferido acompañarme por horas en esa silla
que salir con su maleta, pantimedias y abrigo no muy caliente
a conocer Alaska con mi padre.
Pero regresará hechizada,
sorprendida al comprender a los glaciares
que rugen en silencio y se derriten certeros,
todos con la misma engañosa lentitud.
En el cerro de las copiadoras
Rubio y brillante
como un botón de encendido
empapado de luz vendiste
por primera vez el mito
de las copias xerográficas
trazabas con bolígrafo
el Cerro de la Silla y con la Xerox
tu cruz a cuestas
preguntabas de casa en casa:
¿cuál es el original y
cuál la copia?
imposible saber que en poco tiempo
tu hija jugaría con tóners
en una empresa llamada
Docusol caería
arrullada por el olor a tinta seca
gatearía por las alfombras
persiguiendo el sonido de las pisadas
antes que el cielo vi ondear
la bandera de Windows 98
no conocí el añil sino el cyan
impreso sobre el papel bond
y cuando tus máquinas
no duplicaron más que jeroglíficos
de pie sobre la acera
el día en que el negocio se iba
a liquidación vi el brillo
fluorescente de tus ojos
parpadear y
apagarse.
Marcela Santos
Sol de Monterrey
Dharma Books, 2021.
viernes, mayo 07, 2021
Cinco poemas de Ulises Carrión
Paisajes descriptivos de una sola palabra
Paisaje melancólico:
Anochece.
Paisaje clásico:
Roma.
Paisaje holandés:
Horizonte.
Paisaje exótico:
Cocodrilos.
Paisaje pintoresco:
Aldea.
Paisaje marino:
Olas.
La traducción de "Pedro Páramo"
Traducción: trasladar palabras de una lengua a sus equivalentes en otra.
Pedro Páramo: en ninguna lengua existe equivalente para "Pedro Páramo".
Ejercicios de puntuación sobre una oración popular
No. 1
¿Una mexicana? ¿Qué fruta vendía?
¿Ciruela, chabacano, melón o sandía?
No. 2
Una (mexicana, ¡qué fruta!) vendía:
ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 3
--¿Una mexicana que fruta vendía?
--Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 4
--Una mexicana... ¡Qué!
--Fruta vendía:
Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 5
--Una mexicana que...
--¿...fruta vendía?
--Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 6
--Una...
--Mexicana
--¡Qué fruta vendía!
¿Ciruela, chabacano?
--Melón y sandía.
La traducción de "Pedro Páramo"
al inglés: Pedro Páramo
al francés: Pedro Páramo
al italiano: Pedro Páramo
al alemán: Pedro Páramo
al portugués: Pedro Páramo
al holandés: Pedro Páramo
Examen
Sección 1
Una de las tres frases siguientes es correcta. Subráyela.
1 Ulises Carrión me está haciendo perder el tiempo y yo soy un idiota por permitírselo.
2 Ulises Carrión es un genio y, siendo los genios tan escasos, merece mi admiración ferviente.
3 Ulises Carrión es un mediocre y yo, que no lo soy, nunca le dirigiré la palabra.
Sección 2
Ordene cronológicamente estos sucesos:
Olvidar algo.
Desearlo.
Verlo.
Estar harto de ello.
Presentirlo.
Obtenerlo.
Sección 3
Desarrolle uno de los temas siguientes (mínimo tres páginas):
Yo cambio.
Yo no cambio.
Yo ni cambio ni no cambio.
Sección 4
Relacione cada uno de los puntos de la columna de la izquierda con uno de los puntos en la columna de la derecha.
Amor Por siempre jamás
Muerte Pamplinas
Historia Eso lo veremos
Patria Sería lo último
Familia Nomás eso faltaba
Dios Para servir a usted
Arte Con toda el alma
Justicia Aquí nomás
Memoria Nos vemos
Sección 5
Diga todo lo que sepa.
Sección 6
Diga todo lo que quiera.
Ulises Carrión
Montones de metáforas
Malpaís, 2019.
domingo, abril 04, 2021
Cuatro poemas de Elisa Palacio
Litoral
Hay garzas, lechuzas y unas luciérnagas
que se distinguen del resto
por ser el triple de grandes.
Su luz es más amarilla
y cuando pasan cerca del piso que rodea la pileta
parecen reflectores.
Vimos una luna brillante y gris ponerse
entre dos árboles y desaparecer.
Cuando estaba a la mitad
parecía el cuerno de un rinoceronte en llamas
al final una brasa chiquita escondiéndose.
Una araucaria en el medio del parque
me recuerda a las ilustraciones
de los manuales escolares
esas que representaban
la época jurásica.
El clima es pesado y da sueño
como estar drogada por la atmósfera.
Decido salir igual, es la hora de la siesta.
Camino lento y descalza sobre el pasto.
Debajo de una palmera alta
y abierta en la punta
reposo al costado de otro arbusto frondoso
un libro se resbala de mi mano.
En posición fetal
con un traje de baño viejo
de dos piezas
que me cubre apenas
con sus tiras enredadas
cierro los ojos y aturdida
escucho únicamente
el grito agudo de las chicharras.
Residencia
Anoche en la vigilia
hicimos un fuego urbano en plena calle
algunas chicas saltaban en medio de Rodríguez Peña
el fuego por arriba, era una prueba de circo.
Las maderas industriales, con clavos y olor a pis,
sacaban chispas al frotarse entre ellas
por el peso de los cuerpos sobre las zapatillas.
Fuimos por las calles en busca
de objetos abandonados
para quemar
por un barrio que tiene mayoría
de cemento, el barrio del Congreso de la Nación.
Encontramos una valla de madera
y un kiosquero nos dio
varias cajas de cartón
que costó transportar.
Con sorpresa hasta encontramos
algunas ramitas de árboles secos.
Casi sale la ley, dictaron media sanción.
Poema personista
Publico fotos para que veas
Un paisaje del Once con un camión
Un hombre a un costado
Camina con dos bolsas de nylon
Equilibrando su cuerpo
En otra aparezco envuelta
En una manta blanca
Una mañana que amanecí hermosa
Con fiebre
Ahora escribo algo que podría ser
Un poema personista
Otro intento de llegar hacia vos
A través de un artefacto.
Desde que dejamos de hablar
Siento el entusiasmo de un horizonte despejado
Y aunque a veces revise
Las conversaciones ese impulso
Melancólico desaparece y me revela
Una energía vital
Otra opción sería preguntar
Por el estado de tus cosas
Con el riesgo de terminar
Escribiendo un carta
Estilo Frank O'Hara
Y hablar de política
Contarte sobre el viaje
El pelo crecido hasta los hombros
Lo que leí y quise preguntarte
De todas maneras pelearíamos
Es por eso que decido
Seguir con mis papeles y mis cosas
Te mando entonces
Un saludo afectuoso,
E.
Elisa Palacio
Naturaleza social
Caleta Olivia, 2021.
domingo, febrero 07, 2021
Cuatro poemas de Inger Christensen
De Carta en abril
Palomas inquietas por doquier
y el miedo del poema
que asustado
alza el vuelo
al más mínimo
movimiento.
Tiro miguitas de pan
para que las palabras se queden
quietas.
Pronto
sólo queda
un picoteo
tras la menor
migaja
de significado,
sin frase
y cruel.
Pronto sólo
una legítima
violenta paz.
Por lo demás, invierno y verano
e invierno de nuevo
pasados en compañía
de algo tan sencillo
como una perfecta
fruta de la granada
sin mundo
que no dice
nada.
Y mientras tú duermes
y trazas mapas
de continentes enteros
por la orilla del río
del sueño,
le quito a la granada
el papel morado
y la corto
por la mitad.
Parece
un tipo de cerebro
distinto del nuestro.
Quién sabe
si la granada
sabe en su fuero interno
que se llama
de otra manera.
Quién sabe
si yo
quizá me llamo
de otra manera
distinta a mí.
Pienso,
luego soy parte
del laberinto.
Palabras de consuelo
y esperanza de encontrar una salida.
Ya que sólo está el río
y sus dos grandes orillas.
En una,
relato, idilio
y la furiosa esperanza
de explicación
y conclusión.
En la otra,
la única explicación
que se entiende
y se extiende
y se extiende
dentro
de sí misma.
Lo hacemos lo mejor
que podemos.
Nos bañamos,
limpiamos,
quitamos las telarañas
con la escoba,
y cuando la lluvia
cesa
salimos
a la terraza
a escuchar
el río.
Por el camino
pasa
una mujer
y justo ahí,
a la izquierda
de las cebollas en germinación,
hay
un pájaro
posado en una piedra.
Y toda la noche
bajo la luz
de las estrellas
estudiamos
el mapa,
tu mano
en la mía
y los cuerpos
en la casa.
De Escaleras de agua
I
1
La fuente de la piazza Nicosia fue construida en 1572. Giacomo della Porta era el arquitecto de moda de la época.
La piazza Nicosia no es una plaza. En realidad es la via di Monte Brianzo que se ensancha en dirección noroeste.
Estoy sentada ante una mesa con cubiertos y vasos. No empiezan a servir hasta la una.
Un Jaguar rojo entra en la plaza. Desaparece por la via Leccosa.
El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.
2
La fuente de la piazza Colonna fue construida en mármol por Rocco Rossi en 1575. Era de Florencia.
La piazza Colonna está dominada por una columna (42 m) con un bajorrelieve en espiral que cuenta las campañas victoriosas de Marco Aurelio.
Estoy sentada ante una mesa con un capuccino caliente un vaso y una jarra de agua.
Un Jaguar rojo se ha parado en el paso de cebra. El semáforo cambia de Alt a Avanti. La gente parece irritada.
El sol brilla. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz. No se ve el agua a causa de los coches.
3
La fuente de la piazza Campitelli pudo haber sido construida por Giacomo della Porta en 1589. Pero no se sabe con seguridad.
La piazza Campitelli se abre ante Santa Maria in Campitelli. Al lado hay un elegante restaurante.
Estoy en la esquina opuesta entre dos edificios normales que pertenecen al Ayuntamiento de Roma.
Un Jaguar rojo pasa veloz por la plaza. Viene de la via Campitelli y desaparece en la esquina de la via Delfino.
El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo reflejó la luz cuando pasó.
4
La fuente de la via del Progresso fue construida en el segundo período de Giacomo della Porta en 1591.
La via del Progresso conecta la via Santa Maria del Pianto con el Lungotevere dei Cenci.
Estoy en las escaleras de Santa Maria del Pianto. Es el único lugar donde uno se puede sentar.
Un Jaguar rojo está aparcado en diagonal ante el Palazzo Cenci.
El sol brilla. El agua refleja la luz. El barniz del Jaguar rojo refleja la luz.
5
La fuente de la piazza Farnese pudo haber sido construida por Giordano Rainaldi en 1628. Pero no se sabe con seguridad.
La piazza Farnese está donde está porque el Palazzo Farnese está donde está. En realidad hay dos fuentes. Son iguales.
Doy una vuelta por la plaza.
Un Jaguar rojo avanza junto a los edificios buscando algo.
El sol brilla. El agua y el barniz del Jaguar rojo reflejan la luz.
Inger Christensen
El valle de las mariposas
Traducción: Daniel Sancosmed Masiá
Sexto Piso, 2020.
viernes, enero 01, 2021
La Divina Mímesis (fragmentos)
[...]
El poeta vive la angustia de lo adquirido en estado puro. ¿Por qué causa aquí, en este Jardín, no hay sombra de vulgaridad? Porque las figuras económicas son fragmentadas por su propia angustia. En efecto, el poeta quiere vivir todas las figuras económicas posibles, quiere al mismo tiempo la miseria y la riqueza. ¡Él no es un adquirente! ¡Es un productor que no obtiene ganancia! ¡Es alguien que produce mercancía que puede ser adquirida o no! Y, si es por ventura adquirida, no puede ser consumida. ¡Peor que el plástico, o el alquitrán, o el detergente! Adquirente sin aspiraciones (el hecho de que se expresa es en verdad suficiente para él) y productor sin adquirentes, o por lo menos sin consumidores, vive su vida experimentando las angustias --que permanecen en él-- de quien quiere adquirir y de quien quiere vender: pero en un estado inclasificable. No pueden ser objetivadas porque no son ya de carácter histórico. Algo de lo que no necesariamente los poetas deben darse cuenta. Ellos viven de manera manifiesta ese caos. En una farsa en la que cada cual cumple con su papel.
[...]
Aquí, en este Jardín, no hay literatos, porque los literatos están todos en el Infierno, y, como verás, sobre todo en los Círculos donde se castigan los pecados más típicamente burgueses y pequeñoburgueses. Sin embargo, aunque sean poetas, ninguno de estos tuvo alguna vez miedo de la literatura. No se tiene miedo de algo de lo que se es mucho más fuerte.
Pier Paolo Pasolini
La Divina Mímesis
Traducción: Diego Bentivegna
El Cuenco de Plata, 2011.
martes, diciembre 01, 2020
el riseñor
I
la risa risible del riseñor
entre las hojas
del ombú suburbano.
el riseñor risible. el riseñor
de la risible risa.
el ombú. las hojas. el riseñor.
II
la risa entre las hojas. la
risa de las hojas. las hojas
del risible ombú. la risa
del riseñor
en el ombú.
III
¡ya contigo! riseñor del ombú. riseñor
de la risible risa. ¡ya contigo!
en el ombú
de la risa entre las hojas. ¡ya contigo!
risa risible
del riseñor risible.
IV
el celeste capullo de la risa
en el ombú que ríe. el celeste capullo
entre las hojas.
la risa del riseñor
risible
en el celeste capullo de la risible risa.
V
el mismo canto encanto: la risa risible
de la risa del riseñor risible.
la risible Belleza de la Belleza
de la risible risa. el mismo canto encanto: el
riseñor risible
de la Belleza risible.
VI
la risa de la Belleza risible
en la del riseñor risible.
la risa de la Belleza risible
entre las hojas del ombú. el riseñor
risible en la risa de la risible Belleza. la risa
la Belleza risible
de la Belleza
en la risa del riseñor.
VII
el exceso de esta dicha: el éxtasis único
de la Belleza de la risible
risa.
VIII
¡adiós! el leteo aleteo del riseñor. el leteo aleteo
del ombú. el leteo aleteo de las hojas.
¡adiós! ¡adiós! el leteo aleteo de la risa de la
risible risa, de la Belleza risible entre las hojas.
el leteo aleteo de la risa risible
del riseñor:
--¡riseñor riseñor tú no has nacido para morir!
Parodia
Genio de neustra Raza.
El sueño no mortal de la Belleza risible: la risa
risible del risible riseñor
que ríe.
Leónidas Lamborghini
Las reescrituras
Ediciones del Dock, 1996.
lunes, noviembre 23, 2020
Cinco poemas de Laura Wittner
Por qué cuando me gusta mucho una canción
tengo que imprimir la letra
La tinta me afirma sobre algo
y ya no creo que me haga tatuajes.
Más bien voy a entonar
leyendo de una hoja
acompañada por la voz cantante.
Así como pongo hielitos en el té
y los miro disolverse en su espuma
justo después de crujir y ceder.
Así como apoyo los pies
en el límite entre las dos baldosas
o sobre esta huella húmeda
que va secándose a medida que se aleja.
Sombra
Desde marzo que quiero decir algo
del pájaro fragata. Ahora es junio.
Cuando vimos los pájaros fragata
pinchados en el cielo, al principio
no nos dijimos nada. Habremos
dudado de nosotros mismos
como siempre. No era cierto
ese recorte de alas
ni era cierta la flotación sonámbula
y por supuesto era completamente falso
el presunto pterdodactilismo.
Así que así quedamos:
boquiabiertos. Como ahora
que en estado de flotación sonámbula
y con la boca abierta intento
decir algo del pájaro fragata
y no sé, y ya tenemos junio encima.
Iguazú: dice mi hija
Ahora
mientras esperamos
para subir al avión
de regreso
el agua sigue cayendo.
Ahora
cuando amanece
y me hacés el desayuno
el agua sigue cayendo.
Ahora
mientras trato
de despejar esta x
el agua sigue cayendo.
Y ahora
que dejé el libro al costado
de la cama
y ya me duermo
el agua también
sigue cayendo.
La vimos caer un rato,
ma,
pero el agua sigue
sigue
y sigue
cayendo.
Jueves, noche
Mi hijo maniobra jugadores de básquet
en la pantalla, desde el joystick.
Mi hija pasea playmóbiles
en una vieja combi Lego
procedente de otra infancia.
Las luces están todas encendidas
y cada una cumple su función
porque enuncia otra tonalidad;
y todas juntas cumplen la función
de mandarme de gira a cada rato
a bajar teclas y repetir la antigua frase
la oración heredada: "¿Por qué
dejan todas las luces prendidas?".
Pongo música y lleno una botella
con el agua del filtro.
Cuando aparece el chisporroteo del aceite
doy vuelta una por una las batatas
porque no dejaré piedra sin mover
en la búsqueda del perfecto amor doméstico.
Poema de amor
Todavía quedan algunas persianas
y ésta deja pasar unos sobrios recuerdos
de sol, como para que yo pueda leer
y vos dormir. Mi lectura se ensancha
con el sonido de tu respiración.
En tu sueño, ¿qué forma
toma el raspor de cuando doy
vuelta la página?
Laura Wittner
Traducción de la ruta
Gog & Magog, 2020.
lunes, noviembre 16, 2020
Cuatro poemas de Salette Tavares
Suben por las paredes
saltamontes verdes en los pastos de mi infancia.
Las lecciones
Me enseñaron a hablar
aprendí a escribir.
Me enseñaron a escribir
aprendí a hablar.
Me enseñaron a leer
aprendí a ver.
Me enseñaron a oír
aprendí a callar.
Me enseñaron a pedir
aprendí a dar.
Me enseñaron a comprar
aprendí a tener.
Me enseñaron a beber
aprendí a reír.
Me enseñaron a huir
aprendí a quedarme.
Me enseñaron a aprender
aprendí a ignorar.
Me enseñaron a amar
aprendí a criar.
Me enseñaron a vivir
aprendí a morir.
Me enseñaron a estar sola
aprendí a estar.
Me enseñaron a ser libre
aprendí a ser.
La tetera
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
la palabra parece el agua al burbujear
tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
el agua al hervir.
Tetera tetera tetera la tetera calienta la tetera tetera
vierte el té y la tetera tetera tetera tetera
tetera tetera tetera siete veces vierte el agua
tetera tetera tetera tetera el agua al hervir
tetera tetera tetera la tetera sirve el té.
Beber es matar la sed.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
beber es el acto sagrado de matar
la sed. Tetera tetera tetera tetera la tetera es el recipiente
oscuro de la muerte.
Tetera tetera tetera tetera la tetera es el tabernáculo.
La tetera no es la taza es el recipiente claro de la muerte
de la sed. Pero la tetera es divina y rara.
Oscura la tetera
tetera tetera el té es divino y puro.
Sabiduría. Tetera tetera tetera tetera tetera.
Hago la ceremonia del té cinco veces al día.
La tetera está caliente.
La tetera está tibia.
La tetera está fría. ¡Sofía!
Las manos abrigan en concha
lo curvo de la tetera compañera... tetera tetera
tetera tetera tetera todo el día.
Las tisanas son asunto de Ana
Hatherly.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera
con ala y pico tetera tetera tetera tetera
la tetera es el ave del espíritu santo
en sí.
Garza pato cisne cigüeña avestruz
según la tetera el cuello varía
y produce tetera tetera tetera tetera
una taza de Universo
entero.
La tetera es el sagrario por eso
beber té es beber la noche y el día
es sorber tetera tetera el enigma primero.
La tetera llena tetera es el vientre relicario
del té tetera mi néctar
verdadero tetera tetera tetera tetera claro
mi alimento tetera tetera tetera querido.
Tetera tetera tetera tetera tetera tetera tetera.
TETERA.
La basura
Siempre la voz de lo limpio había sido la cara del arte.
Podían bajar la vista ante el contorno
o sumergirla en la sombra,
siempre estaba la claridad del desnudo.
El desnudo era el canto la cara el gesto
el limpio telegrama abstracto
el mensaje
porque la BASURA se sabe
por repugnante era purgada.
Suprimida de los objetos de los cuerpos
de los ambientes de los espíritus
cuando se expresaba se eliminaba lo abyecto.
Sólo lo limpio era el refinamiento.
Por eso el arte
hacía pasar todo por el cuarto de baño.
La sanitización comenzó así
en los altos dominios de la palabra y del desnudo.
La basura no se usaba
escondida tenía una vida secreta.
Tuvimos que llegar a la era del lavado de cerebro
de la medicina y del psicoanálisis
para descubrir poesía y utilidad
en la BASURA.
La situación es de verdad extraña.
Es que sólo el arte y la elegancia mostraban otrora
desprecio por la basura
la basura, que no se usaba para decir
era de uso íntimo.
Sólo el pudor y los modales corteses
la contradecían.
Hoy
la situación se invirtió.
Se vive un ambiente desinfectado
de contaminación
se usa
la metafísica de lo íntimo limpio
los desnudos no son de tinta o piedra
son cuerpos vivos palpables.
Hay muchos detergentes
todo lava más limpio.
Así
la BASURA se volvió una joya
y por rara
la basura es canto cara gesto
querido mensaje de protesta.
La higiene es lo banal y lo necesario
la cantidad de información de la BASURA
creció.
La basura nació para ser limpia
pero sólo ahora cumple su vocación:
trascendiendo el verbo el sustantivo basura
es lo LIMPIO.
Limpiar lo sucio
es mudarlo de local es cambiarle el sentido
es invertir su posición real.
Antiguamente para eso
los instrumentos eran blandos
de cabello de plumas y de trapos
con jabón para mezclar
con el agua del río.
Hoy la situación es brutal
aspiradora y jabón,
multiplicados por mil: el Sonasol
el Ajax
el Omo
el Sunil
el Vim
etc. y tal.
Se inauguró la guerra
el combate desigual a la basura.
Y la basura perseguida
se volvió lo expresivo lo único
el sentido
el testimonio real de todo.
Se magnifica la basura
se destacan los símbolos
de lo sutil.
La basura es lo delicado lo difícil
la señal.
Un día también yo descubrí la basura
en Milán
en la Galería del Naviglio.
Al sonido de la Ur Sonata (el primer poema experimental)
antes de los años veinte
boletos de autobús basura de goma de borrar
escombros
viejas plumas de gallina cubiertas de chocolate
eran el grito
la confidencia de los residuos.
En ese barco comencé
por la mano de Kurt Schwitters
el viaje por la arquitectura
del nuevo universo Dada
poeta de la basura.
(Todo esto es
en la esencia y en el reverso
apenas
el valor nutritivo del nuevo material
su mejor categoría de otra materia prima
comercial).
La basura es en esencia
la abstracción de la nueva sociedad sanitizada
es el signo de lo intelectual
el mito de los ritos.
El borde del flujo de la basura
artistas químicos agrónomos
y financieros
dieron a la basura
un lugar privilegiado.
De la alcantarilla o del bote de basura
he aquí el material noble
noble por expresivo
noble porque vale
noble por químicamente puro.
Oro fino
robó en la pintura el lugar de las madonas
se volvió el mármol y el bronce en el cuerpo
de las esculturas.
En la poesía hela aquí.
Basura de la era atómica
plástico basura poeta basura lección basura
de química
basura de la informática.
Samuel Beckett dio la mano a los ingenieros
en sus botes de basura.
Botes de una variedad de delicadezas: hojalata basura
polvo basura
nube basura
cartón basura
plumas basura
fragmentos basura
óleo basura
espuma basura
trapos basura
carpeta basura
plástico basura
basura de las raras expresiones:
dura basura
blanda basura
suave basura
arruga basura
faceta basura
aullido basura
cenicienta basura
pegajosa basura grasosa y asquerosa
pesada basura
ligera basura
pastosa basura
sucia basura
limpia basura.
(Menos evolucionada lo confieso personalmente
escogí lo último como lo primero.
Me gusta la basura limpia.
Me gusta la basura del mar abandonada en las playas.
Sé que el mar es una asquerosidad llena de peces dentro
pero me gusta la basura que el mar arroja).
En cuanto a los habitantes de la basura
diremos de su riqueza animal:
microbios miles
macrobios aquellos cenicientos animales que pueblan los sueños
ratas murciélagos arañas chinches
pulgas piojos mosquitos moscardones
casi siempre en enjambres
casi siempre en telarañas.
Esto porque la basura atrae
a multitud de animales.
Todo esto son mundos ricos de expresión
todo esto la posición inversa de las condiciones.
En otras épocas la basura de vergüenza
vivía callada
hoy la basura es el pretexto
la materia del poema
por rara la basura es lujo
y
sólo el lujo es basura como siempre
lo dijo Augusto de Campos ferozmente.
Salette Tavares
Obra poética 1957-1971
Imprensa Nacional/Casa da Moeda, 1992.
Traducción del portugués para Nueva Provenza: Inti García Santamaría