martes, abril 12, 2022
Siete prosas de Hugo Gola
viernes, abril 01, 2022
Cinco poemas de Shuntarō Tanikawa
martes, marzo 01, 2022
Siete poemas de Daisy Zamora
Divisar la muerte
Cuando finalmente mi tía abuela
en penosa ascensión al Mirador de Catarina
logró contemplar la laguna de Apoyo
--inmenso y límpido iris bajo el domo del cielo--
sus ojos estaban llorosos detrás de los gruesos lentes.
Se quedó silenciosa un momento, y después preguntó:
¿La muerte será como este cielo azul, combo, infinito?
Aguacero
Desde una ventana hermética de oficina
contemplo el aguacero.
Sobre el cinc herrumbroso
ruedan flores amarillas
de alguna acacia que se sacude al viento.
Como pez en pecera
diviso con envidia a la chavala que fui
empapada y feliz, saltando
lodazales y desoyendo llamados
para que después
la alcahueta tía abuela
a escondidas del abuelo
me secara la cabellera,
me cambiara la ropa,
me limpiara de lodo los zapatos.
Y arrebujada en colchas
tibias como el cariño,
me dormía.
¡Un viejo aguacero que logra mojarme
sólo por dentro,
está golpeando el cinc,
y ya colma canales y bajantes
y el lecho de la memoria!
La masajista
Ella envidia a sus clientas:
hermosas y esbeltas
o irremediablemente gordas y decadentes
--la flaccidez preludiando el inminente derrumbe/
la herrumbre de la vejez--
pero las imagina amadas y satisfechas,
halagadas por hombres que gozan
de esos cuerpos tan cuidados,
mientras ella suda amasándolas,
estirándoles las carnes
palmeando glúteos, empujando
con sus nudillos muslos y caderas,
sobando espaldas, acariciando manos y pies
con furia contenida.
Fugaz
Fugaz
como el hilo de luz
que al cruzar la noche
traza una estrella
pasó mi vida.
Otro tiempo
Regresamos al lugar donde fuimos felices
acompañados de nuevos amigos.
Sentados uno frente al otro
tu mano ya no busca mi mano bajo la mesa.
A la sombra
están vacías las mesas que antes ocupábamos.
El mediodía blanquea los icacos en las más altas ramas,
las guayabas verdean entre las hojas verdes.
Hay cordialidad entre nosotros,
parecemos dos viejos amigos.
Con ternura, preñada de tristeza
miro las mesas y las sillas, muertas y solas.
Sexto cumpleaños
de tus seis años
llegaron a buscarte:
un zorrillo y un mago
dos conejos bandidos,
un puercoespín, un dragón
y varios dinosaurios.
En su afán por aplazar la despedida
querían entregarte:
una pócima
un tesoro
una flor mágica.
Pero el intento fue inútil.
Ya no era posible retenerte.
Ansioso por crecer, saliste hacia la vida
y ellos no pudieron darte alcance.
Y lloran, indefensos, porque pronto sabrás
que nunca hubo tal mago,
ni puercoespín, ni conejos, ni dragón;
que sólo eran guijarros, bolitas de colores, caracoles
conchas del mar, botones viejos.
Y maldije la luna (septiembre de 1978)
Hubo una especie de tregua: no se oían disparos.
Empezamos de nuevo a gritar nuestros números
y nos fuimos reuniendo en un terreno pequeño y
quebrado. Creímos ser los únicos sobrevivientes
y deliberamos que íbamos a hacer: lo único posible
era buscar cómo unirnos a las escuadras de San Judas.
Intentamos irnos por unos montes atrás; el camino
era muy inclinado y dificultoso. Nos acercamos
a unas viviendas, pero unos perros nos olfateaban
como a un kilómetro de distancia, y cada vez que
queríamos movernos se ponían como locos.
Tuvimos que quedarnos quietos toda la noche.
Había una luna bellísima, y por primera vez
maldije la luna.
Daisy Zamora
La violenta espuma
Visor, 2017.
lunes, febrero 21, 2022
Cinco poemas de Yehuda Amijái
lunes, febrero 14, 2022
Dos poemas de Mariela Dreyfus
Matar a una mosca
lunes, febrero 07, 2022
Dos poemas de Cecilia Pavón
a mí me encanta la vida de los famosos
se divorcian y pelean para seguir adelante
quieren tener una vida verdadera
quieren amar y tener hijos
y además quieren darle todo a su público.
Toda esa gente intelectual que los critica jamás ha tenido un "fan"
y no tiene idea de lo que se siente ser admirado y querido.
La televisión me alegra la noche cuando estoy cansada de trabajar
y le alegra la vida a mi tía que vive sola y no tiene hijos.
Poema para un traje de baño
Camino por Once el primer día caluroso de la primavera
Cecilia Pavón
La crítica de arte
Juan Malasuerte, 2016.
viernes, enero 21, 2022
Emily Dickinson
casi dos siglos después
y las cosas han cambiado un poco
desde entonces
no tuve
su entereza ante el dolor
ni su oído sutil para las revelaciones
vivo en un edificio alto
donde no llegan los pájaros
sólo un ruido de sirenas
que no canta
es una ciudad inmensa
aquí todos somos Nadie
pero no hemos aprendido
a guardar el secreto:
al caminar regamos
nuestra nada en las esquinas
Nací con la piel oscura
en un país del trópico
y vine a buscarla a este estruendo
tan lejano de su voz
que se enredaba en las praderas
la imagino callando en los ladrillos
veo sus manuscritos de letras apretadas
como ramas de tinta negra
que se quiebran
en cualquier envoltura
en la lista de mercado
y se enlazan otra vez
para inventar el mundo
Nací un diez de diciembre como ella
y no traje ese silencio
sin embargo
gracias al conjuro
de repetir sus versos
mientras cambian los semáforos
estoy a flote
todavía
María Gómez Lara
viernes, enero 14, 2022
Los Héroes (fragmento)
viernes, enero 07, 2022
Ocho poemas de Elisa Ramírez Castañeda
domingo, noviembre 14, 2021
Cinco poemas de Björn Kuhligk
Cuando toma la deuda la forma
del insomnio, la culpa cual tortuga se acerca,
y te entrega la cuenta
no tienes más que un poema
de talla XXL, un exceso, un artículo de lujo
y el sol, una naranja estridente
un ojo inflamado, despunta
sobre el mar, el agua despliega
repliega, pule y redondea la piedra
entre botes patrulla y colinas
he abandonado el intento
de buscar la belleza
y el aire, qué tiene el aire
tiene la fragancia de los Souks
la frescura del agua
el aserrar de las cigarras
el aire carga con las garzas, las gaviotas
con el helicóptero que por las noches
con un ojo de luz
Palmeras y rejas
escándalo de aves y aires acondicionados
agaves con atuendo compuesto por basura
arbustos cortados para parecer cubos
una palma tras otra palma
reflector contra reflector
no me como esta sopa de poesía de la naturaleza
esta sopa de poesía de la naturaleza no me como
a la postmodernidad, si llega uno
a pensarlo, esto le parece interesante
un árbol que gorjea
una formación de grullas
la melancolía de las gaviotas
dos lagartijas sobre el capó de un jeep
los gatos raquíticos ahí donde se apila la basura
los perros con su correa
ni siquiera un caballo en Melilla
algo aquí no cuadra, le digo a un lugareño
Veo la piscina del hotel
los tenis piratas, camisas piratas de campeones mundiales
y los mayores, que se inclinan hacia el mar
a treinta grados Celsius temperatura del aire
y un sol que brama, con la frente
con el gesto de suficiencia centroeuropea en la frente
a la sombra de un edificio de estilo modernista
el viejo sol, la vieja luna, la vieja posesión
estrellas, ¿están ustedes a la altura suficiente?
4.3 millones de kilómetros cúbicos de oscuridad
con un contenido de sal de 3.5 por ciento
y las aves silban algo
dónde te quedaste dormido
hacia dónde te encaminabas
el agua que no duerme
junto a los muros de la fortaleza
el agua palmotea, lava
la costa sin descanso
Luego del día en el que treinta saltaron la reja
luego de la noche, en que los campamentos
fueron incendiados y hasta el baño
apestaba a basura quemada, la línea
circula entre aquellos, que están en guerra
y aquellos que la contemplan, qué has
abandonado, hacia dónde marchaste
luego del día en el que treinta saltaron la reja
viajo en avión en un domingo de sosiego
a las 12 del día con treinta a cincuenta metros de altura
a una velocidad crucero
que se costeó con mi pago, sobre el campo de golf
la barraca de esperanza, el sol ametralla
el final de África, el confín de África
las garzas con su cerebro de garzas
los simios con su cerebro de simios
no sabemos nada, somos los vivos
somos la minoría, el final de África está ahí
donde el inicio de Europa, allá afuera
sobre el agua, al alcance de la vista
Taberna de pueblo
El parque eólico en la bruma del mediodía
un campo de girasoles que se resecan
la curva a la izquierda, el árbol, del que penden
con clavos dos cruces, atrás la gasolinera, la taberna de pueblo
tres hombres contemplando bebidas espirituosas
a alguien se le ocurre algo que ayer ya se le había ocurrido
el cruce de la vía, del que mañana y tarde
suben bajan las garitas, la tienda de materiales, el campo de maíz
Björn Kuhligk
El poema cruza un cuerpo y no saluda
Prólogo y versiones: Daniel Bencomo
Ediciones de Medianoche, 2021.
martes, octubre 05, 2021
Cinco poemas de Mario Montalbetti
martes, septiembre 21, 2021
Tres poemas de Carmen Berenguer
martes, septiembre 07, 2021
Cinco poemas de Daniel Téllez
sábado, agosto 21, 2021
Alabanza y exaltación del padre Mario (fragmentos)
sábado, agosto 07, 2021
Tres poemas de Denisse Vega Farfán
La poesía es una red enorme
miércoles, julio 07, 2021
Quince anotaciones de Rafael Cadenas
lunes, junio 07, 2021
Dos poemas de Marcela Santos
Alaska
Durante los aguaceros me da por recordar Alaska.
La curvatura exacta
del viejo monitor que mi madre desempolvó
el día antes de partir a su crucero,
con la ternura de quien deja a su cría
en manos de un guardián robot,
de quien envidia un poco el desapego
que ella entrena cada día, con cada clic.
Mamá hubiera preferido acompañarme por horas en esa silla
que salir con su maleta, pantimedias y abrigo no muy caliente
a conocer Alaska con mi padre.
Pero regresará hechizada,
sorprendida al comprender a los glaciares
que rugen en silencio y se derriten certeros,
todos con la misma engañosa lentitud.
En el cerro de las copiadoras
Rubio y brillante
como un botón de encendido
empapado de luz vendiste
por primera vez el mito
de las copias xerográficas
trazabas con bolígrafo
el Cerro de la Silla y con la Xerox
tu cruz a cuestas
preguntabas de casa en casa:
¿cuál es el original y
cuál la copia?
imposible saber que en poco tiempo
tu hija jugaría con tóners
en una empresa llamada
Docusol caería
arrullada por el olor a tinta seca
gatearía por las alfombras
persiguiendo el sonido de las pisadas
antes que el cielo vi ondear
la bandera de Windows 98
no conocí el añil sino el cyan
impreso sobre el papel bond
y cuando tus máquinas
no duplicaron más que jeroglíficos
de pie sobre la acera
el día en que el negocio se iba
a liquidación vi el brillo
fluorescente de tus ojos
parpadear y
apagarse.
Marcela Santos
Sol de Monterrey
Dharma Books, 2021.
viernes, mayo 07, 2021
Cinco poemas de Ulises Carrión
Paisajes descriptivos de una sola palabra
Paisaje melancólico:
Anochece.
Paisaje clásico:
Roma.
Paisaje holandés:
Horizonte.
Paisaje exótico:
Cocodrilos.
Paisaje pintoresco:
Aldea.
Paisaje marino:
Olas.
La traducción de "Pedro Páramo"
Traducción: trasladar palabras de una lengua a sus equivalentes en otra.
Pedro Páramo: en ninguna lengua existe equivalente para "Pedro Páramo".
Ejercicios de puntuación sobre una oración popular
No. 1
¿Una mexicana? ¿Qué fruta vendía?
¿Ciruela, chabacano, melón o sandía?
No. 2
Una (mexicana, ¡qué fruta!) vendía:
ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 3
--¿Una mexicana que fruta vendía?
--Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 4
--Una mexicana... ¡Qué!
--Fruta vendía:
Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 5
--Una mexicana que...
--¿...fruta vendía?
--Ciruela, chabacano, melón y sandía.
No. 6
--Una...
--Mexicana
--¡Qué fruta vendía!
¿Ciruela, chabacano?
--Melón y sandía.
La traducción de "Pedro Páramo"
al inglés: Pedro Páramo
al francés: Pedro Páramo
al italiano: Pedro Páramo
al alemán: Pedro Páramo
al portugués: Pedro Páramo
al holandés: Pedro Páramo
Examen
Sección 1
Una de las tres frases siguientes es correcta. Subráyela.
1 Ulises Carrión me está haciendo perder el tiempo y yo soy un idiota por permitírselo.
2 Ulises Carrión es un genio y, siendo los genios tan escasos, merece mi admiración ferviente.
3 Ulises Carrión es un mediocre y yo, que no lo soy, nunca le dirigiré la palabra.
Sección 2
Ordene cronológicamente estos sucesos:
Olvidar algo.
Desearlo.
Verlo.
Estar harto de ello.
Presentirlo.
Obtenerlo.
Sección 3
Desarrolle uno de los temas siguientes (mínimo tres páginas):
Yo cambio.
Yo no cambio.
Yo ni cambio ni no cambio.
Sección 4
Relacione cada uno de los puntos de la columna de la izquierda con uno de los puntos en la columna de la derecha.
Amor Por siempre jamás
Muerte Pamplinas
Historia Eso lo veremos
Patria Sería lo último
Familia Nomás eso faltaba
Dios Para servir a usted
Arte Con toda el alma
Justicia Aquí nomás
Memoria Nos vemos
Sección 5
Diga todo lo que sepa.
Sección 6
Diga todo lo que quiera.
Ulises Carrión
Montones de metáforas
Malpaís, 2019.