sábado, noviembre 21, 2009
Dos poemas de Gary Snyder
Heno para los caballos
Manejó la mitad de la noche
desde el sur de San Joaquín
a través de Mariposa, surcando
las rutas de Montaña Peligrosa,
y estacionó a las ocho a.m.
su gran camión-acoplado de heno
...........................detrás del granero.
Con cabria y sogas y ganchos
apilamos prolijos los fardos encima
de vigas de pino rojo astilladas
en lo alto de la oscuridad, jirones de alfalfa
giraban entre haces de luz escalonados,
picaduras de polvo de heno en
...........................la camisa sudorosa y los zapatos.
A la hora del almuerzo bajo roble negro
afuera en el corral caliente
--la vieja yegua olisqueando las vianderas,
las langostas crujiendo entre los yuyos--:
"Tengo sesenta y ocho", dijo él;
"la primera vez que cargué heno tenía diecisiete.
Pensé, ese día que empezaba,
que seguro iba a odiar hacerlo toda mi vida".
"Y maldito sea, eso
terminé haciendo."
Diciembre en Yase
Dijiste, aquel octubre,
en los altos pastizales secos junto al huerto,
cuando elegiste ser libre,
"Alguna otra vez, quizás en diez años".
Después del colegio te crucé en
una ocasión. Estabas extraña.
Y yo, obsesionado con un plan.
Ahora, diez años y más
han pasado: siempre supe
...........dónde estabas--
podría haber ido a buscarte
con la esperanza de recuperar tu amor.
Todavía sos soltera.
No lo hice.
Creí que tenía que quedarme solo.
Y así fue.
Sólo en sueños, como esta madrugada,
la honda, asombrada intensidad
de nuestro amor de jóvenes
regresa a mi mente, a mi carne.
Nosotros tuvimos
lo que todo el mundo anhela y persigue,
y lo dejamos atrás a los diecinueve;
me siento anciano, como de haber vivido
varias vidas.
Es probable que jamás pueda saber
si soy un tonto
o si hice lo que requiere
...........mi karma.
Gary Snyder
El poeta y su trabajo, no. 33, verano 2009.
Traducción: Bárbara Belloc
Tomado del libro Todas las palabras para decir roca (Gog y Magog, 2009)
sábado, noviembre 07, 2009
Una dedicatoria (fragmento)
.....Los alemanes tienen la palabra Scheu, con el adjetivo frecuente heilige -- algo así como un estremecimiento sagrado -- intraducible. Pues es precisamente ese sacro Scheu lo que yo experimento hasta el día de hoy frente a una hoja en blanco. -- ¿A pesar de las toneladas de hojas escritas? -- Sí. -- Con cada cuaderno nuevo -- de nuevo. Si hay cuaderno -- habrá versos. Es más, cada cuaderno que todavía está vacío es un reproche vivo, más que un reproche: una orden. (Yo -- existo, ¿y tú?) Quieren grandes obras -- regálenme cuadernos grandes.
.....Pero -- ¡el hambre de papel en la infancia! -- hasta el día de hoy no me atrevo a escribir en los hermosos cuadernos, empastados en piel y de colores, que me regalan mis conocidos para los "borradores". (Mi gente -- ¡sabe!) Cuántos tengo, algunos de Praga, de forma antigua, de papel finísimo y con las páginas aún por separar.
.....El primer sentimiento: ¡soy indigna! El segundo: en un cuaderno así no escribiré nada -- terror al mal de ojo, parálisis del lujo; el tercero, absolutamente razonado: escribir en tafilete es lo mismo que cultivar en raso -- ¡no es serio!, es jugar a seriedad, es diletantismo, chabacanería.
.....(Apuesto que la mayoría de los malos poemas ha sido escrita en cuadernos de raso, comprados -- la situación de los bienes no tiene nada que ver -- tal vez comprados con el último dinero, igual que la bata persa con la que esta ceremonia religiosa se realiza, para que aunque sea con algo se llene la constante laguna del talento. Pero Pushkin escribía en el baño, sobre una mesa sin pintura. -- Sí. -- Y aventaba las hojas escritas debajo de la mesa. Pero aun si usted tuviera un baño, y una mesa sin pintar debajo de la cual aventarlas, no le serviría de nada. Llegaría el Tiempo y las barrería con su escoba.)
.....En una palabra: o el tafilete -- o yo. El mismo rechazo que frente a los brillantes jamás usados y perdidos aun antes de la Revolución. Así siguen (los tafiletes) en espera del día en que yo deje de ser yo. Pero la pila de los cuadernos azules, de oficina, que pesan una tonelada -- crece. En Rusia, antes de la Revolución, mis cuadernos eran de cartero, de lienzo áspero, con cordones (para las firmas). Durante la Revolución -- cosidos por mí misma, de papel robado (del trabajo), con tinta inglesa roja -- también robada.
.....No sé qué habrá ocurrido con las otras personas que escriben, a mí el hambre soviética de papel no me sacudió. Como en la infancia: lo deseaba ardientemente y lo robaba.
Marina Tsvietáieva
Una dedicatoria
Traducción: Selma Ancira
Universidad Iberoamericana, col. Poesía y poética, 1997.
miércoles, octubre 21, 2009
Tres poemas de Raúl Gómez Jattin
Desencuentros
Ah desdichados padres
Cuánto desengaño trajo a su noble vejez
el hijo menor
el más inteligente
En vez de abogado respetable
marihuano conocido
En vez del esposo amante
un solterón precavido
En vez de hijos
unos menesterosos poemas
¿Qué pecado tremendo está purgando
ese honrado par de viejos? ... ¿Innombrable?
Lo cierto es que el padre le habló en su niñez de libertad
De que Honoré de Balzac era un hombre notable
De la Canción de la vida profunda
Sin darse cuenta de lo que estaba cometiendo
Apacibles
Allá en el horizonte ... Por la región de Martínez
aparecerán las garzas ... A las cinco en punto
Préndete el tabaco y cántate una canción
mientras llegan ... Deben ser nietas de unas
que amé cuando era solo y quieto ... Mira
Puede ser cuento mío pero son bellas
Casi como las palomas ... Te voy a regalar un
par de palomas guarumeras ... Son moradas
Como el caimito ... Cántate la canción que Alfredo
les hizo
Podía decirte que es un principio de verano
Que estaba por allá sembrando una margarita
y que vine a acompañarte la tarde
Vendrían las garzas y quizá lloraría
O podría ser que fueras un día de verdad
Y en el altar de mi casa la luna mía
sería nuestra ... A lo lejos o en el reflejo
del arroyo
Veneno de serpiente cascabel
Gallo de ónix y oros y marfiles rutilantes
quédate en tu ramaje con tus putas mujeres
Hazte el perdido ... El robado ... Hazte el loco
Anoche le oí a mi padre llegó tu hora
Mañana afílame la tijera para motilar
al talisayo ... Me ofrecieron una pelea para él
en Valledupar ... Levántate temprano
y atrápalo a la hora del alimento ... Dijo mi padre
Talisayo campeón en tres encuentros difíciles
He rogado y llorado que te dejen para siempre
como padre gallo ... Pero a mi viejo ya le dieron
el dinero y me compró un juego de dominó para engañarme
Pero ya estás cantándole a la oscuridad
para que se vaya ... Te contestaron tus vecinos
Y mi padre está sonando sus chancletas en el baño
Es imposible evitar que te manden otra vez a la guerra
Porque si mañana te espanto padre de todas maneras
hará prenderte por José Manuel el indio ... Así que
prepárate a jugarle sucio a tu contendor ... Pues
le robé al indio un veneno de serpiente cascabel
para untarlo en las espuelas de carey
En medio del tumulto y la música de acordeones
me haré el pendejo ante los jueces que siempre
ma han creído un niño inocente y te untaré
el maranguango letal ... Es infalible como el mismo diablo
Voy a apostar toda mi alcancía a nuestra victoria
Con lo ganado construiré un disfraz de carnaval
y lo adornaré con tus mejores plumas
Raúl Gómez Jattin
Amanecer en el Valle del Sinú
Fondo de Cultura Económica, 2004.
miércoles, octubre 07, 2009
Lección quinta (fragmento)
....Por esto comprueba Schopenhauer que la literatura discursiva, que quiere demostrar algo, no basta para nada. No puede hacerse arte con principios abstractos, con conceptos. Si tengo alguna cosa que decir sobre el tema, por ejemplo, de los hijos ilegítimos, sencillamente lo diré en una conferencia y no en la obra de arte.
....La obra de arte busca lo concreto, pero en lo concreto reencuentra lo universal, la voluntad de vivir. Pensemos en el avaro de Molière. Se trata de un personaje concreto que tiene su vida, su color de pelo, etcétera, pero a través de él podemos ver la avaricia en su sentido universal.
....Schopenhauer da la definición del genio, también muy cercana a la del niño. El genio es desinteresado. Se divierte con el mundo. Siente sus atrocidades pero se regocija en esas atrocidades. En general el genio no sirve para nada en la vida práctica puesto que no busca su interés personal. Es antisocial, pero ve mejor el mundo porque es objetivo.
....Schopenhauer establece una comparación muy buena cuando dice que la inteligencia del hombre mediocre se parece a una linterna, que ilumina solamente lo que se busca, mientras que la inteligencia superior es como el sol, que lo ilumina todo. De ahí proviene el objetivismo del arte genial. Es desinteresado.
....[...]
....(Los hombres inteligentes son muy sensibles al ruido.) Yo, personalmente, lo interpreto por el hecho de que sentimos mejor aquello que nos falta. Ejemplo: un oficial de caballería no sabe ni siquiera que está sano, mientras que un enfermo como Chopin posee una aguda noción de la salud porque carece de ella.
Witold Gombrowicz
Curso de Filosofía en seis horas y cuarto
Tusquets, 2009.
lunes, septiembre 21, 2009
circum-loquio (pur troppo non allegro) sobre el neoliberalismo tercermundista
laisser faire laissez passer
1.
el neoliberal
neolibera:
de tanto neoliberar
el neoliberal
neolibérase de neoliberar
todo aquello que no sea neo (leo)
libérrimo:
la libre parte del león
neolibera la vejación de la oveja
2.
el neoliberal
neodelibera
qué neoliberar
para los no-neoliberados:
¿el labe?
¿el libelo?
¿la librea del lacayo?
¿la argolla de la galera?
¿el vientre libre?
¿la muerte libre?
¿el morfi escaso?
¿la comunión del atraso?
¿la excomunión de los excluidos?
¿el mañana sin fe?
¿el café recalentado?
¿la caída en lo enroscado?
¿en la alpargata del pie?
¿gusanillo de pie bello?
¿la razón de lo plebeyo?
3.
en el cielo neón
de lo neoliberal
ángeles-yuppies
mofletes color-de-bife
privatizan
la rosácea del paraíso
de dante
en cuanto comen fast-food
y súper
(visionarios) visan
con ojo magnánimo
los lados
(fluctuantes)
del cambio:
mientras el no
-neoliberado
come pan
con salame
(cuando come)
él duerme
soñando
con griferías de oro
y el hidromasaje color ámbar
de su neo-
mansión en miami
4.
el centro y la derecha
(des) conversan
sobre lo social
(cuestión de policía):
el desempleo es un mal
coyuntural
(conjetural)
pues en el cielo de la estadís-
tica el futuro
se decide por la ley
de los grandes números
5.
el neoliberal
sueña un mundo higiénico:
un ecúmeno de ecónomos
de economistas y aseguradores
de corredores de bolsa
de gerentes
de supermercado
de jefes de industria
y latifundistas
de banqueros
--banquiplenos o
banquirrotos
(¿qué importa?
mientras circule
auto-regulante
el necesario
plusvalioso
numerario)
un mundo ejecutivo
de mega-empresarios
duros y puros
muelas sin dolor
más atentos al lucro
que al salario
solitarios (en el cáncer)
antes que solidarios:
un mundo donde dios
no juegue a los dados
y donde todo dure por siempre
y siempremente nada cambie
un confortable
estable
confiable
mundo contable
6.
(a
contramundo el
mundo de ningún modo
--mundo perro--
de los desheredados:
el antihigiénico
gueto de los
sin-salida
de los excluidos por el
dios-sistema
caña triturada
por la molienda
por la rueda dentada
de los abandonados:
un mundo-pésames
de pequeños
ciudadanos-menos
de gente-ganado
de civiles
subserviles
de pueblo-carga
sin lugar marcado
en el campo de lo posible
de la economía de mercado
(donde mercurio sirve al dios garrapatas)
7.
el neoliberal
sueña un admirable
mundo fijo
de argentarios y multinacionales
terratenientes terrapotentes coroneles políticos
milenaristas (cooptados) del perpetuo
status quo:
un mundo privado
palacio de cristal
a prueba de balas:
bunkerblau
durando para siempre --fiesta estática
(aunque se sustente sobre fictos
palafitos
y éstos sobre una lata
de basura)
Haroldo de Campos
El ángel izquierdo de la poesía
Sarita Cartonera, 2005.
lunes, septiembre 07, 2009
Dos poemas de Mario Montalbetti
jueves, septiembre 03, 2009
¡Felicidades!
+ info: http://blogs.iteso.mx/relint/?p=130
.
viernes, agosto 21, 2009
Jesús Gardea: Ananké (fragmentos)
.....Con cierto oficio uno puede escribir cosas entendibles, pero no sería yo, me estaría falseandeo, sería un farsante. Para mí la escritura es la existencia. Me han dicho si soy escritor las 24 horas del día: no, respondo, soy escritor mientras escribo y el resto del día quién sabe quién soy. No soy un escritor de espejo, no me miro al espejo mientras escribo. Ni salgo a la calle con el espejo. Mi manera de aclararme las cosas en la vida es escribir.
[...]
Lo que pienso es que todo este mundillo literario quizás un día se vaya al demonio. El mundillo literario de autores y de obras, en términos generales. Tengo amigos que quiero en ese medio pero es falso y creo que no vale la pena contarlo. Mentira sobre mentira. Simulación sobre simulación, no. Hipocresía sobre hipocresía, tampoco. Todo arte tiene una dimensión moral o supongo que debe tenerla. Escribir de acuerdo a lo que estamos viviendo no nos obliga tampoco a nada, escribir de otra manera --contraria a lo que vivimos-- sí nos obliga a ciertas posiciones personales sobre lo que estamos viviendo. La señora que escribió Como agua para chocolate no está obligada a nada, más que a ser famosa y a ganar dinero, y a codearse con otros escritores: tres cosas que me parecen desdeñables.
Jesús Gardea
"Jesús Gardea: Ananké"
Transcripción de Daniela Tarazona de una conversación de Jesús Gardea con estudiantes de la Universidad Iberoamericana realizada en 1996.
El poeta y su trabajo, no. 32, primavera 2009.
viernes, agosto 07, 2009
Sobre el esqueleto de un poema de Penna
esos treinta segundos
--caminabas con dos maletas lilas
hacia una fila de taxis del aeropuerto--
eras la pieza que equilibra la torre.
En este jenga
donde diferentes colores han desaparecido
permanecen intactos
los hilos de las costuras
--esos treinta segundos--
de tus maletas lilas.
Inti García Santamaría
Errr Magazine
No. 1, agosto-septiembre 2009.
martes, julio 21, 2009
Labilidad de objeto, labilidad de fin y pulsión de langue (fragmentos)
martes, julio 07, 2009
Un poema de Eugenio Montale
será destructivo. Así dijiste un día
mostrando rudimentos de latín
y otras nociones. Justo en ese momento
brilló, se apagó, volvió a brillar una luz
sobre la orilla opuesta. Oscurecía.
"Ves, también el faro alumbra intermitente,
quizás cuesta demasiado tenerlo siempre encendido.
¿Por qué te maravillas si te digo que todas
las currucas tienen breve sonido y destino?
Alrededor se ven muy pocas. Está abierta la caza.
Si se parecen a mí ya están contadas
mis horas o mis días".
.......................................(Y luego fue verdad).
Eugenio Montale
Cuaderno de cuatro años
Colección Poesía y poética
Universidad Iberoamericana/Artes de México, 1999.
Traducción: Ernesto Hernández Busto
domingo, junio 21, 2009
Entre escuchas, pérdida (fragmento)
Ese es el límite poético. La poesía también puede ser esa instancia de resistencia por pura poesía, esto es, no sólo como arma contra un sistema: por poesía, por devoción a una práctica acotada. Augusto de Campos daba el ejemplo del oso: con suficiente miel para chupar sus propias patas en el invierno. Hay que tener esa reserva. Me gusta el señalamiento que se hace en la pregunta porque no hay ni por un momento que creer que la poesía escapó a esa noción de agrupamiento cuyo verdadero nombre es mafia. Vemos la Unión Soviética: el resultado de la caída del real-socialismo es la proliferación de la agrupación mafiosa. Hay un devenir secta cuando hay muerte --aunque parcial-- del valor, de la esperanza. De lo contrario hay comunidad, lucha por el "común", que no quiere decir que "la poesía debe ser hecha por todos" sino que el mundo es para todos. La mentalidad clánica, sectaria o mafiosa reproduce una mentalidad dominante --y tal vez también una forma de producción. Los grupos de la real-poesía y de la real-editorial también devienen exclusión. Ese es el nombre encubierto: exclusión, enviar al otro a las esclusas. En cuanto al padecer el exilio de la lengua, la poesía es exilio de la lengua siempre que sea poesía. No hay patria de la lengua poética. El sistema intenta convertir el valor con las multipremiaciones. Después el poeta no sabe qué hacer con tanta cuenta. Se vuelve amante del pragma, "al sistema hay que quitarle todo lo posible", etc. Y empieza a justificarlo todo. Pero a esa altura hace una eternidad que abandonó la poesía. Algo importante: la poesía también se puede perder. Y sin dejar de escribirla, que es lo interesante.
Eduardo Milán
Entre escuchas, pérdida. Una conversación con Eduardo Milán
Entrevista de Laura Giordani, Arturo Borra y Víktor Gómez
Fundación Inquietudes, 2009.
Descarga la entrevista completa aquí.
domingo, junio 07, 2009
Gertrude es una Gertrude
jueves, mayo 21, 2009
La estría en el yermo (fragmento I)
Agosto no es abril, el mes más cruel,
es el verano,
arropa la espesura con frutos de los árboles
y preserva en la tierra los recuerdos perdidos.
Nos sorprendió la tarde,
extraviados en una selva oscura,
nel mezzo del cammin di nostra vita
--o tal vez más allá--, vendimiando,
triturando las uvas en el lagar del mar;
el mosto de las olas te lamía los pies,
subía por tus muslos hasta encender la tarde con la sangre del dios
"¿Qué es esto --me decías-- tan dulce cual la uva que fermenta
....en mi adentro y no me deja en paz conmigo misma,
como si ahí se recordara algo que estuvo y ya no está:
un vestigio del dios en las fiestas de Eleusis
o la ebria sequedad de los días de Pascua
que ya pocos recuerdan?"
Nos vimos en verano, con el ruido del mar sobre Puerto Escondido,
hablando de estas cosas, cobijando
esa brizna de vida con recuerdos;
nos mojamos los pies como antaño en el mosto
y cruzamos la playa hacia las rocas,
con el rumor de ciega muchedumbre en la cittá dolente,
"Ya nadie lo recuerda --me dijiste--,
nadie puede saberlo ni acaso imaginarlo,
pues sólo conocemos una pila de imágenes, ya rotas
en donde el sol no alumbra, el árbol no cobija,
el vino es sólo vino
y el ciclo de los meses en mi entraña, la oscura menstruación y nada más;
nadie puede saber lo que se guarda ahí,
pues aquí sólo hay sombra,
bajo esta roca roja que es el mundo."
.......Ponte a la sombra de esta roca roja,
.......como en la antigua cueva, pero de cara al fuego,
.......voy a enseñarte no lo diferente,
.......sino lo que es y ha sido en una estría del tiempo.
Al volver de las rocas, por la estría del mar, camino del hotel,
tú y yo, Isolda, hablando de estas cosas, como en el primer día,
....amándonos,
mientras la uva fermentaba en tu adentro, como fermenta el cosmos
....en sus ciclos,
vimos, bajo esa roca roja,
permanecer el tiempo en el canto del mar y su voz que regresa,
entre el ruaj de Yahvé y la hora de este ahora,
antes del desayuno de los huéspedes,
de las palabras huecas,
de la amarilla niebla en la ventana
y el ruido de mil mundos que se acaban;
antes del sí y del no,
de decir mil te quiero
y consumir un pan con el café,
en ese hueco abierto en el vacío,
tú y yo vimos, bajo esta roca roja, permanecer en el tiempo.
No estábamos ni antes ni después,
no estábamos ahora
--porque el pasado fue, el futuro no está
y el presente se pierde como se escurre el agua en nuestros dedos--,
sino aquí, en nosotros,
contemplando el corazón del tiempo,
la inmutable presencia del amor que siempre permanece en el oleaje
y hace posible el tiempo
y el ciclo de tu entraña,
los secretos de Eleusis
o la alba Navidad y el paso hacia el origen
--los rostros del amor en su aspecto de tiempo--,
mientras todo se mueve, todo pasa, bajo esta roca roja,
y tú y yo vamos camino del hotel,
por la aguja que zurce el ayer con el mañana,
fuera y dentro del tiempo,
en el verano que arropa la memoria,
abriga la espesura con frutos de los árboles
y preserva en la tierra los recuerdos perdidos.
Javier Sicilia
Tríptico del desierto
Era, 2009.
viernes, mayo 01, 2009
Piedra colorada
De muchos lados del país
levanté piedras;
costas de ríos,
desiertos, cerros.
No sé en qué hora del todo
Dios las dejó sobre el país. Mis piedras.
Las levanté y las traje a casa,
las levanté como quien hace con sus manos
algo limpio a los ojos
de Dios, aquí y allá
bajo el inmenso cielo.
Traje a casa estas piedras y las dejé en el suelo,
fuera del mar aquellas que rodaban
con su canto de invierno entre la espuma,
y aquellas que elegí de la montaña
por su color, su forma o su silencio.
Las traje a casa y las dejé en el suelo,
como piedras.
Pero de las ruinas de Loreto, en Misiones,
traje una piedra colorada
que fue pared de hombres
hace tiempo,
y cubierta de musgo.
No la puse más alto, por el musgo
o porque fue pared de hombres, hace tiempo.
Y la mojé. La mojé con mis manos día a día,
la olí, recién llovida, como al tiempo;
pero se fue secando.
Y la bajé de lo alto
por si la mucha luz le hacía daño,
la regué con la sombra de mi sueño
bajo mi cama,
le rogué con la sombra de mi cuerpo
pero se fue secando
la piedra colorada, la distinta.
Por eso quiero que alguien se la lleve
esta noche o mañana,
porque no puedo andar
esta noche o mañana
hasta las ruinas de Loreto y devolverla,
esta piedra distinta.
Por eso quiero que alguien se la lleve
y que haga con ella lo que quiera
su corazón,
mi piedra colorada.
Si sigue aquí secándose, mi piedra,
yo la voy a limpiar con mi cuchillo
de ese musgo que pide
morirse, pese a todo.
Yo la voy a limpiar con mi cuchillo,
va a ser como las otras
mi piedra colorada. Y yo no quiero
que sea como las otras.
Héctor Viel Temperley
Poesía completa
Aldus, 2008.
martes, abril 21, 2009
Sabe que está lloviendo
Sabe que está lloviendo,
y que mi cuarto está caliente,
pero ella es orgullosa
y bella
y yo no tengo dinero.
Kenneth Patchen
Antología de la poesía norteamericana
Selección y prólogo: Ernesto Cardenal
Traducción: José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal
El perro y la rana, 2007.
martes, abril 07, 2009
Boomerang
La mariposa de acero dejó 2,200 pares de zapatos en Manila
Caminar lento para tomar el autobús
Un perro que lleva su correa en la boca es un imán
Una señora llora por teléfono porque su cuñado es diabético
Hay que confiar en los mapas
Ellos se fueron a la playa
sus vidas se separan
Las arañas patonas no hacen nada
se alimentan de mosquitos que se alimentan de nosotros
Es un alivio limpiar después de una fiesta aburrida
Todo funciona mejor en infinitivo
Las nubes se organizan para la lluvia
Los cocineros deben ser autodidactas
No todos los horóscopos son ciertos
Poner acentos es difícil
El miedo es contagioso
Mejor es hablar del clima
Tatiana Lipkes
Cobranzas
Colectivo Merced Gómez no. 2
Mangos de Hacha, 2009.
sábado, marzo 21, 2009
Balada
En rejalgar, en arsénico de roca;
en oropimente, en salitre y cal viva;
en plomo hirviendo, para consumirlas mejor;
en hollín y pez empapados de lejía
hecha de excrementos y orines de judía;
en agua que ha lavado las piernas de leprosos;
en raspaduras de pies y calzados viejos;
en sangre de culebra y en drogas venenosas;
en hiel de lobo, de zorro y de tejón,
sean fritas estas lenguas envidiosas.
En sesos de gato que odia pescar,
negro, tan viejo que no tenga un diente en las encías;
de un viejo mastín, que vale igual de caro,
rabioso, en la baba y saliva;
en la espuma de una mula asmática
bien troceada con buenas tijeras;
en agua en la que ratas zambullen morros y hocicos,
[igual que] ranas, sapos y alimañas peligrosas,
serpientes, lagartos y otros nobles pájaros,
sean fritas esas lenguas envidiosas.
En sublimado, peligroso de tocar;
y sobre el ombligo de una culebra viva;
en sangre que se ve seca en las bacías
de los barberos, cuando llega la luna llena,
y que una parte es negra y la otra, más verde que cebollino;
en pupas y tumores y en los sucios lebrillos
donde las nodrizas aclaran sus paños;
en los enjuagues de muchachas amorosas
(quien no me entiende no ha visitado burdeles),
sean fritas esas lenguas envidiosas.
Príncipe, colocad estos sabrosos trozos,
si no tenéis estameña, saco o tamiz,
en el fondo de unas bragas sucias;
pero, antes, en excremento de cerdo,
sean fritas esas lenguas envidiosas.
François Villon
Poesía
Traducción: Carlos Alvar
Origen, 1984.
sábado, marzo 07, 2009
Fotos imaginarias con nieve de verdad (fragmentos)
1
Que no se borre todavía
aunque las fotos se perdieron,
tu sonrisa de ayer
bajo la nieve. Y la sonrisa del perrito
en esa luz dichosa que ignoraba la noche.
Porque logramos ver mientras
mirábamos los copos
el cielo oscuro que parecía decir nombres.
La alegría incontable del fondo y de la forma
que tuvimos muy cerca porque numeraba
las chispas del color en la luz blanca y
las fotos que se resistieron
en la aparente oscuridad.
Ahora
está vacía la cámara y
del otro lado insisten
nuestras caras besadas por la eterna,
tramposa nevisca.
26
Nieve que desembolsa paisaje,
¿cómo se llama?
Eternidad que no conversa con nosotros,
¿cómo se llama?
Pasaron las estaciones y no volvió ninguna.
La nieve supo dormir y con ella soñamos.
Arturo Carrera
Fotos imaginarias con nieve de verdad
Apuntes de Lobotomía, 2008.
http://apuntesdelobotomia.blogspot.com/
sábado, febrero 21, 2009
alicia (la confesión de caroll)
excucusadme si os retraté con el cucuello ajirafado
o popor retratarla fefetal en una madriguera.
tatataaanta insistencia vuestra por oír aventuras.
sois la bebelleza atroz que escuece mi coconciencia
y cuaaaando os contemplo así de ensimismado
es que aando prepreguntando de qué sueño sois origen.
esta almama mía, rudi men ta ria y aritmética vive
sola babajo esta apariencia vuvulnerable. soy cacasi
una hecatombe que caaeeeeee dentro de vuestro
edénico seendedero y contrito presiéntete la muerte
de mi mi amor.
--cortadle la cabeza-- sentenció vuestra mamadre.
que no os aflija. veveo aún cómo dibubujabais
oníniricas estampas bogando allá en el isis.
alicia, os coconvertiste en un innnstante eterno
en mi rereloj mamás nunca os confefesé del amor
que provocó.
aunque fuere yo un humimilde tutor inmerso
en la mamatemática y la lógica,
¿seríais fe feliz siendo mi esposa? (gulp)
búsquememe en el revés de vuestro espepejo.
os espero alicia.
yo os espero.
Maurizio Medo
Pulir huesos. Veintitrés poetas latinoamericanos
Selección y prólogo de Eduardo Milán
Galaxia Gutenberg, 2007.
sábado, febrero 07, 2009
Fragmento de una conversación con Jan Hendrix
Javier Barreiro Cavestany: Dentro de esa dinámica, creo que la relación entre caos y orden es fundamental. Si el caos es intrínseco al paisaje, ¿cómo es el proceso que va desde tu inmersión en un contexto hasta la selección de los elementos con los que vas a trabajar? ¿Cómo haces para que ese caos primordial siga respirando en la obra terminada?
Jan Hendrix: Como dices, el paisaje mismo ya es un caos. Por cómo me voy acercando al contexto, si combino distintas visiones de lo mismo, puedo llegar a una imagen de sus diferentes facetas. Obviamente, tienes que incorporar ese caos. Es como los surcos de un campo cultivado; dan un orden para que, al crecer las plantas, en su desorden, podamos tener un orden. Disponemos las cosas de cierta manera para poder entenderlas y manejarlas. Pero si no dejas que ese caos perviva en la obra, ésta se vuelve distante y estéril.
Jan Hendrix
Malpaís
RM, 2008.
miércoles, enero 21, 2009
Tres poemas de Aurelio Asiain
Por un instante en el reflejo en una ola
de un resplandor a otro
vi a cien gaviotas dispersarse
calladamente.
Como un ligero pensamiento se escapaban.
Lo deshizo la espuma.
Artificio
El salto de una liebre entre los álamos
remueve la hojarasca
y basta para abrir el fuego.
Arden de música las ramas.
Alzan cien pájaros el vuelo.
Huellas
Casi nada sabemos de ese pueblo de dioses:
historias imprecisas, voces vagas, palabras
de dudoso sentido, escuchadas en sueños.
Y ese viento que sopla de pronto entre las ruinas.
Aurelio Asiain
República de viento
Visor, 1990.
miércoles, enero 07, 2009
Los mares del sur
Caminamos una tarde por la falda de un cerro,
silenciosos. En la sombra del tardo crepúsculo
mi primo es un gigante vestido de blanco,
que camina con calma, con su rostro bronceado,
taciturno. Callar es nuestra virtud.
Algún antepasado nuestro debió de estar muy solo
--un gran hombre entre idiotas o un pobre loco--
para enseñar a los suyos tanto silencio.
Mi primo habló esta tarde. Me pidió
que subiera con él: desde la cumbre se divisa
en las noches serenas, el reflejo del lejano
faro de Turín. "Tú, que vives en Turín..."
me dijo, "...pero tienes razón. Hay que vivir la vida
lejos del pueblo: se aprovecha y se goza;
luego, al volver después de cuarenta años, como yo,
se encuentra todo nuevo. Las Langas no se pierden."
Me ha dicho todo esto y no habla italiano,
pero emplea lentamente el dialecto que, como las piedras
de esta misma colina, es tan abrupto
que veinte años de idiomas y océanos distintos
no han podido mellárselo. Y sube la cuesta
con la misma mirada abstraída que he visto, de niño
en los labriegos un poco cansados.
Veinte años anduvo viajando por el mundo.
Se fue cuando yo todavía era un niño llevado por mujeres,
y lo dieron por muerto. Después oí a las mujeres
hablando a veces de él, como en una fábula;
pero los hombres, más reservados, lo olvidaron.
Un invierno, a mi padre ya muerto, le llegó una postal
con una estampilla verdosa con naves en un puerto
y deseos de buena vendimia. Causó gran asombro
y el mayorcito de los niños explicó con vehemencia
que el mensaje venía de una isla llamada Tasmania,
rodeada de un mar más azul y feroces escualos,
en el Pacífico, al sur de Australia. Y añadió que en verdad
el primo era pescador de perlas. Y arrancó la estampilla.
Todos opinaron al respecto, mas coincidieron
en que si no estaba ya muerto, pronto moriría.
Luego todos lo olvidaron, y pasó mucho tiempo.
Oh, desde que yo jugaba a los piratas malayos,
cuánto tiempo ha pasado. Y desde la última vez
que bajé a bañarme en un sitio mortal
y en un árbol perseguí a un compañero de juegos,
rompiendo hermosas ramas, y descalabré
a un rival y también me golpearon.
Cuánta vida ha pasado. Otros días, otros juegos,
otros sacudimientos de la sangre frente a rivales
más huidizos: los pensamientos y los sueños.
La ciudad me ha enseñado temores infinitos:
una multitud, una calle me han hecho temblar;
a veces, un pensamiento entrevisto en un rostro.
Siento aún en los ojos la luz burlona
de miles de arbotantes sobre el tropel de los pasos.
Entre otros pocos, mi primo regresó
al terminar la guerra. Y tenía dinero.
Los parientes murmuraban: "En un año, cuando mucho,
se lo come todo y se larga.
Los desesperados mueren así".
Mi primo tiene un semblante resuelto. Compró una planta baja
en el pueblo y construyó con cemento un taller
con su flamante bomba al frente, para vender gasolina;
y sobre el puente, junto a la curva, un gran letrero.
Empleó a un mecánico que le atendía el negocio
mientras él se paseaba por Las Langas, fumando.
Mientras tanto, se casó en el pueblo. Eligió a una muchacha
delgada y rubia, como las extranjeras
que alguna vez encontró por el mundo.
Pero siguió saliendo solo, vestido de blanco,
con las manos a la espalda y el rostro bronceado;
por la mañana iba a las ferias y con aire socarrón
compraba caballos. Después me explicó,
al fallarle el proyecto, que su plan
había sido el de suprimir las bestias del valle
y obligar a la gente a comprarle motores.
"Pero la bestia", decía, "más grande de todas
he sido yo al pensarlo. Debía saber
que aquí bueyes y gente son la misma cosa."
Hemos caminado más de media hora. La cumbre está cerca;
aumenta en torno nuestro el murmullo y el silbar del viento.
Mi primo se detiene de pronto y se vuelve: "Este año
escribiré en el letrero: Santo Stefano
siempre ha sido el primero en las fiestas
del valle del Belbo, aunque respinguen
los de Canelli".Y prosigue subiendo la cuesta.
Un perfume de tierra y de viento nos envuelve en lo oscuro;
algunas luces lejanas: granjas, automóviles
que apenas se oyen. Y pienso en la fuerza
que devolvió a este hombre, arrancándolo del mar,
de las tierras lejanas, del silencio que dura.
Mi primo nunca habla de sus viajes.
Dice con parquedad que ha estado en tal o cual sitio
y vuelve a pensar en sus motores.
.......................................................Sólo un sueño
le ha quedado en la sangre: una vez navegó
como fogonero en un barco pesquero holandés, el Cetáceo;
vio volar los pesados arpones al sol,
vio huir ballenas entre espumas de sangre,
perseguirlas, lancear sus colas levantadas.
Me lo contó algunas veces.
............................................Pero cuando le digo
que está entre los afortunados que han visto la aurora
en las islas más hermosas del mundo,
sonríe al recordarlo y responde que el sol
se levantaba cuando el día ya era viejo para ellos.
Cesare Pavese
Poesía italiana del siglo XX. Breve antología
Selección, traducción y notas: Guillermo Fernández
UNAM/Premiá, 1987.
domingo, diciembre 21, 2008
Vorticismo (fragmento)
Ezra Pound
Traducción: René Palacios More
El poeta y su trabajo, no. 30, otoño 2008.
domingo, diciembre 14, 2008
Tres fragmentos de El libro de la almohada
Poco después del vigésimo día del Noveno Mes, fui de peregrinación al Templo de Hase y pasé la noche en un alojamiento muy sencillo. Exhausta, de inmediato caí profundamente dormida.
Me desperté de noche, y la luz de la luna se filtraba por la ventana iluminando las ropas de cama de todas las personas en la habitación. Su claro brillo blanco me conmovió enormemente. Es en ocasiones como ésta cuando se escriben poemas.
Nubes
Me encantan las blancas, purpúreas y negras nubes, y las nubes de lluvia cuando las lleva el viento. Es encantador al amanecer ver las oscuras nubes que poco a poco se vuelven blancas. Creo que esto ha sido descrito en un poema chino que dice algo sobre "los tintes que se retiran al amanecer".
Es conmovedor ver pasar un tenue jirón de nube sobre la luna brillante.
Recuerdo una mañana clara
Recuerdo una mañana clara del Noveno Mes. Había llovido durante toda la noche. A pesar del sol, las gotas de rocío aún cubrían los crisantemos del jardín. En los cercos de bambú y las varas de los setos veía telarañas. A medida que sus hilos se quebraban, las gotas de lluvia quedaban colgando de ellos como perlas de un collar. Estaba conmovida y encantada.
Poco a poco, el rocío fue desapareciendo del trébol y de las otras plantas en las que tan pesadamente se había posado. Las ramas, más livianas, se agitaron casi imperceptiblemente y luego, de repente y con toda armonía, se alzaron.
Más tarde describí a los demás toda la belleza que había visto. Pero mi relato no causó ninguna impresión, y quedé desasosegada.
Sei Shonagon
El libro de la almohada
Traducción, prólogo y notas: Amalia Sato
Adriana Hidalgo, 2004.
domingo, diciembre 07, 2008
Seis minutos de conversación con el extranjero
Entonces tú y yo que nos queremos,
que no comemos ciertas cosas
sin que el otro aparezca,
sin que nos acordemos de una tarde
en un paisaje montañoso
y un tren en que volvimos hablando de comidas
cuando lo que buscaban nuestras lenguas
era hundirse juntas,
hemos vuelto a las preguntas de transeúntes conocidos.
Descarnamos hasta ser estas voces
que preguntan del clima.
Mira lo que ha podido hacer en el teléfono la lejanía:
apurarnos a un tiempo cortés indiferente
en que éramos transeúntes conocidos.
Antonio José Ponte
Un bosque, una escalera
Compañía, 2005.
viernes, noviembre 21, 2008
Cuatro poemas de Ko Un
Amigo
¡Oye! Con la arcilla que escarbaste
modelé un Buda
Después de la lluvia
este Buda ha vuelto a la tierra
No tienen gracia los cielos claros después de la lluvia
Sala de meditación
Prueba a sentarte
........no sólo por un Kalpa
sino durante diez Kalpas
ninguna iluminación llegará
Simplemente te diviertes con angustia y sueños vanos
Cucú
Al amanecer tres cucús se paran juntos
no dicen ninguna palabra
................ni qué bueno es este mundo
................ni qué bueno es otro mundo
Los cucú-cucú de ayer ya están olvidados
todavía es muy temprano para los cucú-cucú de hoy
¡Es el mejor momento del día!
Preguntando por el camino
Ignorantes ustedes que preguntan qué es el Buda
mejor empiecen preguntando sobre todos
Pregunten acerca de los seres vivos
Cuando estén hambrientos
pregunten por la comida
Pregunten por el camino a la luz de la luna
Busquen un puerto donde florezcan limoneros
donde florezcan limoneros
Localicen una cantina en el puerto
¡Sigan preguntando y dejen de preguntar!
Ko Un
Una piedra en el límite de los campos
Selección y traducción: Joung Kwon Tae
Cotraducción: Raúl Aceves
Oro de la noche, 1999.
viernes, noviembre 07, 2008
Las paralelas
--Antes de El Escorial yo sabía muy poco de mujeres
..En mi vida había una mujer
..En mi vida había una mujer
..Las dos estaban en la misma playa
..Y no se hablaban pero se miraban
..Y a mí me parecía que no se separaban
..Todo lo que podían separarse esos días
..Me alejaba del mar y dibujaba
..Casas viejas entre árboles
..Lo más enmarañado que encontraba
..Hasta que las sombras de pronto eran muy cortas
..Y mis hombros ardían demasiado
..Entonces descendía a un lugar de otra costa
..Donde nunca había nadie
..Porque la gente allá no se detiene
..Donde nunca ve a nadie
..Y menos todavía se detiene
..Donde ve a un hombre solo sin camisa
..Dejaba los dibujos sobre la arena y estiraba
..Los dedos nadando hasta que se olvidaban
..De que podían flexionarse
..Y después regresaba con mis dibujos enmarañados
..A almorzar con mis hijos a tomar un respiro
..Hasta que una mañana
..Llevé conmigo hasta esa costa a una mujer
..Y entré con ella un metro en ese mar
..Donde nadaba siempre solo
..Y a la nueva mañana
..Llevé de nuevo hasta esa costa a una mujer
..Y entré con ella un metro en ese mar
..Donde nadaba sólo los días que estaba solo
..La luz el agua la hora no sabían qué día era
..Y de las dos mañanas se hacía un mediodía
..Donde las dos mujeres mirando hacia adelante
..Me flanqueaban en paz al mismo tiempo
..Y entonces con el mar hasta el pecho un segundo
..Yo pensé que el amor podía ser de paralelas
..Y pensé que entre esas paralelas
..Podría sostenerme en el mar muchos años
--Quiero oírte de nuevo --me dice
--Antes de El Escorial yo sabía muy poco de mujeres
..En mi vida había una mujer
..En mi vida había una mujer
..Ahora yo soy más joven que ellas o lo parezco
..Pero en ese verano
..En esos días azules
..Teníamos los tres la misma edad y éramos jóvenes
--Quiero oírte de nuevo --me dice
--Antes de El Escorial yo sabía muy poco de mujeres
..Yo era mucho más joven y amaba el mar --le digo
..En mi vida había una mujer
..En mi vida había una mujer
..Eran dos solamente y parecían de madera:
..Podían sostenerme en el mar con mis hijos
--Quiero oírte de nuevo --me dice
--Ahora quiero escribir un poema --le digo
Héctor Viel Temperley
Poesía completa
Aldus, 2008.
martes, octubre 21, 2008
Experiencias de un caminante (fragmentos)
Esta mañana, tumbado en lo más lejano del jardín, escuchaba un ave (no sé cuál) que cantaba admirablemente. Bruscamente me pareció que su trino, tan nervioso y tan natural, era una especie de loa: la expresión de su placer de vivir, una especie de mantra musical, un japa maravilloso que deberíamos esforzarnos en imitar en su pura espontaneidad.
15-11-1958
Jacques Masui
Traducción: Juan García Atienza
El poeta y su trabajo, no. 29, verano 2008.
Tomado del libro Experiencias de un caminante: Cheminents (Eyras, 1981).
martes, octubre 07, 2008
Los canales enterrados
1
Como la esposa que ha perdido su anillo el sábado en la playa y lo busca
--sabiendo que jamás ha de encontrarlo--
hasta que las aguas y los aires se confunden
--la hora roja del cangrejo carretero--
y lo busca aterrada
y brillan ya los restos de la cola peluda de la Osa Menor
y los camiones petroleros encienden sus linternas de colores y aceleran
y los viejos pescadores japoneses encienden sus cigarros
y deciden no hablar con los extraños
y las lechuzas aletean sobre la carretera caliente y solitaria
y la noche honra a la noche
y la esposa aún busca su anillo
(sabiendo que jamás ha de encontrarlo).
2
Los plátanos de la Isla,
el algodón, los membrillos,
las uvas de Borgoña,
el girasol, las abejas,
los muchachos, las muchachas,
haciéndose el amor
entre los maizales
son el cráneo de un perro
quemado por el sol.
Antonio Cisneros
Crónica del Niño Jesús de Chilca
Libros del bicho/Premiá, 1981.
domingo, septiembre 21, 2008
Octubre
De un lado, la pampa,
ya casi negra, del otro los árboles,
y atrás de los árboles el mar,
y después viene el río.
"¿Un río detrás del mar?" No:
si caminás siguiendo la costa, hay un punto
en que el mar ya no es mar, es el río
................."¿Cómo sabés?", me dice, y lo sabe
ella sabe cómo lo sé,
lo dice para dejarme pensando.
Daniel Freidemberg
En la resaca
Paradiso, 2007.
domingo, septiembre 07, 2008
La mirada que salva
Un ciervo a solas
en la distancia
una cierva lo mira
con tal deseo
que el cazador oculto
entre las hojas recuerda
a la mujer que amó
y deja caer el arco.
Poemas de la Antigua India
Traducción del inglés: Jorge Esquinca
El poeta y su trabajo, no. 28, primavera 2008.
jueves, agosto 21, 2008
Tres poemas de Giuseppe Ungaretti
lunes, julio 21, 2008
El abrazo del pulpo
que invade Nueva York
seguido por millones de ejemplares
de sí mismo.
(Neblina en un bosque cercano,
en
otra
película.)
Ha encontrado la forma
de multiplicarse: no son millones
de chinos, es un chino
que busca la oficina
del presidente de los Estados Unidos.
Se ha equivocado de ciudad
pero eso
únicamente empeora la amenaza.
Ángel Ortuño
Aleta dorsal. Antología falsa (1994-2003)
Ediciones Arlequín/Universidad de Guadalajara, 2003.
lunes, julio 07, 2008
Levemente ondulado (fragmento)
Esos momentos en los cuales no vacilo,
cuando la noche, en pleno descenso,
abre un espacio en el aire
delante de mí. Los sonidos
en presente puro,
disponibles.
Llego y me instalo para pedir un café:
no vacilo. Éste es el arte
de mantenerse solo,
como sobre una cuerda en su máximo
estado de tensión. Mientras tanto
miro al vacío y silbo: la melodía, breve,
intempestiva,
proyecta el cuerpo hacia fuera;
el sentimiento canta para mí,
estoy bien. El dominio sobre el lugar
es el dominio sobre el tiempo,
de un modo que el mozo parece comprender
sin esfuerzo. Si un aire de legítima tristeza
corta mi respiración un instante,
no es nada: la presión que la realidad ejerce sobre nosotros
es siempre variable, y es esto
lo que tengo para dar esta noche; ése
es el presente que un segundo café
retiene junto a mí,
más denso y más
iluminado.
Roberto Appratto
Pulir huesos. Veintitrés poetas latinoamericanos
Selección y prólogo de Eduardo Milán.
Galaxia Gutenberg, 2007.
sábado, junio 21, 2008
Tres poemas de Hugo García Manríquez
Sin título
Enero gana otra silla en la habitación
Los apellidos guardan con celo
El guión que los une ahora
Hay una traducción equivocada
Apilándose en la orilla del mapa
Los cuervos hacen coro
Y la traducción mejora al pie de la cadena
Que tiene bien atada a la primorosa
Sin título
La adquisición más temprana de la noche
Gansos, su historia natural
Veinticinco especies
Al comienzo del año
Esto es fiel sobre la parte más visible del lago
Más trayectos
Gansos yendo de sombra
A cuerpo a sombra otra vez
Sin título
El mundo envejece en tu mano
Las preguntas
Suman marcas a la labor de las manos
Por los dos espera la inteligencia del sueño
El bosque detrás del poema
Por nosotros espera el amor que regresa
Hugo García Manríquez
Los materiales
Fondo Editorial Tierra Adentro, 2008
sábado, junio 07, 2008
Mi (poema de amor)
jueves, mayo 22, 2008
Imagen de la hermanas Ducolomb
Ana, Silvia, Isabel: las hermanas Ducolomb:
siempre estaban dispuestas a auspiciar una buena
sesión espiritista y al final, para el susto,
una copita de jerez.
Sus temas predilectos de conversación:
la tabla esmeraldina, la pirámide
de Keops, el poder curativo
de los cuarzos.
Días antes del fatídico accidente
Isabel, la más joven,
me aseguró haber visto un ovni.
Ah, el libro de Thot, el Santo Grial,
la barca de Quetzalcóatl, el secreto de los cátaros.
Ana, Silvia, Isabel: las extraño.
Ana, Silvia, Isabel: las invoco.
Ana, Silvia, Isabel:
si hay vida después de la muerte,
hagan una señal.
Luis Felipe Fabre
Plan B, revista internacional de poesía, no. 0, febrero 2008.
http://www.companiafrugal.blogspot.com/
lunes, abril 21, 2008
Plenitud
todo lo que un mundo podría ser, lo que sea
es en alguna parte, de algún modo.
plenitud de posibles, consistencia.
cualquier cabeza parlante, la mía,
por ejemplo, junto a mi cuerpo
y
por qué no
contra mi rostro, rostro de ángel, el mismo rostro negro,
pero todos los lugares están tomados,
todos los mundos indispuestos,
para ti.
Jacques Roubaud
La pluralidad de los mundos de Lewis
Traducción: Tatiana Lipkes
Compañía, 2007.